MISAS
COMUNES Y DIVERSAS
DE
DE
DE
MÁRTIRES
DE
DOCTORES
DE
VÍRGENES
DE
PASTORES
DE
SANTOS Y SANTAS
MISAS
RITUALES
POR
DIVERSAS NECESIDADES
MISAS
VOTIVAS
MISAS
DE DIFUNTOS
COMÚN
DE
·
EN EL DÍA DE LA
DEDICACIÓN:
·
Misas rituales
·
EN EL
ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN
·
En la misma
Iglesia dedicada
·
Fuera de la
Iglesia dedicada
EN
EL DÍA DE LA DEDICACIÓN
Los textos de las misas "En el día de la dedicación de una iglesia" y
"Para la dedicación de un altar" se encuentran entre las misas
rituales.
EN
EL ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN
A. En la misma iglesia dedicada
Antífona de entrada
Sal 67, 36
Grande
y admirable es Dios en su santuario. El Dios de Israel da fuerza y poder a su
pueblo. Bendito sea Dios.
Oración colecta
Señor
y Dios nuestro,
que
nos permites celebrar cada
año
el día de la consagración de este templo,
atiende
nuestras súplicas
y
concédenos rendirte siempre en este lugar,
un
culto que te dé gloria a ti
y
nos santifique plenamente a nosotros.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las ofrendas
Al
hacer memoria
del
día en que te dignaste llenar
tu
casa de gloria y santidad,
te
pedimos, Señor, que nos transformes
en
ofrendas agradables a tus ojos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio:
EL
MISTERIO DEL TEMPLO DE DIOS QUE ES LA IGLESIA
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno,
por
Cristo nuestro Señor.
Porque
en esta casa
que
nos has permitido edificar
y
en la que no cesas de favorecer
a
esta familia tuya que peregrina hacia ti,
simbolizas
el misterio de tu comunión con nosotros
y
admirablemente lo realizas.
Aquí,
en efecto, tú mismo te construyes
ese
templo que somos nosotros
y
así haces que tu Iglesia, Cuerpo de Cristo,
crezca
unida, hasta que la lleves a su plenitud
en
la Jerusalén celestial, verdadera visión de paz.
Por
eso, Señor, te celebramos en el templo de tu gloria
y
con todos los ángeles
te
bendecimos y te glorificamos, diciendo:
Santo, Santo, Santo...
Antífona de la
comunión 1 Co
3, 16-17
Sois
templo de Dios y el Espíritu de Dios habita en vosotros. El santuario de Dios
es sagrado y vosotros sois ese santuario.
Oración después de la comunión
Te
pedimos, Señor,
que
este pueblo consagrado a ti
obtenga
tus bendiciones,
a
fin de que descubra la gracia que ha recibido
al
tomar parte en la liturgia de esta fiesta.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición al final de la Misa
Se
puede usar el texto de bendición solemne:
Que
Dios, Señor del cielo y de la tierra,
que
ha querido congregaros hoy
para
celebrar el aniversario de la dedicación de esta iglesia,
os
colme de sus bendiciones.
R.
Amén.
Que
él mismo,
que
quiso reunir en Cristo a todos los hijos dispersos,
haga
de vosotros templo suyo
y
morada del Espíritu Santo.
R.
Amén.
Que,
purificados por su gracia,
podáis
gozar de la presencia de Dios en vosotros
y
llegar a poseer, en compañía de todos los santos,
la
herencia de la felicidad eterna.
R.
Amén.
Y
la bendición de Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo,
descienda
sobre vosotros.
R.
Amén.
B. En otra iglesia
Antífona de entrada Ap 21, 2
Vi la
ciudad santa,
Oración colecta
Señor,
tú que edificas
con
piedras vivas y escogidas
el
templo eterno de tu gloria,
derrama
sobre tu Iglesia
los
dones del Espíritu Santo,
para
que tu pueblo fiel
llegue
un día a transformarse en la Jerusalén celestial.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Señor
y Dios nuestro,
que
has querido congregar a tu pueblo
y
llamarlo Iglesia, es decir, asamblea,
concede
a los que se reúnen en tu nombre
venerarte,
amarte y seguirte, y, guiados por ti,
alcanzar
el Reino que les tienes prometido.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, nuestras ofrendas
y
concede a tu pueblo, unido en la plegaria,
ser
fortalecido por tus sacramentos
y
obtener lo que pide en sus oraciones.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio:
EL
MISTERIO DE LA IGLESIA,
QUE
ES ESPOSA DE CRISTO Y TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias siempre
y
en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Porque
en toda casa consagrada a la oración
te
has dignado quedarte con nosotros,
para
hacernos tú mismo templos del Espíritu Santo,
que
brillen, sostenidos por tu gracia,
con
el esplendor de una vida santa.
Y,
porque con tu acción constante,
santificas
a la Iglesia, esposa de Cristo,
simbolizada
por estos edificios materiales,
a
fin de que, llena de gozo por la multitud de sus hijos,
sea
presentada a ti en la gloria de tu Reino.
Por
eso,
con
todos los ángeles y santos,
te
alabamos, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
Antífona de la comunión
1 Pe 2, 5
Nosotros
somos piedras vivas, que sirven para construir el templo espiritual, el pueblo
sacerdotal que pertenece a Dios.
Oración
después de la comunión
Señor
y Dios nuestro, que has querido darnos en tu Iglesia
un
signo temporal de la Jerusalén celeste,
concédenos,
por esta comunión,
ser
transformados aquí en templos de tu gracia
y
entrar un día en el Reino de tu gloria.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición al final de la Misa
Se
puede usar el texto de bendición solemne:
Que
Dios, Señor del cielo y de la tierra,
que
ha querido congregaros hoy
para
celebrar el aniversario de la dedicación de la iglesia de N.,
os
colme de sus bendiciones.
R.
Amén.
Que
él mismo,
que
quiso reunir en Cristo a todos los hijos dispersos,
haga
de vosotros templo suyo
y
morada del Espíritu Santo.
R.
Amén.
Que,
purificados por su gracia,
podáis
gozar de la presencia de Dios en vosotros
y
llegar a poseer, en compañía de todos los santos,
la
herencia de la felicidad eterna.
R.
Amén.
Y
la bendición de Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo,
descienda
sobre vosotros.
R.
Amén.
COMÚN DE SANTA MARIA VIRGEN
Estos
formularios pueden emplearse tanto en la memoria libre de Santa María, Virgen,
los sábados, como en las misas votivas de Nuestra Señora.
Para
otras colectas para el Común de
En
tiempo ordinario: 1 – 2 – 3
En
tiempo de Adviento
En
tiempo de Navidad
En
tiempo pascual
Otras
oraciones en las Misas de la Virgen
En
tiempo ordinario
1
Antífona
de entrada Sedulio
Te
aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey, que gobierna
cielo y tierra por los siglos de los siglos.
Oración
colecta
Señor,
concede a tus hijos gozar siempre
de
completa salud de alma y cuerpo;
y
por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen María,
líbranos
de las tristezas de esta vida
y
concédenos disfrutar de las alegrías eternas.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Perdona,
Señor, los pecados de tus hijos,
y
ya que no podemos agradarte
debidamente
con nuestras acciones,
sálvanos
por la intercesión de la Madre de tu Hijo,
Jesucristo,
Señor nuestro,
que
vive y reina contigo
en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
por
los siglos de los siglos.
Oración
sobre las ofrendas
Padre
lleno de bondad,
que
nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito
para
que, quien al nacer de
no
menoscabó la integridad de la Madre,
sino
que la consagró,
nos
libre de nuestras culpas
y
haga acepta a ti nuestra oblación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de santa María Virgen I:
Este prefacio se dice en las Misas de la santísima virgen, haciendo mención, en
el lugar indicado, de la festividad que se celebra, como se indica en cada una
de las Misas.
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.Demos
gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Y
alabar, bendecir y proclamar tu gloria
en
la *** de Santa María, siempre virgen:
Porque
ella concibió a tu único Hijo
por
obra del Espíritu Santo
y
sin perder la gloria de su virginidad,
hizo
brillar sobre el mundo la luz eterna,
Jesucristo
nuestro Señor.
Por
él,
los
ángeles y los arcángeles
y
todos los coros celestiales,
celebran
tu gloria,
unidos
en común alegría.
Permítenos
asociarnos a sus voces,
cantando
humildemente tu alabanza:
Santo,
Santo, Santo...
***
Maternidad, Visitación, Natividad... Festividad (en las Misas votivas:
... al venerar a Santa María, siempre virgen...), o II – III – IV – V.
Antífona
de la comunión Cf. Lc 11, 27
Dichosa
Oración
después de la comunión
Señor,
al recibir el sacramento celestial
en
esta festividad (conmemoración)
de
te
pedimos que nos concedas celebrar dignamente,
a
imitación suya,
el
misterio de nuestra redención.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
2
Antífona
de entrada
Dichosa
tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz
al que te creó, y permaneces virgen para siempre.
Oración
colecta
Fortalece,
Dios misericordioso, nuestra debilidad,
para
que todos los que ahora
recordamos
con veneración a
podamos,
por su intercesión y ayuda,
levantarnos
de nuestros pecados.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Te
pedimos, Señor,
que
la poderosa intercesión
de
nos
libre de todo peligro
a
fin de que podamos disfrutar
de
la paz que tú nos ofreces.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Al
venerar la memoria de la Madre de tu Hijo,
te
rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos
nos
transforme, por tu gracia,
en
oblación viva y continua.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de santa María Virgen I (en las Misas votivas: ... al venerar a Santa María,
siempre Virgen...), o II – III – IV – V.
Antífona
de la comunión Lc
1, 49
Ha
hecho en mí maravillas el todopoderoso, cuyo nombre es santo.
Oración
después de la comunión
Ya
que participamos de la redención eterna,
te
pedimos, Señor,
que,
al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo,
nos
gloriemos de la plenitud de tu gracia
y
sintamos los efectos de tu obra redentora.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
3
Antífona
de entrada
Cf. Judit 13, 23. 25
María,
el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal
manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.
Oración
colecta
Por
intercesión de
llena
de gracia,
cuya
gloriosa memoria estamos celebrando,
haz,
Señor, que también nosotros
podamos
participar de los dones de tu amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Señor
Jesús, que elegiste el seno virginal de María
como
digna morada,
concédenos
que, defendidos con su protección,
celebremos
con júbilo su gloriosa festividad.
Tú
que vives y reinas con el Padre
en
la unidad del Espíritu Santo
y
eres Dios por los siglos de los siglos.
Oración
sobre las ofrendas
Jubilosos
de poder celebrar
la
festividad de la Madre de tu Hijo,
te
presentamos, Señor, estas ofrendas de alabanza,
y
te pedimos que por este santo intercambio de dones,
se
acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de santa María Virgen I (en las Misas votivas: ... al venerar a Santa María,
siempre Virgen...), o II – III – IV – V.
Antífona
de la comunión
Cf. Lc
1, 48
Me
llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos
en la humildad de su esclava.
Oración
después de la comunión
Habiendo
recibido el sacramento celestial, te pedimos, Señor,
que
cuantos hemos celebrado con veneración,
la
memoria de
merezcamos
participar del banquete eterno.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
4.
En tiempo de Adviento
Antífona
de entrada Is 45, 8
Destilad,
cielos, el rocío, y que las nubes lluevan al justo; que la tierra se abra y
haga germinar al salvador.
O
bien:
Lc 1, 30-32
Dijo
el ángel a María: Has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir y a dar a
luz un hijo, y será llamado Hijo del Altísimo.
Oración
colecta
Señor
Dios nuestro,
que
quisiste que tu Verbo se encarnara
en
el seno de
según
lo anunciado por el ángel;
escucha
nuestras súplicas
y
concede a quienes la proclamamos
como
verdadera Madre de Dios,
la
ayuda de su poderosa intercesión.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
que los dones que hemos depositado sobre tu altar,
sean
santificados por aquel mismo Espíritu
que
fecundó con su
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de santa María Virgen I. Se puede también decir el prefacio II o IV de
Adviento.
Antífona
de la comunión
Is
7, 14
He
aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre
Emmanuel, que quiere decir: Dios-con-nosotros.
Oración
después de la comunión
Señor,
Dios nuestro, que el sacramento que hemos recibido
atraiga
continuamente sobre nosotros tu misericordia,
para
que seamos salvos,
en
virtud de la encarnación de tu Hijo,
todos
los que celebramos con fe el recuerdo de su santísima Madre.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
5.
En tiempo de Navidad
Antífona
de entrada
O
bien:
Virgen
Madre de Dios, el que no cabe en todo el universo, quiso encerrarse en tus
entrañas, hecho hombre.
Oración
colecta
Señor
Dios, que por la fecunda virginidad de María
diste
al género humano el don de la salvación eterna,
concédenos
sentir la intercesión de aquélla
por
quien recibimos al autor de la vida,
Jesucristo,
Señor nuestro,
que
vive y reina contigo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, nuestras ofrendas
y
concédenos que,
iluminados
por el Espíritu Santo
y
a ejemplo de la Virgen,
busquemos
siempre tu gracia
y
podamos conservarla.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de santa María Virgen I (en las Misas votivas: ... al venerar a Santa María,
siempre Virgen...), o II – III – IV – V.
Antífona
de la
comunión
Jn 1, 14
El
Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad.
Oración
después de la comunión
Alimentados
con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
te
pedimos, Señor, que este divino sacramento
que
hemos recibido llenos de gozo
en
la festividad de
nos
haga partícipes de la divinidad de tu Hijo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
6.
En tiempo de pascual
Antífona
de entrada Cf. Hech
1 14
Los
discípulos perseveraban en la oración con un mismo espíritu en compañía de
María, la Madre de Jesús. Aleluya.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que con la resurrección de tu Hijo
nuestro
Señor Jesucristo, has alegrado al mundo,
concédenos,
por la intercesión de su Madre,
obtener
los gozos de la vida eterna.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien: (después de la Ascensión):
Dios
nuestro,
que
diste el Espíritu Santo a tus apóstoles
cuando
oraban juntamente con María, la Madre de Jesús,
concédenos,
por intercesión de ella,
servirte
con toda fidelidad
y
difundir, con la palabra y el ejemplo,
la
gloria de tu nombre.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
A
celebrar esta festividad de
te
presentamos, Señor, nuestras ofrendas
y
te pedimos que tu Hijo, Jesucristo,
que
se ofreció a ti en la cruz
como
ofrenda inmaculada, venga siempre en nuestra ayuda.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de santa María Virgen I (en las Misas votivas: ... al venerar a Santa María,
siempre Virgen...), o II – III – IV – V.
Antífona
de la comunión
Alégrate,
Virgen Madre, porque Cristo ha resucitado del sepulcro.
Aleluya.
Oración
después de la comunión
Confírmanos,
Señor,
en
la fe de estos misterios que hemos celebrado,
para
que quienes confesamos
como
verdadero Dios y verdadero hombre
al
Hijo de
merezcamos
llegar a las alegrías eternas
en
virtud de su resurrección salvadora.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Otras
oraciones para las misas de santa María Virgen
7
Oración
colecta
Dios
todopoderoso, concede a tus fieles,
que
se alegran bajo el patrocinio
de
verse
libres, por su intercesión,
de
todos los males aquí en la tierra,
y
llegar felizmente a disfrutar del gozo eterno en el cielo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor, las plegarias y ofrendas
que
tus fieles te presentan en esta festividad
de
que
ellas sean agradables a tus ojos
y
atraigan sobre nosotros el auxilio de tu misericordia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Alimentados
con este sacramento de salvación,
te
pedimos, Señor,
que
cuantos hemos celebrado con veneración esta festividad
de
merezcamos
obtener el fruto de tu redención eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
COMÚN
DE MÁRTIRES
De
varios mártires fuera del tiempo pascual: 1 – 2 – 3 – 4 – 5
De
un mártir fuera del tiempo pascual: 6 – 7
De
varios mártires en tiempo pascual: 8 – 9
De
un mártir en tiempo pascual: 10
Otras
oraciones de mártires:
Misioneros mártires
Virgen mártir
Santa mujer mártir
De
varios mártires fuera del tiempo pascual
1
Antífona
de entrada
Aquellos
que siguieron en la tierra las huellas de Cristo, se alegran ahora en el cielo;
y porque lo amaron hasta morir por él, con él se gozan eternamente.
Oración
colecta
Te
pedimos, Señor, que nos concedas
imitar
la constancia en la fe de tus santos N. y N.,
cuyo
martirio recordamos cada año llenos de veneración.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Padre santo,
las
ofrendas que te presentamos
en
honor de tus santos mártires N. y N.,
y
concédenos permanecer firmes
en
la confesión de tu nombre.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos mártires
TESTIMONIO
Y EJEMPLO DE LOS MÁRTIRES
Este
prefacio se dice en las solemnidades y fiestas de los santos mártires. Se puede
decir también en las memorias de los mismos.
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias siempre y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno,
por
Cristo nuestro Señor.
Porque
la sangre del glorioso mártir san N.,
derramada
como
para
proclamar su fidelidad a ti,
manifiesta
tu admirable poder,
que
convierte la fragilidad en fortaleza
y
al hombre débil robustece
para
que sea testigo tuyo.
Por
eso, como los ángeles te cantan en el cielo,
así
nosotros en la tierra
te
aclamamos, diciendo sin cesar:
Santo,
Santo, Santo ...
Antífona
de la
comunión
Lc 22, 28-30
Vosotros
sois los que habéis perseverado conmigo en mis pruebas, y yo os preparo un
Reino, dice el Señor, para que en él comáis y bebáis en mi mesa.
Oración
después de la comunión
Señor
y Dios nuestro,
que
admirablemente ilustraste el misterio de la cruz
con
el ejemplo de tus santos mártires,
concédenos
la gracia,
ya
que hemos sido alimentados con el Cuerpo de Cristo,
de
seguirlo con fidelidad en la Iglesia
para
la salvación de todos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
2
Antífona
de entrada Sal 33, 20-21
Muchas
tribulaciones le sobrevienen al justo, pero de todas lo librará el Señor. El es
el que cuida de todos los huesos del justo y no dejará que ninguno se le
quiebre.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno,
que
concediste la gracia de morir por Cristo
a
tus santos mártires N. y N.,
ven
en ayuda de nuestra debilidad,
para
que podamos dar con nuestra vida,
el
mismo testimonio de ti que ellos
no
dudaron en dar con su muerte.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
que el sacrificio que vamos a ofrecerte,
para
celebrar el glorioso martirio de tus santos,
sea
agradable a tus ojos
para
que nos purifiques de nuestros pecados
y
escuches nuestras súplicas.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos mártires
Antífona
de la comunión Jn 15, 13
Nadie
ama más a sus amigos que el que da la vida por ellos.
Oración
después de la comunión
Te
rogamos, Señor,
que
nada pueda separar del amor de Cristo
a
quienes hemos sido alimentados con su Cuerpo
y
hechos miembros suyos
y
que, a ejemplo de tus mártires N. y N.,
suframos
valerosamente todas las adversidades
por
tu Hijo que nos ama
y
que vive y reina por los siglos de los siglos.
3
Antífona
de entrada Sal 36, 39
El
Señor es quien salva a los Justos, él es su alcázar en el peligro.
Oración
colecta
Señor,
que el triunfo de estos mártires
nos
llene de alegría,
aumente
el vigor de nuestra fe
y
nos consuele en la certeza
de
que todos ellos interceden por nosotros.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Que
la oración de tus mártires N. y N.
nos
valga, Señor, en tu presencia,
y
nos dé la fortaleza necesaria
para
confesar con firmeza tu verdad.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, esta ofrenda de tu pueblo
en
honor del martirio de tus santos,
y
ya que en la persecución dio fortaleza
a
los gloriosos N. y N.,
nos
dé a nosotros constancia
para
resistir la adversidad.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de los santos mártires
Antífona
de
comunión
Mc 8, 35
El
que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará –dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Señor,
guarda intacto tu don en nuestros corazones,
y
lo que de tu mano hemos recibido
en
la festividad de tus santos N. y N.
sea
para nosotros prenda de salvación y de paz.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
4
Antífona
de entrada
Sal 33, 18
Cuando
uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias.
Oración
colecta
Oh
Dios, que todos los años nos alegras
con
la fiesta de los santos N. y N.;
ahora
que celebramos su entrada en la gloria,
concédenos
la gracia
de
imitar su fortaleza en el martirio.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Señor
Dios, que has dado abundancia de gracia
a
tus santos N. y N.
para
hacerles llegar a la gloria del martirio,
concédenos,
por intercesión de sus méritos,
el
perdón de nuestros pecados
y
tu ayuda en todas las adversidades.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Te
rogamos, Señor,
al
presentarte estas ofrendas
en
la fiesta de tus mártires N. y N.,
que
así como les diste la claridad de la fe,
nos
otorgues a nosotros tu paz y tu perdón.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de los santos mártires
Antífona
de comunión
2 Co 4, 11
Nos
entregan a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se
manifieste en nuestra carne mortal.
Oración
después de la comunión
Por
estos sacramentos que hemos celebrado
en
la fiesta de tus mártires N. y N.
danos
gracia abundante, Señor,
para
que, a la vista de su duro combate,
aprendamos
a ser fuertes en la paciencia
y
a alegrarnos con la esperanza de la victoria.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
5
Antífona
de entrada
En
la tierra los santos mártires han derramado su sangre por Cristo; por eso han
alcanzado el premio eterno.
Oración
colecta
Aumenta,
Señor, en nosotros aquella fe
que
tus santos mártires N. y N.
conservaron
hasta la muerte,
y
haz que nos justifique
por
haberla guardado con fidelidad.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, este sacrificio,
para
que cuanto celebramos
en
el memorial de la pasión de tu Hijo,
por
intercesión y a ejemplo de tus santos N. y N.,
se
haga vida en nosotros.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
O
bien:
Que
esta ofrenda que te presentamos, Señor,
en
el día del triunfo de tus mártires N. y N.,
encienda
en nuestros corazones
la
llama perenne de tu amor,
y
nos disponga a recibir el premio
prometido
a los que perseveran en la fe.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de los santos mártires
Antífona
de
comunión Cf.
Rom 8, 38-39
Ni
muerte, ni vida, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Cristo.
Oración
después de la comunión
Alimentados,
Señor,
con
el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
concédenos
en la fiesta de tus mártires,
san
N. y san N.,
permanecer
siempre en ti,
perseverar
en tu amor,
vivir
de tu vida
y
ser conducidos por tu mano.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
De
un mártir, fuera del tiempo pascual
6
Antífona
de entrada
Este
santo luchó hasta la muerte en defensa de la ley de Dios, y no temió las
palabras de los malvados; estaba afianzado sobre roca firme.
Oración
colecta
Dios
de todo poder y misericordia,
que
infundiste tu fuerza a san N.
para
que pudiera soportar el dolor del martirio,
concede
a los que hoy celebramos su victoria
vivir
defendidos de los engaños del enemigo
bajo
tu protección amorosa.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
santifica con tu bendición
estas
ofrendas que te presentamos,
y
concédenos la gracia
de
vivir encendidos en el fuego de tu amor
que
dio fuerza al mártir san N.
para
soportar los tormentos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
O
bien:
Acepta,
Señor, los dones que te presentamos
en
honor del mártir san N.
y
sean a tus ojos ofrenda tan preciosa
como
el derramamiento de su sangre.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de los santos mártires
Antífona
de
comunión
Mt 16, 24
El
que quiera venirse conmigo que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y
me siga –dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Señor,
que el sacramento que hemos recibido
nos
dé la fortaleza con que el mártir san N.
se
mostró siempre fiel a tu servicio
y
vencedor en el tormento.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
7
Antífona
de entrada
Este
santo mártir derramó su sangre por el nombre de Cristo, no temió las amenazas
de los jueces, y así alcanzó el reino de los cielos.
Oración
colecta
Padre
todopoderoso,
que
concediste al mártir san N.
pelear
el combate de la fe
hasta
derramar su sangre,
te
rogamos que su intercesión nos ayude
a
soportar por tu amor la adversidad,
y
a caminar con valentía hacia ti,
fuente
de toda vida.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
de misericordia,
derrama
tu bendición sobre estos dones
y
guárdanos en la fe
que
tu mártir san N.
confesó
con su sangre.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
O
bien:
Te
ofrecemos, Señor, estas ofrendas
en
la festividad de tu mártir san N.
a
quien ninguna tentación ha podido
separar
de la unidad de tu Iglesia.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de los santos mártires
Antífona
de comunión
Jn
15, 1. 5
Yo
soy la verdadera vid, vosotros los sarmientos –dice el Señor–; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto
abundante.
Oración
después de la comunión
Reanimados
por estos sacramentos
te
rogamos, Señor,
que
imitando la constancia de tu mártir san N.
merezcamos
recibir de tus manos
el
premio prometido a la paciencia.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
De
varios mártires, en tiempo pascual
8
Antífona
de entrada Mt
25, 34
Venid
vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde
la creación del mundo. Aleluya.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso,
tú
que has dado a tus mártires N. y N.
la
gracia de entregarse hasta la muerte
por
confesar tu palabra y dar testimonio de Jesús,
concédenos
a nosotros la fuerza del Espíritu Santo,
para
permanecer fieles en la fe
y
fuertes en la confesión de tu nombre.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Señor
y Dios nuestro,
que
nos das constancia en la fe
y
fortaleza en la debilidad,
concédenos,
por el ejemplo y los méritos
de
los santos N. y N.,
participar
en la muerte y resurrección de tu Hijo
para
que también gocemos contigo,
en
compañía de tus mártires,
de
la plena alegría de tu reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Al
celebrar la muerte preciosa de los santos
te
ofrecemos, Señor, el sacrificio
que
da al martirio todo su valor y fundamento.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de los santos mártires
Antífona
de
comunión
Ap 2, 7
Al
vencedor le daré a comer del árbol de la vida que está en el paraíso de Dios.
Aleluya.
Oración
después de la comunión
Señor,
hemos celebrado con banquete divino
la
victoria de tus mártires
san
N. y san N.,
te
rogamos ahora
que
a quienes hemos comido el pan de vida
nos
ayudes a vencer en la lucha,
y,
como a vencedores,
nos
permitas comer del árbol de la vida en el paraíso.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
9
Antífona
de entrada Cf. Ap 12, 11
Éstos
son los santos que vencieron con la sangre del Cordero y no amaron tanto su vida
como para rechazar la muerte; por eso reinan con Cristo para siempre. Aleluya.
Oración
colecta
Concédenos,
Señor, llenarnos de alegría,
al
celebrar la fiesta de tus mártires N. y N.,
que
murieron con muerte gloriosa
y
derramaron su sangre con valentía
por
confesar la muerte y resurrección de tu Hijo.
Él,
que vive y reina contigo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
mira con bondad esta ofrenda;
que
el Espíritu Santo derrame sobre ella
su
bendición fecunda
y
haga brotar en nuestros corazones
aquel
amor fuerte
con
que los santos mártires N. y N.
lograron
superar los tormentos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de los santos mártires
Antífona
de
comunión
2 Tim 2, 11 - 12
Si
morimos con Cristo, viviremos con él; si perseveramos, reinaremos con él.
Aleluya.
Oración
después de la comunión
Después
de comer el mismo pan
en
la fiesta de tus mártires N. y N.
te
rogamos, Señor, humildemente
que
nos mantengas en tu amor
y
siempre caminemos
como
hombres nuevos en una vida nueva.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
De
un mártir, en tiempo pascual
10
Antífona
de entrada Cf. 4 Esd 2, 35
Una
luz perpetua brillará para tus santos, Señor, y vivirán para siempre. Aleluya.
Oración
colecta
Señor,
tú que has hecho más hermosa a la Iglesia
al
glorificar con el triunfo del martirio a san N.,
concédenos,
te rogamos,
que
así como a él le diste la gracia
de
imitar con su muerte la pasión de Cristo,
alcancemos
nosotros,
siguiendo
las huellas de tu mártir,
los
premios eternos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor,
este
sacrificio de expiación y alabanza
que
te ofrecemos en la fiesta de tu mártir san N.,
para
que nos alcance tu perdón
y
nos mantenga en continua acción de gracias.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de los santos mártires
Antífona
de comunión
Jn 12, 24 - 25
Si
el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da
mucho fruto. Aleluya.
Oración
después de la comunión
Penetrados
del gozo de esta fiesta
hemos
recibido, Señor, los dones del cielo;
concédenos,
te rogamos,
a
quienes anunciamos con este banquete divino
la
muerte de Cristo,
participar
con tus mártires
en
la gloria de su resurrección.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Otras
oraciones de mártires
Misioneros
mártires
Oración
colecta
Dios
de poder y misericordia,
te
rogamos humildemente
que
así como infundiste
el
conocimiento de tu Hijo Jesucristo
en
el corazón de los pueblos,
por
la predicación de tus santos N. y N.,
les
concedas también,
por
intercesión de estos mártires,
arraigar
con firmeza en la fe recibida.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Al
recordar el martirio de tus santos N. y N.
concédenos,
Señor,
anunciar
dignamente la muerte de tu Hijo,
que
no sólo exhortó de palabra
a
los que iban a ser sus testigos,
sino
que les precedió con el ejemplo.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Después
de gustar los dones del cielo,
te
rogamos, Señor, humildemente,
que,
a ejemplo de los santos mártires N. y N.,
grabes
en nuestros corazones
los
signos del amor y de la pasión de tu Hijo,
y
nos permitas gozar continuamente
los
frutos de la paz verdadera.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Virgen
mártir
Oración
colecta
Padre
nuestro del cielo, que hoy nos alegras
con
la fiesta anual de santa N.,
concédenos
la ayuda de sus méritos
a
los que hemos sido iluminados
con
el ejemplo de su virginidad y de su fortaleza.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
Padre nuestro,
que
en la fiesta de tu mártir santa N.
sean
aceptables a tus ojos,
como
lo fue un día su glorioso martirio,
estos
dones que vamos a ofrecerte.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Señor
y Dios nuestro,
que
has querido contar a santa N.
en
el número de los santos
con
la doble corona de la virginidad y el martirio,
concédenos,
te rogamos,
en
virtud del sacramento que hemos recibido,
vencer
con fortaleza el espíritu del mal
y
conseguir de este modo la gloria del cielo.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Santa
mujer mártir
Oración
colecta
Padre
todopoderoso,
por
gracia tuya
la
fuerza se realiza en la debilidad;
por
eso te pedimos
que
a cuantos celebramos
el
triunfo de tu mártir santa N.,
nos
concedas el don de fortaleza
con
el que ella salió vencedora en el martirio.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
En
el día de hoy
te
ofrecemos, Señor, gozosamente
este
santo sacrificio,
con
el que recordamos la gloriosa victoria
de
tu mártir santa N.,
con
él proclamamos tu grandeza
y
nos llenamos de alegría
porque
nos has concedido
tan
poderosa intercesora.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Hemos
participado, Señor, de los gozos eternos
al
recibir este sacramento,
para
celebrar la memoria de tu mártir santa N.,
por
eso humildemente te rogamos
que
lo que por don tuyo hemos celebrado
con
diligente actitud de servicio,
lo
experimentemos sensiblemente en tu sacramento.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
COMÚN
DE PASTORES
Papas
u obispos
Obispos
Pastores
Fundadores
Misioneros
1.
Papas u obispos
Antífona
de entrada
El
Señor lo eligió sumo sacerdote de su pueblo y derramó sobre él toda clase de
bendiciones.
Oración
colecta
Para
Papas:
Dios
todopoderoso y eterno,
que
pusiste al frente de tu pueblo
al
Papa san N.
para
que lo guiara
con
su enseñanza y con su ejemplo,
protege,
por su intercesión,
a
los pastores de tu Iglesia y a la comunidad cristiana
y
condúcelos por el camino de la salvación eterna.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien para obispos:
Señor
y Dios nuestro, que en tu santo obispo N.
has
dado a tu Iglesia un modelo de buen pastor,
concédenos,
por su intercesión,
participar
algún día de los gozos eternos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Te
presentamos, Señor, estas ofrendas
en
honor de tus santos,
seguros
de que su protección
nos
librará de todos los males presentes y futuros.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores:
Este
prefacio se dice en las solemnidades y fiestas de los santos Pastores. Se puede
decir también en las memorias de los mismos.
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno,
por
Cristo, Señor nuestro.
Porque
nos concedes la alegría
de
celebrar hoy la fiesta de san N.,
fortaleciendo
a tu Iglesia
con
el ejemplo de su vida,
instruyéndola
con su palabra
y
protegiéndola con su intercesión.
Por
eso,
con
los ángeles y los santos,
te
cantamos el himno de alabanza
diciendo
sin cesar:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la
comunión
Cf. Jn 10, 11
El
Buen Pastor da la vida por sus ovejas.
Oración
después de la comunión
Señor
y Dios nuestro,
que
la recepción de este sacramento avive en nosotros
el
mismo amor que impulsó a san N.
a
entregarse por completo al servicio de tu Iglesia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
2
Antífona
de entrada Cf. Sir 45, 30
El
Señor hizo con él una alianza de paz, lo puso al frente de su pueblo y lo
constituyó sacerdote para siempre.
Oración
colecta
Para
Papas:
Señor
y Dios nuestro,
que
hiciste resplandecer a tu santo Papa N.
por
su doctrina y santidad,
concede
a quienes veneramos sus méritos,
ser
luz ante los hombres por nuestras buenas obras
y
ser llama ante ti, por el amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien, para Obispos:
Concédenos,
Padre todopoderoso,
venerar
dignamente la memoria
de
tu santo obispo N. y sentir que él,
que
tanto ayudó a sus fieles con la palabra y el ejemplo,
también
nos ayude a nosotros con su constante intercesión.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
el sacrificio que quita los pecados del mundo
y
que hoy vamos a ofrecerte en la fiesta de san N.
nos
aproveche, Señor, para salvarnos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la comunión Jn 21, 17
Señor,
tú lo conoces todo; tú sabes que te amo.
Oración
después de la comunión
Señor,
que la fuerza de este sacramento
produzca
en nosotros su fruto,
y
nos obtenga hoy que celebramos a san N.,
tu
ayuda en esta vida y el gozo eterno en el cielo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
3.
Obispos
Antífona
de entrada Ez 34, 11. 23-24
Cuidaré
de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente, y yo,
el Señor, seré su Dios.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno, que confiaste al obispo san N.
el
cuidado pastoral de tu pueblo santo,
concédenos,
por su intercesión, tu perdón y tu gracia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor, con bondad las ofrendas que te presentamos,
en
la fiesta del obispo san N.,
para
que nos obtengan tu perdón
y
glorifiquen así tu santo nombre.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la
comunión
Jn 15, 16
No
sois vosotros los que me habéis elegido, dice el Señor, soy yo quien os ha
elegido, para que vayáis y deis fruto y ese fruto perdure.
Oración
después de la comunión
Reanimados
por este sacramento, te pedimos, Señor
que,
a ejemplo de san N.,
nos
esforcemos en dar testimonio de la fe que él tuvo
y
en llevar a la práctica sus enseñanzas.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
4
Antífona
de entrada 1 5am 2, 35
Yo
elegiré para mi pueblo un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis
deseos, dice el Señor.
