MISAS COMUNES Y DIVERSAS

 

 

DE LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA

DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

DE MÁRTIRES

DE DOCTORES

DE VÍRGENES

DE PASTORES

DE SANTOS Y SANTAS

MISAS RITUALES

POR DIVERSAS NECESIDADES

MISAS VOTIVAS

MISAS DE DIFUNTOS

 

COMÚN DE LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA

·       EN EL DÍA DE LA DEDICACIÓN:

·     Misas rituales

·       EN EL ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN

·     En la misma Iglesia dedicada

·     Fuera de la Iglesia dedicada

 

EN EL DÍA DE LA DEDICACIÓN

 

            Los textos de las misas "En el día de la dedicación de una iglesia" y "Para la dedicación de un altar" se encuentran entre las misas rituales.

 

EN EL ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN

 

A. En la misma iglesia dedicada

Antífona de entrada       Sal 67, 36

Grande y admirable es Dios en su santuario. El Dios de Israel da fuerza y poder a su pueblo. Bendito sea Dios.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro,

que nos permites celebrar cada

año el día de la consagración de este templo,

atiende nuestras súplicas

y concédenos rendirte siempre en este lugar,

un culto que te dé gloria a ti

y nos santifique plenamente a nosotros.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Al hacer memoria

del día en que te dignaste llenar

tu casa de gloria y santidad,

te pedimos, Señor, que nos transformes

en ofrendas agradables a tus ojos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio:

EL MISTERIO DEL TEMPLO DE DIOS QUE ES LA IGLESIA

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno,

por Cristo nuestro Señor.

 

Porque en esta casa

que nos has permitido edificar

y en la que no cesas de favorecer

a esta familia tuya que peregrina hacia ti,

simbolizas el misterio de tu comunión con nosotros

y admirablemente lo realizas.

 

Aquí, en efecto, tú mismo te construyes

ese templo que somos nosotros

y así haces que tu Iglesia, Cuerpo de Cristo,

crezca unida, hasta que la lleves a su plenitud

en la Jerusalén celestial, verdadera visión de paz.

 

Por eso, Señor, te celebramos en el templo de tu gloria

y con todos los ángeles

te bendecimos y te glorificamos, diciendo:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión        1 Co 3, 16-17

Sois templo de Dios y el Espíritu de Dios habita en vosotros. El santuario de Dios es sagrado y vosotros sois ese santuario.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Señor,

que este pueblo consagrado a ti

obtenga tus bendiciones,

a fin de que descubra la gracia que ha recibido

al tomar parte en la liturgia de esta fiesta.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Bendición al final de la Misa

Se puede usar el texto de bendición solemne:

Que Dios, Señor del cielo y de la tierra,

que ha querido congregaros hoy

para celebrar el aniversario de la dedicación de esta iglesia,

os colme de sus bendiciones.

R. Amén.

Que él mismo,

que quiso reunir en Cristo a todos los hijos dispersos,

haga de vosotros templo suyo

y morada del Espíritu Santo.

R. Amén.

Que, purificados por su gracia,

podáis gozar de la presencia de Dios en vosotros

y llegar a poseer, en compañía de todos los santos,

la herencia de la felicidad eterna.

R. Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo,

descienda sobre vosotros.

R. Amén.

 

B. En otra iglesia

Antífona de entrada        Ap 21, 2

Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de donde estaba al lado de Dios, engalanada como una novia que se adorna para su esposo.

Oración colecta     

Señor, tú que edificas

con piedras vivas y escogidas

el templo eterno de tu gloria,

derrama sobre tu Iglesia

los dones del Espíritu Santo,

para que tu pueblo fiel

llegue un día a transformarse en la Jerusalén celestial.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Señor y Dios nuestro,

que has querido congregar a tu pueblo

y llamarlo Iglesia, es decir, asamblea,

concede a los que se reúnen en tu nombre

venerarte, amarte y seguirte, y, guiados por ti,

alcanzar el Reino que les tienes prometido.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, nuestras ofrendas

y concede a tu pueblo, unido en la plegaria,

ser fortalecido por tus sacramentos

y obtener lo que pide en sus oraciones.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio:

 

EL MISTERIO DE LA IGLESIA,

QUE ES ESPOSA DE CRISTO Y TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO

 

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre

y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Porque en toda casa consagrada a la oración

te has dignado quedarte con nosotros,

para hacernos tú mismo templos del Espíritu Santo,

que brillen, sostenidos por tu gracia,

con el esplendor de una vida santa.

 

Y, porque con tu acción constante,

santificas a la Iglesia, esposa de Cristo,

simbolizada por estos edificios materiales,

a fin de que, llena de gozo por la multitud de sus hijos,

sea presentada a ti en la gloria de tu Reino.