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro,
tú
que concediste a tu obispo N.,
ser
agregado al número de los santos pastores,
por
su ardiente caridad y su fe insigne,
concédenos,
por su intercesión,
perseverar
en el amor y en la fe,
para
poder así, participar del premió de tu gloria.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, las ofrendas que te presentamos
en
la festividad del obispo san N.
y
concédenos obtener por ellas,
como
lo esperamos, el auxilio de tu misericordia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la
comunión Jn 10, 10
Yo
vine al mundo, para que tengan vida y la tengan en abundancia, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Alimentados
con el sacramento del Cuerpo
y
de la Sangre dé tu Hijo,
te
pedimos, Dios y Padre nuestro,
que
el memorial que hemos celebrado con piedad
nos
obtenga plenamente tu perdón.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
5.
Pastores
Antífona
de entrada Lc
4, 18
El
Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar
Oración
colecta
Dios
nuestro, luz y pastor de los creyentes,
que
confiaste a (al obispo) san N.
la
misión de instruir a tus ovejas con la palabra y el ejemplo,
concédenos,
por su intercesión,
ser
fieles a la fe que enseñó con su palabra
e
imitar el ejemplo que nos dio con su vida.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
estos dones, Señor,
que
te presentamos en honor de tus santos
y
que van a dar testimonio de tu poder y de tu gloria,
nos
alcancen de ti la salvación eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la comunión Mt 28, 20
Yo
estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Te
rogamos, Señor, que el sacramento que hemos recibido
nos
encamine al cielo que ya mereció obtener san N.
sirviéndote
con fidelidad.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
O
bien:
Fortalecidos
con el pan de la vida,
te
pedimos, Señor, que a ejemplo de san N.
podamos
servirte con entrega absoluta
y
amar a nuestros hermanos con amor incansable.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
6
Antífona
de entrada Jer 3,
15
Os
daré pastores que sean conformes a mi corazón y que os guíen con sabiduría.
O
bien:
Dan 3, 84. 87
Sacerdotes
del Señor, bendecid al Señor; santos y humildes de corazón, alabad a Dios.
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
infundiste en los santos N. y N.
tu
Espíritu de sabiduría y de amor,
para
que guiaran a tu pueblo,
concédenos
su poderosa ayuda
para
avanzar por el camino que lleva a ti.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
el sacrificio que vamos a ofrecerte
en
honor de tus santos N. y N.,
y
para gloria tuya nos obtenga, Señor,
la
salvación eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la
comunión Mt 20, 28
El
Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida para
redención de todos.
Oración
después de la comunión
Te
rogamos, Señor, que el sacrificio que hemos celebrado
y
el sacramento que hemos recibido
al
conmemorar a tus santos N. y N.,
nos
ayuden a obtener las alegrías del cielo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
7
Antífona
de entrada Sal 131, 9
Que
tus sacerdotes, Señor, se revistan de virtud, y tus fieles se llenen de júbilo.
Oración
colecta
Por
intercesión de tus santos N. y N.,
te
rogamos, Señor, que nos concedas tu gracia en abundancia
y
nos permitas disfrutar de una paz verdadera.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, las ofrendas que traemos a tu altar
en
recuerdo de tus santos N. y N.,
para
que así como a ellos,
por
la eficacia de este sacramento les concediste la gloria,
a
nosotros nos concedas tu perdón y tu paz.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la
comunión
Mt 24, 46-47
Dichoso
el siervo a quien su amo, al volver, lo encuentre cumpliendo con su obligación;
yo os aseguro, dice el Señor, que le confiará todos sus bienes.
O
bien: Lc 12, 42
Este
es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia
para darles la ración de trigo a su tiempo.
Oración
después de la comunión
Señor,
que la comunión que hemos recibido
cuantos
celebramos hoy el recuerdo de tus santos N. y N.,
nos
fortalezca con tu gracia,
para
que podamos conservar íntegra
la
fe que nos transmitieron
y
seguir el camino de salvación que nos mostraron.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
8.
Fundadores de la Iglesia
Antífona
de entrada Is
59, 21; 56, 7
Mis
palabras, que yo he puesto en tus labios, no se han de apartar de tu boca, dice
el Señor; y yo aceptaré sobre mi altar tus sacrificios.
Oración
colecta
Dios
de poder y misericordia,
que
diste a nuestros padres la luz del Evangelio
por
medio de la predicación de san N.,
concede
a quienes, gracias a él, nos llamamos cristianos,
poder
serlo en verdad por nuestras obras.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Mira,
Señor, a esta comunidad cristiana
que
san N. (obispo)
engendró
con la predicación del Evangelio
y
alimentó con el sacramento de la vida,
y
ya que por
nos
hiciste nacer a la fe, concédenos,
por
su intercesión, crecer en la caridad.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, la ofrenda que te presentamos
en
la fiesta de san N. y en señal de tu agrado,
derrama
sobre nosotros la abundancia de tus dones.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la comunión Mc
10, 45
El
Hijo del hombre ha venido a dar su vida como rescate por la humanidad.
Oración
después de la comunión
Que
la comunión que hemos recibido en prenda de salvación,
al
celebrar la fiesta de san N.,
nos
sostenga, Señor, en la vida terrena y nos haga desear la celeste.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
9
Antífona
de entrada
Estos
son los santos varones a quienes Dios eligió amorosamente y dio una gloria
eterna, y por cuya doctrina resplandece la Iglesia.
Oración
colecta
Mira,
Señor, con bondad a tu Iglesia de…
que
hiciste nacer a la fe
gracias
al celo apostólico de los santos N. y N.
y
concédele, por intercesión de ellos,
permanecer
siempre fiel al amor de Cristo,
que
vive y reina contigo.
O
bien:
Padre
Santo,
que
por la predicación de san N. (obispo)
iluminaste
a nuestros padres con la luz del Evangelio,
concédenos,
por su intercesión,
crecer
en santidad y en el conocimiento de tu Hijo,
nuestro
Señor Jesucristo, que vive y reina contigo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, los dones que te presentamos
en
la festividad de tus santos N. y N.
y
concédenos una gran sinceridad de corazón
para
poder agradarte siempre.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la comunión Jn 15, 15
Ya
no os llamo siervos, dice el Señor; porque el siervo no sabe lo que hace su
señor. A vosotros os llamo amigos porque todo lo que he oído a mi Padre, os lo
he dado a conocer.
Oración
después de la comunión
Que
nos llene, Señor, de tu alegría
el
sacramento de salvación que hemos recibido
en
esta festividad de tus santos N. y N.,
en
quienes veneramos a nuestros padres en la fe
y
proclamamos que eres admirable.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
10.
Misioneros
Antífona
de entrada
Estos
son los hombres santos amigos de Dios, insignes predicadores del Evangelio.
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro, tú que concediste a los pueblos infieles
salir
de las tinieblas a la luz de la verdad
mediante
la predicación de san N.,
concédenos,
por su intercesión, permanecer firmes en la fe
y
constantes en la esperanza evangélica que él anunció.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
todopoderoso y eterno,
que
santificaste este día con la fiesta de san N.,
concédenos
conservar aquella fe
que
él predicó con celo infatigable
y
dar testimonio de ella con las obras.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor todopoderoso,
el
sacrificio que vamos a ofrecerte en honor de san N.,
y
a cuantos celebramos
los
misterios de la pasión de tu Hijo,
concédenos
imitarlo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la
comunión
Ez 34, 15
Yo
mismo apacentaré mis ovejas, dice el Señor; yo les buscaré un lugar para su
descanso.
Oración
después de la comunión
Por
la gracia de este sacramento,
confirma,
Señor, a tus hijos en la verdad de la fe,
para
que den testimonio de ella con las palabras y las obras,
a
ejemplo de san N., que consagró su vida a propagarla.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
11
Antífona
de entrada Is
52, 7
Qué
hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero, que anuncia la paz, que
trae buenas noticias, que anuncia la salvación.
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro,
tú
que hiciste crecer en número a tu Iglesia,
gracias
al celo apostólico de san N.,
concédenos,
por su intercesión, crecer también en fe y en santidad.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor, con bondad estas ofrendas que te presentamos
y
líbranos de todas nuestras culpas,
para
que el sacramento que estamos celebrando
nos
santifique en tu servicio.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la comunión Mc 16,
15; Mt 28, 20
Id por
todo el mundo a proclamar
O
bien: Jn 15, 4-5
Permaneced
en mí y yo permaneceré en vosotros, dice el Señor; el que permanece en mí y en
el cual yo permanezco, ése dará fruto abundante.
Oración
después de la comunión
Te
rogamos, Señor,
que
la comunión que hemos recibido,
alimente
en nosotros la fe
que
predicaron los apóstoles
y
que con tanta solicitud cuidó tu santo misionero.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
12
Antífona
de entrada Sal 95, 3-4
Contad
a los pueblos su gloria y sus maravillas a todas las naciones; porque grande es
el Señor y digno de toda alabanza.
Oración
colecta
Dios
grande y misericordioso,
que
confiaste a san N.,
la
misión de anunciar a los hombres
las
riquezas del amor de Cristo,
concédenos
por intercesión de este santo misionero,
conocerte
cada día más
y
vivir de acuerdo con tu Evangelio.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien para misioneros mártires:
Concédenos,
Dios todopoderoso,
vivir
con plena entrega aquella fe
que
tus santos N. y N.,
propagaron
al precio de su sangre.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Bendice,
Señor,
los
dones que te presentamos en honor de san N.,
para
que quienes vamos a participar
de
ellos por la comunión,
alcancemos
el perdón de nuestras culpas
y
la abundancia de tu gracia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos pastores
Antífona
de la comunión Cf. Lc 10, 1. 9
El
Señor envió a sus discípulos a proclamar por las ciudades: El Reino de Dios
está cerca de vosotros.
Oración
después de la comunión
Que
el sacramento que hemos recibido
al
celebrar gozosos la fiesta de san N.,
reanime
nuestras fuerzas
para
que, a ejemplo suyo,
tengamos
el valor de ser apóstoles.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
COMÚN
DE DOCTORES DE LA IGLESIA
1
Antífona
de entrada
Sir 15, 5
El
Señor lo ha llenado del espíritu de sabiduría e inteligencia, ha abierto sus
labios en medio de la asamblea y lo ha revestido de gloria.
O
bien:
Sal
36, 30-31
La
boca del justo dice palabras sensatas y su lengua expresa lo recto, porque
lleva grabada en el corazón la ley de su Dios.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno, que pusiste al servicio de tu Iglesia
como
doctor en la fe a san N. (obispo),
concédenos
que lo que él enseñó por inspiración del Espíritu Santo,
arraigue
con fuerza en nuestros corazones,
y
que aquél a quien, por gracia tuya, tenemos como protector,
sea
también nuestro abogado.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
te sea grato, Señor,
el
sacrificio que vamos a ofrecerte en la fiesta de san N.,
cuyas
enseñanzas y ejemplo nos mueven
a
alabarte con todo nuestro ser.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
El
Prefacio para doctores de la Iglesia se escoge según el santo sea mártir:
Prefacio de los santos mártires; pastor: Prefacio de los santos pastores;
virgen, Prefacio de vírgenes y religiosos.
Antífona
de la
comunión
Lc 12, 42
Este
es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia,
para darles la ración de trigo a su tiempo.
Oración
después de la comunión
A
quienes nos has alimentado con el Cuerpo de Cristo,
ilumínanos,
Señor, con sus enseñanzas,
para
que en la festividad de san N.,
aprendamos
tu verdad e imitemos tu amor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
2
Antífona
de entrada Dan 12, 3
Los
sabios brillarán como el fulgor del firmamento; y los que enseñaron a muchos la
justicia, serán como estrellas eternas.
O
bien: Cfr
Sir 44, 15. 14
Los
pueblos recuerdan la sabiduría de los santos; la asamblea proclama su alabanza
y su fama perdura por generaciones.
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro,
que
infundiste en san N.
tu
admirable doctrina,
concédenos,
por su intercesión,
ser
fieles a sus enseñanzas
y
dar testimonio de ellas con nuestra conducta.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
la participación en esta Eucaristía
nos
llene, Señor,
de
la luz de tu espíritu que iluminó a san N.,
y
lo hizo instrumento de tu gloria,
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
El
Prefacio para doctores de la Iglesia se escoge según el santo sea mártir:
Prefacio de los santos mártires; pastor: Prefacio de los santos pastores;
virgen, Prefacio de vírgenes y religiosos.
Antífona
de la
comunión
1 Cor 1, 23-24
Nosotros
proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
Oración
después de la comunión
Alimentados
con este sacramento,
te
pedimos, Señor,
que
fieles a las enseñanzas de san N.,
te
demos gracias sin cesar por los dones recibidos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
COMÚN
DE VÍRGENES
Por
una virgen
1
Antífona
de entrada
Como
las vírgenes prudentes, santa N. conserva su lámpara encendida para salir al
encuentro de Cristo.
Oración
colecta
Concédenos,
Dios, salvador nuestro,
que
al conmemorar hoy a santa N., virgen,
aprendamos,
a ejemplo suyo,
a
servirte con amor y alegría.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, los dones que te presentamos,
en
reconocimiento
de
las maravillas realizadas por tu amor
en
la vida de santa N., virgen,
y
haz que nuestro sacrificio de alabanza
sea
grato a tus ojos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de santas vírgenes.
Antífona
de la comunión Mt 25, 6
Ya
viene el esposo; salgamos al encuentro de Cristo, el Señor.
Oración
después de la comunión
Señor,
que este sacramento
fortalezca
en nosotros tu amor,
para
que aceptemos los sufrimientos de nuestra vida
como
una forma de participar en la pasión de Cristo
y
nos esforcemos por vivir unidos a ti,
a
ejemplo de santa N., virgen.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
2
Antífona
de entrada
Celebremos
con alegría la fiesta de santa N., virgen, porque el Señor del universo la ha
colmado de su amor.
Oración
colecta
Tú
que colmaste de dones celestiales a santa N., virgen,
concédenos,
Señor, imitar su entrega a ti, aquí en la tierra
y
compartir con ella tu gloria en el cielo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien (Por una virgen fundadora):
Que
tu fiel esposa, santa N., virgen,
encienda,
Señor, en nosotros,
el
amor a Cristo que ella fue capaz de encender
en
el corazón de sus religiosas,
para
gloria tuya y servicio de tu Iglesia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, los dones que te presentamos
y
haz que esta Eucaristía
nos
ayude a superar nuestra inclinación al pecado
para
que, a ejemplo de santa N., virgen,
podamos
vivir según el Evangelio.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de santas vírgenes.
Antífona
de la
comunión
Mt 25, 4. 6
Las
cinco vírgenes prudentes llevaron frascos de aceite con las lámparas. A
medianoche se oyó una voz: Ya viene el esposo; salid al encuentro de Cristo, el
Señor.
Oración
después de la comunión
Señor,
que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
que
hemos recibido,
nos
ayuden a despegar nuestro corazón de las cosas terrenas
para
que, a ejemplo de santa N., virgen,
podamos
amarte más cada día.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
3
Antífona
de entrada
Por
su total consagración a Dios, santa N. mereció escuchar estas palabras: Ven,
esposa de Cristo, y recibe la corona que el Señor te ha preparado para toda la
eternidad.
Oración
colecta
Señor
nuestro, tú que te complaces en habitar
en
quienes te sirven con un corazón puro y sincero,
por
intercesión de santa N., virgen,
ayúdanos
a vivir según tu voluntad,
para
que seamos dignos de que vivas en nosotros.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Escucha,
Señor, nuestras oraciones,
para
que, cuantos recordamos las virtudes de santa N., virgen,
permanezcamos
siempre en tu amor
y
crezcamos en él de día en día.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta
Señor, los dones que te presentamos
En
la festividad de santa N., virgen,
y
concédenos que esta Eucaristía haga crecer en nosotros
el
amor a Cristo y a nuestros hermanos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de santas vírgenes.
Antífona
de la comunión Cf. Lc
10, 42
Santa
N., virgen, escogió la mejor parte y no le será quitada.
Oración
después de la comunión
Por
esta Eucaristía, en la que hemos participado
en
memoria de santa N., virgen,
concédenos,
Señor, el perdón de nuestros pecados,
la
salud del cuerpo, tu amor en esta vida y la gloria en el cielo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Por
muchas vírgenes
4
Antífona
de entrada Sal 148, 12-14
Que
las vírgenes alaben al Señor, porque sólo el Señor es excelso y su gloria
resplandece en el cielo y la tierra.
Oración
colecta
A
celebrar hoy con alegría
la
festividad de tus santas vírgenes N. y N.,
te
suplicamos, Señor,
que
nos concedas tu gracia y tu perdón
y
nos hagas dignos de participar,
junto
con ellas,
de
la eterna felicidad.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, los dones que te presentamos,
en
reconocimiento de las maravillas
realizadas
por tu amor en la vida de las santas vírgenes N. y N.,
y
haz que nuestro sacrificio de alabanza sea grato a tus ojos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de santas vírgenes.
Antífona
de la comunión Mt
25, 10
Cuando
el esposo llegó, las vírgenes prudentes, que estaban listas, entraron con él al
banquete de bodas.
O
bien: Jn 14, 21. 23
A
quien me ama, mi Padre lo amará, dice el Señor, y vendremos a él y haremos en
él nuestra morada.
Oración
después de la comunión
Te
pedimos, Señor, que el sacramento que hemos recibido
en
la festividad de las santas vírgenes N. y N.,
conserve
encendida nuestra fe
y
nos impulse a vivir esperando la venida de tu Hijo,
para
entrar con él al banquete de su Reino.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
COMÚN
DE SANTOS Y SANTAS
De las misas que siguen, las que no tienen ningún título pueden utilizarse para
cualquier clase de santos. Las que llevan algún título, utilícense para
aquellos santos a quienes corresponda el título.
1
Antífona
de entrada
Sal 144, 10-11
Que
todas tus creaturas te den gracias, Señor; que te
bendigan tus santos, que proclamen la gloria de tu Reino y den testimonio de tu
poder.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno,
que
nos has dado una prueba de tu amor
al
glorificar a tus santos,
haz
que su intercesión y ejemplo
nos
impulsen a seguir con fidelidad a tu Hijo, Jesucristo,
que
vive y reina contigo
en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
por
los siglos de los siglos.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, con bondad, nuestras ofrendas
y,
por intercesión de los santos que hoy conmemoramos,
consérvanos
unidos en tu amor
para
que podamos ofrecerte dignamente
este
sacrificio de alabanza.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Sal 67, 4
Los
justos se alegran y gozan en la presencia de Dios, llenos de júbilo.
O
bien:
Lc 12, 37
Dichosos
aquellos criados a quienes el amo encuentre despiertos a su llegada. Yo os digo
que él mismo los atenderá, los hará sentarse a su mesa y les servirá uno por
uno.
Oración
después de la comunión
Dios
nuestro, fuente de consolación y de paz,
que
nos has concedido celebrar la Eucaristía
en
la fiesta de tus santos, haz que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
que
hemos recibido en este sacramento,
sean
prendas de nuestra salvación eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
2
Antífona
de entrada Sal 63,
11
El
justo encontrará en el Señor su alegría y su esperanza. Todos los hombres de
corazón recto serán salvados.
Oración
colecta
Te
alabamos, Señor, porque sólo tú eres santo
y
sin ti nadie puede ser bueno;
y
te pedimos, por intercesión de san N.,
que
nos ayudes a vivir como verdaderos hijos tuyos,
para
ser dignos de obtener la herencia eterna
que
nos has prometido.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta
Señor, los dones que te presentamos humildemente
en
honor de san N.,
y
haz que este sacrificio nos obtenga
la
salud del cuerpo y del espíritu.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Jn 12, 26
El
que quiera servirme, que me siga, dice el Señor; y donde yo esté, ahí estará mi
servidor.
Oración
después de la comunión
Que
el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo
que
hemos recibido en este sacramento,
al
celebrar la festividad de san N., nos ayuden, Señor,
a
conseguir los bienes eternos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
3
Antífona
de entrada Sal 20,
2-3
Señor,
de tu poder se alegra el justo y se regocija de que lo salvaste. Le concediste
lo que su corazón quería.
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro,
que
para facilitarnos
el
camino de la salvación
nos
has concedido el ejemplo
y
la protección de los santos,
te
pedimos, al celebrar hoy la fiesta de san N.
la
gracia para imitarlo
y
poder alcanzar así el Reino de tu amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta
Señor, con bondad, los dones que te presentamos
en
memoria de san N.,
y
concédenos que esta Eucaristía sea para nosotros,
fuente
de unidad y de paz.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Mt 16,
24
Si
alguno quiere venir en pos de mí, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y
que me siga, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Te
suplicamos, Señor,
que
el sacramento que hemos recibido
en
la conmemoración de san N.,
renueve
nuestro corazón y nuestro espíritu
y
nos haga participantes de la vida de Cristo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
4
Antífona
de entrada Mal 2, 6
Doctrina
verdadera llevaba en su boca y en sus labios no se hallaba maldad. Con
integridad y rectitud andaba conmigo y apartaba a muchos del mal.
Oración
colecta
Tú
que conoces, Señor,
nuestra
debilidad y nuestros pecados,
ten
misericordia de nosotros
y,
por la intercesión y el ejemplo de los santos,
condúcenos
de nuevo a tu amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
que el sacrificio que vamos a ofrecerte
en
memoria de san N.,
sea
para alabanza y gloria tuya
y
nos ayude a conseguir la salvación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Mt 5, 8-9
Bienaventurados
los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los
pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que
sufren persecución por causa de la justicia porque de ellos es el Reino de los
cielos.
Oración
después de la comunión
Tú
que nos has permitido celebrar
el
memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo,
concédenos,
Señor,
experimentar
en nuestra vida sus efectos redentores.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
5
Antífona
de entrada Sal 91, 13-14
Los
justos crecerán como palmeras, se elevarán tan alto como cedros del Líbano
plantados en la casa del Señor, en medio de sus patios darán frutos.
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro,
te
pedimos que la intercesión de los santos
nos
obtenga la ayuda de tu gracia,
a
fin de que todos los que celebramos sus méritos,
podamos
llegar a participar de su gloria.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, los dones que te presentamos
y
concédenos aquel mismo amor
que
infundiste en san N.,
a
fin de que podamos ofrecerte un sacrificio
agradable
a ti y provechoso a nosotros.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Mt 11, 28
Venid
a mi, todos los que estáis agobiados y oprimidos y yo os auxiliaré, dice el
Señor.
Oración
después de la comunión
Que
esta sagrada comunión
nos
confirme, Señor, en la fe
y
nos ayude a alcanzar la salvación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
6
Antífona
de entrada Jer 17, 7-8
Dichoso
el que confía en el Señor y en él pone su esperanza. Será como un árbol
plantado junto al agua, que extiende hacia el arroyo sus raíces y no teme la
llegada del calor.
Oración
colecta
Tú
que iluminas a la Iglesia
con
las virtudes de tu santos,
haz,
Señor, que el ejemplo de san N.,
cuya
festividad estamos celebrando,
nos
estimule a llevar una vida de mayor generosidad.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta
Señor, los dones que te ofrecemos
festividad
de san N.
y
haz que este sacrificio se eleve a ti
como
alabanza perfecta,
y
nos obtenga la plenitud de tu amor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Jn 15, 9
Así
como el Padre me ha amado a mí, así yo os he amado a vosotros, dice el Señor;
permaneced, pues, en mi amor.
Oración
después de la comunión
Te
rogamos, Señor y Dios nuestro,
que
la Eucaristía que hemos celebrado
en
memoria de san N.,
sea
para nosotros fuente de salvación y vida eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Por
los religiosos
7
Antífona
de entrada Sal 15, 5-6
El
Señor es la parte que me ha tocado en herencia; la parte que he recibido es la
más hermosa. El mismo Señor es mi recompensa.
Oración
colecta
Señor,
tú que otorgaste a san N.
la
gracia de imitar con fidelidad
a
Cristo pobre y humilde,
ayúdanos
a vivir fielmente nuestra vocación cristiana,
para
que reproduzcamos cada día mejor, en nosotros,
la
imagen de tu Hijo, que vive y reina contigo
en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
por
los siglos de los siglos.
O
bien (para un abad):
Señor,
tú que en el santo abad N.
nos
has dejado un ejemplo de perfección evangélica,
ayúdanos
a buscar siempre,
por
encima de los bienes de este mundo,
el
Reino de los cielos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
misericordioso,
que
transformaste a san N.,
para
hacer de él un hombre nuevo a imagen de Cristo,
renuévanos
también a nosotros
mediante
este sacrificio de reconciliación
que
vamos a ofrecerte.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Cf. Mt
19, 27-29
Yo
os aseguro, dice el Señor, que los que habéis dejado todo para seguirme,
recibiréis cien veces más y alcanzaréis la vida eterna.
Oración
después de la comunión
Dios
omnipotente, que por medio de este sacramento
nos
comunicas la fuerza de tu Espíritu,
haz
que, a ejemplo de san N.,
te
amemos sobre todas las cosas
y
vivamos siempre como verdaderos hijos tuyos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
8
Antífona
de entrada Cf. Sal 23, 5-6
San
N. ha recibido la bendición del Señor, ha encontrado gracia delante de Dios, su
salvador, porque buscó sinceramente al Señor.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que llamaste a san N.
a
buscar con todas sus fuerzas
el
Reino de los cielos
por
el camino de la caridad perfecta,
concédenos
también a nosotros,
que
contamos con su intercesión,
avanzar
con cristiana alegría
por
el camino de tu amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor, con bondad,
los
dones que tu pueblo te presenta
para
celebrar la memoria de san N.,
y
concédenos,
que
libres de las ambiciones y egoísmos de este mundo,
te
busquemos a ti, como nuestro único bien verdadero.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Sal 33, 9
Probad
y ved qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se acoge a él.
Oración
después de la comunión
Señor,
con la luz y la fuerza de este sacramento
que
hemos recibido,
condúcenos
siempre por el camino de tu amor,
a
fin de que la obra de salvación
que
has iniciado en nosotros,
se
vea coronada el día de la venida gloriosa de tu Hijo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Por
los que hicieron obras de misericordia
9
Antífona
de entrada Mt 25,
34. 36. 40
Venid,
benditos de mi Padre, dice el Señor, porque estuve enfermo y me visitasteis. Yo
os aseguro que cuanto hicisteis con
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro, que en el amor a ti y al prójimo
has
querido resumir tus mandamientos,
concédenos
que, a ejemplo de san N.,
no
neguemos a nadie nuestra ayuda
y
merezcamos ser llamados con él a compartir el Reino de tu Hijo,
que
vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y
es Dios, por los siglos de los siglos.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta
Señor, los dones que te presentamos
y
que el memorial del amor infinito de tu Hijo,
que
estamos celebrando,
aumente
en nosotros, a ejemplo de tus santos,
nuestra
generosidad contigo y con el prójimo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Jn 15, 13
Nadie
tiene mayor amor por sus amigos que el que da la vida por ellos.
O
bien:
Jn 13, 35
En
esto reconocerán todos que sois mis discípulos, dice el Señor: en que os amáis
los unos a los otros.
Oración
después de la comunión
Señor,
que este sacramento de tu amor
que
hemos recibido,
nos
dé fuerza para imitar el ejemplo de san N.,
que
se consagró a ti de todo corazón
y
se prodigó sin descanso por el bien de tu pueblo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
O
bien:
Tú
que nos has hecho participes de este sacramento,
concédenos,
Señor, imitar aquí en la tierra,
el
amor servicial de san N.,
para
que podamos participar de su gloria en el cielo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Por
los educadores
10
Antífona
de entrada Mc 10, 14
Dejad
que los niños se acerquen a mí, dice el Señor, y no se lo impidáis, porque de ellos
es el Reino de Dios.
O
bien:
Mt 5, 19
El
que cumpla mis mandamientos y enseñe a cumplirlos, dice el Señor, será grande
en el Reino de los cielos.
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro, que quisiste confiar a san N.
la
misión de enseñar a los jóvenes,
con
la palabra y el ejemplo, el camino de la salvación,
concédenos
imitar de tal manera a Cristo Maestro,
que
podamos enseñar a nuestros hermanos,
con
la forma en que vivimos, el camino del cielo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta
Señor, los dones que la Iglesia te ofrece
memoria
de tus santos y haz que este sacrificio
impregne
de tu amor todas nuestras actividades.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Mt 18, 3
A
menos que cambiéis y os hagáis tan sencillos como niños, no entraréis al Reino
de los cielos, dice el Señor.
O
bien:
Jn 8, 12
Yo
soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue no camina en tinieblas,
porque tiene la luz de la vida.
Oración
después de la comunión
Que
el Cuerpo y la Sangre de Cristo
que
hemos recibido en este sacramento,
nos
den fuerza, Señor, para que, a ejemplo de san N.,
podamos
comunicar a los demás
la
luz de la verdad y el fuego de tu amor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Por
las santas
11
Antífona
de entrada Cf. Prov
31, 30. 28
La
mujer que teme al Señor es digna de alabanzas. Sus hijos la llenarán de
bendiciones y su marido de elogios.
Oración
colecta
Que
el ejemplo de santidad de santa N.,
cuya
festividad estamos celebrando,
nos
impulse, Señor,
a
renovar sinceramente nuestra vida.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien (por varias santas):
Te
suplicamos, Señor,
que
la intercesión de las santas N. y N.,
nos
obtenga tu ayuda
para
poder cumplir cada día tu santa voluntad.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
el sacrificio que vamos a ofrecerte
en
la festividad de santa N.,
nos
sirva, Señor, para obtener
el
perdón de nuestros pecados
y
la salvación eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Mt 13,
45-46
El
Reino de los cielos se puede comparar a un comerciante que busca piedras
preciosas y, habiendo encontrado una perla de gran valor, vende todos sus
haberes y la compra.
Oración
después de la comunión
Por
medio de este sacramento
que
hemos recibido en la festividad de santa N.,
danos,
Señor, tu luz y tu amor,
para
que seamos mejores cada día
y
podamos ayudar a los demás.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
12
Antífona
de entrada Cf. Prov 14, 1-2
Alabemos
a esta mujer santa que construyó su casa en el amor, vivió en santo temor de
Dios y cumplió siempre su voluntad.
Oración
colecta
Dios
nuestro, recompensa de los humildes,
que
en santa N., has dejado a tu Iglesia
un
ejemplo sublime de amor y de paciencia,
concédenos,
por su intercesión,
saber
llevar serenamente nuestra cruz
y
amarte más cada día.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Concédenos,
Señor, conocerte y amarte como santa N.
para
que, a ejemplo suyo,
podamos
servirte con un corazón sincero
y
agradarte con nuestras buenas obras.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor, con bondad,
los
dones que tu pueblo
te
presenta en honor de santa N.
y
haz que esta Eucaristía nos dé fuerzas
para
progresar por el camino de nuestra salvación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
Antífona
de la comunión Mt
12, 50
Todo
el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en el cielo, ése es mi hermano,
mi hermana y mi madre, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Que
el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
recibidos
en este sacramento,
nos
purifiquen, Señor, de nuestras culpas
y
nos ayuden a vivir como hijos tuyos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
MISAS
RITUALES
I.
EN
1.
PARA
2.
EN LOS ESCRUTINIOS
3.
EN
4.
EN
II.
EN
III.
EN
IV.
POR LOS ESPOSOS
1.
EN
2.
EN LOS ANIVERSARIOS DEL MATRIMONIO
a) En el aniversario del matrimonio
b) En el XXV aniversario (Bodas de plata)
c) En el L aniversario (Bodas de oro)
V.
EN
VI.
EN
VII.
EN
1.
EN EL DÍA DE
2.
EN EL DÍA DE
3.
EN EL DÍA DE
4.
EN EL XXV o L ANIVERSARIO DE
VIII.
EN EL DÍA DE
1.
EN
2.
EN
I.
EN
1.
PARA
Antífona
de entrada Sal 104, 3-4
Alégrese
el corazón de los que buscan al Señor. Pensad en el Señor y en su poder, buscad
siempre su presencia.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que deseas y procuras sin cesar
la
salvación de todos los hombres,
mira
con amor a tus hijos
y
concede tu especial protección
a
quienes se preparan para recibir el bautismo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
todopoderoso,
que
por medio del sacramento del bautismo
nos
abres las puertas de la vida eterna,
acepta
el sacrificio que vamos a ofrecerte
y
concede, a quienes en ti tienen puesta su esperanza,
el
anhelado perdón de sus pecados.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
del tiempo litúrgico correspondiente.
Antífona
de la comunión
Ef 1,7
En
Cristo y por su Sangre, hemos obtenido la redención y el perdón de nuestros
pecados, gracias al amor infinito del Padre.
Oración
después de la comunión
Por
el Cuerpo y la Sangre de Cristo que hemos recibido,
purifica,
Señor, nuestro corazón
y
concede a nuestros hermanos catecúmenos
el
perdón de todos sus pecados
y
la alegría de participar en la plenitud de tu vida.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
También
puede decirse la misa del viernes de la IV semana de Cuaresma.
2.
EN LOS ESCRUTINIOS DEL CATECUMENADO
Esta misa se usa cuando se celebran los escrutinios preparatorios para el
bautismo de adultos, ya sea en sus días propios, que son los domingos III, IV y
V de Cuaresma, o en cualquier otro tiempo del año.
Antífona
de entrada Ez
36, 23-26
Cuando
manifieste en vosotros mi santidad, os reuniré de todos los países; derramaré
sobre vosotros agua pura, quedaréis purificados de todas vuestras inmundicias y
os infundiré un espíritu nuevo, dice el Señor.
Oración
colecta
En
el primer escrutinio:
Ilumina,
Señor, con la luz de tu sabiduría
a
estos hermanos nuestros,
para
que se preparen dignamente al gran día de su bautismo,
a
fin de que,
recuperando
la santidad perdida
a
causa del pecado original,
sean
transformados, por el poder del Espíritu Santo,
a
imagen de Jesucristo, tu Hijo,
que
vive y reina contigo
en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios
por
los siglos de los siglos.
En
el segundo escrutinio:
Señor
todopoderoso y eterno,
llena
de alegría espiritual a tu Iglesia
ante
la proximidad del día en el cual,
con
la gracia del bautismo,
harás
renacer a una vida nueva
a
estos hermanos nuestros
que
de ti recibieron el don de la vida terrenal.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
En
el tercer escrutinio:
Concede,
Señor, a estos hermanos nuestros
que,
una vez instruidos en los misterios de la fe,
sean
renovados por el agua bautismal
y
puedan contarse entre los miembros de tu Iglesia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
En
el primer escrutinio:
Que
tu misericordia, Señor,
prepare
convenientemente a estos hijos tuyos
y
los ayude a llevar una vida santa,
a
fin de que lleguen a participar
dignamente
en tus misterios.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
En
el segundo escrutinio:
Te
rogamos, Señor,
que
este sacrificio que vamos a ofrecerte,
aumente
nuestra fe
y
sea para estos candidatos al bautismo,
fuente
de salvación eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
En
el tercer escrutinio:
Escucha,
Señor, nuestras súplicas por estos hijos tuyos
en
quienes has sembrado las semillas de la fe cristiana
y,
por la virtud de este sacrificio,
concédeles
quedar limpios de sus culpas.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Se
dice el prefacio propio de los respectivos domingos de Cuaresma o, en otros
días, del tiempo litúrgico correspondiente.
Cuando
se utiliza el Canon Romano, al decir: Acuérdate, Señor, de tus hijos, se hace
mención de los padrinos:
Acuérdate,
Señor,
de
tus hijos N. y N.
(se
dicen los nombres de los padrinos y madrinas)
que
van a llevar a estos elegidos tuyos
a
la fuente de la gracia bautismal,
y
de todos los aquí reunidos, cuya fe y entrega bien conoces...
Y
se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:
Acepta,
Señor, en tu bondad,
esta
ofrenda que te presentamos
por
estos siervos tuyos, a quienes te has dignado elegir
y
llamar a la vida eterna
y
al don admirable de tu gracia.
[Por
Jesucristo, nuestro Señor].
Antífona
de la comunión
Cuando
se lee el Evangelio de la samaritana: Jn 4, 13-14
El
que beba del agua que yo le daré, dice el Señor, nunca más tendrá sed; el agua
que yo le daré, se convertirá dentro de él en una fuente que salta hasta la
vida eterna.
Cuando
se lee el Evangelio del ciego de nacimiento: Cf. Jn
9, 11
El
Señor me puso lodo sobre los ojos; yo fui a lavarme. Ahora veo y creo en Dios.
Cuando
se lee el Evangelio de Lázaro: Jn 11, 26
El
que está vivo y cree en mi, dice el Señor, no morirá para siempre.
Oración
después de la comunión
En
el primer escrutinio:
Confirma,
Señor, la obra de tu redención
y
protege a estos hijos tuyos,
a
los que vas a iniciar en los sacramentos
que
dan la vida eterna,
a
fin de que lleguen a ser dignos de recibirlos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
En
el segundo escrutinio:
Aumenta,
Señor, tu familia;
guíala
por tus caminos
y
hazla dócil a tus preceptos,
para
que pueda así alcanzar la salvación eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
En
el tercer escrutinio:
Señor
y Dios nuestro,
mira
benignamente a tu pueblo reunido en oración
por
estos hijos tuyos que se preparan para el bautismo,
y
haz que, en una filial obediencia a tus mandatos,
vivan
en tu paz y lleguen a gustar la alegría
de
la salvación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
3.
EN
Esta
misa se dice de color litúrgico blanco cuando se confiere el bautismo de
adultos, sobre todo si en la misma acción litúrgica se administra la
confirmación.
También
se puede decir, si se cree oportuno, cuando se confiere el bautismo a los
niños, cualquier día del año, fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma y
de Pascua, de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de
Antífona
de entrada Ef 4, 24
Revestíos
del hombre nuevo, creado a imagen de Dios, en la justicia y en la santidad
verdadera.
O
bien:
Tit 3, 5. 7
Dios
nos salvó mediante el bautismo de regeneración y la acción renovadora del
Espíritu Santo; para que, justificados por su gracia, nos convirtamos en
herederos de la vida eterna, conforme a lo que esperamos.
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
nos haces participar
del
misterio de la muerte y resurrección de tu Hijo,
concédenos
que, animados del espíritu de hijos adoptivos,
progresemos
continuamente en esta nueva vida.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Concédenos,
Dios nuestro,
recibir
con un corazón sencillo y dócil
la
palabra de vida
con
la que nos has regenerado como hijos tuyos,
para
vivir de acuerdo con ella
y
demostrar en obras nuestro amor a los demás.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Te
rogamos, Señor, que recibas como ofrenda agradable,
junto
con el sacrificio de tu Iglesia,
a
estos hijos tuyos que,
hechos
semejantes a Cristo por el bautismo
(y
llevados a la perfección
por
la unción del Espíritu Santo
recibida
en la confirmación),
has
agregado hoy a tu pueblo sacerdotal.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
O
bien:
A
quienes te presentamos este pan y este vino, Señor,
permítenos
participar de tu mesa,
de
modo que, al celebrar con gozo el banquete celestial,
podamos
contarnos entre tus santos y amigos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
del Bautismo.
Cuando
se utiliza el canon Romano, al decir: Acuérdate, Señor, de tus hijos, se hace
mención de los padrinos:
Acuérdate,
Señor, de tus hijos N. y N.
(y
se dicen los nombres de los padrinos y madrinas),
padrinos
de tus elegidos
que
se han encargado de guiarlos al bautismo,
y
de todos los aquí reunidos, cuya fe y entrega bien conoces...
y
se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:
Acepta,
Señor, en tu bondad,
esta
ofrenda de tus siervos y de toda tu familia santa,
que
hoy te ofrecemos especialmente por N. y N. (aquellos)
que
has hecho renacer del agua y del Espíritu Santo,
perdonándoles
todos sus pecados,
para
incorporarlos a Cristo Jesús, Señor nuestro,
e
inscribe sus nombres en el libro de la vida.
[Por
Cristo, nuestro Señor. Amén].
Cuando
se utiliza otra plegaria eucarística, se hace la memoria de los neófitos con
los siguientes formularios:
a)
En las intercesiones de la plegaria eucarística II:
En
la misa del bautismo de adultos:
...llévala
a su perfección por la caridad.
Acuérdate
también de nuestros hermanos (N. y N.)
que
hoy, por medio del bautismo (y de la confirmación),
han
entrado a formar parte de tu familia;
ayúdales
a seguir a Cristo, tu Hijo,
con
ánimo generoso y ferviente.
Acuérdate
también de nuestros hermanos...
En
la misa del bautismo de niños:
...
llévala a su perfección por la caridad.
Acuérdate
también de nuestros hermanos N. y N.
(de
aquellos hermanos nuestros)
que
hoy has hecho renacer
del
agua y del Espíritu Santo,
librándolos
del pecado;
tú
que los has incorporado,
como
miembros vivos,
al
Cuerpo de Cristo,
inscribe
también sus nombres
en
el libro de la vida.
Acuérdate
también de nuestros hermanos...
b)
En las intercesiones de la plegaria eucarística III:
En
la misa del bautismo de adultos:
...
y a todo el pueblo redimido por ti.
Confirma
en la fidelidad cristiana a tus hijos (N. y N.),
que
hoy, por medio del Bautismo (y del don del Espíritu),
has
llamado a formar parte de tu pueblo
y
concédeles andar siempre en una vida nueva.
Atiende
los deseos y súplicas de esta familia...
En
la misa del bautismo de niños:
...
y a todo el pueblo redimido por ti.
Ayuda
a nuestros hermanos (N. y N.),
que
hoy has hecho renacer del agua y del Espíritu Santo
librándolos
del pecado;
tú
que los has incorporado, como miembros vivos,
al
cuerpo de Cristo,
inscribe
también sus nombres en el libro de la vida.
Atiende
los deseos y súplicas de esta familia...
c)
En las intercesiones de la plegaria eucarística IV, la mención de los neófitos
se intercala de esta manera:
...
de los oferentes y de los aquí reunidos,
de
nuestros hermanos (N. y N.),
que
hoy has hecho renacer del agua y del Espíritu Santo,
de
todo tu pueblo santo
y
de aquellos que te buscan con sincero corazón.
Antífona
de la comunión 1 Jn
3, 1
Mirad
hasta qué punto nos ha amado el Padre, que no sólo nos llamamos hijos de Dios,
sino que lo somos.
O
bien: 1 Jn
3, 2
Hermanos,
ya somos hijos de Dios; pero aún no se ha manifestado cómo seremos al fin.
Oración
después de la comunión
Concédenos,
Señor,
que
alimentados con el sacramento
del
Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
y
en comunión con el Espíritu Santo,
crezcamos
de tal manera en el amor a nuestros hermanos
que,
por la fuerza de esta caridad,
lleguemos
a dar plenitud al Cuerpo de Cristo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
O
bien:
Por
la fuerza de este sacramento,
concédenos,
Señor,
poder
dar testimonio con nuestra vida
del
misterio de la muerte y resurrección de tu Hijo
que
hemos anunciado con esta celebración.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
final
Se
pueden usar otras formas de bendición que aparecen en el ritual propio.
El
Señor Dios todopoderoso,
que
por su Hijo, nacido de
alegra
a las madres cristianas
con
la esperanza de la vida eterna para sus hijos,
os
bendiga a vosotras, madres de estos niños
que
os sentís agradecidas por haberlos recibido,
para
que permanezcáis siempre con ellos
en
continua acción de gracias en Jesucristo, nuestro Señor.
R.Amén.
El
Señor Dios todopoderoso,
que
es quien da la vida terrena y la vida celestial,
os
bendiga a vosotros, padres de estos niños,
para
que, juntamente con vuestras esposas,
seáis
los primeros que, de palabra y obra,
deis
testimonio de la fe ante vuestros hijos,
en
Jesucristo, nuestro Señor.
R.Amén.
El
Señor Dios todopoderoso,
que
nos ha hecho renacer a la vida eterna
por
el agua y el Espíritu Santo,
bendiga
abundantemente
a
todos estos hijos suyos aquí presentes
para
que siempre y en todas partes
sean
miembros vivos de su pueblo,
y
les conceda la paz en Jesucristo, nuestro Señor.
R.Amén.
Y
la bendición de Dios todopoderoso, Padre,
Hijo
+ y Espíritu Santo,
descienda
sobre vosotros.
R.Amén.
4.
EN
Esta
misa se dice, con vestiduras de color rojo o blanco, cuando en la misma
celebración eucarística o inmediatamente antes o después de ella, se administra
el sacramento de la confirmación.
Puede
utilizarse cualquier día del año, fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma
y de Pascua, de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de
Antífona
de entrada Ez
36, 25-26
Esto
dice el Señor: Derramaré sobre vosotros agua pura; os daré un corazón nuevo y
os infundiré un nuevo espíritu.
O
bien: Cfr
Rom 5, 5; 8, 11
El
amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones por medio del Espíritu
Santo que habita en nosotros.
Oración
colecta
Concédenos,
Dios todopoderoso y clemente,
que
el Espíritu Santo venga a habitar en nosotros
y
nos transforme en templos de su gloria.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Cumple,
Señor, tu promesa
y
envíanos a tu Espíritu Santo,
para
que podamos dar testimonio
ante
el mundo con nuestra vida,
del
Evangelio de Jesucristo, nuestro Señor,
que
vive y reina contigo
en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
por
los siglos de los siglos.
O
bien:
Envía,
Señor, sobre nosotros a tu Santo Espíritu,
para
que caminemos todos
en
la unidad de la fe
y,
sostenidos por la fuerza de su amor,
podamos
llegar a la madurez de la vida en Cristo,
que
vive y reina contigo
en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios
por
los siglos de los siglos.
O
bien:
Te
pedimos, Señor,
que
el Espíritu Santo, que procede de ti,
ilumine
nuestras mentes y las guíe hacia la verdad completa,
como
nos lo prometió tu Hijo Jesucristo,
que
vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
por
los siglos de los siglos.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, las oraciones y ofrendas de tus fieles,
y
tú que has perfeccionado
en
ellos la semejanza con tu Hijo,
haz
que por la participación
en
el memorial de su sacrificio,
que
nos mereció a tu Espíritu Santo,
puedan
dar con su vida testimonio del Señor resucitado,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
O
bien:
Acepta,
Señor, en unión con el sacrificio de Cristo,
a
estos hijos tuyos
que
han sido marcados con el signo de la cruz
y
con la unción del Espíritu Santo,
para
que, ofreciéndose con Cristo,
reciban
cada día con mayor abundancia
los
dones de tu Espíritu.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
O
bien:
Recibe,
Padre santo, la ofrenda de tu pueblo
y
haz que tus hijos,
que
acaban de recibir el don del Espíritu Santo,
sepan
conservarlo fielmente
y
lleguen a obtener los premios eternos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de la Confirmación
MARCADOS
CON EL SELLO DEL ESPÍRITU
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo darte gracias,
es
bueno cantar tu gloria,
Padre
santo,
fuente
y origen de todo bien.
Tú,
en el Bautismo, das nueva vida a los creyentes
y
los haces partícipes
del
misterio pascual de tu Hijo.
Tú
los confirmas con el sello de tu Espíritu,
mediante
la imposición de manos
y
la unción real del crisma.
Así,
renovados a imagen de Cristo,
el
ungido por el Espíritu Santo
y
enviado para anunciar la buena nueva de la salvación,
los
haces tus comensales en el banquete eucarístico
y
testigos de la fe
en
la Iglesia y en el mundo.
Por
eso, nosotros,
reunidos
en esta asamblea festiva
para
celebrar los prodigios de un renovado Pentecostés,
y
unidos a los ángeles y a los santos,
cantamos
el himno de tu gloria:
Santo,
Santo, Santo …
En
las plegarias eucarísticas se hace el recuerdo de los recién confirmados.
Cuando
se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:
Acepta,
Señor, en tu bondad,
esta
ofrenda de tus siervos
y
de toda tu familia santa,
que
hoy te ofrecemos especialmente por N. y N. (aquellos)
que,
renacidos en el bautismo,
han
sido confirmados hoy por el Espíritu Santo;
recíbela
en tu bondad
y
conserva en tus hijos el don que les has dado.
[Por
Cristo, nuestro Señor. Amén].
Cuando
se utiliza otra plegaria eucarística, se hace la memoria de los nuevos confirmados
con los siguientes formularios:
a)
En las intercesiones de la plegaria eucarística II:
...llévala
a su perfección por la caridad.
Acuérdate
también de tus hijos (N. y N.)
que,
regenerados en el Bautismo,
hoy
has confirmado,
marcándolos
con el sello del Espíritu Santo;
custodia
en ellos el don de tu amor.
Acuérdate
también de nuestros hermanos...
b)
En las intercesiones de la plegaria eucarística III:
...y
a todo el pueblo redimido por ti.
Ayuda
a tus hijos (N. y N.),
que
hoy has confirmado
marcándolos
con el sello del Espíritu Santo;
custodia
en ellos el don de tu amor.
Atiende
los deseos y súplicas de esta familia...
c)
En las intercesiones de la plegaria eucarística IV:
de
los oferentes y de los aquí reunidos,
de
tus hijos (N. y N.),
que
hoy has confirmado
marcándolos
con el sello del Espíritu Santo,
de
todo tu pueblo santo
y
de aquellos que te buscan con sincero corazón.
Antífona
de la comunión Cf. Heb 6, 4
Alegraos
en el Señor todos los que habéis sido iluminados, los que habéis gustado del
don celestial, los que habéis sido partícipes del Espíritu Santo.
O
bien:
Sal
33, 6, 9
Acudid
al Señor y quedaréis tranquilos; probad y ved qué bueno es el Señor.
Oración
después de la comunión
Bendice,
Señor, sin cesar a estos hijos tuyos,
que
has consagrado con la unción del Espíritu Santo
y
alimentado con el sacramento de tu Hijo,
para
que superen todas las adversidades,
alegren
a tu Iglesia con la santidad de su vida,
y
con su trabajo y con su amor la extiendan por todo el mundo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
O
bien:
Señor,
a estos hijos tuyos recién confirmados,
a
quienes has colmado con los dones de tu Espíritu
y
alimentado con el Cuerpo de tu Hijo,
concédeles
vivir en el amor la plenitud de tu ley,
para
que manifiesten al mundo la libertad que les da ser hijos tuyos
y
muestren, con la santidad de su vida,
el
carisma profético de tu pueblo santo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
O
bien:
Padre
santo,
infunde
en nuestros corazones tu Espíritu de amor,
para
que todos aquellos que hemos sido alimentados
con
el cuerpo de tu Hijo, podamos vivir como hermanos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
solemne
Al
terminar la misa, en lugar de la bendición habitual, se puede usar la siguiente
fórmula, o bien la oración sobre el pueblo.
Que
Dios Padre todopoderoso,
que
os ha adoptado como hijos,
haciéndoos
renacer del agua y del Espíritu Santo,
os
bendiga y os haga siempre dignos de su amor paternal.
R.
Amén.
Que
el Hijo unigénito de Dios,
que
prometió a su Iglesia
la
presencia continua del Espíritu de verdad,
os
bendiga y os confirme en la confesión de la fe verdadera.
R.
Amén.
Que
el Espíritu Santo,
que
encendió en el corazón de los discípulos
el
fuego del amor,
os
bendiga y, congregándoos en la unidad,
os
conduzca, a través de las pruebas de la vida,
a
los gozos del Reino eterno.
R.
Amén.
Y
que a todos vosotros, aquí presentes
os
bendiga Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo.
R.
Amén.
Oración
sobre el pueblo
En
lugar de la fórmula anterior de bendición, se puede decir la siguiente oración
sobre el pueblo.
El
diácono o el ayudante puede invitar al pueblo a recibir la bendición con estas
palabras:
Inclinaos
para recibir la bendición.
Después
el obispo, con las manos extendidas hacia el pueblo, dice:
Confirma,
Señor,
lo
que has realizado en nosotros
y
conserva en el corazón de tus fieles
los
dones del Espíritu Santo,
para
que nunca se avergüencen
de
dar testimonio de Jesucristo
y
cumplan siempre con amor tu voluntad.
R.
Amén.
Y
que a todos vosotros aquí presentes
os
bendiga Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo.
R.
Amén.
II.
EN
Fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma y de Pascua; fuera de las
solemnidades y fiestas de los apóstoles, la misa en la que se confieren las
sagradas órdenes, se puede ordenar de la manera siguiente:
a)
las antífonas de entrada y de la comunión, son las que se indican más abajo;
b)
se eligen las oraciones más apropiadas entre las que se proponen para obispos,
para presbíteros, o para los demás ministros de la Iglesia;
c)
las lecturas se toman de entre las indicadas para esta celebración. Incluso en
los días en que no se puede decir la misa ritual, pueden tomarse esas lecturas,
aunque sólo sea en parte;
d)
se dice el prefacio de las Ordenaciones I o II.
Antífona
de entrada Jn
12, 26
El
que quiera servirme, que me siga, dice el Señor; y donde yo esté, ahí estará
también mi servidor.
O
bien (en la ordenación de presbíteros): Lc 4, 18
El
Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido
para
llevar
y
anunciar su liberación a los cautivos.
Si
se usa el Canon romano, se dice el Acepta, Señor en tu bondad propio:
Acepta,
Señor, en tu bondad,
esta
ofrenda de tus siervos y de toda tu familia santa,
que
te presentamos también en favor de estos hijos tuyos,
que
te has dignado llamar al orden del diaconado
(o
del presbiterado, o del episcopado);
conserva
en ellos tus dones para que, con tu ayuda,
ejerciten
eficazmente el ministerio que les has confiado.
[Por
Cristo, nuestro Señor. Amén].
Antífona
de la comunión Jn
17, 17-18
Padre
santo, santifícalos en la verdad, dice el Señor. Cómo tú me enviaste al mundo,
así los envío yo también al mundo.
III.
EN
Fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma y de Pascua; fuera de las solemnidades,
del Miércoles de Ceniza y de
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
nos diste a tu Hijo
como
camino, verdad y vida,
mira
con bondad
a
nuestro (nuestra) hermano (hermana) N.,
que
confía plenamente en tus promesas
y
haz que, fortalecido (fortalecida)
con
el Cuerpo y la Sangre de Cristo,
llegue
en paz a tu Reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Padre
santo,
que
nuestro sacrificio renueve
el
del Cordero Pascual,
que
con su pasión nos abrió las puertas del cielo,
e
introduzca a nuestro (a) hermano (a) N.
en
el gozo eterno.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de
Oración
después de la comunión
Señor
nuestro, salvación eterna de los que creen en ti,
concede
a nuestro (a) hermano (a) N.
que,
alimentado (a)
con
el pan y el vino celestiales,
llegue
con seguridad al Reino de la luz y de la vida.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
IV.
POR LOS ESPOSOS
1.
EN
Esta
misa se dice siempre que el matrimonio tenga lugar dentro de la celebración
eucarística. Si el matrimonio se celebra en domingo o en alguna solemnidad, se
dice la misa del día, pero sin omitir la bendición sobre la esposa y el esposo,
ni la bendición final propia.
La
liturgia de la palabra en la celebración del matrimonio tiene un gran valor
para la catequesis sobre el sacramento y sobre los deberes de los cónyuges; por
tanto, cuando se prohíbe la misa matrimonial, una de las lecturas puede tomarse
de los textos previstos para la celebración del matrimonio, excepto en el
Triduo Pascual, en las solemnidades de la Navidad, de la Epifanía, de la
Ascensión, de Pentecostés, del Santísimo Cuerpo de Cristo y de otras
solemnidades de precepto.
En
los domingos del tiempo de Navidad y en los del tiempo ordinario, si la
comunidad parroquial no participa en la misa, puede emplearse también la misa
propia del matrimonio. Si el matrimonio se celebra en el tiempo de Adviento,
en el de Cuaresma o en cualquier otro día dedicado a la penitencia, el párroco
deberá exhortar a los esposos a que observen el espíritu propio de estos
tiempos. Color litúrgico blanco.
A
Antífona
de entrada
Sal 19, 3. 5
Que
el Señor os envíe su ayuda
desde
el Santuario y os proteja desde Sión.
Que
os conceda los deseos de vuestro corazón
y
bendiga todos vuestros proyectos.
Oración
colecta
Señor,
tú que con un designio maravilloso
consagraste
la unión conyugal
para
prefigurar en ella
la
unión de Cristo con su Iglesia,
concede
a estos hijos tuyos
que
realicen en su vida de esposos
este
designio que conocen por la fe.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Señor
Dios nuestro,
que
al crear el género humano
quisiste
establecer la unión entre el hombre y la mujer;
une
en la fidelidad del amor a estos hijos tuyos
que
van a contraer matrimonio,
para
que siempre den testimonio
con
su vida del amor divino que hoy los trae a tu altar.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Escucha,
Señor, nuestras súplicas
y
recibe con agrado
estas
ofrendas que te presentamos
por
estos hijos tuyos, unidos en santo matrimonio,
para
que la celebración de estos misterios
los
confirme en su amor y en el tuyo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio:
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Que
con el yugo suave del amor
y
el vínculo indisoluble de la paz,
hiciste
más fuerte la alianza nupcial,
para
que aumenten los hijos de tu adopción
por
la honesta fecundidad
de
los matrimonios cristianos.
Tu
providencia, Señor, y tu amor,
lo
dispusieron de manera tan admirable,
que
por medio del nacimiento
de
los niños adornas la tierra
y,
al hacerlos renacer por el bautismo,
haces
crecer tu Iglesia.
Por
Cristo nuestro Señor.
Por
él, con los ángeles y los santos,
cantamos
sin cesar el himno de tu gloria:
Santo,
Santo, Santo...
Cuando
se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio, del que
pueden omitirse las palabras entre paréntesis, si se juzga oportuno.
Acepta,
Señor, en tu bondad,
esta
ofrenda de tus siervos,
de
los nuevos esposos N. y N.,
y
de toda tu familia santa,
que
hoy intercede por ellos;
y
ya que les has concedido
llegar
al día de los desposorios,
otórgales
también
(el
gozo de una ansiada descendencia y de)
una
larga vida.
[Por
Cristo, nuestro Señor. Amén]
Cuando
se utiliza otra plegaria eucarística, se hace la memoria de los nuevos esposos
con los siguientes formularios:
a)
En las intercesiones de la plegaria eucarística II:
...llévala
a su perfección por la caridad.
Acuérdate
de tus hijos N. y N.,
que
en Cristo hoy han fundado una nueva familia,
iglesia
doméstica y sacramento de tu amor,
y
concédeles que la gracia de este día
se
prolongue a lo largo de toda su vida.
Acuérdate
también de nuestros hermanos...
b)
En las intercesiones de la plegaria eucarística III:
...y
a todo el pueblo redimido por ti.
Ayuda
a tus hijos N. y N.,
que
en Cristo hoy han fundado una nueva familia,
iglesia
doméstica y sacramento de tu amor,
y
concédeles que la gracia de este día
se
prolongue a lo largo de toda su vida.
Atiende
los deseos y súplicas de esta familia...
c)
En las intercesiones de la plegaria eucarística IV, la mención de los nuevos
esposos se intercala de esta manera:
...de
los oferentes y de los aquí reunidos,
de
tus hijos N. y N.,
que
en Cristo hoy han fundado una nueva familia,
de
todo tu pueblo santo
y
de aquellos que te buscan con sincero corazón.
Oración
por la esposa y el esposo
Después del Padrenuestro se omite elLíbranos, Señor,
y el sacerdote, vuelto hacia los contrayentes con las manos juntas, dice la
oración por la esposa y el esposo. De este invitatorio pueden omitirse, si alguno
de los esposos no va a comulgar, las palabras que van entre paréntesis.
En
El
sacerdote, de pie, con las manos juntas, dice:
Hermanos:
Roguemos al Señor que derrame su bendición sobre esta hija suya, en la que el
sacramento del matrimonio alcanza particular significación; porque ella es la tierra
fecunda, la imagen de la Iglesia unida a Cristo, pidamos que estos dos hermanos
nuestros, unidos en santa alianza [por el sacramento del Cuerpo y la Sangre del
Señor], perseveren en el amor.
O
bien:
Hermanos:
imploremos la bendición de Dios Padre
sobre
estos esposos N. y N.
para
que, unidos en Cristo por el vínculo santo del matrimonio
[y
por el sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor],
formen
un solo corazón y una sola alma.
Todos
oran en silencio durante un breve espacio de tiempo. Luego, el sacerdote, con
las manos extendidas, prosigue:
*Señor,
tú que con tu poder
lo
hiciste todo de la nada
y,
desde los principios de la creación,
modelaste
al hombre y a la mujer a tu imagen y semejanza,
y
constituiste a cada uno como ayuda
y
compañía inseparable del otro,
de
modo que no fueran dos seres sino uno solo,
enseñándonos
que nunca es licito separar
lo
que tú quisiste unir;
*Señor,
tú que con un designio maravilloso
consagraste
la unión conyugal para prefigurar en ella
la
unión de Cristo y de la Iglesia;
*Señor,
tú que has querido la unión
del
hombre y la mujer y has bendecido esta comunidad,
establecida
desde el principio
con
la única bendición que no fue abolida
ni
por la pena del pecado original, ni por el castigo del diluvio;
Mira
con bondad a esta hija tuya que,
unida
en matrimonio, quiere que tu bendición la acompañe.
Concédele
el don del amor y de la paz y que siga siempre
el
ejemplo de las santas mujeres,
cuya
alabanza proclama la Escritura.
Que
confíe en ella el corazón de su esposo
y
que, reconociéndola éste como compañera
de
igual dignidad y coheredera de la vida de la gracia,
la
respete debidamente y la ame siempre con el amor
con
que Cristo amó a su Iglesia.
Y
ahora, Señor, te suplicamos
que
estos hijos tuyos permanezcan ligados a la fe
y
a tus mandamientos y que, fieles a un solo amor,
sean
ejemplares por la integridad de sus costumbres;
que,
fortalecidos con el Evangelio,
sean
testigos de Cristo delante de todos;
[sean
fecundos en hijos, padres intachables,
vean
ambos a los hijos de sus hijos]
y,
transcurrida una ancianidad feliz,
alcancen
la felicidad de los justos
en
el Reino de los cielos.
Por
Cristo nuestro Señor.
R.
Amén.
La
misa prosigue como de costumbre.
Antífona
de la comunión Cf. Ef 5, 25.27
Cristo
amó a la Iglesia
y
se entregó por ella,
para
hacerla comparecer ante sí mismo
como
esposa santa e inmaculada.
Oración
después de la comunión
Por
este sacrificio de salvación,
protege,
Señor, con tu providencia,
a
la nueva familia que has instituido
y
unifica en un mismo corazón
a
los que uniste en una santa alianza
[y
has alimentado con un mismo pan y un mismo cáliz]
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
final
Que
el eterno Padre os conserve unidos en el amor,
para
que la paz de Cristo habite en vosotros
y
permanezca en vuestro hogar.
R.
Amén.
Que
tengáis en los hijos una bendición,
en
los amigos un consuelo
y
en el trato con todos, una paz verdadera.
R.
Amén.
Que
seáis testigos del amor de Dios en el mundo,
para
que los pobres y afligidos,
habiendo
encontrado en vosotros ayuda y consuelo,
os
reciban con gratitud algún día en la casa eterna del Padre.
R.
Amén.
Y
que a todos vosotros, aquí presentes,
os
bendiga Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo.
R.
Amén.
B
Antífona
de entrada
Sal 89, 14.17
Sácianos,
Señor, de tu amor cada mañana y así pasaremos alegres y cantando cada día.
Brille sobre nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de
nuestras manos.
Oración
colecta
Escucha,
Señor, nuestras súplicas y derrama tu gracia
sobre
estos hijos tuyos que hoy se unen ante tu altar,
para
que se mantengan firmes en el amor que se profesan.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, el sacrificio que te ofrecemos
por
esta unión sagrada; y ya que eres el autor de ella,
sé
también su protector y su guía.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
EL
GRAN MISTERIO DEL MATRIMONIO
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno,
por
Cristo, Señor nuestro.
Porque
estableciste la nueva alianza con tu pueblo,
para
hacer partícipes de la naturaleza divina
y
coherederos de su gloria,
a
los redimidos por la muerte
y
resurrección de Jesucristo.
Toda
esta graciosa liberalidad
la
has significado en la unión del hombre y la mujer,
para
que el sacramento que celebramos
nos
recuerde tu amor inefable.
Por
eso,
con
los ángeles y los santos,
cantamos
sin cesar el himno de tu gloria:
Santo,
Santo, Santo...
Intercesiones
propias como en
Oración
por la esposa y el esposo
Después del Padrenuestro se omite el Líbranos, Señor, y el sacerdote, vuelto
hacia los contrayentes con las manos juntas, dice la oración por la esposa y el
esposo.
De este invitatorio pueden omitirse, si alguno de los esposos no va a comulgar,
las palabras que van entre paréntesis.
En
El
sacerdote, de pie, con las manos juntas, dice:
Pidamos
a Dios que estos esposos
que
han venido al altar
para
unirse en matrimonio,
(por
la participación del Cuerpo y la Sangre de Cristo)
vivan
siempre unidos por el amor.
Todos
oran en silencio durante un breve espacio de tiempo. Luego, el sacerdote, con
las manos extendidas, prosigue:
*Padre
santo, que hiciste a los hombres a imagen tuya
y
los creaste varón y mujer para que,
unidos
en la carne y en el espíritu,
fueran
colaboradores de tu creación.
*Señor,
tú que para revelarnos el designio de tu amor,
quisiste
dejarnos en el amor de los esposos
un
bosquejo de la alianza que hiciste con tu pueblo,
a
fin de que, completado con el sacramento,
en
la unión conyugal de tus fieles quedara patente
el
misterio nupcial de Cristo y de la Iglesia,
extiende
sobre estos hijos tuyos N. y N. tu mano amorosa.
Concédeles,
Señor,
que
en la comunidad sacramental que hoy inician
se
comuniquen los dones de tu amor y,
siendo
el uno para el otro signo de tu presencia,
sean
un solo corazón y un solo espíritu.
Concédeles
también que sepan
conservar
y proteger su nuevo hogar
y
formen a sus hijos según el Evangelio,
para
que, así, puedan éstos algún día
incorporarse
para siempre a tu familia celestial.
Colma
de bendiciones a tu hija N.,
para
que pueda cumplir sus deberes
de
esposa y madre,
dé
calor a su hogar con un amor puro
y
con su afabilidad lo adorne.
Bendice
también a tu hijo N.,
para
que cumpla dignamente su misión
de
esposo fiel y padre providente.
Concede,
Padre santo, a estos hijos tuyos
que
han unido sus vidas ante ti,
(y
quieren ahora, por primera vez como esposos,
acercarse
a tu mesa)
participar
algún día, alegremente,
del
banquete celestial.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
R.Amén.
La
misa prosigue como de costumbre.
Antífona
de la comunión Jn 13,
34
Os
doy un mandato nuevo: que os améis los unos a los otros como yo os he amado,
dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Tú
que nos has permitido participar de tu mesa
concede,
Señor, a N. y N. que acaban de unir sus vidas
por
el sacramento del matrimonio, permanecer siempre fieles a ti
y
dar testimonio de tu amor ante los hombres.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
final
Que
Dios todopoderoso os conceda participar de su alegría
y
os bendiga en vuestros hijos.
R.Amén.
Que
el Hijo unigénito de Dios esté junto a vosotros
en
vuestras penas y en vuestras alegrías.
R.Amén.
Que
el Espíritu Santo de Dios
habite
en vosotros y os llene de su amor.
R.Amén.
Y
que a todos vosotros, aquí presentes,
os
bendiga Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo.
R.Amén.
C
Antífona
de entrada Sal 144, 2.9
Día
tras día te bendeciré, Señor, y alabaré tu nombre por siempre y para siempre,
pues eres bueno con todos y tu amor se extiende a todas tus creaturas.
Oración
colecta
Concede,
Dios todopoderoso,
a
estos hijos tuyos que hoy van a unirse
por
el sacramento del matrimonio,
crecer
siempre en la fe que profesan
y
enriquecer con sus hijos
la
familia fiel de tu Iglesia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe
en tu bondad, Señor,
los
dones que te presentamos con alegría,
y
protege con tu amor paterno
a
quienes uniste con el sacramento del matrimonio.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
EL
MATRIMONIO, SIGNO DEL AMOR DIVINO
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Porque
al hombre, creado por tu bondad,
lo
dignificaste tanto,
que
has dejado la imagen de tu propio amor
en
la unión del varón y de la mujer.
Y
al que por amor creaste,
no
cesas de llamarlo a la vida del amor,
a
fin de hacerlo participe de la eternidad del tuyo.
Y
así, el misterio del santo matrimonio,
al
mismo tiempo que significa tu amor divino,
consagra
el amor humano,
por
Cristo nuestro Señor.
Por
eso,
con
los ángeles y los santos,
cantamos
sin cesar el himno de tu gloria:
Santo,
Santo, Santo...
Intercesiones
propias como en
Oración
por la esposa y el esposo
Después del Padrenuestro se omite el Líbranos, Señor y el sacerdote, vuelto
hacia los contrayentes con las manos juntas, dice la oración por la esposa y el
esposo.
Si se juzga conveniente, por ejemplo, silos esposos son de edad avanzada, pueden
omitirse las palabras que van entre paréntesis.
El
sacerdote, de pie, con las manos juntas, dice:
Hermanos,
pidámosle a Dios
que
bendiga y proteja a estos esposos
a
quienes ha enriquecido
con
el sacramento del matrimonio.
Todos
oran en silencio durante un breve espacio de tiempo. Luego el sacerdote, con
las manos extendidas, prosigue:
Padre
santo, autor de todo el universo,
que
creaste a tu imagen al hombre y a la mujer
y
colmaste de bendiciones su unión conyugal;
te
pedimos por esta esposa
que
hoy se une a su marido
por
el sacramento del matrimonio.
Descienda,
Señor, sobre ella
y
el compañero de su vida
la
abundancia de tu bendición,
para
que al gozo de su vida matrimonial
añadan
el encanto de los hijos
y
enriquezcan con ellos a tu Iglesia.
Que
te alaben, Señor, en sus alegrías;
que
te busquen en sus tristezas;
que
en sus trabajos
encuentren
el gozo de tu ayuda
y,
en la necesidad,
sientan
cercano tu consuelo;
que
te invoquen en las reuniones sagradas:
que
den testimonio de ti entre los hombres
y,
después de una ancianidad feliz,
lleguen
al Reino de los cielos,
acompañados
de quienes
hoy
comparten su alegría.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
R.Amén.
La
misa prosigue como de costumbre.
Antífona
de la comunión Sal 33, 1. 9
Bendeciré
al Señor continuamente; siempre estará en mi boca su alabanza. Probad y ved qué
bueno es el Señor. ¡Dichoso el hombre que se acoge a él!
Oración
después de la comunión
Concédenos,
Dios todopoderoso,
que
la gracia del sacramento del matrimonio
actúe
de día en día en la vida de estos esposos,
y
que la Eucaristía que hemos ofrecido y recibido,
nos
haga vivir a todos como hermanos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
final
Que
nuestro Señor Jesucristo,
que
quiso estar presente en las bodas de Caná,
os
bendiga a vosotros, a vuestros familiares y amigos.
R.Amén.
Que
nuestro Señor Jesucristo,
que
amó a su Iglesia
hasta
el extremo de morir por ella,
os
infunda constantemente su amor.
R.Amén.
Que
nuestro Señor Jesucristo
os
conceda superar las dificultades de esta vida,
con
el gozo de saber ciertamente
que
algún día resucitaréis con él.
R.Amén.
Y
que a todos vosotros aquí presentes,
os
bendiga Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo.
R.Amén.
2.
EN LOS ANIVERSARIOS DEL MATRIMONIO
En el aniversario del matrimonio, sobre todo en las Bodas de Plata (25 años) y
en las Bodas de Oro (50 años), se puede decir, cuando las rúbricas lo permitan,
A
En
el aniversario del matrimonio
Antífona
de entrada Ef 5, 19-20
Cantad
y alabad al Señor con todo vuestro corazón, dándole gracias siempre y por todas
las cosas a Dios Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso, creador del universo,
que
quisiste que el hombre y la mujer
se
complementaran en la unión conyugal,
bendice
a estos hijos tuyos N. y N.
y
confírmalos en su amor, para que su matrimonio
sea
una imagen cada vez más auténtica
de
la unión de Cristo con su Iglesia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor
y Dios nuestro,
que
hiciste brotar sangre y agua
del
costado de Cristo
para
significar el misterio de nuestra redención,
recibe
estas ofrendas que te presentamos
en
acción de gracias
por
tus hijos N. y N. y colma su hogar
con
la abundancia de tus dones.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Sal 137, 1
Te
damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos
escuchaste.
O
bien: Sal 115, 12-13
¿Cómo
podremos pagar al Señor todo el bien que nos ha hecho? Participaremos del
Cuerpo y de la Sangre de Cristo, invocando su nombre.
Oración
después de la comunión
Llena,
Señor, de amor y de alegría
los
corazones de estos hijos tuyos,
a
quienes has alimentado con este sacramento,
para
que en su hogar reinen siempre la virtud y la paz
y
en él encuentren todos comprensión amorosa.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
En
los veinticinco años de matrimonio
Antífona de entrada
Ef 5, 19-20
Cantad
y alabad al Señor con todo vuestro corazón, dándole gracias siempre y por todas
las cosas a Dios Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno,
que
hace veinticinco años uniste
con
el vínculo indisoluble del matrimonio
a
tus hijos N, y N. y los has conservado unidos
por
el amor en sus penas y alegrías,
aumenta
y purifica ese amor para que,
amándose
más cada día, se santifiquen mutuamente.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
que el sacrificio que vamos a ofrecerte
para
darte gracias por los dones recibidos por N. y N.
durante
los veinticinco años de su matrimonio,
te
agrade a ti y sea para ellos fuente inagotable
de
alegría y de paz.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Sal
137, 1
Te
damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos
escuchaste.
O
bien: Sal 115, 12-13
¿Cómo
podremos pagar al Señor todo el bien que nos ha hecho? Participaremos del
Cuerpo y de la Sangre de Cristo, invocando su nombre.
Oración
después de la comunión
Dios
nuestro, tú que has invitado a tu mesa
a
estos esposos N. y N.
(en
compañía de sus hijos y amigos),
concédeles
comprenderse mejor y amarse más cada día,
de
modo que puedan participar también juntos
del
banquete eterno.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
C
En
los cincuenta años de matrimonio
Antífona
de entrada Ef
5, 19-20
Cantad
y alabad al Señor con todo vuestro corazón, dándole gracias siempre y por todas
las cosas a Dios Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Oración
colecta
Dios
Padre, todopoderoso,
mira
con bondad a estos esposos N. y N.
que
(rodeados de los hijos que engendraron para la vida y la fe)
recuerdan
con gratitud el día que bendijiste su amor,
y
concédeles, por las buenas obras de su larga vida en común,
vivir
llenos de tu amor y de tu paz el resto de sus días.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte,
para
darte gracias por estos cincuenta años
de
mutua fidelidad conyugal de N. y N.,
y
pedirte que les concedas vivir cada vez más unidos
y
gozar de tu paz.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Sal 137, 1
Te
damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos
escuchaste.
O
bien: Sal 115, 12-13
¿Cómo
podremos pagar al Señor todo el bien que nos ha hecho? Participaremos del Cuerpo
y de la Sangre de Cristo, invocando su nombre.
Oración
después de la comunión
Tú
que nos has permitido participar
del
Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
guarda,
Señor, a estos esposos N. y N.
en
tu santa amistad a fin de que,
llenos
de días y de buenas obras,
sean
admitidos por ti al banquete del cielo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
V.
PARA
Esta misa puede decirse fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma y de
Pascua, y fuera de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de
Color
litúrgico blanco.
Antífona
de entrada Jn
15, 16
No
sois vosotros los que me habéis elegido, dice el Señor; soy yo quien os ha
elegido para que vayáis y deis fruto y ese fruto perdure.
O
bien:
Col 3, 14-15
Sobre
todas las virtudes poned la caridad, que es el vínculo de perfecta unión; y que
en vuestros corazones reine la paz de Cristo
Oración
colecta
Tú
que has querido elegir como abad (abadesa)
de
esta comunidad de N. a tu hijo (hija) N.
concédele,
Señor,
la
gracia de saber conducir
a
sus hermanos (hermanas),
mediante
la palabra y el ejemplo,
por
el camino de tu santa voluntad,
a
fin de que, junto con ellos (ellas),
pueda
recibir de ti el premio de la vida eterna.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, con bondad,
los
dones que esta comunidad te presenta,
y
haz que el sacrificio que vamos a ofrecerte,
impregne
de paz la vida de tus siervos
y
los ayude a servirte con humildad y obediencia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la
comunión
Mt 20, 28
El
Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida para
redención de todos.
O
bien:
Donde
hay amor verdadero, ahí está Dios. El amor de Cristo ha hecho de nosotros una sola
familia.
Oración
después de la comunión
Mira,
Señor, con bondad, a esta familia tuya
que
ha celebrado el memorial de tu amor,
y
ayúdala a seguir fielmente el ejemplo de Cristo
en
el cumplimiento perfecto de tu voluntad.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
VI.
PARA
Esta misa puede decirse fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma, de
Pascua y fuera de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de
Color
litúrgico blanco.
Antífona
de entrada Sal 104, 4-5
Buscad
al Señor y encontraréis su ayuda; buscad continuamente su rostro. Recordad las
maravillas que ha hecho.
Oración
colecta
A
estas hijas tuyas,
que
quieren consagrarte su virginidad,
concédeles,
Señor, perseverar en su propósito hasta el fin,
para
que puedan obtener
la
recompensa de su plena consagración.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Por
el sacrificio que vamos a ofrecerte,
concede,
Señor, a estas hijas tuyas
perseverar
en tu santo servicio
para
que Cristo, tu Hijo,
cuando
venga de nuevo lleno de majestad,
les
abra las puertas de su Reino y las reciba en la gloria.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
En las plegarias eucarísticas se hace la conmemoración de la consagración de
las vírgenes, si se juzga oportuno, con los siguientes formularios:
a)
Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:
Acepta,
Señor, en tu bondad,
esta
ofrenda de tus siervos y de estas hijas tuyas,
la
cual te ofrecemos en el día de su consagración;
concédeles
a ellas,
que
hoy se han unido más estrechamente a tu Hijo
por
inspiración tuya, salir jubilosamente a su encuentro
cuando
venga, al fin de los tiempos, revestido de gloria.
[Por
Cristo, nuestro Señor. Amén].
b)
En las intercesiones de la plegaria eucarística II:
...
llévala a su perfección por la caridad.
Acuérdate
también, Señor,
de
estas hermanas nuestras
que
has unido a ti por medio de la consagración virginal,
a
fin de que, conservando encendida
su
lámpara de caridad y de fe,
te
sirvan constantemente a ti y a tu pueblo,
mientras
esperan la llegada de su esposo Jesucristo.
Acuérdate
también de nuestros hermanos...
c)
En las intercesiones de la plegaria eucarística III:
...y
a todo el pueblo redimido por ti.
Confirma
también en su santo propósito
a
estas hijas tuyas que, por medio de su generosa entrega,
se
esfuerzan por seguir a Cristo
dando
testimonio de vida evangélica y de amor fraternal.
Atiende
los deseos y súplicas de esta familia...
d)
En las intercesiones de la plegaria eucarística IV, la mención de las vírgenes
consagradas puede intercalarse de esta manera:
...
de los presbíteros y diáconos,
y
de estas hermanas nuestras
a
quienes hoy has consagrado para el culto divino
y
para el servicio de la humanidad,
de
los oferentes y de los aquí reunidos...
Antífona
de la comunión Sal 41, 2
Como
la cierva busca el agua de los ríos así, sedienta, mi alma, te busca a ti, Dios
mío.
Oración
después de la comunión
Tú,
que nos has hecho participar de tus santos dones,
escucha,
Señor, nuestra plegaria
y
concede a estas hijas tuyas N. y N.
colaborar
constantemente con su vida santa
a
la edificación de la Iglesia y al bien de la humanidad.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
solemne
Que
Dios Padre todopoderoso
os
ayude con su gracia
a
manteneros firmes en el santo propósito
de
permanecer vírgenes, que él os inspiró.
R.Amén.
Que
el Señor Jesús,
a
quien agradan tanto los corazones puros,
haga
fecunda vuestra vida
con
la fuerza de su palabra.
R.Amén.
Que
el Espíritu Santo,
que
descendió sobre
y
ha consagrado hoy vuestro corazón,
os
inflame con el deseo ardiente
de
servir a Dios y a la Iglesia.
R.
Amén.
Y
que a todos vosotros, aquí presentes,
os
bendiga Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo.
R.Amén.
VII.
EN
Estas
misas pueden decirse fuera de 1os domingos de Adviento, de Cuaresma y de Pascua;
fuera de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de
Color
litúrgico blanco.
1.
EN EL DÍA DE
Antífona
de entrada Sal 39, 8-9
Aquí
estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Tengo clavada tu ley en medio de mi
corazón.
Oración
colecta
Concede,
Señor, a estos (estas)
hermanos
(hermanas) nuestros (nuestras),
a
quienes inspiraste el propósito de seguir a Cristo más de cerca,
llegar
felizmente al término del camino que hoy inician,
para
que su vida se transforme en un don perfecto
a
mayor gloria tuya.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, las ofrendas y las súplicas que te presentamos
al
celebrar la profesión religiosa
de
estos (estas) hermanos (hermanas) nuestros (nuestras)
y
haz que las primicias de su consagración,
con
la ayuda de tu gracia, se conviertan en frutos abundantes.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
e intercesiones propios, como en la misa siguiente.
Antífona
de la
comunión Mc 3, 35
El
que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.
Oración
después de la comunión
Que
el sacramento que hemos recibido nos llene,
Señor,
de tu alegría
y
ayude a estos (estas) hermanos (hermanas) nuestros (nuestras)
a
cumplir las obligaciones de la vida religiosa que hoy inician
y
a servirte con libertad de hijos (hijas).
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
2.
EN EL DÍA DE
Antífona
de entrada Sal 121, 1-2
¡Qué
alegría cuando me dijeron: vamos a la casa del Señor! Ya están pisando nuestros
pies tus umbrales, Jerusalén.
O
bien:
Sal 65,13-14
Entraré
en tu casa con holocaustos, te cumpliré mis votos, los que han pronunciado mis
labios.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que quisiste que la gracia del bautismo
diera
como fruto en estos (estas) hijos (hijas) tuyos (tuyas)
su
propósito de seguir más de cerca las huellas de tu Hijo,
concédeles
que, tendiendo constantemente
a
la perfección evangélica,
aumenten
la santidad de tu Iglesia
y
confirmen su vigor apostólico.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Señor,
Padre santo,
confirma
el propósito de tus hijos (hijas) N. y N.
y
haz que la gracia del bautismo,
que
quieren fortalecer con el nuevo vínculo
de
la profesión perpetua,
crezca
y dé en ellos la plenitud de sus frutos
en
una vida consagrada a tu alabanza
y
a la edificación de tu Reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, las ofrendas y los votos
de
estos (estas) hijos (hijas) tuyos (tuyas),
que
hoy se han comprometido para siempre
a
vivir los consejos evangélicos,
y
confírmalos con tu amor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
O
bien:
Acepta,
Señor, la ofrenda que te presentamos
para
que la conviertas
en
el sacramento de nuestra redención
y
llena con los dones del Espíritu Santo
a
estos (estas) hermanos (hermanas) nuestros (nuestras),
que
has llamado a seguir más de cerca a tu Hijo Jesucristo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Prefacio:
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno,
por
Cristo nuestro Señor.
El
cual brotó como una flor sin mancha
del
seno de la Virgen,
proclamó
bienaventurados a los limpios de corazón
y
nos mostró con su vida el valor de la castidad.
Eligió
siempre hacer tu voluntad
y,
haciéndose obediente por nosotros hasta la muerte,
quiso
ofrecerse a ti
como
una víctima totalmente aceptable.
Y
prometió que encontrarían un tesoro en el cielo
quienes,
dejándolo todo por tu amor en este mundo,
se
dedicaran con celo a tu servicio.
Por
eso, con los ángeles y los santos
te
cantamos sin cesar un himno de alabanza:
Santo,
Santo, Santo...
En
las distintas plegarias eucarísticas puede conmemorarse la ofrenda de los
profesos según los siguientes formularios, si se cree oportuno.
I.
Por los religiosos
a)
Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad, propio:
Acepta,
Señor, en tu bondad,
esta
ofrenda de tus siervos y de estos hijos tuyos
que
te ofrecemos en el día de su profesión perpetua
y
concede a quienes ahora
has
permitido consagrarte su vida,
ser
admitidos al gozo de la Pascua eterna
el
día de la gloriosa venida de tu Hijo.
[Por
Cristo, nuestro Señor. Amén].
b)
En las intercesiones de la plegaria eucarística II:
...
llévala a su perfección por la caridad.
Acuérdate
también, Señor, de estos hermanos
que
hoy se han consagrado para siempre a tu servicio,
y
concédeles elevar siempre a ti su mente y su corazón
y
dar gloria a tu nombre.
Acuérdate
también de nuestros hemanos...
c)
En las intercesiones de la plegaria eucarística III:
...
y a todo el pueblo redimido por ti.
Confirma
también en su santo propósito
a
estos hijos tuyos que hoy se han ligado a ti para siempre
con
los sagrados vínculos de los votos religiosos,
y
haz que manifiesten en tu Iglesia
la
vida nueva y eterna adquirida por la redención de Cristo.
Atiende
los deseos y súplicas de esta familia...
d)
En las intercesiones de la plegaria eucarística IV, la mención de los profesos
puede intercalarse de esta manera:
...
de los presbíteros y diáconos
y
de estos hermanos
que
hoy se consagran más estrechamente a ti
por
la profesión religiosa,
de
los oferentes y de los aquí reunidos...
II.
Por las religiosas
a)
Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad, propio:
Acepta,
Señor, en tu bondad,
esta
ofrenda de tus siervos y de estas hijas tuyas,
la
cual te ofrecemos en el día de su consagración;
concédeles
a ellas, que hoy se han unido
más
estrechamente a tu Hijo por inspiración. tuya,
salir
jubilosamente a su encuentro,
cuando
venga, al fin de los tiempos,
revestido
de gloria.
[Por
Cristo, nuestro Señor. Amén].
b)
En las intercesiones de la plegaria eucarística II:
...
llévala a su perfección por la caridad.
Acuérdate,
también, Señor, de estas hermanas
que
han dejado por ti todas las cosas
para
encontrarte a ti en todo y, olvidándose de si mismas,
atender
a las necesidades de todos sus hermanos.
Acuérdate
también de nuestros hermanos...
c)
En las intercesiones de la plegaria eucarística III:
...
y a todo el pueblo redimido por ti.
Confirma
también en su santo propósito
a
estas hijas tuyas que, por medio de su generosa entrega,
se
esfuerzan por seguir a Cristo,
dando
testimonio de vida evangélica y de caridad fraterna.
Atiende
los deseos y súplicas de esta familia...
d)
En las intercesiones de la plegaria eucarística IV, la mención de los profesas
puede intercalarse de esta manera:
...
de los presbíteros y diáconos,
y
de estas hermanas nuestras
que
hoy se han consagrado a ti para siempre,
por
medio de la profesión religiosa;
de
los oferentes y de los aquí reunidos...
Antífona
de la comunión Ga 2, 19-20
Estoy
crucificado con Cristo. Y ya no vivo yo; es Cristo el que vive en mí.
O
bien: Sal 33, 9
Probad
y ved qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se acoge a él.
Oración
después de la comunión
Tú
que nos has hecho partícipes de tus sacramentos,
inflama,
Señor, con el fuego del Espíritu Santo
a
estos hermanos nuestros (estas hermanas nuestras)
consagrados
(consagradas) para siempre a tu servicio,
y
hazlos (hazlas) perseverar en el amor de tu Hijo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
O
bien:
Que
la recepción del Cuerpo y Sangre de tu Hijo
y
este solemne rito de la profesión religiosa,
alegren,
Señor, nuestro corazón
e
impulsen a estos hermanos nuestros (estas hermanas nuestras)
a
entregarse con amorosa generosidad
al
servicio de tu Iglesia y de los hombres.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
final
Primera
forma:
Que
Dios todopoderoso,
inspirador
de los humanos propósitos,
os
dé ánimo y fortaleza
para
cumplir fielmente lo que le habéis prometido.
R.
Amén.
Que
él os conceda recorrer, alegres en Cristo,
el
camino estrecho que habéis elegido
sirviendo
con alegría a vuestros hermanos.
R.
Amén.
Que
Dios Padre haga de vosotros
una
verdadera familia,
reunida
en el nombre del Señor,
que
sea imagen del amor de Cristo.
R.
Amén.
Y
que a todos vosotros, aquí presentes,
os
bendiga Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo.
R.
Amén.
Segunda
forma:
Que
Dios,
que
inspira y lleva a término todo santo propósito,
proteja
con su gracia,
para
que podáis cumplir con fidelidad
las
responsabilidades de vuestra vocación.
R.
Amén.
Que
él os conceda ser entre los hombres,
signo
y testimonio del amor de Dios.
R.
Amén.
Que
él perpetúe en el cielo los vínculos de caridad
que
os unen con Cristo aquí en la tierra.
R.
Amén.
Y
que a todos vosotros, aquí presentes,
os
bendiga Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo.
R.
Amén.
3.
EN EL DÍA DE
Las antífonas de entrada y de la comunión se toman, de acuerdo con la ocasión,
de alguna de las misas precedentes: 1 ?; 2 ?.
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
dispones y guías la vida de los hombres,
mira
a estos hijos tuyos (estas hijas tuyas)
que
quieren renovar su entrega a ti,
y
concédeles unirse cada vez más íntimamente
al
misterio de tu Iglesia
y
dedicarse con toda generosidad
al
bien de la familia humana.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, con bondad, los dones de tu pueblo
junto
con la renovación de los votos
de
pobreza, castidad y obediencia
de
estos hermanos nuestros
(estas
hermanas nuestras);
transforma
los dones temporales
en
el sacramento de vida eterna,
y
renuévanos a todos a imagen de tu Hijo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Prefacio
propio.
Oración
después de la comunión
Tú
que nos has concedido participar de esta Eucaristía,
fortalece,
Señor,
con
la gracia de Cristo y el poder del Espíritu Santo
a
estos hermanos nuestros (estas hermanas nuestras)
que,
confiando sólo en tu amor,
han
renovado hoy sus compromisos religiosos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
4.
EN LOS XXV O L ANIVERSARIO DE
Las antífonas de entrada y de la comunión se toman, de acuerdo con la ocasión,
de alguna de las misas precedentes: 1 ?; 2 ?.
Oración
colecta
Te
damos gracias,
Dios
de fidelidad y Señor nuestro,
porque
con inmensa bondad
has
concedido a nuestro hermano N.
celebrar
este aniversario de su total entrega a ti,
y
te pedimos que lo llenes cada día más de tu amor,
a
fin de que siga colaborando con entusiasmo
en
la salvación de las almas,
para
gloria tuya.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor,
junto
con las ofrendas que te presentamos,
la
oblación de si mismo
que
nuestro hermano N. desea reiterarte
y,
por medio de la gracia del Espíritu Santo,
dígnate
hacerlo cada día más semejante
a
tu Hijo Jesucristo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Prefacio
propio.
Oración
después de la comunión
Señor,
que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
con
que nos has alimentado
al
celebrar este aniversario profesión religiosa
de
la de nuestro hermano N.,
lo
llenen de fortaleza
para
que progrese continuamente
por
el camino que conduce a ti.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
VIII.
EN EL DÍA DE
1.
EN
Antífona
de entrada Sal 67,
6. 7. 36
Adoremos
a Dios en su santo templo. El nos hace habitar juntos en su casa. El es la
fuerza y el poder de su pueblo.
O
bien:
Sal
121, 1
Iremos
llenos de júbilo a la casa del Señor. Aleluya.
Oración
colecta
Dios
de poder y de misericordia,
llena
de bendiciones este templo tuyo
y
concede tu ayuda a cuantos en él te invoquen;
haz
que el poder de tu palabra y de tus sacramentos
fortalezca
el corazón de todos tus hijos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
te sean gratos, Señor,
los
dones que tu Iglesia te presenta llena de alegría
y,
por medio del sacrificio eucarístico que vamos a ofrecerte,
reunidos
en tu templo santo,
ayuda
a tu pueblo a conseguir la salvación eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Se
dice la plegaria eucarística I o III con el siguiente prefacio, propio del rito
de la dedicación de una iglesia:
Prefacio
EL
SIGNIFICADO DEL TEMPLO DE DIOS
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo.
Porque,
aunque has hecho del universo
un
templo resplandeciente de tu poder y de tu gloria,
para
que todos los hombres te alabaran,
has
querido que dediquemos un lugar especial
para
celebrar los misterios
de
tu amor y tu misericordia.
Por
eso, Señor, llenos de júbilo,
consagramos
hoy a tu servicio
esta
casa de oración,
construida
con el esfuerzo humano.
En
este templo se vislumbra ya el misterio de Cristo
y
la imagen de la Iglesia triunfante,
porque
del Cuerpo de tu Hijo,
nacido
de una Virgen inmaculada,
hiciste
un templo consagrado a ti,
en
el cual habitara la plenitud de la divinidad,
y,
sobre el cimiento de los apóstoles,
fundaste
tu Iglesia como ciudad santa,
que
tiene a Cristo como piedra angular,
y
la has ido edificando con piedras elegidas,
vivificadas
por tu Espíritu
y
unidas por la caridad,
donde
tú serás siempre todo para todos,
y
brillará eternamente la luz de Cristo.
Por
él,
junto
con todos los ángeles y santos,
te
alabamos llenos de alegría, diciendo:
Santo,
Santo, Santo...
Cuando
ya se tengan habitualmente en el templo celebraciones litúrgicas, si en la misa
se utiliza la plegaria eucarística I, II o III, se dice el siguiente prefacio:
EL
MISTERIO DEL TEMPLO DE DIOS QUE ES LA IGLESIA
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno,
por
Cristo nuestro Señor.
Porque
en esta casa que nos has permitido edificar
y
en la que no cesas de favorecer
a
esta familia tuya que peregrina hacia ti,
simbolizas
el misterio de tu comunión con nosotros
y
admirablemente lo realizas.
Aquí,
en efecto, tú mismo te construyes
ese
templo que somos nosotros
y
así haces que tu Iglesia, Cuerpo de Cristo,
crezca
unida, hasta que la lleves a su plenitud
en
la Jerusalén celestial, verdadera visión de paz.
Por
eso, Señor, te celebramos en el templo de tu gloria
y
con todos los ángeles
te
bendecimos y te glorificamos, diciendo:
Santo,
Santo, Santo...
En
las plegarias eucarísticas la dedicación de la iglesia se conmemora conforme a
las fórmulas siguientes:
a)
Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:
Acepta,
Señor, en tu bondad,
esta
ofrenda de tus siervos
y
de toda tu familia santa
que,
con sus esfuerzos y su trabajo,
han
colaborado a construir este templo
dedicado
a ti (en honor de san N.)
[Por
Cristo, nuestro Señor. Amén].
b)
En las intercesiones de la plegaria eucarística III:
...
y a todo el pueblo redimido por ti.
Atiende
los deseos de estos hijos tuyos,
que
hoy te dedican este templo,
y
haz que este lugar sea para ellos
un
recinto de salvación,
en
donde se anuncie tu Evangelio de paz,
se
celebre el memorial de nuestra redención
y
se administren los santos sacramentos,
a
fin de que, iluminados con tu palabra
y
fortalecidos con tu gracia,
durante
su peregrinación por la tierra,
puedan
llegar a la patria del cielo,
donde
tú, Padre amoroso,
quieres
reunir a todos tus hijos,
dispersos
hoy por el mundo.
A
nuestros hermanos difuntos...
Antífona
de la comunión Mt
21, 13; Lc 11, 10
Mi
casa es casa de oración, dice el Señor; y todo el que en ella pide, recibe; y todo
el que busca, encuentra; y a todo aquel que llama, se le abrirá.
O
bien: Cf. Sal 127, 3
Que
los hijos de la Iglesia crezcan como olivos jóvenes en torno a la mesa del
Señor. Aleluya.
Oración
después de la comunión
Te
pedimos, Señor, que los sacramentos que hemos recibido
nos
ayuden a conocerte más,
para
que te adoremos sin cesar en este templo
y
podamos gozar de tu presencia algún día,
en
unión de tus santos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Bendición
solemne
Que
Dios, Señor del cielo y de la tierra,
que
ha querido congregaros hoy
para
la dedicación de esta iglesia
os
colme de sus bendiciones.
R.
Amén.
Que
él mismo,
que
quiso reunir en Cristo a todos los hijos dispersos,
haga
de vosotros un templo suyo y una morada del Espíritu Santo.
R.
Amén.
Que,
purificados por su gracia,
podáis
gozar de la presencia de Dios en vosotros
y
llegar a poseer, en compañía de todos los santos,
la
herencia de la felicidad eterna.
R.
Amén.
Y
la bendición de Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo,
descienda
sobre vosotros.
R.
Amén.
Las
misas para el aniversario de la dedicación de una iglesia, se encuentran en el
Común.
2.
EN
Antífona
de entrada Sal 83, 10-11
Dios
nuestro y protector nuestro: un solo día en tu casa, vale más que mil fuera de
ella.
O
bien:
Sal 42, 4
Me
acercaré al altar de Dios. Aleluya.
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
quisiste que tu Hijo fuera levantado
en
el altar de la cruz
para
que atrajera a si todas las cosas,
mira
con amor a tus fieles,
que
hoy te dedican este altar,
y
congrégalos siempre en torno a él
para
que, alimentados con el Cuerpo de Cristo
y
por medio de la gracia del Espíritu Santo,
vivan
cada día más intensamente
su
vida de cristianos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
tu Espíritu Santo
descienda,
Señor, sobre este altar,
a
fin de que santifique
los
dones que tu pueblo te presenta,
y
purifique el corazón
de
cuantos vamos a participar del Cuerpo de tu Hijo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Se
dice la plegaria eucarística I o III, con el siguiente Prefacio, propio del
rito de la dedicación:
Prefacio
EL
ALTAR ES CRISTO
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias siempre y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Porque
Cristo, nuestro Señor
sacerdote
y víctima,
nos
mandó celebrar continuamente
el
memorial del sacrificio que te ofreció en la cruz.
Por
esto, tu pueblo ha construido este altar
que
hoy, llenos de júbilo, te dedicamos.
Este
es, en verdad, el lugar santo
donde
se ofrece, día tras día, el sacrificio eucarístico
que
te rinde una alabanza perfecta
y
lleva a cabo nuestra redención.
Aquí
se prepara el banquete
que
alimenta a todos tus hijos con el Cuerpo de Cristo
y
los incorpora a la unidad de tu santa Iglesia.
Aquí
es donde tus fieles,
al
beber del agua que brota del costado de Cristo,
reciben
al Espíritu Santo,
que
los transforma en altar vivo y en ofrenda santa.
Por
eso, con todos los ángeles y los santos,
cantamos
sin cesar el himno de tu gloria:
Santo,
Santo, Santo ...
Antífona
de la
comunión Sal
83, 4-5
El
ave ha encontrado un refugio y la tórtola un nido donde poner a sus polluelos.
Dichosos los que se acercan a tu altar, Señor. Dichosos los que viven en tu
casa y pueden alabarte siempre, rey mío y Dios mío.
O
bien: Cf Sal 127, 3
Que
los hijos de la Iglesia crezcan como olivos jóvenes en torno a la mesa del
Señor.
Oración
después de la comunión
Concédenos,
Señor,
hacer
siempre del altar donde se celebra la Eucaristía,
el
centro de nuestra vida, a fin de que, unidos por la fe y el amor
y
alimentados con el Cuerpo y la Sangre de Cristo,
nos
transformemos en él,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Bendición
solemne
Que
Dios, nuestro Señor,
os
ayude a cumplir fielmente vuestros deberes,
para
que podáis participar así
en
el sacrificio redentor de Cristo.
R.Amén.
Que
el Señor, que os ha reunido en torno a su altar
y
os ha alimentado con el mismo pan,
os
ayude a vivir como verdaderos hermanos.
R.
Amén.
Y
que Dios os ayude a ganar para Cristo a todos los hombres
con
el ejemplo de vuestro amor fraterno.
R.
Amén.
Y
la bendición de Dios todopoderoso,
Padre,
Hijo + y Espíritu Santo,
descienda
sobre vosotros.
R.
Amén.
MISAS
Y ORACIONES
POR
DIVERSAS NECESIDADES
POR
POR
LAS NECESIDADES PÚBLICAS
EN
DIVERSAS CIRCUNTANCIAS PÚBLICAS
POR
ALGUNAS NECESIDADES PARTICULARES
POR
1.
POR LA IGLESIA: A – B – C – D – E
2.
POR EL PAPA
3.
POR EL OBISPO
4.
PARA ELEGIR UN PAPA O UN OBISPO
5.
POR EL CONCILIO O SÍNODO
6.
POR LOS SACERDOTES
7.
POR EL PROPIO SACERDOTE CELEBRANTE: A – B – C
8.
POR LOS MINISTROS DE LA IGLESIA
9.
POR LAS VOCACIONES A LAS SAGRADAS ÓRDENES
10.
POR LOS RELIGIOSOS
11.
POR LAS VOCACIONES RELIGIOSAS
12.
POR LOS LAICOS
13.
POR
14.
POR
15.
POR LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS
16.
EN UNA REUNIÓN PASTORAL O ESPIRITUAL
POR
LAS NECESIDADES PÚBLICAS
1.
POR
2.
POR LOS QUE GOBIERNAN
3.
POR
4.
POR EL SUPREMO GOBERNANTE DE LA NACIÓN
5.
POR EL PROGRESO DE LOS PUEBLOS
6.
POR
7.
PARA LA RECONCILIACIÓN
8.
EN TIEMPO DE GUERRA O DESORDEN
EN
DIVERSAS CIRCUNTANCIAS PÚBLICAS
1.
AL COMIENZO DEL AÑO CIVIL
2.
POR
3.
EN TIEMPO DE SIEMBRA: A – B
4.
PARA DESPUÉS DE LA COSECHA
5.
EN TIEMPO DE HAMBRE O POR LOS QUE PADECEN HAMBRE: A – B
6.
POR LOS PRÓFUGOS Y EXILIADOS
7.
POR LOS CAUTIVOS
8.
POR LOS ENCARCELADOS
9.
POR LOS ENFERMOS
10.
POR LOS MORIBUNDOS
11.
EN TIEMPO DE TERREMOTO
12.
PARA PEDIR LA LLUVIA
13.
PARA PEDIR EL BUEN TIEMPO
14.
PARA ALEJAR LAS TEMPESTADES
15.
EN CUALQUIER NECESIDAD: A – B
16.
PARA DAR GRACIAS A DIOS: A – B
POR
ALGUNAS NECESIDADES PARTICULARES
1.
POR EL PERDÓN DE LOS PECADOS
2.
PARA PEDIR LA CARIDAD
3.
PARA FOMENTAR LA CONCORDIA
4.
POR LA FAMILIA
5.
POR LOS FAMILIARES Y AMIGOS
6.
POR LOS QUE NOS AFLIGEN
7.
PARA PEDIR
I.
POR
1.
POR
A
Antífona
de entrada Cf. Ef 1, 9.10
Dios
nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, que es recapitular en Cristo
todas las cosas, así las del cielo como las de la tierra.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que con admirable providencia
dispusiste
que el Reino de Cristo
se
extendiera por todo el mundo
y
que todos los hombres participaran de la redención,
haz
que tu Iglesia, sacramento universal de salvación,
manifieste
y realice entre los hombres el misterio de tu amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Padre misericordioso,
las
ofrendas de esta comunidad cristiana
y
por el poder de este sacrificio que estamos ofreciendo,
haz
que la multitud de los creyentes viva cada vez más de acuerdo
con
su dignidad de estirpe elegida, de sacerdocio real,
de
nación consagrada y de pueblo redimido por ti.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
dominical VIII.
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias siempre y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Pues
quisiste reunir de nuevo,
por
la sangre de tu Hijo y la acción del Espíritu Santo,
a
los hijos dispersos por el pecado;
y
de este modo tu Iglesia,
unificada
a imagen de tu unidad trinitaria,
aparece
ante el mundo
como
cuerpo de Cristo y templo del Espíritu,
para
alabanza de tu sabiduría infinita.
Por
eso, unidos a los coros angélicos,
te
aclamamos llenos de alegría:
Santo,
Santo, Santo ...
Antífona
de la comunión Ap 22, 17. 20
El
Espíritu y la esposa dicen: Ven. Amén. Ven, Señor Jesús.
Oración
después de la comunión
Dios
nuestro, que con tus sacramentos
alimentas
y fortaleces a tu Iglesia,
concede
a quienes hemos participado
del
Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, vivir su doctrina de amor
y
ser así fermento de vida e instrumento de salvación
en
medio de la comunidad humana.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Antífona
de entrada Ap 7, 9
Vi una
muchedumbre innumerable de toda nación y raza, pueblo y lengua. Aleluya.
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro,
que
en la nueva alianza instituida por Cristo
continúas
formándote, sin distinción de razas ni fronteras,
un
pueblo que tu Espíritu Santo congrega en la unidad,
haz
que tu Iglesia, fiel a la misión que le confiaste,
comparta
siempre las alegrías y las esperanzas de la humanidad
y
sea como su fermento y su alma,
para
convertir a todos los hombres a Cristo y hacerlos hijos de Dios.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor,
los
dones que te presentamos y concede a tu Iglesia,
nacida
del costado de Cristo en la cruz,
encontrar
en la participación de este sacrificio
la
santidad de vida que la haga más digna de su autor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
dominical VIII.
Antífona
de la comunión Jn 19, 34
Uno
de los soldados le traspasó el costado con una lanza e inmediatamente salió
sangre y agua.
O
bien: Ap 7, 12
La
alabanza, la gloria, la sabiduría, las gracias, el honor, la potencia y la
fuerza se deben a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Oración
después de la comunión
Alimentados
con el sacramento de tu Hijo,
te
pedimos, Señor, que hagas fecunda la actividad de tu Iglesia,
para
que no cese de revelar a los pobres
la
inagotable riqueza del Evangelio, puesto que tú los has llamado
a
formar la parte escogida de tu Reino.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
C
Antífona
de entrada Mt 18,
19-20
En
verdad os digo, dice el Señor: Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí
estoy yo en medio de ellos.
O
bien:
Rom 12, 5
Todos
nosotros, aun siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y todos y cada
uno somos miembros los unos de los otros.
Oración
colecta
Padre,
concede a tu Iglesia,
ser
siempre fiel a su vocación de pueblo santo
y
que sus miembros sean uno,
como
tú, Padre, con tu Hijo y el Espíritu Santo son uno,
para
que se manifieste al mundo
como
sacramento de santidad y de unidad
y
lo conduzca a la plenitud de tu amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Por
el memorial del amor infinito de tu Hijo
que
estamos celebrando,
te
pedimos, Señor, que tu Iglesia haga llegar a todos los hombres
los
frutos de la redención.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de la unidad de la Iglesia.
Antífona
de la comunión Cf. 1 Cor 10, 17
Todos
nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos del
mismo pan y participamos del mismo cáliz.
Oración
después de la comunión
Por
medio de este admirable sacramento,
con
el que fortaleces y alegras a tu Iglesia,
concédenos,
Señor, unirnos más íntimamente a Cristo,
para
edificar con nuestro trabajo cotidiano tu Reino eterno.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
D
Antífona
de entrada Cf. Jn
17, 20-21
Padre,
te pido por los que van a creer en mí, a fin de que sean uno en nosotros y el
mundo crea que tú me has enviado.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno,
que
en Cristo revelaste tu gloria a todas las naciones,
continúa
tu acción misericordiosa
y
haz que tu Iglesia, extendida por toda la tierra,
persevere
firme en la fe proclamando tu nombre.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
nuestro, que con un mismo sacrificio
purificaste
en la cruz a tu Iglesia
y
ahora la santificas sin cesar,
haz
que, unida a Cristo, su cabeza,
se
ofrezca a ti juntamente con él
y
sea siempre dócil instrumento de tu voluntad.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
dominical VIII.
Antífona
de la comunión Jn 15, 5
El
que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada
podéis hacer, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Mira,
Señor, con bondad a tu Iglesia,
que
has alimentado con este sacramento
y
guíala con tu mano poderosa,
para
que crezca en perfecta libertad
y
conserve la pureza de la fe.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
E
Por
la Iglesia local
Antífona
de entrada
Cf. Ap 1, 5-6
Gloria
y poder por los siglos de los siglos a Jesucristo, que nos amó y nos purificó
de nuestros pecados por su sangre y ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes
para su Dios y Padre. Amén.
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro,
que
en cada una de las Iglesias dispersas por el mundo
pones
de manifiesto que la Iglesia universal
es
una, santa, católica y apostólica;
haz
que tu familia, reunida en torno a su pastor,
crezca
por la predicación del Evangelio y por la Eucaristía,
en
la unidad del Espíritu Santo,
para
que manifieste dignamente la universalidad de tu pueblo
y
sea signo e instrumento de la presencia de Cristo en el mundo,
que
vive y reina contigo.
Oración
sobre las ofrendas
Por
el memorial del amor infinito de tu Hijo
que
estamos celebrando, te pedimos, Señor,
que
tu Iglesia haga llegar a todos los hombres
los
frutos de la redención.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
dominical VIII.
Antífona
de la comunión Ap
3, 20
Mira
que estoy a la puerta tocando; si uno me oye y me abre, entraré en su casa y
cenaremos juntos.
Oración
después de la comunión
Señor,
que en la comunidad cristiana de este lugar,
se
mantenga siempre la integridad de la fe,
la
santidad de vida, el amor fraternal y la religión auténtica
y,
ya que continuamente la alimentas
con
tu palabra y con el Cuerpo de tu Hijo,
no
dejes de guiarla y de protegerla.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Pueden
también utilizarse las oraciones sobre las ofrendas y después de la comunión de
los formularios anteriores.
2.
POR EL PAPA
especialmente
en el aniversario de su elección
Esta
misa se dice en el aniversario de la elección del Papa, donde se hagan
especiales celebraciones, siempre que no coincida con un domingo de Adviento,
de Cuaresma o de Pascua; con alguna solemnidad, con el Miércoles de Ceniza o
con alguna feria de
Color
litúrgico blanco.
Antífona
de entrada Mt
16, 18-19
Tú
eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno
no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del Reino de los cielos.
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
en tu providencia quisiste fundar tu Iglesia
sobre
la roca de Pedro, el jefe de los apóstoles,
mira
con bondad a nuestro Santo Padre, el Papa N.,
y
ya que lo has constituido sucesor de Pedro,
concédele
que sea para tu pueblo
principio
y fundamento visible
de
la unidad en la fe y de la comunión en el amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro, pastor y guía de todos los fieles,
mira
con bondad a tu hijo N.,
a
quien constituiste pastor de tu Iglesia,
y
sostenlo con tu amor,
para
que con su palabra y su ejemplo
conduzca
al pueblo que le has confiado
y
llegue, juntamente con él, a la vida eterna.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro,
que
en la serie de sucesores de Pedro
elegiste
a tu siervo N.,
como
vicario de Cristo y pastor de tu pueblo,
escucha
nuestras súplicas
y
concédenos que confirme en la fe a sus hermanos
y
que toda la Iglesia viva en comunión con él,
unida
por el vínculo del amor y de la paz,
para
que todos los hombres encuentren en ti,
Pastor
eterno, la verdad y la vida.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, las ofrendas que te presentamos
para
el sacrificio eucarístico;
protege
y dirige a tu santa Iglesia
en
unión con nuestro Papa N.,
a
quien constituiste su pastor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la
comunión
Jn 21, 15. 17
Simón,
hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?, le dijo el Señor a Pedro. Este le
respondió: Señor, tú lo conoces todo, tú sabes que te amo.
Oración
después de la comunión
Por
esta Eucaristía,
en
la que nos has permitido participar,
confirma,
Señor, en la unidad y en el amor
a
para
que juntos, rebaño y pastor,
recorran
con seguridad el camino de la salvación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
3.
POR EL OBISPO
especialmente
en el aniversario de su ordenación
Esta
misa se dice en el aniversario de la elección del obispo, donde se hagan
celebraciones especiales, siempre que no coincida con un domingo de Adviento,
de Cuaresma o de Pascua; con alguna solemnidad, con el Miércoles de Ceniza o
con alguna feria de
Color
litúrgico blanco.
Antífona
de entrada Ez 34, 11.23.24
Cuidaré
de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente; y yo, el
Señor, seré su Dios.
Oración
colecta
Dios
nuestro,
pastor
eterno de los fieles,
que
gobiernas a tu Iglesia con solicitud y amor,
concede
a tu siervo N.,
a
quien pusiste al frente de esta porción de tu pueblo,
presidiría
en nombre de Cristo,
como
maestro, sacerdote y pastor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro,
pastor
y guía de todos los fieles,
mira
con bondad a tu hijo N.,
a
quien constituiste pastor de la Iglesia de N.,
y
sostenlo con tu amor, para que,
con
su palabra y su ejemplo,
conduzca
al pueblo que le has confiado,
y
llegue juntamente con él a la vida eterna.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Concede,
Señor, a tu siervo N.,
a
quien constituiste sucesor de los Apóstoles
para
apacentar a los fieles de esta diócesis,
tu
espíritu de consejo y fortaleza,
de
sabiduría y de piedad,
para
que, fiel a su misión pastoral, edifique tu Iglesia,
signo
e instrumento de salvación en el mundo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, con agrado,
la
ofrenda que te presentamos por tu siervo N.,
a
quien has puesto como obispo
de
la comunidad cristiana de N.
y
otórgale la sabiduría y la caridad de los Apóstoles,
para
que la guíe por el camino de la salvación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Mt 20, 28
El
Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida para
redención de todos, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Multiplica,
Señor,
en
nuestro obispo N. los dones de tu gracia,
que
brotan de este sacrificio eucarístico,
para
que cumpla santamente su ministerio pastoral
y
reciba el premio reservado a los operarios del Evangelio.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
4.
PARA
Antífona
de entrada 1 Sam
2, 35
Yo
haré surgir para mi pueblo un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis
deseos;
le
edificaré una casa permanente y caminará siempre en mi presencia.
Oración
colecta
Dios
nuestro, tú que como pastor eterno
conduces
a tu grey con solicitud constante,
concede
a tu Iglesia un pontífice (obispo)
que
te agrade con su santidad de vida
y
se consagre enteramente al servicio de tu pueblo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Abre,
Señor, los tesoros de tu misericordia
y
por estas ofrendas que te presentamos,
alegra
a tu Iglesia
con
el don de un Papa (obispo) según tu corazón.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la
comunión Jn 15, 16
No
sois vosotros los que me habéis elegido, dice el Señor; soy yo quien os ha
elegido,
para
que vayáis y deis fruto y ese fruto perdure.
Oración
después de la comunión
Tú
que nos has renovado
con
el sacramento
del
Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
concédenos,
Señor, un pastor santo
que
ilumine a tu pueblo con la verdad del Evangelio
y
le sirva de ejemplo con su vida.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
5.
POR EL CONCILIO O EL SÍNODO
Antífona
de entrada Col 3, 14-15
Sobre
todas las virtudes poned la caridad, que es el vínculo de perfecta unión; y que
en vuestros corazones reine la paz de Cristo.
Oración
colecta
Señor,
que guías y proteges a tu Iglesia,
concede
a tus hijos reunidos en el Concilio (Sínodo),
el
espíritu de sabiduría, de verdad y de paz,
para
que se esfuercen por conocer tu voluntad
y
te sirvan con todo empeño.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro, que gobiernas a tu pueblo con la suavidad
y
la fuerza del amor, concede el don de la sabiduría
a
quienes has constituido como maestros y guías,
para
que tu Iglesia crezca en el conocimiento de la verdad
y
en santidad de vida.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira
con bondad, Padre misericordioso,
las
ofrendas que te presentamos
e
ilumina con tu Espíritu a los pastores de tu pueblo,
a
fin de que conozcan realmente tu voluntad
y
la lleven a cabo con firmeza.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
del Espíritu Santo II.
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Porque
nos concedes en cada momento lo que más conviene
y
diriges sabiamente la nave de tu Iglesia,
asistiéndola
siempre con la fuerza del Espíritu Santo,
para
que, a impulso de su amor confiado,
no
abandone la plegaria en la tribulación,
ni
la acción de gracias en el gozo,
por
Cristo, Señor nuestro.
A
quien alaban los cielos y la tierra,
los
ángeles y los arcángeles,
proclamando
sin cesar:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Donde
hay caridad y amor ahí está Dios. El amor de Cristo es el que nos ha congregado
aquí.
Oración
después de la comunión
Que
el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que acabamos de recibir,
confirmen,
Señor, en la verdad, a los ministros de tu Iglesia
y
los impulsen a buscar en todo la gloria de tu nombre.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
En
una reunión espiritual o pastoral, misa n. 16.
6.
POR LOS SACERDOTES
Antífona
de entrada Lc
4, 18. 19
El
Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido, para llevar
Oración
colecta
Dios
nuestro, que constituiste a tu Hijo
como
Sumo y Eterno Sacerdote, concede a cuantos él eligió
como
ministros y dispensadores de tus sacramentos,
permanecer
fieles en el cumplimiento de su ministerio.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Señor,
Dios nuestro, que para guiar y gobernar a tu pueblo,
has
querido servirte del ministerio de los sacerdotes,
concédeles
cumplir incansablemente tu voluntad,
para
que, con su trabajo y su vida, busquen sólo tu gloria.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Tú
que has querido que los sacerdotes
estén
al servicio del altar y de tu pueblo,
concédeles,
Señor, por la fuerza de este sacrificio,
que
su ministerio te sea siempre grato
y
rinda frutos permanentes para tu Iglesia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Jn 17, 17-18
Padre
santo, santifícalos en
Oración
después de la comunión
Que
este sacrificio eucarístico que te hemos ofrecido
y
del cual hemos participado, santifique, Señor,
a
tus sacerdotes y a todos tus fieles,
para
que, en plena comunión contigo,
colaboren
con todas sus fuerzas
a
la edificación de tu Reino.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
7.
POR EL SACERDOTE CELEBRANTE
A
sobre
todo por el sacerdote con cura de almas
Antífona
de entrada Cf. Col 1, 25. 28
He
sido constituido ministro de la Iglesia por disposición de Dios. Predicamos a
Cristo a fin de que todos sean perfectos en Cristo Jesús.
Oración
colecta
Tú,
que no por mis méritos
sino
por la generosidad de tu gracia,
quisiste
ponerme al frente de esta familia tuya,
concédeme,
Señor, desempeñar un ministerio digno de ti
y
guiar, con tu auxilio, a la comunidad que me has confiado.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
nuestro, que dispones con fuerza y suavidad
el
destino de los hombres,
acepta
los dones que tu bondad ha puesto en mis manos
y,
por el poder de este sacrificio,
únenos,
a pueblo y sacerdote, en un solo corazón,
para
que no le falte al pastor la docilidad de los fieles,
ni
a los fieles la solicitud del pastor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Jn 15, 9
Como
el Padre me ama, así os amo yo. Permaneced en mi amor, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Padre
todopoderoso y eterno,
origen
y plenitud de todas las virtudes,
concédeme
buscar siempre la justicia y la verdad
para
que, con la palabra y el ejemplo,
lleve
a los fieles al conocimiento de tu gracia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Antífona
de entrada Sal 15,
2. 5
Yo
le digo a Dios: Tú eres mi Señor, fuera de ti no hay ningún bien. El Señor es
la parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus manos.
Oración
colecta
Dios
misericordioso,
escucha
mi oración
e
ilumíname con la gracia del Espíritu Santo,
para
que pueda celebrar dignamente tus misterios,
servir
con fidelidad a tu Iglesia
y
gozar de tu amor eternamente.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, estos dones que te presentamos
y,
mirando a tu Cristo, sacerdote y víctima,
concédeme
a mí, que participo de su sacerdocio,
ofrecerme
siempre como oblación espiritual
agradable
a tus ojos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Cf. Lc 22, 28-30
Yo
os voy a dar el Reino para que comáis y bebáis a mi mesa, dijo Jesús a los que
habían perseverado con él en sus pruebas.
Oración
después de la comunión
Padre
santo,
que
me has fortalecido con el pan del cielo
y
me has dado a gustar el cáliz de la nueva alianza,
concédeme
servirte con dedicación constante
y
gastar mi vida en la salvación de mis hermanos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
C
en
el aniversario de la propia ordenación
Antífona
de entrada Jn
15, 16
No
sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os elegí a vosotros y os
he destinado para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto permanezca, dice el
Señor.
Oración
colecta
Padre
santo, tú que me has llamado,
no
por méritos míos sino por gracia tuya,
a
participar del eterno sacerdocio de Cristo
en
el servicio de tu Iglesia,
concédeme
anunciar tu Evangelio con bondad y valentía
y
administrar con fidelidad tus sacramentos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Por
el sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte,
concédeme,
Señor,
desempeñar
mejor el ministerio sacerdotal,
que
sin mérito alguno mío tú me has confiado.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Cf. 1 Cor 10, 16
El
cáliz de bendición que bendecimos es la comunión con la sangre de Cristo, y el
pan que partimos es la comunión con el cuerpo de Cristo.
Oración
después de la comunión
Recordando,
Señor, lleno de gratitud hacia ti,
el
día de mi ordenación sacerdotal,
he
celebrado con gozo esta Eucaristía;
concédeme
por ella ser en mi vida
el
Cristo que ofrecí y recibí en este sacrificio.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
8.
POR LOS MINISTROS DE LA IGLESIA
Antífona
de entrada Cor
12, 4-6
Los
carismas son diferentes, pero el Espíritu es el mismo. Son diferentes los
ministerios, pero el Señor es el mismo. Las actividades son diferentes, pero el
Dios que obra todo en todos es el mismo.
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
enseñaste a los ministros de tu Iglesia,
a
no buscar que alguien los sirva, sino a servir a todos,
concédeles
ser infatigables en el don de sí mismos,
constantes
en la oración, alegres y bondadosos
en
el ejercicio de su ministerio.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Padre santo, nuestros dones
y
concédenos seguir
el
ejemplo de humildad y servicio a los demás
que
nos dejó tu Hijo Jesucristo
al
lavar los pies de los Apóstoles.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Lc 12, 37
Dichosos
aquellos criados a quienes el Señor, al llegar, encuentre en vela. Los hará
sentar a la mesa y él mismo les servirá.
Oración
después de la comunión
Concede,
Señor,
a
tus hijos alimentados con esta Eucaristía,
ser
fieles ministros del Evangelio,
de
los sacramentos y de la caridad,
para
bien de tu pueblo y gloria de tu nombre.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
9.
POR LAS VOCACIONES SACERDOTALES
Antífona
de entrada Mt 9, 38
Rogad
al dueño de la mies que mande operarios a sus campos, dice el Señor a sus
discípulos.
Oración
colecta
Señor,
tú que eres quien provee
de
pastores a la comunidad cristiana,
haz
que tu Espíritu suscite en ella
sacerdotes
dignos del altar
y
los llene de piedad y fortaleza
para
anunciar tu Evangelio.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor,
con
bondad, los dones y oraciones de tu pueblo;
multiplica
en él las vocaciones sacerdotales
y
hacías perseverar en tu amor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
1 Jn 3, 16
En
esto hemos conocido lo que es el amor de Dios: en que dio su vida por nosotros.
También nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.
Oración
después de la comunión
Con
la fuerza de este sacramento de amor
que
hoy hemos celebrado,
haz,
Señor, madurar las vocaciones
que
a manos llenas sembraste en el campo de la Iglesia,
a
fin de que sean muchos los que elijan
servirte
en sus hermanos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
10.
POR LOS RELIGIOSOS
Antífona
de entrada Sal 36, 3-4
Pon
tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra.
Busca en él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas.
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
inspiras y llevas a término todo santo propósito.
conduce
a tu pueblo por el camino de la salvación
y
haz que, cuantos lo dejaron todo para consagrarse a ti
y
seguir a Cristo casto, pobre y obediente,
sean
fieles en tu servicio y en el de sus hermanos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Por
medio de este sacrificio que te ofrecemos,
santifica,
Señor,
a
los que has congregado en tu nombre
a
fin de que, cumpliendo con fidelidad sus votos,
te
sirvan con absoluta entrega.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
1 Re 19, 7
El
ángel del Señor le dijo a Elías: Levántate y come, porque aún te queda un largo
camino.
O
bien:
Ap 22, 17. 20
El
Espíritu y la esposa dicen: Ven. Amén. Ven, Señor Jesús.
Oración
después de la comunión
A
quienes tu amor ha congregado
y
hecho partícipes de un mismo pan,
concédeles,
Señor, ayudarse y estimularse mutuamente
en
la práctica de la caridad y de las buenas obras,
para
que, con una vida santa, den testimonio eficaz de Jesucristo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
11.
POR LAS VOCACIONES RELIGIOSAS
Antífona
de entrada Mt 19, 21
Si
quieres ser perfecto, anda y vende todo lo que tienes, reparte el dinero entre
los pobres y después ven y sígueme, dice el Señor.
Oración
colecta
Padre
santo,
que
llamas a todos tus hijos
a
la perfección de la caridad
e
invitas a algunos a seguir más de cerca
los
ejemplos de Cristo, concede a quienes has elegido
para
esta vocación especial
vivir
de tal manera, que sean
para
la Iglesia y para el mundo,
un
signo elocuente de tu Reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien para decirla los mismos religiosos:
Bendice,
Señor, a esta familia religiosa
con
nuevas vocaciones y mírala con amor,
para
que pueda alcanzar la caridad perfecta
y
colaborar eficazmente a la salvación de los hombres.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Padre santo,
los
dones que te presentamos
y
concede a cuantos se han propuesto
seguir
con entusiasmo a tu Hijo
por
el camino estrecho de la perfección evangélica,
servirle
con libertad de espíritu
y
en fraternidad verdadera.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Cf.
Mt 19, 27.28.29
En
verdad os digo que vosotros, los que habéis abandonado todo por seguirme,
recibiréis cien veces más y obtendréis la vida eterna, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Fortalece,
Señor, con este sacramento,
a
las comunidades religiosas a fin de que,
permaneciendo
fieles a su vocación,
muestren
al mundo una imagen viva de tu Hijo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
O
bien para decirla los mismos religiosos:
Por
esta participación en tu Eucaristía,
concédenos,
Señor, apegamos siempre a tu voluntad
para
buscar sólo el Reino de Dios y su justicia,
y
dar al mundo un testimonio de tu amor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
12.
POR LOS LAICOS
Antífona
de entrada Mt 13,
33
El
Reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la
mezcló
con
un costal de harina, y toda la masa acabó por fermentar.
Oración
colecta
Señor,
tú que has querido
que
la fuerza del Evangelio transforme al mundo,
concede
a cuantos has llamado a vivir
en
medio de los deberes y ocupaciones temporales,
desempeñar
su propio trabajo con espíritu evangélico,
para
contribuir así a la santificación del mundo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
nuestro,
que
en tu designio de salvar a todos los hombres
por
el sacrificio de Cristo,
llamas
también a los laicos al trabajo apostólico,
concédeles,
por ese mismo sacrificio
que
hoy vamos a ofrecerte,
impregnar
el mundo de espíritu evangélico
y
ser fermento de su santificación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Sal 99, 2
Alabemos
a Dios, todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y entremos con júbilo
en su templo. Aleluya.
O
bien: Jn
15, 8
La
gloria de mi Padre consiste en que deis mucho fruto y os manifestéis así como
discípulos míos, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Con
la fuerza de esta Eucaristía,
mediante
la cual nos haces participar de tu gracia,
fortalece,
Señor, a tus hijos, a fin de que,
en
cualquier trabajo que desempeñen en el mundo,
vivan
los principios evangélicos
y
hagan así que tu Iglesia esté presente y activa
en
los problemas actuales.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
13.
POR
Esta
misa puede decirse aun los domingos ordinarios, en que se efectúan
celebraciones especiales por la unidad de los cristianos.
A
Antífona
de entrada Jn 10,
14-15
Yo
soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a
mí, de la misma manera que el Padre me conoce a mí y yo al Padre; y doy la vida
por ellas.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno,
tú
que reúnes a los que están dispersos
y
los mantienes en la unidad,
mira
con amor a todos los cristianos,
a
fin de que, cuantos están consagrados por un solo bautismo
formen
una sola familia,
unida
por el amor y la integridad de la fe.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Señor,
tú que nos amas tanto,
envía
sobre nosotros la gracia abundante de tu espíritu,
para
que, viviendo con verdad nuestro cristianismo,
demos
al mundo testimonio de la verdad
y
busquemos confiados la unidad de todos los creyentes
en
la paz verdadera.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
tú que con un solo y único sacrificio, el de tu Hijo,
redimiste
a tu pueblo y lo adoptaste para siempre,
concédele,
los dones de la unidad y de la paz.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Por
Cristo, nuestro Señor.
Por
él nos has conducido
al
conocimiento de la verdad,
para
hacernos miembros de su Cuerpo
mediante
el vínculo de una misma fe
y
un mismo bautismo;
por
él has enviado sobre todas las gentes
a
tu Espíritu Santo,
admirable
constructor de la unidad
por
la abundancia de sus dones,
que
habita en tus hijos de adopción,
santifica
a toda la Iglesia
y
la dirige con sabiduría.
Por
eso,
unidos
al coro angélicos,
te
alabamos con alegría, diciendo:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Cf. 1 Cor
10, 17
Todos
los que participamos de un mismo pan y de un mismo cáliz, no obstante ser
muchos, somos un solo cuerpo como uno solo es el pan.
Oración
después de la comunión
Señor,
que esta santa comunión que hemos recibido,
signo
de nuestra fraternidad en Cristo,
realice
la unidad en tu Iglesia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Antífona
de entrada Sal 105,
47
Sálvanos,
Señor Dios nuestro y reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer
tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que has unido a gente de todas las naciones
en
la alabanza de tu nombre,
concédenos
amar y practicar cuanto nos mandas,
para
que el pueblo cristiano,
el
que tú has llamado a tu Reino,
viva
unido por la fe y el amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Escucha,
Señor, con bondad,
las
plegarias de tu pueblo
y
haz que los corazones de tus fieles
se
unan en tu alabanza
y
en un común arrepentimiento a fin de que,
superada
toda división entre los cristianos
y
en perfecta comunión,
tu
Iglesia se encamine gozosa
hacia
el Reino eterno.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Al
celebrar el memorial de nuestra salvación,
imploramos,
Señor, de tu bondad,
que
este sacramento de amor
sea
para todos nosotros signo de unidad
y
vínculo de caridad.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de la unidad de la Iglesia.
Antífona
de la comunión Col
3, 14-15
Sobre
todas las virtudes poned el amor, que es el vinculo de la perfecta unión; y que
en vuestros corazones reine la paz de Cristo a la que habéis sido llamados en
un solo cuerpo.
Oración
después de la comunión
Señor,
infunde en nosotros el espíritu de tu caridad
y,
con la fuerza de este sacrificio eucarístico,
haz
que cuantos creemos en ti
vivamos
unidos en un mismo amor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
C
Antífona
de entrada Ef
4, 4-6
Un
solo cuerpo y un solo espíritu, como también es una la esperanza de la vocación
con la que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo,
un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todo, lo penetra todo y está en todo.
Oración
colecta
Señor,
mira con bondad a tu pueblo y,
con
los dones de tu Espíritu,
aumenta
en todos los que creen en ti
el
amor por la verdad, a fin de que busquemos
la
perfecta unidad de tu familia y trabajemos por obtenerla.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Muéstranos,
Señor, la abundancia de tu misericordia
y,
por la acción del Espíritu Santo,
acaba
con toda división entre los cristianos,
para
que tu Iglesia se manifieste con mayor claridad
como
signo de salvación
y
el mundo crea en tu enviado Jesucristo,
que
vive y reina contigo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
a todos los que estamos unidos por el mismo bautismo,
nos
purifique, Señor,
el
sacrificio que vamos a ofrecerte
y
nos haga participar algún día
de
los mismos sacramentos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de la unidad de la Iglesia.
Antífona
de la comunión Jn
17, 21.23
Que
todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean
uno en nosotros, dice el Señor. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos
en la unidad.
Oración
después de la comunión
Al
participar del sacramento de tu Hijo,
te
pedimos, Señor,
que
santifiques y renueves a tu Iglesia,
a
fin de que todos los que nos gloriamos del nombre de cristianos
podamos
servirte en la unidad de la fe.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
14.
POR
Esta
misa puede decirse aun los domingos ordinarios dedicados a las obras
misionales, cuando éstos no caigan en algún domingo de Adviento, de Cuaresma o de
Pascua, o en alguna solemnidad.
A
Antífona
de entrada Sal 66,
2-3
Que
el Señor se apiade dé nosotros y nos bendiga; que haga brillar su rostro sobre
nosotros,
para
que se conozca en la tierra su camino y entre todos los pueblos, su salvación.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que quieres que todos los hombres se salven
y
lleguen al conocimiento de la verdad,
mira
la abundancia de tu mies y envíale operarios
para
que se anuncie el Evangelio a toda creatura;
y
tu pueblo, congregado por la palabra que da vida
y
sostenido con la fuerza de los sacramentos,
avance
por el camino de la salvación y del amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro, que enviaste a tu Hijo al mundo
como
luz verdadera, concédenos el Espíritu
que
nos prometiste, para que difunda la verdad y suscite la fe
en
los corazones de los hombres, a fin de que todos,
renacidos
a una vida nueva por el bautismo,
lleguemos
a pertenecer a tu pueblo santo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor, el rostro de tu ungido,
que
se entregó a la muerte
para
salvación de todos
y
haz que, por mediación suya,
tu
nombre sea glorificado
entre
los hombres
y
en todas las partes de la tierra
te
sea ofrecido el único y perfecto sacrificio.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Mt 28, 20
Enseñad
a todos los pueblos a observar lo que yo os he mandado, dice el Señor. Y sabed
que yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
Oración
después de la comunión
Con
el auxilio de este sacramento
de
salvación eterna,
del
que acabamos de participar,
haz,
Señor, que la verdadera fe
se
extienda por todo el mundo.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Antífona
de entrada Sal 95, 3-4
Contad
a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones, porque grande es
el Señor y digno de toda alabanza.
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro,
que
has querido que tu Iglesia
sea
sacramento de salvación para todos los hombres,
a
fin de que la obra redentora de tu Hijo
perdure
hasta el fin de los tiempos,
haz
que tus fieles caigan en la cuenta
de
que están llamados a trabajar
por
la salvación de los demás,
para
que todos los pueblos de la tierra
formen
una sola familia
y
surja una humanidad nueva en Cristo nuestro Señor,
que
vive y reina contigo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
como aceptaste la gloriosa pasión de tu Hijo,
dígnate
aceptar también por la salvación del mundo
los
dones y plegarias de tu Iglesia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Sal
116, 1-2
Alabad
al Señor todas las naciones, aclamadlo todos los pueblos, porque grande es su
amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre.
O
bien:
Mc 16, 15
Id por
todo el mundo a proclamar
Oración
después de la comunión
Te
pedimos, Señor,
que
la participación en tu mesa nos santifique
y
que la redención que tu Hijo consumó en la cruz,
sea
recibida con gozo en todo el mundo
por
medio del sacramento de tu Iglesia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
15.
POR LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS
Antífona
de entrada Cf. Sal 73, 19-22
Acuérdate,
Señor, de tu alianza y no abandones a quienes son perseguidos por alabar tu
nombre. Levántate, Señor, sal por tu causa y no eches al olvido los ruegos de
los que te imploran.
O
bien:
Hch 12, 5
Mientras
custodiaban a Pedro en la cárcel, la comunidad oraba a Dios por él
insistentemente.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que en tu misteriosa providencia
has
querido asociar tu Iglesia
a
los sufrimientos de tu Hijo,
concede
a los fieles que sufren persecución
a
causa de tu nombre
el
don de la paciencia y de la caridad,
para
que puedan dar testimonio fiel y creíble de tus promesas.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, nuestras humildes ofrendas y oraciones
y
concede, a cuantos padecen persecución
por
servirte con fidelidad, el gozo de verse asociados
al
sacrificio de tu Hijo Jesucristo y la íntima certeza
de
que se hayan escritos sus nombres
en
el libro de los elegidos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Mt 5, 11-12
Bienaventurados
vosotros cuando os injurien y os persigan por mi causa, dice el Señor; alegraos
y saltad de contento porque vuestra recompensa será grande en los cielos.
O
bien:
Mt 10, 32
A
quien me reconozca delante de los hombres yo también lo reconoceré ante mi
Padre, que está en los cielos, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Con
la fuerza de este sacramento,
confírmanos,
Señor, en la verdad
y
concede a nuestros hermanos perseguidos
la
fuerza y la alegría que da al cristiano
el
ir con su cruz detrás de Cristo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
16.
EN UNA REUNIÓN ESPIRITUAL O PASTORAL
Antífona
de entrada Mt
18, 20
Donde
están dos o tres congregados en mi nombre, ahí estoy yo con ellos, dice el
Señor.
O
bien:
Col 3, 14-15
Sobre
todas las virtudes poned la caridad, que es el vínculo de perfecta unión; y que
en vuestros corazones reine la paz de Cristo.
Oración
colecta
Infúndenos,
Señor,
el
espíritu de inteligencia,
de
verdad y de paz,
para
que nos esforcemos en conocer lo que te agrada
y
lo pongamos en práctica de común acuerdo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Concédenos,
Señor,
sentir
en medio de nosotros la presencia de tu Hijo,
prometida
a cuantos se reunieran en su nombre,
a
fin de que,
actuando
con espíritu de verdad y de amor,
experimentemos
la abundancia de su gracia,
de
su misericordia y de su paz.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor,
con
bondad las ofrendas que te presentamos
y
concédenos comprender con claridad y proclamar con valor,
lo
que es justo y grato a tus ojos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
del Espíritu Santo II.
Antífona
de la comunión
Donde
hay caridad y amor, ahí está Dios; y el amor de Cristo es el que nos ha
congregado aquí.
Oración
después de la comunión
Que
esta comunión,
Dios
de misericordia,
nos
confirme en tu santa voluntad
para
que demos testimonio de ti en todas partes.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
II.
POR LAS NECESIDADES PÚBLICAS
17.
POR
Oración
colecta
Señor,
tú que guías al universo con sabiduría y amor,
escucha
las oraciones que te dirigimos
por
nuestra patria,
a
fin de que la prudencia de sus gobernantes
y
la honestidad de los ciudadanos
mantengan
la concordia y la justicia
y
se alcancen el verdadero progreso y la paz.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
18.
POR
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno;
en
cuyas manos están las esperanzas de los hombres
y
los derechos de los pueblos,
ilumina
a quienes nos gobiernan para que, con tu ayuda,
promuevan
en todas partes la prosperidad,
la
paz y la libertad.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
19.
POR LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES
Oración
colecta
Señor
y Dios nuestro, que de manera tan admirable
lo
dispones todo y todo lo gobiernas,
bendice
a los representantes de las naciones,
reunidos
en asamblea, e infunde en ellos tu espíritu
de
sabiduría para que, de acuerdo con tu voluntad,
tomen
decisiones justas para el bien común y por la paz.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
20.
POR EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Oración
colecta
Dios
y Señor nuestro,
de
quien procede toda autoridad legítima,
concede
a nuestro primer mandatario
un
atinado ejercicio de su mandato, para que,
respetando
siempre tus derechos, busque promover,
como
es tu voluntad, la paz y el bienestar de su pueblo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
21.
POR EL PROGRESO DE LOS PUEBLOS
Antífona
de entrada 1 Jn 3, 17
Si
alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad, y sin embargo,
no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?
Oración
colecta
Dios
nuestro, que diste un origen idéntico a todos los pueblos
y
quisiste formar con ellos una sola familia,
llena
los corazones con el fuego de tu amor
y
suscita en todos los hombres
el
deseo de un progreso justo y fraternal,
a
fin de que, con los bienes que has destinado para todos,
se
realice cada uno como persona humana
y,
suprimida toda discriminación,
reinen
en el mundo la igualdad y la justicia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, los dones y plegarias de tu Iglesia
y
haz que todos los hombres se llenen
del
espíritu de hijos de Dios, a fin de que,
superadas
por amor todas las desigualdades,
lleguen
los pueblos a formar en tu paz una sola familia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Cf. Sal 103, 13. 14. 15
La
tierra se sacia, Señor, de tu acción fecunda. Así sacas pan de los campos y
vino que alegra el corazón del hombre.
O
bien:
Lc 11, 9
Pedid
y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Que
de nuestra participación en este sacramento de unidad,
mediante
el cual renuevas
constantemente
a la familia humana,
obtengamos,
Señor, un amor auténtico y eficaz
que
nos impulse a promover el progreso de los pueblos
y
a realizar, en la caridad, las exigencias de la justicia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
22.
POR
Antífona
de entrada
Cf. Sir 36, 18-19
Señor,
concede la paz a los que en ti esperan; escucha las oraciones de tus hijos y
guíanos por el camino de la justicia.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que llamas hijos tuyos a los que promueven la paz,
concédenos
trabajar incansablemente por establecer la justicia,
sin
la cual es imposible garantizar
una
paz auténtica y duradera.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro,
que
cuidas de todos los hombres con amor paternal
y
diste a todos un origen idéntico,
concédenos
formar una sola familia
en
la que reine siempre el amor y la paz.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro,
tú
que creaste el universo y diriges la historia,
escucha
nuestras oraciones y concede a nuestro mundo inquieto
la
paz verdadera, para que podamos reconocer y alabar,
llenos
de gozo, tu misericordia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
no sólo de la paz, sino la paz misma,
quien
no puede comprender quien siembra la discordia,
ni
aceptar quien ama la violencia,
concede
a quienes trabajan por la paz
perseverar
en su propósito y a quienes la obstaculizan,
olvidarse
del odio.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien: Para fomentar la concordia: misa n. 42.
Oración
sobre las ofrendas
Te
ofrecemos, Señor,
bajo
los signos sacramentales del pan y del vino,
el
sacrificio de tu Hijo, rey de la paz,
para
que este misterio de unidad y de amor,
reafirme
la fraternidad entre todos tus hijos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Mt 5, 9
Bienaventurados
los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
O
bien: Jn
14, 27
Mi
paz os dejo, mi paz os doy, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Concédenos,
Señor, el espíritu de tu amor,
a
fin de que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre dé tu Hijo,
fomentemos
entre todos los hombres
la
paz que él mismo nos dejó.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
22
bis. POR LA RECONCILIACIÓN
Lo
que va entre corchetes, se dice con ocasión de algún tiempo especial dedicado a
la penitencia.
Antífona
de entrada
Yo
soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé en cualquier
tribulación
en
que me llamen, y seré siempre su Dios.
Oración
colecta
Dios
de clemencia y de reconciliación,
que
concedes a los hombres
días
especiales de gracia
para
que te reconozcan
como
creador y Padre de todos,
mira
con bondad a tus hijos
[en
este tiempo de penitencia]
y
ayúdanos a aceptar de corazón
tu
mensaje de paz,
para
que podamos cumplir tu voluntad
de
hacer reinar en todos a tu Hijo Jesucristo,
que
vive y reina contigo.
O
bien, sobre todo en tiempo pascual:
Dios
nuestro,
autor
de la verdadera libertad,
que
quieres reunir a todos los hombres
en
un solo pueblo, libre de la esclavitud del pecado,
[y
nos concedes para ello este
tiempo
especial de gracia y bendiciones]
ayúdanos
a liberarnos de todo lo que nos mantiene divididos
para
que tu Iglesia pueda manifestarse ante el mundo
como
sacramento universal de salvación
y
como signo e instrumento de tu amor.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, con bondad,
los
dones que tu Iglesia te presenta
y,
por este memorial de la muerte de tu Hijo,
que
con su sangre borró nuestros pecados
y
nos reconcilió contigo,
concédenos
[al celebrar con alegría este tiempo de gracia]
que
podamos hacer partícipes a todos de la paz de Cristo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Prefacio
dominical I del tiempo ordinario, o común I.
Antífona
de la comunión Mt 11, 28
Venid
a mí todos los que estáis agobiados y oprimidos, y yo os auxiliaré, dice el
Señor.
O
bien:
Jn 16, 24
Pedid
y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Señor,
que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
que
hemos recibido en este sacramento de unidad,
nos
llene de tu amor, para que podamos ser en todas partes,
instrumentos
de tu paz.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
23.
EN TIEMPO DE GUERRA O DE DESORDEN
Antífona
de entrada Jer
29, 11.12. 14
Yo
tengo designios de paz y no de aflicción, —dice el Señor—. Me invocaréis y yo
os escucharé y os libraré de vuestra esclavitud donde quiera que os encontréis.
O
bien:
Sal
17, 5-7
Me
rodearon gemidos de muerte, me ahogaban los lazos mortales; pero en mi
tribulación invoqué al Señor y él escuchó mi súplica desde su santuario.
Oración
colecta
Dios
de misericordia y fortaleza,
tú
que condenas las guerras
y
humillas el orgullo de los poderosos,
aparta
de nosotros la violencia y la aflicción,
para
que así podamos llamarnos en verdad hijos tuyos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro, que das la paz y te complaces en ella
y
a quien conocer es vivir y servir es reinar,
protege
de toda agresión a quienes confiamos en ti,
para
que podamos dedicarnos sin temor a tu servicio.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recuerda,
Señor, que tu Hijo es nuestra paz
y
que con su sangre destruyó nuestros odios,
míranos
con misericordia en esta aflicción
y
concédenos que este memorial de su sacrificio
devuelva
a la humanidad que tú amas,
la
tranquilidad y la paz.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Jn 14, 27
Mi
paz os dejo, mi paz os doy, dice el Señor; pero no os la doy como la da el
mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde.
Oración
después de la comunión
Tú
que nos has alimentado con el único pan
que
conforta el corazón del hombre,
concédenos,
Señor,
superar
felizmente los horrores de la guerra,
para
vivir según tu ley, en la justicia y en la fraternidad.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
III.
EN DIVERSAS CIRCUNTANCIAS PÚBLICAS
25.
AL COMIENZO DEL AÑO CIVIL
Esta
misa puede decirse en los primeros días del año, con excepción del 1 de enero,
solemnidad de Santa María, Madre de Dios.
Antífona
de entrada Sal 64,
12
Bendice,
Señor, con tu bondad este nuevo año y tus campos se llenarán de frutos.
O
bien:
Mt 28, 30
Sabed
que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo, dice el
Señor. Aleluya.
Oración
colecta
Dios
eterno, principio de toda creatura,
concédenos
durante este año,
que
desde hoy te dedicamos,
no
carecer de lo necesario para la vida
y
dar testimonio de ti
con
nuestras buenas obras.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
te sean gratas, Señor,
las
ofrendas que te presentamos,
para
que todos los que celebramos con alegría
el
principio de este nuevo año,
podamos
vivirlo día a día en tu amistad.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Heb 13, 8
Cristo
es siempre el mismo, ayer, hoy y por todos los siglos.
Oración
después de la comunión
Permanece,
Señor, en medio del pueblo
que
ha participado en esta Eucaristía
y
se confía siempre a tu protección,
a
fin de que, a lo largo del año que se inicia,
se
vea libre de todo peligro.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
25.
POR
A
Antífona
de entrada Gn
1, 1.27.31
En
el principio creó Dios el cielo y
O
bien:
Sal 89, 17
Señor,
muéstrate bondadoso con nosotros y haz fecundo el trabajo de nuestras manos.
Oración
colecta
Dios
nuestro, creador de todas las cosas,
que
impusiste a los hombres el deber del trabajo,
bendice
las obras que iniciamos
para
que contribuyan al bienestar de la sociedad
y
a la difusión de tu Reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro, que por medio del trabajo del hombre
diriges
y perfeccionas constantemente
la
obra inmensa de tu creación,
haz
que todos los hombres encuentren trabajo digno
en
el que se realicen a sí mismos y, en un esfuerzo común,
contribuyan
al progreso de todos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Tú
que con este pan y este vino que te presentamos
das
al hombre el alimento que lo sostiene
y
el sacramento que lo renueva, concédenos, Señor,
no
carecer nunca de esta ayuda del cuerpo y del espíritu.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
dominical V del tiempo ordinario.
Antífona
de la comunión
Col 3, 17
Todo
lo que hagáis de palabra o de obra, hacedlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando
gracias por su medio a Dios Padre.
Oración
después de la comunión
Señor,
tú que nos has alimentado
con
el sacramento de la unidad y del amor,
concédenos
desempeñar con fe el trabajo que nos has encomendado
para
obtener nuestro diario sustento
y
cooperar a la edificación de tu Reino.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Oración
colecta
Señor,
tú que has querido que por medio de su trabajo
el
hombre llegue a dominar las fuerzas de la naturaleza,
concédenos
desempeñar nuestras labores
con
verdadero espíritu cristiano;
así
seremos colaboradores tuyos
en
el perfeccionamiento de la creación
y
proclamaremos, con nuestros hermanos,
una
caridad realmente eficaz.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, los dones de tu Iglesia
y
concédenos que, por medio de nuestro trabajo,
simbolizado
en este pan y este vino que te presentamos,
cooperemos
a la obra redentora de Cristo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Oración
después de la comunión
Tú
que nos has alimentado con el pan eterno,
concédenos
también, Señor,
lo
necesario para la vida temporal.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
26.
EN EL TIEMPO DE LA SIEMBRA
A
Antífona
de entrada Sal 89,
17
Señor,
muéstrate bondadoso con nosotros y haz fecundo el trabajo de nuestras manos.
Oración
colecta
Señor,
confiados en tu ayuda
hemos
echado al surco las semillas,
haz
fecundo nuestro trabajo a fin de que,
el
humilde esfuerzo de tus hijos,
sea
recompensado con una abundante cosecha.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
nuestro,
tú
que eres el verdadero autor de los frutos de la tierra
y
de los frutos del espíritu,
haz
rendir nuestro trabajo
para
que podamos recoger cosechas abundantes
y
sirva para tu gloria lo que sólo debemos a tu providencia.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
dominical V del tiempo ordinario.
Antífona
de la comunión
Sal 84, 13
El
Señor nos dará su lluvia y nuestra tierra producirá su fruto.
Oración
después de la comunión
Señor,
tú que nos alimentas con tus sacramentos
y
eres en quien vivimos, nos movemos y somos,
bendice
el trabajo de nuestras manos,
para
que podamos obtener de esta semilla
nuestro
diario sustento.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Oración
colecta
Bendice,
Señor, a tu pueblo a fin de que,
por
tu misericordia, nuestra tierra produzca sus frutos
y
podamos gozar de ellos con gratitud, alabando tu santo nombre.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, nuestros dones,
a
fin de que, quienes te presentamos
este
pan hecho con granos de trigo, que va a ser convertido
en
el Cuerpo de tu Hijo, podamos alegrarnos
de
ver nuestras semillas convertidas en cosechas abundantes,
gracias
a tu bendición.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Concédenos,
Padre todopoderoso, cosechas abundantes
a
fin de que, menos preocupados ya
por
el sustento del cuerpo, podamos buscar el bien de nuestra alma
y
conseguir algún día la felicidad eterna,
de
la que nos has dado una prenda en este sacramento.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
27.
PARA DESPUES DE LA COSECHA
Antífona
de entrada Sal 66, 7-8
La
tierra produjo su fruto. ¡Que el Señor, nuestro Dios, sea alabado!
Oración
colecta
Señor
y Padre bueno,
que
confiaste al hombre los recursos de la tierra,
haz
que esta nueva cosecha,
fruto
de tu amor y del trabajo humano,
lleve
tranquilidad a nuestro hogar,
coopere
al bien común
y
a glorificar tu nombre.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Te
damos gracias, Señor,
por
los frutos que la tierra
ha
producido para sustento de los hombres
y
te pedimos, que tú que haces fecunda la semilla
y
la multiplicas con generosidad,
hagas
que en igual medida madure en todos nosotros
el
germen de la justicia
y
el fruto de la caridad.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Santifica,
Señor,
estos
frutos de la tierra
que
te presentamos como acción de gracias
y
tú, que has hecho fecundo
el
trabajo de los campos,
haz
que tu palabra crezca en nosotros
y
dé frutos de vida eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
dominical V del tiempo ordinario.
Antífona
de la comunión Sal 103, 13. 14. 15
Con
los frutos de tu lluvia, llenas, Señor, la tierra, para que el hombre pueda sacar
de ella pan y el vino que regocija su corazón.
Oración
después de la comunión
Señor,
concédenos
que este sacrificio de salvación
que
te ofrecemos en acción de gracias
por
nuestra cosecha,
produzca
en nosotros frutos celestiales.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
28.
EN TIEMPO DE HAMBRE O POR LOS QUE PADECEN HAMBRE
A
Antífona
de entrada Sal 73, 20.19
Acuérdate,
Señor, de tu alianza y no olvides para siempre la vida de tus pobres.
Oración
colecta
Señor,
tú que cuidas de todas tus creaturas,
porque
eres bueno y todopoderoso,
concédenos
demostrar prácticamente nuestro amor
a
los hermanos que padecen hambre,
para
que, libres de esa aflicción
puedan
servirte con libertad y alegría.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
el sacrificio eucarístico que vamos a ofrecerte,
signo
de la abundancia de la vida divina
y
de la unidad en la caridad,
nos
impulse, Señor,
a
cumplir la obligación fraterna de compartir el pan.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Mt 11,
28
Venid
a mí todos los que estáis hambrientos y agobiados, que yo os alimentaré, dice
el Señor.
Oración
después de la comunión
Que
el pan de vida que descendió del cielo,
nos
impulse, Señor,
a
socorrer a nuestros hermanos menesterosos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Otras
oraciones que se pueden decir en regiones afectadas por el hambre
Oración
colecta
Señor,
tú que no quieres la muerte sino la vida
y
proporcionas alimento a todas las creaturas,
ten
misericordia de tus hijos
y
líbranos del hambre,
para
que podamos servirte con diligencia y alegría.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor,
estos
humildes dones que te ofrecemos
en
este tiempo de pobreza y de hambre,
para
que nos los conviertas en signo y primicia
de
tu generosidad paterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Que
el pan del cielo que acabamos de recibir,
nos
llene, Señor, de fuerza y de esperanza,
para
poder superar estos momentos difíciles
y
proveer a nuestras necesidades
y
a las de nuestros hermanos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
29.
POR LOS PRÓFUGOS Y EXILIADOS
Antífona
de entrada Sal 90,
11
El
Señor ha mandado a sus ángeles que te cuiden donde quiera que vayas.
O
bien: Jer 29, 11. 12. 14
Yo
tengo designios de paz y no de aflicción, dice el Señor. Me invocaréis y yo os
escucharé
y
os libraré de vuestra esclavitud donde quiera que os encontréis.
Oración
colecta
Señor,
tú que a nadie ves como a un extraño
y
a nadie dejas sin tu protección,
apiádate
de los prófugos y de los exiliados
y
de cuantos se encuentran lejos del hogar;
concédeles
a ellos volver a la patria y al calor familiar
y
danos a nosotros un amor como el tuyo
para
con los necesitados y los forasteros.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
tú que quisiste que tu Hijo muriera
para
reunir en una sola familia
a
todos los hombres dispersos por el mundo,
concédenos
que este sacrificio eucarístico, signo de unidad y de paz,
haga
que todos nos reconozcamos como hermanos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Sal 90, 2
Dios
mío, tú eres mi refugio y mi fortaleza, en ti he puesto mi esperanza.
Oración
después de la comunión
Tú,
Señor, que nos has alimentado
con
un mismo pan y un mismo cáliz,
suscita
en nosotros un espíritu nuevo
de
comprensión humana
y
de hospitalidad evangélica
para
cuantos se encuentran lejos
de
su familia y su patria,
a
fin de que algún día,
tú
nos reúnas a todos en tu casa para siempre.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
30.
POR LOS CAUTIVOS
Antífona
de entrada Sal 87, 2-3
Señor,
Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia. Que llegue
hasta ti mi súplica, presta oído a mi clamor.
Oración
colecta
Señor,
tú que quisiste que tu Hijo tomara la condición de siervo,
para
redimir al hombre de la esclavitud del pecado,
concede
a nuestros hermanos cautivos
volver
a disfrutar de la libertad que otorgaste
a
todos los hombres por ser hijos tuyos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Por
este sacramento de la redención humana
que
vamos a ofrecerte, concede, Señor,
a
nuestros hermanos cautivos retornar pronto al hogar
y
disfrutar siempre de libertad verdadera.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Sal 68, 31, 34
En
mi cantar exaltaré tu nombre, proclamaré tu gloria agradecido. Porque el Señor
jamás desoye al pobre ni desprecia al que se halla encadenado.
Oración
después de la comunión
Por
el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
que
fueron el precio de nuestra libertad,
te
rogamos, Señor, que libres a nuestros hermanos
de
sus cadenas y les concedas servirte con fidelidad.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
31.
POR LOS ENCARCELADOS
Oración
colecta
Padre
santo y misericordioso,
ya
que sólo tú conoces los secretos de la conciencia
y
quién es inocente o quién necesita tu perdón,
escucha
nuestras súplicas por quienes están encarcelados,
para
que sobrelleven su pena con paciencia y esperanza
y
puedan retornar cuanto antes a los suyos,
y
sean recibidos sin resentimientos en la comunidad.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien: por los encarcelados a causa del Evangelio, Cf. oraciones como en la misa
n. 15.
32.
POR LOS ENFERMOS
Antífona
de entrada Sal 6,
3-4
Ten
piedad de mí, Señor, porque me encuentro sin fuerzas. Cúrame, Señor, porque la
enfermedad me aflige.
O
bien:
Cf.
Is 53, 4
El
Señor ha cargado con nuestros sufrimientos, ha soportado nuestros dolores.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que quisiste que tu Hijo unigénito
soportara
nuestros sufrimientos,
para
enseñarnos el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha
nuestras súplicas por nuestros hermanos enfermos
y
concede a cuantos están afligidos por el dolor,
las
penas y la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos
entre
aquellos que el Señor ha llamado bienaventurados,
y
de saberse unidos para salvación del mundo,
a
la pasión de Cristo, que vive y reina contigo
en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios
por
los siglos de los siglos.
O
bien:
Omnipotente
y eterno Dios,
salvación
eterna de los que creen en ti,
escucha
las súplicas que te dirigimos por tus hijos enfermos,
para
que, recuperada la salud, puedan darte gracias
entre
tu pueblo santo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
nuestro,
cuya
providencia dirige cada momento de nuestra vida,
recibe
las súplicas y las ofrendas con que imploramos tu misericordia
por
nuestros hermanos enfermos, para que la preocupación de ahora
por
su enfermedad, se nos convierta pronto en gozo por su salud.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Col 1, 24
Así
completo en mi carne los dolores de Cristo, por el bien de su cuerpo, que es la
Iglesia.
Oración
después de la comunión
Dios
nuestro, auxilio inefable en la enfermedad,
ayuda
con tu poder a estos hijos tuyos enfermos,
para
que, aliviados por tu misericordia,
vuelvan
a ocupar su lugar en la asamblea de tus fieles.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
33.
POR LOS MORIBUNDOS
Antífona
de entrada Rm
14, 7-8
Ninguno
de nosotros vive para sí mismo ni muere para si mismo. Si vivimos, vivimos para
el Señor, y si morimos, morimos para el Señor. Así que, tanto en la vida como
en la muerte, somos del Señor.
O
bien:
Cf.
Is 53, 4
El
Señor soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores.
Oración
colecta
Dios
omnipotente y misericordioso,
que
con la muerte de Cristo abriste a los hombres
las
puertas de la vida eterna,
ten
compasión de nuestro hermano (hermana) N. que agoniza,
a
fin de que, asociado (asociada) a la pasión de tu Hijo
y
sellado (sellada) con su sangre,
pueda
llegar purificado (purificada) a tu presencia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Señor
omnipotente y misericordioso,
que
continuamente demuestras tu amor a tus hijos,
escucha
nuestras oraciones por los que hoy van a morir,
a
fin de que la sangre preciosa de tu Hijo, nuestro redentor,
los
purifique de todo pecado
y
los haga descansar para siempre en tus brazos,
llenos
de misericordia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
el sacrificio que vamos a ofrecerte
por
nuestro hermano (hermana) N.,
que
se extingue a la vida terrena,
lo
(la) purifique, Señor, de toda culpa,
a
fin de que, después de haber soportado aquí
los
sufrimientos que tu voluntad dispuso,
entre
en el descanso eterno que tú le has preparado.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Col 1, 24
Completo
en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo por el bien de su cuerpo, que es
la Iglesia.
O
bien: Jn
6,54
El
que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, dice el Señor, y yo lo
resucitaré el último día.
Oración
después de la comunión
Por
esta Eucaristía, conforta, Señor, con tu gracia
a
nuestro hermano (nuestra hermana) N.
para
que en la hora de su muerte
no
sea vencido (a) por el enemigo
y
merezca llegar a la vida eterna
en
compañía de tus ángeles.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
34.
EN TIEMPO DE TERREMOTO
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
diste a la tierra su propia estabilidad,
calma
nuestros temores
y
atiende nuestras súplicas
para
que nos veamos libres de los peligros de este sismo,
experimentemos
sin cesar tu misericordia
y,
seguros de tu protección,
te
sirvamos con alegría.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
35.
PARA PEDIR LA LLUVIA
Oración
colecta
Dios
todopoderoso,
de
quien depende todo nuestro ser,
actividad
y vida
concede
a nuestros campos la lluvia necesaria
a
fin de que, asegurado nuestro sustento diario,
podamos,
con tranquilidad,
buscar
los bienes eternos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
36.
PARA PEDIR BUEN TIEMPO
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno,
que
en cada uno de los acontecimientos
pones
a prueba nuestra fe
y
nos invitas a la esperanza,
concédenos
gozar de un tiempo bonancible
y
saberlo utilizar, como todos tus dones,
para
gloria tuya y salvación nuestra.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
37.
PARA ALEJAR LA TEMPESTAD
Oración
colecta
Señor,
tú que dominas los cielos y la tierra,
escucha
nuestra súplica
y
aleja de nosotros la furia de la tempestad,
para
que nuestro temor presente
se
convierta en jubilosa acción de gracias.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
38.
EN CUALQUIER NECESIDAD
A
Antífona
de entrada
Yo
soy la salvación de mi pueblo, —dice el Señor—. En cualquier tribulación en que
me invoquen, los escucharé y siempre seré su Dios.
Oración
colecta
Padre
todopoderoso,
auxilio
en nuestras necesidades,
fortaleza
en nuestros sufrimientos
y
consuelo en nuestra aflicción,
ten
compasión de tu pueblo
y
purifícalo en esta adversidad,
para
que pueda luego disfrutar
del
alivio de tu misericordia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, nuestras oraciones y ofrendas,
a
fin de que, por tu misericordia,
nos
veamos libres de los males que nos afligen
y
que hemos merecido por nuestros pecados.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Mt 11, 28
Venid
a mí todos los que estáis agobiados y oprimidos y yo os auxiliaré, dice el
Señor.
Oración
después de la comunión
Apiádate,
Señor, de nosotros
y,
por los méritos de la pasión de tu Hijo,
líbranos
de esta tribulación
que
nuestros pecados justamente se merecen.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Antífona
de entrada Sal 43, 24-27
Despiértate,
Señor, ¿por qué sigues durmiendo? Despiértate y no nos abandones para siempre.
¿Por qué nos escondes tu rostro y te olvidas de nuestra desgracia? Estamos
postrados ante ti. Ven, Señor, en nuestra ayuda y sálvanos.
Oración
colecta
Padre
omnipotente y misericordioso,
alivia
nuestra angustiosa situación
y
abre nuestro corazón a la esperanza,
para
que confiemos siempre y sin vacilaciones
en
tu paternal providencia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, los dones que te presentamos
y
une nuestros sufrimientos de este día
al
sacrificio de Jesucristo, tu Hijo,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Antífona
de la comunión Jn 16, 23-24
Lo
que pidáis al Padre en mi nombre, él os lo concederá, dice el Señor. Pedid,
pues, y recibiréis y vuestro gozo se verá colmado.
Oración
después de la comunión
Reanímanos,
Señor, y fortalécenos,
con
el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
para
que podamos hacer frente
a
las dificultades que nos esperan,
y
sepamos reconfortar a nuestros hermanos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
39.
PARA DAR GRACIAS A DIOS
A
Antífona
de entrada Ef
5, 19-20
Cantad
y alabad al Señor con todo vuestro corazón, dándole gracias siempre y por todas
las cosas a Dios Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Oración
colecta
A
ti, Padre santo,
que
siempre escuchas con bondad
a
tus hijos atribulados,
te
damos gracias por tu misericordia
y
te pedimos que, libres de todo mal,
podamos
servirte continuamente con alegría.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
tú que nos diste a tu Hijo
para
que nos librara de la muerte y de todo mal,
acepta
este sacrificio que te ofrecemos
en
acción de gracias
por
habernos librado de nuestras tribulaciones.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
común IV.
Antífona
de la comunión
Sal 137, 1
Te
damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos
escuchaste.
O
bien:
Sal 115, 12-13
¿Cómo
podremos pagar al Señor todo el bien que nos ha hecho? Participaremos del
Cuerpo y de la Sangre de Cristo, invocando su nombre.
Oración
después de la comunión
Dios
todopoderoso,
que
por medio de este pan eucarístico
nos
libras del pecado
y
nos das nueva fuerza,
haz
crecer en nosotros, día a día,
el
amor a los demás
y
la esperanza de tu Reino.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Oración
colecta
Dios
y Padre generoso,
de
quien procede todo cuanto somos y tenemos,
enséñanos
a reconocer los beneficios de tu paterno amor,
para
que te amemos con todo el corazón
y
todas nuestras fuerzas.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, este sacrificio de alabanza
en
acción de gracias por todos tus beneficios
y
concédenos utilizar para tu gloria
lo
que, sólo de tu bondad, hemos recibido.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Al
devolvernos, Señor, en alimento espiritual
el
Cuerpo y la Sangre de Cristo
que
te ofrecimos en acción de gracias,
llénanos,
de fortaleza y alegría,
para
poder servirte con renovado entusiasmo
y
disfrutar continuamente de tus beneficios.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
IV.
POR ALGUNAS NECESIDADES PARTICULARES
40.
POR
Antífona
de entrada Cf. Sab
11, 24.25.27
Señor,
tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas;
borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque
tú, Señor, eres nuestro Dios.
Oración
colecta
Escucha,
Señor,
nuestra
oración
y
perdona nuestros pecados,
para
que recibamos, juntamente,
tu
perdón y tu paz.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Señor,
ten misericordia de tu pueblo,
perdona
todos nuestros pecados
y
aleja de nosotros los castigos
que
han merecido nuestras culpas.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza,
para
que perdones nuestros pecados
y
dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
dominical IV del tiempo ordinario.
Antífona
de la comunión
Lc 15, 10
Por
un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles
del cielo.
Oración
después de la comunión
Por
nuestra participación
en
el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
nos
has perdonado, Señor, nuestros pecados,
concédenos
tu gracia para evitarlos de ahora en adelante
y
servirte con sincero corazón.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
41.
PARA PEDIR CARIDAD
Antífona
de entrada Ez 36,
26.27.28
Arrancaré
de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne, dice el Señor.
Os infundiré mi espíritu. Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios.
Oración
colecta
Inflama,
Señor, nuestros corazones
con
el Espíritu de tu amor,
para
que pensemos y actuemos según tu voluntad
y
te amemos sinceramente en nuestro prójimo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Santifica,
Señor, nuestras ofrendas
y,
por este sacrificio eucarístico,
concédenos
hacer llegar tu amor a todos los hombres.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
1 Cor 13, 13
Ahora
tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad; pero la caridad
es la mayor de las tres.
Oración
después de la comunión
Infunde,
Señor, tu Espíritu Santo,
en
quienes hemos participado del mismo pan celestial
y
reanímanos con la alegría del amor perfecto.
Por
Jesucristo, nuestro Señor
42.
PARA FOMENTAR LA CONCORDIA
Antífona
de entrada Hch 4, 32. 33
La
multitud de los que habían creído tenía un solo corazón y una sola alma. Los
apóstoles, con grandes muestras de poder, daban testimonio de la resurrección
del Señor Jesús y todos gozaban de gran estimación entre el pueblo. Aleluya.
Oración
colecta
Dios,
que eres la unidad perfecta y el verdadero amor,
concede
a tus hijos un solo corazón y un solo espíritu,
para
que reine entre ellos la concordia,
y
tu Iglesia, cimentada en la verdad,
se
consolide en la unidad y en la paz.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor
Dios nuestro,
que
por medio de tus sacramentos y enseñanzas
nos
vas haciendo semejantes a ti,
guíanos
por tus caminos
y
concédenos,
por
este sacrificio que vamos a ofrecerte,
a
obtener el don de la caridad
que
tú nos prometiste.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
por la unidad de la Iglesia.
Antífona
de la comunión Jn
17, 20.21
Padre,
te pido por los que van a creer en mí, a fin de que sean uno en nosotros y el
mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Por
este sacramento de unidad,
en
el que acabamos de tomar parte,
concede,
Señor, a quienes hemos convivido hoy en tu casa,
disfrutar
siempre de la paz que hemos dado y recibido.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
43.
POR LA FAMILIA
Antífona
de entrada Ef
6, 2-3
Honrarás
a tu padre y madre es un mandamiento muy importante, que lleva consigo esta
promesa: Te irá bien y vivirás largo tiempo en la tierra.
Oración
colecta
Dios
trino y uno,
en
quien encuentra origen y fundamento
toda
relación familiar,
escucha
nuestras súplicas y concédenos imitar
las
mismas virtudes y el amor
de
la santa familia de tu Hijo,
a
fin de que, reunidos todos en tu casa,
podamos
algún día gozar de la felicidad eterna.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, este sacrificio de reconciliación
que
vamos a ofrecerte por nuestras familias,
para
que las conserves en tu gracia y en tu paz.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Is 49, 15
¿Puede
acaso una madre olvidarse de su creatura? Aunque
hubiera una madre que se olvidara, yo nunca me olvidaré de ti, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Haz,
Señor, que tus hijos,
alimentados
con este sacramento,
podamos
imitar siempre los ejemplos
de
a
fin de que, después de las penalidades de esta vida,
gocemos
de su compañía eternamente.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
44.
POR LOS FAMILIARES Y AMIGOS
Antífona
de entrada Cf. Sal 121,
6. 8
De
todo corazón decid: Jerusalén, que haya paz entre aquellos que te aman. Por el
amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: La paz sea contigo.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que por la gracia del Espíritu Santo
infundes
en los fieles los dones de tu amor,
concede
a nuestros familiares y amigos
la
salud del cuerpo y del alma,
para
que te amen con todas sus fuerzas
y
lleven a cabo, con generosidad, lo que te agrada.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Por
este sacrificio de alabanza
que
vamos a ofrecerte por nuestros familiares y amigos,
apiádate
de ellos, Señor,
y
cólmalos de tus bendiciones,
para
que puedan llegar a la felicidad eterna de tu Reino.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Mt 12, 50
Todo
el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi
hermano, mi hermana y mi madre.
Oración
después de la comunión
Tú
que nos has alimentado con este sacramento,
concede,
Señor, a nuestros familiares y amigos
el
perdón de sus pecados,
tu
consuelo y tu constante protección,
para
que, conviviendo unidos en tu servicio,
merezcamos
ir a gozar en tu compañía.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
45.
POR LOS QUE NOS AFLIGEN
Antífona
de entrada Lc 6,
27. 28
Amad
a vuestros enemigos, dice el Señor; haced el bien a los que os aborrecen,
bendecid a los que os maldicen, orad por los que os difaman.
Oración
colecta
Padre
santo, que en tu mandamiento de amor
nos
ordenas amar sinceramente
a
cuantos nos afligen,
concédenos
practicar de tal manera la ley de Cristo
que
devolvamos bien por mal
y
nos esforcemos por llevar las cargas ajenas.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Por
quienes están en contra nuestra
y
con el deseo de convivir en paz con todos,
te
ofrecemos, Señor, este sacrificio,
que
es el memorial de la pasión de tu Hijo,
que
nos reconcilió contigo y nos devolvió tu amistad.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión
Mt 5, 9-10
Bienaventurados
los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque suyo es el
Reino de los cielos.
Oración
después de la comunión
Por
este sacramento de reconciliación,
concédenos,
Señor,
convivir
en paz con todos
y
obtener que cuantos nos han causado daño,
vuelvan
a ti y se reconcilien con nosotros.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
46.
PARA PEDIR
Antífona
de entrada Sal 22, 4
Aunque
camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo, Señor y Dios mío,
tu vara y tu cayado me dan seguridad.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que nos creaste a tu imagen
y
quisiste que tu Hijo muriera por nosotros,
concédenos
vivir
siempre
vigilantes en oración,
a
fin de que, libres de pecado,
cuando
tú nos llames,
podamos
ir a reposar gozosos
en
brazos de tu misericordia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Tú
que con la muerte de tu Hijo venciste nuestra muerte,
concédenos,
Señor,
por
los méritos de este sacramento,
ser
obedientes a tu voluntad hasta el fin,
para
que, llenos de confianza y de paz,
salgamos
de este mundo
y
podamos participar de la gloria de la resurrección.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
común V.
PROCLAMACIÓN
DEL MISTERIO DE CRISTO
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno,
por
Cristo, Señor nuestro.
Porque,
unidos en la caridad,
celebramos
la muerte de tu Hijo,
con
fe viva proclamamos su resurrección,
y
con esperanza firme anhelamos su venida gloriosa.
Por
eso,
con
todos los ángeles y santos,
te
alabamos, proclamando sin cesar:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión Rom 14, 7-8
Nadie
vive para sí mismo, como nadie muere para sí mismo; ya sea que vivamos o que
hayamos muerto, somos siempre del Señor.
O
bien:
Lc 21, 36
Vigilad
y orad en todo momento, dice el Señor, para que seáis dignos de comparecer ante
el Hijo del hombre.
Oración
después de la comunión
Tú,
Señor, que en este sacramento
nos
has dado la prenda de la vida inmortal,
ayúdanos
a vencer en la hora de la muerte
las
insidias del enemigo y recíbenos en la gloria eterna de tu Reino.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
MISAS
VOTIVAS
De
Del
Misterio de la Cruz
De
Del
Santísimo Nombre de Jesús
De
la preciosa sangre de Jesucristo
Del
Sagrado Corazón de Jesús: A B
De
Jesucristo, Sumo y eterno Sacerdote
Del
Espíritu Santo: A B C
De
De
los santos ángeles
De
San José
De
todos los Santos Apóstoles
De
San Pedro y San Pablo, Apóstoles
De
San Pedro, Apóstol
De
San Pablo, Apóstol
De
un santo Apóstol
De
todos los santos
1.
Se
dice con vestiduras de color blanco, la misa de la solemnidad que es la que
sigue:
Antífona
de entrada
Bendito
sea Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque nos ha mostrado un amor inmenso.
Oración
colecta
Dios
Padre, que al enviar al mundo
al
Verbo de verdad y al Espíritu de santidad,
revelaste
a los hombres tu misterio admirable,
concédenos
que al profesar la fe verdadera,
reconozcamos
la gloria de
y
adoremos la unidad de su majestad omnipotente.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Por
la invocación de tu nombre,
santifica,
Señor, estos dones que te presentamos
y
transfórmanos por ellos en una continua oblación a ti.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
EL
MISTERIO DE
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Que
con tu único Hijo y el Espíritu Santo,
eres
un solo Dios, un solo Señor,
no
en la singularidad de una sola persona,
sino
en la trinidad de una sola substancia.
Y
lo que creemos de tu gloria, porque tú lo revelaste,
eso
mismo lo afirmamos de tu Hijo
y
también del Espíritu Santo,
sin
diferencia ni distinción.
De
modo que al proclamar nuestra fe
en
la verdadera y eterna divinidad,
adoramos
a tres personas distintas,
en
la unidad de un solo ser
e
iguales en su majestad.
A
quien alaban los ángeles y los arcángeles,
y
todos los coros celestiales,
que
no cesan de aclamarte con una sola voz:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Ga 4, 6
Porque
sois hijos de Dios, Dios infundió en vuestros corazones el Espíritu de su Hijo,
que clama: Padre.
Oración
después de la comunión
Que
la recepción de este sacramento
y
nuestra profesión de fe
en
la Trinidad santa y eterna,
y
en su unidad indivisible,
nos
aprovechen, Señor, Dios nuestro,
para
la salvación del cuerpo y el alma.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
2.
DEL MISTERIO DE
Se
dice con vestiduras de color rojo, la misa de la fiesta del 3 de mayo, cuya
versión latinoamericana es la que sigue:
Antífona
de entrada Cf. Ga 6, 14
Que
nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está
nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos
y liberados. Aleluya.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que quisiste que tu Hijo
muriera
en la Cruz para salvar a todos los hombres,
concédenos
aceptar por su amor
la
cruz del sufrimiento aquí en la tierra,
para
poder gozar en el cielo los frutos de su redención.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
que este sacrificio
que
Cristo te ofreció sobre la Cruz
para
borrar los pecados del mundo,
nos
purifique ahora de todas nuestras culpas.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Se
puede decir el prefacio de la Pasión del Señor I, o bien:
Prefacio
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Porque
has puesto la salvación del género humano
en
el árbol de la Cruz,
para
que, de donde tuvo origen la muerte,
de
allí surgiera la vida;
y
el que en un árbol venció, fuera en un árbol vencido,
por
Cristo nuestro Señor.
Por
él, los ángeles y los arcángeles
y
todos los coros celestiales,
celebran
tu gloria, unidos en común alegría.
Permítenos
asociarnos a sus voces
cantando
humildemente tu alabanza:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Jn 12, 32
Cuando
yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
Aleluya.
Oración
después de la comunión
Señor
nuestro Jesucristo,
tú
que nos has redimido por medio de tu Cruz
y
nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre,
concédenos
participar también de la gloria de tu resurrección.
Tú
que vives y reinas por los siglos de los siglos.
3.
DE
Se
dice con vestiduras de color blanco, la misa de la solemnidad del Cuerpo y
Sangre de Cristo:
Antífona
de entrada Sal 80, 17
Alimentó
a su pueblo con lo mejor del trigo y lo sació con miel sacada de la roca.
Oración
colecta
Señor
nuestro Jesucristo, que en este sacramento admirable
nos
dejaste el memorial de tu pasión,
concédenos
venerar de tal modo
los
sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre,
que
experimentemos constantemente en nosotros
el
fruto de tu redención.
Tú
que vives y reinas con el Padre
en
la unidad del Espíritu Santo y eres Dios
por
los siglos de los siglos.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
concede a tu Iglesia
los
dones de la unidad y de la paz,
simbolizados
en las ofrendas sacramentales
que
te presentamos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de
Antífona
de la comunión
Jn 6,
56
El
que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Concédenos,
Señor, disfrutar eternamente
del
gozo de tu divinidad que ahora pregustamos,
en
la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre.
Tú
que vives y reinas por los siglos de los siglos.
O
bien alguna de las siguientes:
A
Antífona
de entrada
Sa1 77, 23-25
Abrió
Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que
comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana
por
el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que,
al
anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales,
su
muerte y resurrección, recibamos cada vez
con
mayor abundancia los frutos de la salvación.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
al celebrar el memorial de nuestra salvación,
te
pedimos humildemente nos concedas
que
este sacramento de amor sea siempre para nosotros
un
signo de unidad y un vínculo de amor.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de
Antífona
de la
comunión
Jn 6, 51-52
Yo
soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor.
El
que coma de este pan, vivirá eternamente;
pues
el pan que voy a dar,
es
mi carne, y lo doy para vida del mundo.
Oración
después de la comunión
Señor,
que la participación en este banquete celestial
nos
santifique, de modo que,
por
la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo,
se
estreche entre nosotros la unión fraterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Esta
misa puede decirse como misa votiva de Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno
Sacerdote.
Color
litúrgico blanco.
Antífona
de entrada Sal 109,
4
El
Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre,
como lo es Melquisedec.
Oración
colecta
Señor
Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra
constituiste
a Cristo sumo y eterno sacerdote,
concede
al pueblo redimido con su sangre
obtener,
por la participación en este memorial,
los
frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo,
que
vive y reina contigo.
Oración
sobre las ofrendas
Concédenos,
Señor,
participar
dignamente en esta Eucaristía,
porque
cada vez que celebramos
el
memorial del sacrificio de tu Hijo,
se
lleva a cabo la obra de nuestra redención.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de
Antífona
de la comunión 1
Cor 11, 24-25
Este
es mi Cuerpo, que se da por vosotros. Este cáliz es la nueva alianza
establecida por mi Sangre; cuantas veces lo bebiereis, hacedlo en memoria mía,
dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Señor,
tú que nos has concedido el gozo
de
participar en esta Eucaristía,
memorial
de la muerte y resurrección de tu Hijo,
haz
que, unidos siempre a él,
vivamos
como verdaderos hijos tuyos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
4.
DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
Esta
misa se dice con vestiduras de color blanco.
Antífona
de entrada Flp 2,
10-11
Que
al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra, en los
abismos; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios
Padre.
Oración
colecta
Al
venerar el santísimo nombre de Jesús,
te
rogamos, Señor, que,
después
de gustar su dulzura en esta vida,
nos
concedas gozar plenamente
de
la eterna alegría en el cielo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Padre
todopoderoso, acepta complacido
las
ofrendas que te presentamos
en
nombre de Cristo,
pues
sabemos, por su promesa,
que
cuanto pidamos en su nombre,
nos
será concedido.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona
de la comunión Hech 4, 12
Ningún
otro nombre ha sido dado a los hombres bajo el cielo, que pueda salvarnos.
Oración
después de la comunión
Concédenos,
Señor,
venerar
dignamente en estos sacramentos a Jesús,
a
cuyo nombre quisiste que toda rodilla se doblegara,
y
que por él obtuviera todo el género humano
la
salvación eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
5.
DE
Esta
misa se dice con vestiduras de color rojo.
Antífona
de entrada Ap 5, 9-10
Sin
distinción de raza, lengua, pueblo o nación, nos compraste, Señor, con tu Sangre
e hiciste de nosotros un Reino para Dios.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que has redimido a todos los hombres
con
protege
en nosotros la obra de tu misericordia,
para
que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación
merezcamos
alcanzar sus frutos eternos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Al
presentarte nuestras ofrendas, te suplicamos, Señor,
que
por medio de estos misterios, nos acerquemos a Jesús,
y
renovemos la acción salvadora de su Sangre.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de la Pasión del Señor I.
Antífona
de la comunión
Cf. 1 Cor
10, 16
El
cáliz de nuestra acción de gracias, nos une a todos en la Sangre de Cristo; y
el pan que partimos, nos une a todos en el Cuerpo del Señor.
Oración
después de la comunión
Habiendo
sido reconfortados con el alimento
y
la bebida de salvación, te pedimos, Señor,
que
nos purifiques siempre con la Sangre de nuestro Salvador,
y
que la conviertas en fuente de agua
que
brote para darnos vida eterna.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
O
bien:
Dios
todopoderoso,
habiendo
sido confortados con el alimento y bebida celestiales,
te
pedimos que defiendas del temor del enemigo
a
quienes has redimido con
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
6.
DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Se
dice con vestiduras de color blanco, la misa de la solemnidad.
Antífona
de entrada Sal 32, 11. 19
Los
proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida
de sus fieles y reanimarlos en tiempo de hambre.
Oración
colecta
Al
celebrarse hoy la solemnidad del Corazón de Jesús,
en
la que recordamos el inmenso amor
de
tu Hijo hacia nosotros, te suplicamos, Padre todopoderoso,
que
nos concedas alcanzar de esa fuente inagotable
la
abundancia de tu gracia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro, que has depositado
infinitos
tesoros de misericordia
en
el corazón de tu amado Hijo, herido por nuestros pecados,
concédenos
que, al rendirle nuestro homenaje de amor,
logremos
también tributarle una debida reparación.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Ten
en cuenta, Señor,
el
inefable amor del corazón de tu Hijo,
para
que este don que te ofrecemos, sea agradable a tus ojos
y
sirva como expiación de nuestros pecados.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
INMENSO
AMOR DE CRISTO
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias siempre y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno,
por
Cristo nuestro Señor.
El
cual, con inmenso amor,
se
entregó por nosotros en la cruz
e
hizo salir sangre y agua de su costado herido,
de
donde habrían de brotar
los
sacramentos de la Iglesia,
para
que todos,
atraídos
hacia el corazón abierto del salvador,
pudieran
beber siempre, con gozo,
de
la fuente de la salvación.
Por
eso, con los ángeles y con todos lo santos
te
alabamos, diciendo sin cesar:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Jn 7,37-38
Dice
el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí,
brotarán ríos de agua viva.
O
bien:
Jn 19, 34
Uno
de los soldados le abrió el costado con su lanza, y al punto salió sangre
y agua.
Oración
después de la comunión
Señor,
que este sacramento de caridad
nos
haga arder en un santo amor
que,
atrayéndonos siempre hacia tu Hijo,
nos
enseñe a reconocerlo en cada uno de nuestros hermanos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
O
bien la siguiente:
Antífona
de entrada Sal 32, 11. 19
Los
proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la
vida de sus fieles, y reanimarlos en tiempo de hambre.
Oración
colecta
Haz,
Señor, que nos revistamos con las virtudes
del
corazón de tu Hijo,
y
nos encendamos con el amor que lo inflama,
para
que, asemejándonos a él,
merezcamos
participar de la eterna redención.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
nuestro, Padre misericordioso,
que
por el inmenso amor con que nos has amado,
nos
diste con inefable bondad a tu Hijo único,
concédenos
que, identificados con él en una perfecta unidad,
te
ofrezcamos una digna oblación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
del Sagrado Corazón de Jesús
Antífona
de la comunión
Jn 7, 37-38
Dice
el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí,
brotarán ríos de agua viva.
O
bien: Jn 19, 34
Uno
de los soldados le abrió el costado con su lanza, y al punto salió sangre y
agua.
Oración
después de la comunión
Habiendo
participado de tu sacramento de amor,
te
pedimos, Señor, la gracia de parecernos a Cristo
aquí
en la tierra, para merecer compartir su gloria allá en el cielo,
con
él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
6
bis. De JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE
Esta
misa se dice con vestiduras de color blanco.
Antífona
de entrada Heb 7, 24
Cristo,
mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un
sacerdocio perpetuo.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que para gloria tuya
y
salvación de todos los hombres
constituiste
Sumo y Eterno Sacerdote
a
tu Hijo, Jesucristo,
concede
a quienes él ha elegido
como
ministros suyos
y
administradores
de
sus sacramentos y de su Evangelio,
la
gracia de ser fieles
en
el cumplimiento de su ministerio.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
Jesucristo, nuestro Mediador,
haga
que te sean aceptables, Señor,
nuestras
ofrendas
y
que su sacrificio redentor
nos
haga vivir cada día más unidos a él,
para
que toda nuestra vida sea grata a tus ojos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
EL
SACERDOCIO DE CRISTO Y
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias siempre y en todo lugar,
Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Ya
que, por la unción del Espíritu Santo,
constituiste
a tu Hijo unigénito
Pontífice
de la alianza nueva y eterna,
y
has querido que su sacerdocio único
se
perpetuara en la Iglesia.
Porque
Cristo no sólo comunica
la
dignidad del sacerdocio real
a
todo el pueblo redimido,
sino
que, con especial predilección
y
mediante la imposición de las manos,
elige
a algunos de entre los hermanos,
y
los hace partícipes de su ministerio de salvación,
a
fin de que renueven, en su nombre,
el
sacrificio redentor,
preparen
para tus hijos el banquete pascual,
fomenten
la caridad en tu pueblo santo,
lo
alimenten con la palabra,
lo
fortifiquen con los sacramentos
y,
consagrando su vida a ti
y
a la salvación de sus hermanos,
se
esfuercen por reproducir en sí la imagen de Cristo
y
te den un constante testimonio de fidelidad y de amor.
Por
eso,
con
todos los ángeles y santos,
te
alabamos, cantando llenos de alegría:
Santo,
Santo, Santo, ...
Antífona
de la comunión Mt 28, 20
Sabed
que yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
Oración
después de la comunión
Que
el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
que
hemos ofrecido en el sacrificio
y
recibido en la comunión,
sean
para nosotros, Señor,
el
principio de una vida nueva,
a
fin de que, unidos a ti por el amor,
demos
frutos que permanezcan para siempre.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
7.
DEL ESPIRITU SANTO
Estas
misas se dicen con vestiduras de color rojo.
A
Antífona
de entrada Rom
5, 5
El
amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por su Espíritu, que
habita en nosotros.
Oración
colecta
Señor
Dios,
que
has iluminado
los
corazones de tus hijos
con
la luz del Espíritu Santo,
concédenos
que,
guiados
por este mismo Espíritu,
saboreemos
el bien
y
gocemos siempre de sus consuelos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Santifica,
Señor,
nuestras
ofrendas
y
con la luz del Espíritu Santo
purifica
nuestros corazones.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
I del Espíritu Santo
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno,
por
Cristo, Señor nuestro.
Porque
él,
después
de subir al cielo,
donde
está sentado a tu derecha,
ha
derramado sobre tus hijos de adopción
el
Espíritu Santo que había prometido.
Por
eso, Señor,
con
todos los ángeles
te
aclamamos ahora y por siempre,
diciendo:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Sal 67, 29
Despliega,
Señor, tu poder; el poder que por nosotros desplegaste desde tu templo, en lo
alto de Jerusalén.
Oración
después de la comunión
Que
tu Espíritu Santo, Señor,
descienda
sobre nosotros,
purifique
nuestros corazones y los fecunde,
penetrándolos
con su divino rocío.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
B
Antífona
de entrada Cfr Jn 14, 26; 15, 26
Cuando
venga el Espíritu de verdad, él os guiará hasta la verdad plena, dice el Señor.
Oración
colecta
Te
pedimos, Señor,
que
el Espíritu Santo, que procede de ti,
ilumine
nuestras mentes
y
las guíe hacia la verdad plena,
como
nos lo prometió tu Hijo Jesucristo,
que
vive y reina contigo
en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
por
los siglos de los siglos.
O
bien:
Dios
nuestro, que penetras el corazón
y
el pensamiento de los hombres
y
para quien ningún secreto permanece oculto,
purifica
los impulsos de nuestro corazón
para
que merezcamos amarte
y
alabarte perfectamente.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor, con agrado,
la
ofrenda espiritual que traemos a tu altar,
en
nuestro deseo filial de servirte,
y
concédenos vivir conforme a tu espíritu
para
que la fe y la humildad de tus hijos
te
hagan aceptables estos dones.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
II del Espíritu Santo
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Porque
nos concedes en cada momento lo que más conviene
y
diriges sabiamente la nave de tu Iglesia,
asistiéndola
siempre con la fuerza del Espíritu Santo,
para
que, a impulso de su amor confiado,
no
abandone la plegaria en la tribulación,
ni
la acción de gracias en el gozo,
por
Cristo, Señor nuestro.
A
quien alaban los cielos y la tierra,
los
ángeles y los arcángeles,
proclamando
sin cesar:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Jn 15, 26; 16, 14
El
Espíritu que procede del Padre, me glorificará, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Señor,
Dios nuestro,
que
te has dignado alimentarnos
con
este pan celestial,
infunde
tu Espíritu
en
lo más intimo de nuestros corazones,
para
que se nos convierta en don eterno
lo
que hemos recibido en el altar.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
C
Antífona
de entrada Lc 4, 18
El
Espíritu del Señor está sobre mí; él me ha enviado a anunciar
Oración
colecta
Dios
nuestro, que santificas a tu Iglesia universal
en
medio de todas las naciones, derrama tu Espíritu
por
toda la redondez de la tierra, para que cuanto hiciste
por
medio de sus dones,
en
los comienzos de la predicación evangélica,
lo
renueves ahora por la acción de los fieles.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
nuestro, cuyo Espíritu nos guía y nos protege,
escucha
misericordioso nuestras súplicas
para
que la fe de los que creemos en ti,
se
acreciente con tus constantes beneficios.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
que el fuego del Espíritu que encendió los corazones
de
los discípulos de tu Hijo Jesucristo,
santifique
este sacrificio que vamos a ofrecerte.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
del Espíritu Santo I o II.
Antífona
de la comunión
Sal 103, 30
Señor,
envías tu Espíritu y creas la vida, y así renuevas la faz de la tierra.
Oración
después de la comunión
Señor,
que los dones que hemos recibido
enciendan
en nosotros el fuego del Espíritu Santo,
que
de manera tan inefable infundiste en tus apóstoles.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
8.
DE
A
Se
toma la misa del común de santa María Virgen, según los diversos tiempos del
año. Color blanco.
B
De
santa María Virgen, Madre de la Iglesia
Antífona
de entrada Cf. Hch
1, 14
Con
un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración junto con María,
la Madre de Jesús.
Oración
colecta
Dios
misericordioso,
que
quisiste que tu Hijo unigénito
proclamara
desde la cruz como Madre nuestra
a
su propia Madre,
haz
que tu Iglesia,
por
la mediación
y
cooperación maternal de
crezca
cada día en santidad
y
atraiga a su seno a todas las naciones.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Convierte,
Señor,
en
el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
estos
dones que te presentamos,
y
haz que este memorial de nuestra redención,
nos
inflame en el amor a
Madre
de la Iglesia,
y
nos asocie íntimamente a ella
en
la obra de la salvación de los hombres.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
MARÍA,
MODELO Y MADRE DE LA IGLESIA
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias siempre y en todo lugar,
Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,
y
alabarte en esta festividad de
Porque
al aceptar ella a tu Unigénito
en
su corazón inmaculado,
mereció
concebirlo en su seno virginal
y,
al dar a luz a Cristo,
preparó
el nacimiento de la Iglesia.
Porque
al aceptar, junto a la cruz,
el
encargo de tu amor,
recibió
como hijos
a
todos los hombres,
redimidos
por la Sangre de Cristo.
Porque
al unirse a las oraciones
de
los Apóstoles y de los discípulos,
que
esperaban la venida del Espíritu Consolador,
se
convirtió en el modelo de la Iglesia suplicante
y,
desde su asunción gloriosa a los cielos,
sigue
mostrando su amor y protección
a
la Iglesia que peregrina hacia la vida eterna,
hasta
que venga el Señor, lleno de gloria.
Por
eso,
con
todos los ángeles y santos,
te
alabamos sin cesar, diciendo:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión Cfr Jn 2, 1. 11
Hubo
unas bodas en Caná de Galilea a las que asistió María,
la Madre de Jesús. En esa ocasión, Jesús dio principio a sus milagros,
manifestó su poder y sus discípulos creyeron en él.
O
bien:
Cfr Jn 19, 26-27
Desde
la cruz, Cristo dijo al discípulo amado: "He ahí a tu Madre".
Oración
después de la comunión
Tú
que nos has concedido en este sacramento
la
prenda de nuestra vida eterna,
haz,
Señor, que tu Iglesia,
por
la intercesión maternal de
ilumine
a todas las naciones con la luz del Evangelio
y
las santifique con los dones de tu Espíritu.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
C
El
santísimo nombre de María
La
misa se toma del común de santa María Virgen, según los diversos tiempos litúrgicos
del año, con la siguiente oración colecta:
Oración
colecta
Tú
que quisiste que tu Hijo,
a
punto de expirar en la cruz,
nos
entregara como Madre nuestra
a
su santísima Madre,
concédenos,
Señor,
experimentar
su protección maternal
cuando
invoquemos confiadamente su nombre.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
9.
DE LOS SANTOS ÁNGELES
Esta
misa se dice con vestiduras de color blanco, y se puede tomar el formulario de
la misa de los Santos Ángeles Custodios, tal como sigue.
Antífona
de entrada Sal 102,
20
Ángeles
del Señor, bendecidlo; vosotros, los poderosos ejecutores de sus órdenes, los
que estáis prontos a obedecer su palabra, bendecid al Señor.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso, que con providencia admirable
has
confiado a los ángeles y a los hombres
su
misión particular, haz que quienes te sirven
constantemente
en el cielo
nos
protejan siempre en la tierra.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Haz,
Señor, que tus ángeles lleven ante ti
los
dones que te presentamos
y
que este sacrificio sea para todos los hombres
fuente
de vida y salvación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos Ángeles:
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias siempre y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Y
alabarte,
celebrando
a tus ángeles y arcángeles,
ya
que el honor que tributamos
a
los que te fueron fieles,
redunda
en tu gloria
y
proclama tu grandeza;
pues,
si es digna de admiración
la
creatura angélica,
lo
es inmensamente más
aquel
que la creó.
Por
Cristo nuestro Señor.
Por
él, adoran tu majestad todos los ángeles,
y
nosotros, a una con ellos,
te
adoramos llenos de júbilo, diciendo:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Sal 137, 1
En
presencia de los ángeles cantaremos, Dios nuestro, tus alabanzas.
Oración
después de la comunión
Que
nos fortalezca, Señor, el pan celestial
con
que nos has alimentado,
para
que caminemos seguros por la senda de la salvación
bajo
la fiel custodia de los ángeles.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
10.
DE SAN JOSÉ
Esta misa dice con vestiduras de color blanco, y puede tomarse el formulario de
la solemnidad, 19 de marzo, o la de san José Obrero, lº.
de mayo.
Antífona
de entrada Lc
12, 42
Este
es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
en tu inefable providencia elegiste a san José
por
esposo de
concédenos
tener como intercesor en el cielo
a
quien veneramos como protector en la tierra.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Por
intercesión de san José,
a
quien confiaste la misión
de
cuidar de tu Unigénito como padre,
te
pedimos, Señor, que nos concedas
poder
ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de san José:
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.Demos
gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Y
alabar, bendecir y proclamar tu gloria
en
la en la veneración de san José,
el
hombre justo que diste por esposo
a
el
fiel y prudente servidor a quien constituiste
jefe
de tu familia
para
que, haciendo las veces de padre,
cuidara
a tu Hijo unigénito,
concebido
por obra del Espíritu Santo,
Jesucristo
nuestro Señor.
Por
él,
los
ángeles y los arcángeles,
y
todos los coros celestiales
celebran
tu gloria, unidos en común alegría.
Permítenos
asociarnos a sus voces
cantando
humildemente tu alabanza:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Mt
25,21
Muy
bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.
Oración
después de la comunión
Renovados
con este sacramento que da vida,
te
rogamos, Señor, que nos concedas
vivir
para ti en justicia y santidad,
a
ejemplo y por intercesión de san José,
el
varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios
a
la realización de tus grandes misterios.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
11.
DE TODOS LOS SANTOS APÓSTOLES
Esta
misa se dice con vestiduras de color rojo.
Antífona
de entrada Jn 15, 16
No
sois vosotros los que me habéis elegido; soy yo quien os ha elegido para que
vayáis y deis fruto, y ese fruto perdure, dice el Señor.
Oración
colecta
Que
tu Iglesia, Señor, se alegre siempre
de
celebrar a los santos Apóstoles,
para
que goce de su guía y su patrocinio,
como
disfruta ya de su doctrina y de sus méritos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Infúndenos,
Señor, el Santo Espíritu
que
con tanta abundancia infundiste en tus Apóstoles,
para
que conozcamos lo que por ellos nos enseñaste
y
te ofrezcamos dignamente este sacrificio de alabanza.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los apóstoles I o II.
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.Demos
gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias
siempre
y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso,
Pastor
eterno.
Porque
no abandonas a tu rebaño,
sino
que lo cuidas continuamente
por
medio de los santos Apóstoles,
para
que sea gobernado
por
aquellos mismos pastores
que
le diste como vicarios de tu Hijo.
Por
eso,
con
los ángeles y los arcángeles
y
con todos los coros celestiales,
cantamos
sin cesar el himno de tu gloria:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Mt 19, 28
Vosotros,
los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos, para juzgar a las doce
tribus de Israel, dice el Señor.
Oración
después de la comunión
Concédenos,
Señor,
perseverar
en la doctrina de los Apóstoles
con
alegría y sencillez de corazón,
participando
en la fracción del pan y en la plegaria.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
12.
DE SAN PEDRO Y SAN PABLO, APÓSTOLES
Se
dice con vestiduras de color rojo, la misa de la vigilia de la solemnidad de
los mismos Apóstoles, tal como sigue:
Antífona
de entrada
Celebremos
con alegría la fiesta de san Pedro, el príncipe de los Apóstoles y de san
Pablo, el Apóstol de los gentiles, porque ellos nos trasmitieron el Evangelio
de Cristo.
Oración
colecta
Dios
nuestro,
que
quisiste confiar a tus santos Apóstoles,
Pedro
y Pablo,
la
misión de guiar y proteger los primeros pasos de tu Iglesia,
concédenos,
por su poderosa intercesión,
la
ayuda necesaria para alcanzar la salvación eterna.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
este santo sacrificio que vamos a ofrecerte
en
la solemnidad de los Apóstoles Pedro y Pablo,
nos
llene, Señor, de alegría,
al
comprender la infinita misericordia
con
que has querido perdonar nuestros pecados.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario,
es
nuestro deber y salvación
darte
gracias siempre y en todo lugar,
Señor,
Padre santo,
Dios
todopoderoso y eterno.
Porque
la fiesta de tus santos Apóstoles nos llena de júbilo.
Pedro
es nuestro guía en la fe que profesamos;
Pablo,
expositor preclaro de tus misterios.
Pedro
consolidó la Iglesia primitiva
con
los israelitas que creyeron;
Pablo
fue preceptor y maestro de los paganos,
que
Dios quería llamar a su Iglesia.
Así,
después de haber congregado por caminos diversos
a
la familia de Cristo,
esa
misma familia los asocia ahora en su veneración
con
una sola corona.
Por
eso,
con
todos los ángeles y santos,
te
alabamos, proclamando sin cesar:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Jn 21, 15. 17
Simón,
hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Señor, tú lo conoces todo; tú sabes que
te amo.
Oración
después de la comunión
Fortalece,
Señor, a tus fieles, por medio de este sacramento
y
confírmanos en la verdad
que
nos ha trasmitido la predicación de los Apóstoles.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
13.
DE SAN PEDRO, APÓSTOL
Esta
misa se dice con vestiduras de color rojo.
Antífona
de entrada Lc 22, 32
Dijo
el Señor a Simón Pedro: Yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca. Y
tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos.
Oración
colecta
Dios
nuestro, que al entregar al apóstol san Pedro
las
llaves del Reino de los cielos,
le
entregaste el poder de atar y desatar,
concédenos,
por su intercesión, vernos libres de las ataduras
de
nuestros pecados.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, la ofrenda que tu pueblo te ofrece
para
conmemorar a san Pedro Apóstol,
al
cual revelaste tu misterio, para que te reconociera a ti,
Dios
vivo, y a tu Hijo;
y
le concediste dar, con su martirio glorioso,
testimonio
de Cristo, su maestro,
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Prefacio
de los apóstoles I.
Antífona
de la comunión Mt
16, 16. 18
Dijo
Pedro a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú
eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.
Oración
después de la comunión
Tú,
que nos has admitido al banquete de la salvación
en
esta festividad del apóstol san Pedro,
concédenos,
Señor, unirnos íntimamente a tu Hijo,
el
único que tiene palabras de vida eterna,
a
fin de que, como fieles ovejas de tu rebaño,
seamos
llevados por él a los pastos de la eterna felicidad.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
14.
DE SAN PABLO, APÓSTOL
Esta
misa se dice con vestiduras de color rojo.
Antífona
de entrada 2 Tim
1, 12; 4, 8
Yo
sé bien en quién tengo puesta mi confianza y estoy seguro del poder que tiene
el justo juez para guardar hasta aquel día, el depósito de la fe que me ha
confiado.
Oración
colecta
Señor
Dios, que tan admirablemente
designaste
al apóstol san Pablo
para
predicar el Evangelio, haz que todo el mundo
se
penetre de la fe que él difundió entre las naciones,
para
que tu Iglesia aumente sin cesar.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Te
pedimos, Señor, que al celebrar este sacrificio,
el
Espíritu Santo nos ilumine con aquella luz de la fe,
con
la que iluminó al apóstol san Pablo
para
que propagase tu gloria.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los apóstoles I.
Antífona
de la comunión
Ga 2, 20
Vivo
en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.
Oración
después de la comunión
Alimentados
con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
te
pedimos, Señor, que el mismo Cristo sea nuestra vida,
que
nada sea capaz de separarnos de su amor
y
que, fieles al consejo de san Pablo,
vivamos
siempre en caridad con los hermanos.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
15.
DE UN SANTO APÓSTOL
Se
dice con vestiduras de color rojo, la misa de su festividad. Si en ésta se
celebra también a otro Apóstol y los textos de la misma no se adaptan para el
Apóstol que se desea conmemorar por separado, se puede decir la siguiente misa:
Antífona de entrada Sal
95, 2-3
Anunciad,
día tras día, la salvación que viene del Señor; proclamad su gloria entre todas
las naciones.
Oración
colecta
Concédenos,
Señor, esa fe
con
la que tu santo Apóstol N. se entregó a tu Hijo
y,
por su intercesión, haz que tu Iglesia
sea
signo de salvación para todos los hombres.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Al
presentarte nuestra ofrenda
en
esta conmemoración del Apóstol san N.,
te
rogamos, Señor, que nos concedas vivir,
a
ejemplo suyo, de acuerdo con el Evangelio
y
colaborar así a la difusión de
que
vive y reina por los siglos de los siglos.
Prefacio
de los apóstoles I.
Antífona
de la comunión Lc 22, 29-30
Así
como mi Padre preparó un Reino para mí, dice el Señor, yo también lo preparo
para vosotros, a fin de que en mi Reino comáis y bebáis a mi mesa.
Oración
después de la comunión
Que
este sacramento que hemos recibido
como
prenda de salvación eterna
al
conmemorar hoy a tu Apóstol san N.,
nos
ayude, Señor, a superar las luchas de la vida presente
y
a llegar con felicidad a la futura.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
16.
DE TODOS LOS SANTOS
Esta
misa se dice con vestiduras de color blanco.
Antífona
de entrada
Aquellos
que siguieron las huellas de Cristo se alegran en el cielo, por eso, los santos
se gozan con él eternamente.
Oración
colecta
Por
intercesión de tus santos,
a
quienes diste diversas vocaciones en la tierra,
pero
una misma recompensa en el cielo,
concédenos,
Señor, tú que eres la fuente de toda santidad,
que
nos santifiquemos en nuestra propia vocación.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dígnate,
Señor, aceptar las ofrendas
que
te presentamos en honor de todos tus santos
y
concédenos sentir que interceden por nuestra salvación,
cuantos,
sin duda alguna, ya gozan de tu gloria.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
de los santos I-II.
V.
El Señor esté con vosotros.
R.
Y con tu espíritu.
V.
Levantemos el corazón.
R.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo darte gracias
y
deber nuestro glorificarte,
Padre
santo.
Porque
tu gloria resplandece en cada uno de los santos,
ya
que, al coronar sus méritos,
coronas
tus propios dones.
Con
su vida, nos proporcionas ejemplo;
ayuda,
con su intercesión,
y
por la comunión con ellos,
nos
haces participar de sus bienes,
para
que, alentados por testigos tan insignes,
lleguemos
victoriosos al fin de la carrera
y
alcancemos con ellos la corona inmortal de la gloria.
Por
Cristo nuestro Señor.
Por
eso, con los ángeles y arcángeles,
y
con la multitud de los santos,
te
cantamos un himno de alabanza,
diciendo
sin cesar:
Santo,
Santo, Santo...
Antífona
de la comunión
Mt 5,
8-10
Bienaventurados
los limpios de corazón porque verán a Dios. Bienaventurados los que procuran la
paz, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por
causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los cielos.
Oración
después de la comunión
Dios
nuestro, que con un mismo pan nos alimentas
y
con una misma esperanza nos sostienes,
fortalécenos
con tu gracia, para que todos,
formando
con tus santos un mismo cuerpo
y
un mismo espíritu en Cristo, con él resucitemos a la gloria.
El,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
MISAS
DE DIFUNTOS
EN
LAS EXEQUIAS
1.
Fuera del tiempo pascual: A – B
2.
En tiempo pascual: C
3.
Otras oraciones: D
EN
EL ANIVERSARIO
1.
Fuera del tiempo pascual: A – B
2.
En tiempo pascual: C
3.
Otras oraciones: D – E
CONMEMORACIONES
1.
Por un difunto: A – B
2.
Por varios difuntos: C – D – E
ORACIONES
1.
Por el Papa: A – B – C
2.
Por un obispo: A – B
3.
Por un sacerdote: A – B
4.
Por un diácono
5.
Por un religioso
6.
Por un difunto: A – B – C
7.
Por un joven difunto
8.
Por un difunto al servicio del Evangelio
9.
Difunto tras larga enfermedad
10.
Difunto repentinamente
11.
Varios difuntos: A – B – C
12.
Por cónyuges difuntos
13.
Por los padres
14.
Por los hermanos y bienhechores
EN
LAS EXEQUIAS DE LOS NIÑOS
1.
De un niño bautizado
2.
Otras oraciones
3.
De un niño no bautizado
1.
Aunque por comodidad del celebrante, se proponen aquí diversos formularios de
misas, con sus antífonas y oraciones, sin embargo, todos los textos pueden
intercambiarse con otros, principalmente las oraciones, cambiando el género o
el número, según la oportunidad de cada circunstancia.
En
las oraciones propuestas para las exequias o el aniversario, si se utilizan en
otras circunstancias, se omiten las palabras que parezcan menos aptas.
2.
En el tiempo pascual puede omitirse, si se juzga oportuno, el Aleluya al final
de las antífonas.
I.
EN LAS EXEQUIAS
A)
Fuera del tiempo pascual
Antífona
de entrada Cf. 4 Esd 2, 34. 35
Señor,
dales el descanso eterno y brille sobre ellos la luz eterna.
Oración
colecta
Dios
Padre omnipotente,
nuestra
fe confiesa que tu Hijo
ha
muerto y ha resucitado;
concede
a tu siervo N.,
que
ha participado ya en la muerte de Cristo,
participar
también en su resurrección.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Oh
Dios, siempre dispuesto a la misericordia y al perdón,
escucha
nuestras súplicas por tu siervo N.,
que
acabas de llamar a tu presencia,
y
porque creyó y esperó en ti,
condúcelo
a la patria verdadera
para
que goce contigo de la alegría eterna.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Te
presentamos, Señor, estas ofrendas
implorando
de tu bondad la salvación
de
nuestro hermano N.;
concédele
que tu Hijo Jesucristo,
en
quien siempre creyó como su Salvador,
sea
para él Juez misericordioso.
Él,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de
comunión
Cf.
4 Esd 2, 35. 34
Brille,
Señor, sobre ellos la luz eterna; vivan con tus santos por siempre, porque tú
eres compasivo. Señor, dales el descanso eterno y brille sobre ellos la luz
eterna; vivan con tus santos por siempre, porque tú eres compasivo.
Oración
después de la comunión
Señor
y Dios nuestro,
por
el sacramento del Cuerpo de tu Hijo
que
nos dejó como viático
para
la vida eterna,
te
pedimos que nuestro hermano N.
sea
conducido al banquete de tu reino.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
B)
Fuera del tiempo pascual
Antífona
de entrada
El
Señor le abra las puertas del paraíso para que pueda volver a aquella patria
donde ya no hay muerte, sino paz y alegría sin fin.
Oración
colecta
Señor
Dios, perdón de los pecadores
y
felicidad de los justos,
al
cumplir con dolor el deber
de
dar sepultura al cuerpo de nuestro hermano N.,
te
pedimos le des parte
en
el gozo de tus elegidos;
que
en el día de la resurrección universal,
libre
ya de la corrupción de la muerte,
disfrute
de la claridad de tu presencia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Muéstrate
propicio, Señor, con tu siervo N.
por
quien te ofrecemos este sacrificio de reconciliación
en
el día de su entierro,
y,
si en algo quedó manchado por el pecado
o
por debilidad de su condición humana,
que
tu misericordia le perdone y le purifique.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de
comunión Flp 3, 20-21
Aguardamos
un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestra condición humilde,
según el modelo de su condición gloriosa.
Oración
después de la comunión
Dios
todopoderoso, te pedimos que por este sacrificio
purifiques
de todo pecado a tu siervo N.,
a
quien has llamado [hoy] de este mundo,
y
lo admitas a las alegrías de la resurrección.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
C)
En tiempo pascual
Antífona
de entrada 1 Ts
4, 14; 1 Co 15, 22
Del
mismo modo que Jesús ha muerto y resucitado, a los que han muerto en Jesús Dios
los llevará con él. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a
Oración
colecta
Escucha,
Señor, nuestras súplicas
para
que, al confesar la resurrección de Jesucristo, tu Hijo,
se
afiance también la esperanza
de
que nuestro hermano N. resucitará.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor, con bondad
las
ofrendas que te presentamos por tu siervo N.,
y
recíbelo en la gloria con tu Hijo Jesucristo,
al
que nos unimos
por
la celebración del memorial de su amor.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de
comunión Jn 11, 25-26
Yo
soy la resurrección y la vida —dice el Señor—: el que cree en mí, aunque haya
muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.
Aleluya.
Oración
después de la comunión
Te
pedimos, Dios todopoderoso,
que
nuestro hermano N.,
por
cuya salvación hemos celebrado el misterio pascual,
pueda
llegar a la mansión de la luz y de la paz.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
D)
Otras oraciones para la misa exequial
Oración
colecta
Señor
Dios, el único que puede dar la vida
después
de la muerte,
perdona
los pecados de nuestro hermano N.
y
por su fe en la resurrección de Jesucristo
concédele
participar un día de la gloria de tu Hijo.
Él,
que vive y reina contigo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
de justicia y misericordia,
limpia
en la sangre de Cristo,
por
medio de este sacrificio,
los
pecados de tu siervo N.,
y
al que ya habías lavado con el agua del bautismo,
purifícale
ahora con el mismo amor indulgente.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Alimentados
con el Cuerpo y la Sangre de Cristo,
que
murió y resucitó por nosotros,
te
pedimos, Señor, por tu siervo N.,
para
que, purificado por el misterio pascual,
goce
ya de la resurrección eterna.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
II.
EN EL ANIVERSARIO
A)
Fuera del tiempo pascual
Antífona
de entrada Ap 21, 4
Dios
enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni
dolor. Porque el primer mundo ha pasado.
Oración
colecta
Oh
Dios, gloria de los fieles y vida de los justos,
nosotros,
los redimidos por la muerte y resurrección de tu Hijo,
te
pedimos que acojas con bondad a tu siervo N.,
y
pues creyó en la resurrección futura,
merezca
alcanzar los gozos de la eterna bienaventuranza.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, las ofrendas que te presentamos
por
tu siervo N.;
haz
que, purificado por este sacramento,
viva
por siempre feliz en tu reino.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de
comunión Jn 11, 25; 3, 36; 5, 24
Yo
soy la resurrección y la vida -dice el Señor-: el que cree en mí posee la vida
eterna y no será condenado, porque ha pasado ya de la muerte a la vida.
Oración
después de la comunión
Confortados
con los sacramentos que dan la vida,
te
pedimos, Señor, por nuestro hermano N.,
que
participó de tu alianza en la tierra;
purifícalo
por esta celebración
para
que pueda gozar eternamente de la paz de Cristo.
Él,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
B)
Fuera del tiempo pascual
Antífona
de entrada
Señor
Jesús, concede el descanso eterno a quienes has salvado con tu sangre preciosa.
Oración
colecta
Al
conmemorar el aniversario
de
la muerte de tu siervo N.,
te
pedimos, Señor,
que
derrames sobre él tu misericordia
y
le hagas partícipe de la suerte de los santos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Escucha,
Señor, las súplicas que te dirigimos
en
favor de nuestro hermano N.,
cuyo
aniversario conmemoramos hoy,
y
por este sacrificio de reconciliación y alabanza,
dígnate
darle parte en la suerte de los santos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de comunión
Tú,
Señor, que eres el descanso después del trabajo, tú que eres la vida después de
la muerte, concédeles el descanso eterno.
Oración
después de la comunión
Tú,
Señor, que has querido aceptar
nuestras
oraciones y ofrendas
en
favor de nuestro hermano N.,
haz
que por la generosidad de tu perdón
se
vea limpio de las manchas
con
que hayan podido marcarle sus pecados.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
C)
En tiempo pascual
Antífona
de entrada Cf. Rm 8, 11
Dios,
que resucitó de entre los muertos a Jesús, vivificará también nuestros cuerpos
mortales, por su Espíritu que habita en nosotros. Aleluya.
Oración
colecta
Dios
de poder y misericordia,
cuyo
Hijo se entregó voluntariamente a la muerte
por
todos nosotros, concede a tu siervo N.
participar
con él en la admirable victoria
de
su resurrección.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
de justicia y misericordia,
limpia
en la sangre de Cristo,
por
medio de este sacrificio,
los
pecados de tu siervo N..
y
al que ya habías lavado con el agua del bautismo,
purifícale
ahora con el mismo amor indulgente.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de comunión
Yo
soy el pan vivo que ha bajado del cielo —dice el Señor—; el que coma de este
pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del
mundo. Aleluya.
Oración
después de la comunión
Alimentados
con el Cuerpo y la Sangre de Cristo,
que
murió y resucitó por nosotros,
te
pedimos, Señor, por tu siervo N.,
para
que, purificado por el misterio pascual,
goce
ya de la resurrección eterna.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
D)
Otras oraciones en el aniversario
Oración
colecta
Te
pedimos, Señor,
que
por la gloriosa pasión de tu Hijo
concedas
a nuestro hermano N.
el
perdón, tan deseado, de sus pecados,
para
que conociéndote a ti, tal como eres,
merezca
gozar de tu visión eterna.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Te
presentamos humildemente, Señor, este sacrificio
por
tu siervo N.,
para
que pueda vivir en eterna unión contigo
el
que en la tierra ya te conoció por la fe
y
fue tuyo por el bautismo.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Habiendo
recibido el pan de vida y de salvación,
te
pedimos, Señor,
que
por este alimento nuestro hermano N.,
limpio
de todo pecado,
sea
admitido en la asamblea de tus santos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
E)
Otras oraciones en el aniversario
Oración
colecta
Dios
de todo perdón,
te
pedimos que tu siervo N.,
cuyo
aniversario conmemoramos hoy,
encuentre
la claridad de tu luz,
el
lugar de la paz
y
la felicidad de tu descanso.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Que
te sean gratas, Señor,
nuestra
oración y nuestra ofrenda,
para
que nuestro hermano N.,
por
cuya salvación las hemos ofrecido,
alcance
la plenitud de tu redención.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Dios
todopoderoso,
te
pedimos que, por la eficacia de este sacrificio,
ofrecido
en tu honor
y
en favor de nuestro hermano N.,
le
libres de todo pecado
y
le concedas misericordiosamente la felicidad eterna.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
III.
EN DIVERSAS CONMEMORACIONES
A)
Por un difunto
Antífona
de entrada
El
Señor le abra las puertas del paraíso para que pueda volver a aquella patria
donde ya no hay muerte, sino paz y alegría sin fin.
Oración
colecta
Dios,
Padre todopoderoso,
que
por el bautismo nos has configurado
con
la muerte y resurrección de tu Hijo,
concede
a tu siervo N.
que,
libre de los lazos de la muerte,
pueda
gozar de la compañía de tus elegidos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Presta
oídos, Señor, a las oraciones
con
que imploramos tu misericordia
en
favor de nuestro hermano N.,
tú
que le hiciste miembro de la Iglesia
durante
su vida mortal,
llévalo
contigo a la patria de la luz,
para
que ahora participe también
de
la ciudadanía de los santos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Ten
misericordia, Señor, de tu siervo N.,
por
quien te ofrecemos este sacrificio de alabanza,
para
que, en virtud de estos misterios de reconciliación,
merezca
resucitar a la vida verdadera.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de comunión Jn 6, 37
Todo
lo que me da el Padre vendrá a mí —dice el Señor—, y al que venga a mí, no lo
echaré afuera.
Oración
después de la comunión
Confortados
con los sacramentos que dan la vida
te
pedimos, Señor, por nuestro hermano N.,
que
participó de tu alianza en la tierra;
purifícalo
por esta celebración
para
que pueda gozar eternamente de la paz de Cristo.
Él,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
B)
Por un difunto
Antífona
de entrada Jb 19,
25. 26
Sé
que mi Redentor vive y que al final de los tiempos he de resucitar del polvo y
en esta carne mía contemplaré a mi Dios.
Oración
colecta
Libra,
Señor, a tu siervo N.
de
toda atadura de pecado,
y
tú que en esta vida le hiciste imagen de tu Hijo
por
medio del bautismo,
concédele
en el día de la resurrección
vivir
en compañía de tus santos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Te
pedimos, Señor,
que
esta ofrenda sirva de ayuda a nuestro hermano N.,
ya
que tú has querido
que
en este sacrificio
se
perdonen los pecados del mundo entero.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de comunión
Cf. Jn 6, 50
Éste
es el pan que baja del cielo —dice el Señor—, para que el hombre coma de Él y
no muera para siempre.
Oración
después de la comunión
Te
pedimos, Señor,
que
el sacrificio de tu Iglesia
sirva
de ayuda a nuestro hermano N.,
para
que, junto con los santos,
goce
de la compañía de Cristo,
cuya
misericordia recibió en los sacramentos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
C)
Por varios o por todos los difuntos
Antífona
de entrada
Señor,
dales el descanso eterno y alegra su alma con el esplendor de la gloria.
Oración
colecta
Oh
Dios, que resucitaste a tu Hijo
para
que, venciendo la muerte, entrara en tu reino,
concede
a tus hijos [N. y N.] difuntos
que,
superada su condición mortal,
puedan
contemplarte para siempre
como
su Creador y Salvador.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Oh
Dios, Creador y Redentor de todos los hombres,
concede
a tus siervos el perdón de sus pecados,
para
que consigan, por medio de nuestras súplicas,
la
misericordia que siempre desearon.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, los dones
que
te ofrecemos en favor de tus siervos,
y
a quienes honraste en la tierra
con
la dignidad de cristianos,
concédeles
ahora la recompensa de su fe.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de comunión 1
Jn 4, 9
Dios
envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él.
Oración
después de la comunión
Por
este sacrificio que hemos celebrado
derrama,
Señor, con largueza tu misericordia
sobre
nuestros hermanos difuntos;
tú
que les concediste la gracia del bautismo,
concédeles
también la plenitud de los gozos eternos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
O
bien:
Señor,
que nuestras súplicas
ayuden
a tus siervos,
para
que les purifiques de toda culpa
por
este sacrificio,
y
les hagas partícipes de la salvación eterna.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
D)
Por varios o por todos los difuntos
Antífona
de entrada Jn
3, 16
Tanto
amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de
los que creen en él, sino que tengan vida eterna.
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno,
vida
de los mortales y gozo de los santos,
escucha
nuestra oración en favor de tus hijos [N. y N.];
líbralos
de las cadenas de la muerte
y
admítelos en las alegrías eternas de tu reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Dios
todopoderoso y eterno,
Señor
de vivos y muertos,
que
derramas sobre todos tu misericordia,
humildemente
acudimos a ti,
suplicando
para nuestros hermanos difuntos
el
perdón de todas sus culpas,
para
que, felices, te alaben sin cesar.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, en tu bondad,
las
ofrendas que te presentamos
por
tus siervos N. y N.
y
por todos los que descansan en Cristo,
para
que, rotos los lazos de la muerte,
por
la eficacia de este sacrificio,
merezcan
alcanzar la vida eterna.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de
comunión
Flp 3, 20-21
Aguardamos
un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestra condición humilde,
según el modelo de su condición gloriosa.
Oración
después de la comunión
Te
pedimos, Dios todopoderoso,
que
la celebración de esta eucaristía
nos
sirva a nosotros de salvación,
y
a los difuntos, que hoy hemos recordado,
les
alcance la abundancia de tu misericordia.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
E)
Por varios o por todos los difuntos
Antífona
de entrada Ap 14, 13
Dichosos
ya los muertos que mueren en el Señor. Que descansen de sus fatigas, porque sus
obras los acompañan.
Oración
colecta
Dios
misericordioso,
que
das el eterno descanso a tus fieles,
concede
a tus siervos N. y N.,
y
a todos los que murieron en Cristo,
el
perdón de sus pecados
para
que, libres de toda culpa,
tengan
parte en la resurrección de tu Hijo.
Él,
que vive y reina contigo.
O
bien:
Te
pedimos, Señor,
que
tengas misericordia con tus siervos difuntos
para
que puedan alegrarse eternamente
de
haber creído y esperado en ti.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor, con bondad
los
dones que te ofrecemos
por
el eterno descanso de nuestros hermanos;
concédeles
por este sacramento de salvación,
alcanzar
un lugar en la asamblea de los santos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de comunión
Concede,
Señor, el descanso eterno a nuestros hermanos, en cuya memoria nos reunimos,
para participar de tu Cuerpo y de tu Sangre.
Oración
después de la comunión
Señor
misericordioso,
imploramos
de tu clemencia,
que
los sacramentos de salvación
que
hemos recibido,
sirvan
de ayuda a quienes aún vivimos en el mundo,
y
de perdón a los difuntos que hemos recordado.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
O
bien:
Te
pedimos, Señor, que tus siervos
y
cuantos descansan en Cristo
sean
admitidos en el reino de tu luz,
ya
que mientras vivieron en este mundo
participaron
en los misterios de tu amor.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
IV.
ORACIONES POR LOS DIFUNTOS
1.
POR EL PAPA
A
Oración
colecta
Oh Dios,
que recompensas con justicia a todos los hombres,
concede
a tu siervo, nuestro papa N.,
a
quien constituiste
sucesor
de Pedro, y pastor de toda la Iglesia,
que
pueda gozar eternamente en el cielo
de
la gracia y del perdón,
que
él administró fielmente en la tierra
por
estos sacramentos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Te
pedirnos, Señor,
que
por este sacrificio de reconciliación
tu
siervo, el papa N.,
reciba
de tu bondad el premio eterno
y
nosotros alcancemos de tu misericordia
los
dones de tu perdón y de tu amor.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Alimentados
con este sacramento,
signo
de nuestra comunión contigo,
te
pedimos, Señor, que tu siervo, nuestro papa N.,
fundamento
visible
de
la unidad de tu Iglesia en la tierra,
se
una también a la felicidad eterna
de
tu Iglesia gloriosa en el cielo.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
B
Oración
colecta
Señor
Dios,
que
en tu providencia amorosa
quisiste
que tu siervo, nuestro papa N.,
fuera
te
pedimos humildemente
que
ahora sea recibido en la gloria por tu Hijo
el
que ha sido su vicario en la tierra.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira,
Señor, con bondad
las
ofrendas de tu Iglesia en oración,
y
por la eficacia de este sacrificio
concede
a tu siervo, nuestro papa N.,
pastor
supremo de tu grey en la tierra,
ser
contado en el número de tus elegidos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Después
de recibir este sacramento,
prenda
de tu amor,
te
pedimos, Dios todopoderoso,
que
tu siervo, nuestro papa N.,
fiel
dispensador de tus misterios en la tierra,
pueda
cantar eternamente tus misericordias
en
la asamblea de los santos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
C
Oración
colecta
Oh Dios,
Pastor inmortal de los hombres,
mira
con bondad al pueblo que te implora
y
concede a tu siervo, nuestro papa N.,
que
presidió en caridad tu Iglesia santa,
alcanzar
el premio del siervo bueno y fiel
junto
al pueblo que le fue confiado.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Mira
con bondad, Señor, esta oblación
que
expresa la comunión de la Iglesia contigo
y
por la que encomendamos a tu misericordia
a
N., nuestro papa difunto;
tú
que le hiciste instrumento de unidad y de paz
en
el seno de la familia humana,
concédele
gozar de los frutos de su ministerio
en
compañía de tus santos en el cielo.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Al
acercarnos a la mesa del banquete eterno
imploramos,
Señor, tu misericordia
para
con tu siervo, el papa N.;
concédele
alegrarse eternamente
con
la plena posesión de la verdad,
en
la que durante su vida
confirmó
con fidelidad a tu pueblo.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
2.
POR UN OBISPO
A)
Por el obispo de la diócesis
Oración
colecta
Te
pedimos, Dios todopoderoso,
por
tu siervo N., nuestro obispo,
a
quien encomendaste el cuidado de tu familia;
tú
que conoces los frutos de su trabajo pastoral,
admítele
al banquete de tu reino eterno.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
acepta propiciamente este sacrificio
que
nuestro obispo N., tu siervo,
te
ofreció durante su vida
por
la salvación de los fieles;
ahora
que te lo ofrecemos en favor suyo,
otórgale
la abundancia de tu perdón.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Señor,
Dios de misericordia,
lleguen
hasta ti las súplicas
que
te hemos presentado en esta celebración
en
favor de tu siervo N., nuestro obispo;
que
Jesucristo, tu Hijo,
en
quien puso su esperanza
y
cuyo Evangelio anunció,
le
reciba eternamente en su compañía.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
B)
Por otro obispo
Oración
colecta
Oh
Dios, que al conceder a tu siervo N.
el
ministerio episcopal (o la dignidad cardenalicia)
quisiste
contarlo entre los sucesores de los apóstoles,
con
humildad te pedimos
que
ahora se alegre con ellos eternamente en la gloria.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, las ofrendas
que
te presentamos por tu siervo, el obispo N. (o el cardenal N.),
y
concede a quien encomendaste en la tierra
el
servicio episcopal
gozar
de la compañía de tus santos en el cielo.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Dios
de poder y misericordia,te pedimos
que,
por la acción purificadora de este sacrificio,
tu
siervo, el obispo N. (o el cardenal N.),
que
en la tierra participó de la misión de Cristo,
pueda
sentarse con él a la mesa de tu reino.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
3.
POR UN SACERDOTE
A
Oración
colecta
Te
pedimos, Señor,
que
tu siervo N., sacerdote,
a
quien encomendaste durante su vida
el
ministerio sagrado,
llegue
a participar eternamente
en
la gran asamblea de tu reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Te
suplicamos, Dios todopoderoso,
que
por este sacrificio
tu
siervo N., sacerdote,
llegue
a disfrutar a plena luz
los
misterios que administró en la fe mientras vivía.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Después
de recibir los sacramentos de la salvación,
te
pedimos humildemente, Señor,
que
tu siervo N., sacerdote,
a
quien hiciste en este mundo
administrador
de tus misterios,
pueda
gozarlos en su plenitud
en
la realidad de la gloria.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
B
Oración
colecta
Escucha,
Señor, con piedad
las
plegarias que te dirigimos
por
tu siervo N., sacerdote,
que
en tu nombre desempeñó con fidelidad el ministerio;
recíbelo
en la asamblea jubilosa de los santos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, en tu bondad, este sacrificio
que
nosotros, tus siervos, te presentamos
por
nuestro hermano N., sacerdote;
y
este sacrificio que él te ofreció con amor
en
sus días de servicio a la Iglesia,
te
pedimos que ahora le alcance tu misericordia.
Por
Jesucristo. nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Alimentados
con el pan del cielo,
te
pedimos, Señor,
que,
en virtud de este sacrificio,
tu
siervo N., sacerdote,
que
consagró su vida al servicio de la Iglesia,
viva
ahora feliz en tu presencia.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
4.
POR UN DIÁCONO
Oración
colecta
Te
pedimos, Dios misericordioso,
por
tu siervo el diácono N.,
a
quien confiaste en la tierra
el
servicio de tu Iglesia;
concédele
ahora
participar
también de la felicidad de tu reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Muéstrate
propicio, Señor,
con
tu siervo el diácono N.,
por
quien te ofrecemos este sacrificio;
admite
en la gloria eterna,
entre
tus servidores buenos y fieles,
a
quien durante su vida
se
dedicó al servicio de Cristo.
Él,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Oración
después de la comunión
Alimentados,
Señor, con tus dones santos,
por
la virtud de este sacrificio,
te
pedimos humildemente por tu siervo N.,
a
quien, en este mundo,
elegiste
diácono de tu Iglesia;
llámalo
ahora, libre ya del poder de la muerte,
a
disfrutar con los servidores buenos y fieles
de
la alegría de tu banquete.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
5.
POR UN RELIGIOSO
Oración
colecta
Te
pedimos, Dios todopoderoso,
por
tu hijo N.,
que
en su entrega total a Jesucristo
siguió
la senda del amor perfecto;
haz
que pueda un día contemplar, lleno de gozo,
la
manifestación de tu gloria
y
disfrutar con sus hermanos
de
la eterna felicidad de tu reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
6.
POR UN DIFUNTO
A
Oración
colecta
Oh
Dios, en quien todos los muertos viven
y
los santos encuentran la felicidad eterna,
escucha
nuestras súplicas por nuestro hermano N.,
que
ya no contempla la luz de este mundo,
y
concédele, en cambio,
gozar
eternamente de la claridad de tu presencia.
Por
nuestro Señor Jesucristo,
Oración
sobre las ofrendas
Recibe,
Señor, con agrado
la
ofrenda de esta eucaristía;
que
por ella obtenga nuestro hermano N.
el
deseado perdón de sus pecados,
y
pueda así cantar eternamente tu gloria
en
la alegre compañía de los santos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Señor,
al recibir estos dones,
que
son nuestra acción de gracias,
te
pedimos humildemente por tu siervo N.;
líbralo
por la sangre de tu Hijo
de
las ataduras del pecado
y
haz que pueda llegar felizmente
a
la alegría de tu presencia.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
B
Oración
colecta
Suba
nuestra oración a tu presencia, Señor,
y
que las alegrías eternas acojan
a
nuestro hermano N.;
tú
que lo creaste a tu imagen
y
lo hiciste tu hijo de adopción en el bautismo,
concédele
ahora entrar en posesión
de
la herencia prometida.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor,
esta oblación, que nosotros te presentamos confiados,
recíbela
tú complacido,
y
por este sacrificio,
que
quisiste fuera el mejor remedio
para
todos los hombres,
concede
a nuestro hermano N. la salvación eterna.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Renovados
por este alimento sagrado,
te
pedimos, Señor, que nuestro hermano N.,
libre
de las ataduras de la muerte,
viva
ya la alegría de participar
en
la resurrección de Cristo.
Él,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
C
Oración
colecta
Dios
de misericordia,
escucha
propiciamente nuestras súplicas
y
concede a tu siervo N.
el
perdón de sus pecados,
para
que, en el día de la resurrección universal,
alcance
la vida verdadera
y
goce en la paz de tu reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dios
todopoderoso y eterno,
que
quisiste que tu Hijo
se
entregara a los hombres como pan de vida
y
derramase su sangre como bebida de salvación,
ten
piedad de nuestro hermano N.,
y
que estos dones que te presentamos
le
alcancen la salvación.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Al
recibir este sacramento, prenda de vida eterna,
te
encomendamos humildemente, Señor,
a
nuestro hermano N.;
concédele
que, libre del poder de la muerte,
llegue
a tener parte en la asamblea de los redimidos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
7.
POR UN JOVEN DIFUNTO
Oración
colecta
Oh
Dios, que riges el curso de la vida humana,
te
encomendamos a tu siervo N.,
cuya
muerte prematura lloramos,
para
que le concedas vivir la perenne juventud
de
tu bienaventuranza.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
8.
POR UN DIFUNTO QUE HA TRABAJADO EN EL SERVICIO DEL EVANGELIO
Oración
colecta
Imploramos
humildemente tu misericordia, Señor,
para
que nuestro hermano N.,
que
entregó su vida al servicio del Evangelio,
alcance
el premio de tu reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
9.
POR UN DIFUNTO QUE HA PADECIDO LARGA ENFERMEDAD
Oración
colecta
Oh
Dios, que quisiste que nuestro hermano N.
te
sirviera en la prueba de su larga enfermedad,
te
pedimos
que,
quien fue paciente a ejemplo de tu Hijo,
alcance
el premio de su misma gloria.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
10.
POR UNO QUE HA MUERTO REPENTINAMENTE
Oración
colecta
Que
tu infinita bondad, Señor,
nos
consuele en el dolor de esta muerte inesperada,
y
mitigue nuestra tristeza
con
la esperanza de que tu hijo N.
vive
ya en tu compañía.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
11.
POR VARIOS DIFUNTOS
A
Oración
colecta
Muéstrate
propicio, Señor, con tus siervos N. y N.,
y
tú que les purificaste con el agua del bautismo,
concédeles
alcanzar la felicidad de tu reino.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Al
ofrecerte este sacrificio
por
tus siervos N. y N.,
te
pedimos, Señor,
que
hagas eficaces nuestras oraciones
para
que concedas a tus siervos la salvación eterna.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Después
de recibir tus sacramentos, Señor,
te
pedimos humildemente
que,
como fruto de esta celebración,
concedas
a tus siervos el perdón de sus culpas,
para
que alcancen así la felicidad de tu reino
y
canten eternamente tu alabanza.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
B
Oración
colecta
Te
pedimos, Señor, que tus siervos N. y N.,
muertos
ya para este mundo,
vivan
para ti,
y
que tu amor misericordioso perdone los pecados
que
cometieron, por fragilidad humana,
en
su peregrinar sobre la tierra.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Ten
misericordia, Señor, de tus siervos N. y N.,
por
quienes te ofrecemos este sacrificio de reconciliación;
recuerda
que en esta vida
perseveraron
fieles en tu servicio,
y
dales por ello tu piadosa recompensa en el cielo.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Te
pedimos, Dios todopoderoso,
que,
por la eficacia de este sacramento,
concedas
a nuestros hermanos difuntos
participar
en la eterna alegría
de
la Iglesia de los santos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
C
Oración
colecta
Dios
todopoderoso y eterno,
a
quien suplicamos siempre
con
esperanza de alcanzar misericordia,
muéstrate
compasivo con nuestros hermanos N. y N.,
que
dejaron este mundo confesando tu nombre,
y
admítelos en la asamblea de tus santos.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor
Dios, cuyo Hijo se te ofreció
como
sacrificio perfecto,
acepta
ahora el sacrificio de tu Iglesia,
memorial
del de Cristo,
para
que tus siervos N. y N.,
purificados
de toda culpa,
alcancen
el premio de la inmortalidad.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Purifíquennos,
Señor,
los
sacramentos que hemos recibido,
y
que este sacrificio
sea
fuente de perdón para nosotros,
fortaleza
para los débiles,
apoyo
en toda circunstancia;
y,
para los vivos y difuntos,
remisión
de toda culpa
y
prenda de salvación eterna.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
12.
POR LOS CÓNYUGES DIFUNTOS
Oración
colecta
Ten
misericordia, Señor, de tus hijos N. y N.,
que
vivieron unidos en el matrimonio;
el
amor conyugal los unió en esta vida,
que
la plenitud de tu amor los reúna en la eterna.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien, por un solo cónyuge difunto:
Señor,
absuelve misericordiosamente de sus culpas a N.,
y
toma bajo la protección de tu amor
a
su esposa N. (a su esposo N.);
que
los que vivieron unidos en esta vida
por
el amor conyugal
lleguen
a reunirse eternamente
en
la plenitud de tu amor en la gloria.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
13.
POR LOS PADRES
Oración
colecta
Oh
Dios, que nos has mandado honrar padre y madre,
ten
misericordia de mi padre y de mi madre
(de
nuestros padres),
perdona
sus pecados
y
haz que me reúna (nos reunamos) un día con ellos
en
la claridad de tu gloria.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Acepta,
Señor, el sacrificio que te ofrecemos
por
mi padre y mi madre (por nuestros padres);
concédeles
el gozo eterno en el reino de la vida
y
asóciame (asócianos) con ellos
a
la felicidad de los santos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Que
nuestra participación en este sacramento
alcance,
Señor, a mis (nuestros) padres
el
descanso y la luz eterna
y
me (nos) consiga también a mí (nosotros)
disfrutar
con ellos de tu gloria para siempre.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
14.
POR LOS HERMANOS, PARIENTES Y BIENHECHORES DIFUNTOS
Oración
colecta
Oh
Dios, que concedes el perdón de los pecados
y
quieres la salvación de los hombres,
por
intercesión de santa María, la Virgen,
y
de todos los santos
concede
a nuestros hermanos, parientes y bienhechores
que
han salido ya de este mundo,
alcanzar
la eterna bienaventuranza.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Señor
Dios, cuya misericordia no tiene límites,
oye
propicio nuestras oraciones
y,
por esta eucaristía que estamos celebrando,
concede
a nuestros hermanos, parientes y bienhechores
el
perdón de todos sus pecados.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Dios
de poder y misericordia,
haz
que, por la eficacia de este sacrificio de alabanza
que
te hemos ofrecido,
las
almas de nuestros hermanos, parientes y bienhechores,
purificadas
de todo pecado,
alcancen
la felicidad eterna.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
V.
EN LAS EXEQUIAS DE LOS NIÑOS
A)
En las exequias de un niño bautizado
Antífona
de entrada Mt 25, 34
Venid
vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde
la creación del mundo. (T. P. Aleluya.)
Oración
colecta
Dios
de amor y de clemencia,
que
en los planes de tu sabiduría
has
querido llamar a ti,
desde
el mismo umbral de la vida,
a
este niño, a quien hiciste
hijo
tuyo de adopción en el bautismo,
escucha
con bondad nuestra plegaria
y
reúnenos un día con él en tu gloria
donde
creemos que vive ya contigo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Santifica,
Señor, nuestras ofrendas
y
concede a estos padres,
que
con dolor te devuelven
el
hijo que de ti habían recibido,
el
gozo, de abrazarlo nuevamente,
llenos
de alegría, en tu reino.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de comunión Cf. Rm
6, 4. 8
Sepultados
por el bautismo con Cristo en la muerte, creemos que también viviremos con él.
(T. P. Aleluya.)
Oración
después de la comunión
Por
la comunión del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
muerto
en la cruz y resucitado a nueva vida,
has
alimentado, Señor, en nosotros
la
esperanza de la vida eterna;
concede,
pues, a los que han participado
en
estos santos misterios,
ayuda
en las dificultades
y
consuelo en las lágrimas de esta vida.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Otras
oraciones
Oración
colecta
Señor,
tú que conoces nuestra profunda tristeza
por
la muerte de este niño,
concede
a quienes acatamos con dolor
tu
voluntad de llevártelo
que
vive eternamente contigo en la gloria.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dígnate,
Señor, recibir esta ofrenda
como
signo de nuestro total abandono en tus manos,
y
a los que nos sometemos con paz y confianza
a
los designios de tu providencia,
ayúdanos
con
que
cuidas amorosamente de nosotros.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Oración
después de la comunión
Señor,
tú que has llamado a este niño
y
le has dado ya parte en tu reino,
admite
también a tu mesa celestial
a
los que acabas de alimentar en la mesa de la eucaristía.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
B)
En las exequias de un niño aún no bautizado
Si
algún niño, a quien los padres querían bautizar, muere antes del bautismo, el
Ordinario del lugar, considerando las circunstancias pastorales, puede permitir
que se celebren las exequias en la misma casa del difunto, o también según el
tipo de exequias que se emplea para los demás en la región.
En
esta clase de exequias se hará normalmente una celebración de la liturgia de la
palabra, como se especifica en el Ritual. Si alguna vez se considera
conveniente la celebración de la misa, utilícese los textos que siguen.
En
la catequesis se ha de tener muy en cuenta no oscurecer ante los fieles la
doctrina de la necesidad del bautismo.
Antífona
de entrada Ap
21, 14
Dios
enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni
dolor. Porque el primer mundo ha pasado.
Oración
colecta
Recibe
las súplicas de tus fieles, Señor,
y
conforta con la esperanza de tu misericordia
a
quienes se sienten abatidos por la pérdida de un hijo.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
O
bien:
Oh
Dios, conocedor de los corazones y consuelo del espíritu,
tú
conoces la fe de estos padres;
dales
que
el hijo, cuya muerte lloran,
está
en manos de tu misericordia.
Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración
sobre las ofrendas
Dígnate,
Señor, recibir esta ofrenda
como
signo de nuestro total abandono en tus manos,
y
a los que nos sometemos con paz y confianza
a
los designios de tu providencia,
ayúdanos
con
que
cuidas amorosamente de nosotros.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio
de difuntos: I – II – III – IV – V.
Antífona
de comunión Is
25, 8
El
Señor aniquilará la muerte para siempre y Dios enjugará las lágrimas de todos
los rostros.
Oración
después de la comunión
Por
la comunión del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
muerto
en la cruz y resucitado a nueva vida,
has
alimentado, Señor, en nosotros
la
esperanza de la vida eterna;
concede,
pues, a los que han participado
en
estos santos misterios,
ayuda
en las dificultades
y
consuelo en las lágrimas de esta vida.
Por
Jesucristo nuestro Señor.