 

Por eso,

con todos los ángeles y santos,

te alabamos, proclamando sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión                  1 Pe 2, 5

Nosotros somos piedras vivas, que sirven para construir el templo espiritual, el pueblo sacerdotal que pertenece a Dios.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, que has querido darnos en tu Iglesia

un signo temporal de la Jerusalén celeste,

concédenos, por esta comunión,

ser transformados aquí en templos de tu gracia

y entrar un día en el Reino de tu gloria.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición al final de la Misa

Se puede usar el texto de bendición solemne:

Que Dios, Señor del cielo y de la tierra,

que ha querido congregaros hoy

para celebrar el aniversario de la dedicación de la iglesia de N.,

os colme de sus bendiciones.

R. Amén.

Que él mismo,

que quiso reunir en Cristo a todos los hijos dispersos,

haga de vosotros templo suyo

y morada del Espíritu Santo.

R. Amén.

Que, purificados por su gracia,

podáis gozar de la presencia de Dios en vosotros

y llegar a poseer, en compañía de todos los santos,

la herencia de la felicidad eterna.

R. Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo,

descienda sobre vosotros.

R. Amén.

 

COMÚN DE SANTA MARIA VIRGEN

Estos formularios pueden emplearse tanto en la memoria libre de Santa María, Virgen, los sába­dos, como en las misas votivas de Nuestra Señora.

Para otras colectas para el Común de la Virgen María, Véase Apéndice II.

En tiempo ordinario: 1 – 2 – 3

En tiempo de Adviento

En tiempo de Navidad

En tiempo pascual

Otras oraciones en las Misas de la Virgen

En tiempo ordinario

1

Antífona de entrada           Sedulio

Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey, que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.

Oración colecta

Señor, concede a tus hijos gozar siempre

de completa salud de alma y cuerpo;

y por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen María,

líbranos de las tristezas de esta vida

y concédenos disfrutar de las alegrías eternas.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Perdona, Señor, los pecados de tus hijos,

y ya que no podemos agradarte

debidamente con nuestras acciones,

sálvanos por la intercesión de la Madre de tu Hijo,

Jesucristo, Señor nuestro,

que vive y reina contigo

en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,

por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Padre lleno de bondad,

que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito

para que, quien al nacer de la Virgen María,

no menoscabó la integridad de la Madre,

sino que la consagró,

nos libre de nuestras culpas

y haga acepta a ti nuestra oblación.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santa María Virgen I:

LA MATERNIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

            Este prefacio se dice en las Misas de la santísima virgen, haciendo mención, en el lugar indicado, de la festividad que se celebra, como se indica en cada una de las Misas.

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V.Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V.Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria

en la *** de Santa María, siempre virgen:

Porque ella concibió a tu único Hijo

por obra del Espíritu Santo

y sin perder la gloria de su virginidad,

hizo brillar sobre el mundo la luz eterna,

Jesucristo nuestro Señor.

 

Por él,

los ángeles y los arcángeles

y todos los coros celestiales,

celebran tu gloria,

unidos en común alegría.

Permítenos asociarnos a sus voces,

cantando humildemente tu alabanza:

 

Santo, Santo, Santo...

*** Maternidad, Visitación, Natividad... Festividad  (en las Misas votivas: ... al venerar a Santa María, siempre virgen...), o II – III – IV – V.

Antífona de la comunión          Cf. Lc 11, 27

Dichosa la Virgen María, que llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.

Oración después de la comunión

Señor, al recibir el sacramento celestial

en esta festividad (conmemoración)

de la santísima Virgen María,

te pedimos que nos concedas celebrar dignamente,

a imitación suya,

el misterio de nuestra redención.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

2

Antífona de entrada

Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.

Oración colecta

Fortalece, Dios misericordioso, nuestra debilidad,

para que todos los que ahora

recordamos con veneración a la santa Madre de Dios,

podamos, por su intercesión y ayuda,

levantarnos de nuestros pecados.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Te pedimos, Señor,

que la poderosa intercesión

de la siempre Virgen María,

nos libre de todo peligro

a fin de que podamos disfrutar

de la paz que tú nos ofreces.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo,

te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos

nos transforme, por tu gracia,

en oblación viva y continua.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santa María Virgen I (en las Misas votivas: ... al venerar a Santa María, siempre Virgen...), o II – III – IV – V.

Antífona de la comunión        Lc 1, 49

Ha hecho en mí maravillas el todopoderoso, cuyo nombre es santo.

Oración después de la comunión

Ya que participamos de la redención eterna,

te pedimos, Señor,

que, al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo,

nos gloriemos de la plenitud de tu gracia

y sintamos los efectos de tu obra redentora.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

 

3

Antífona de entrada            Cf. Judit 13, 23. 25

 

María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.

Oración colecta

Por intercesión de la santísima Virgen María,

llena de gracia,

cuya gloriosa memoria estamos celebrando,

haz, Señor, que también nosotros

podamos participar de los dones de tu amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Señor Jesús, que elegiste el seno virginal de María

como digna morada,

concédenos que, defendidos con su protección,

celebremos con júbilo su gloriosa festividad.

Tú que vives y reinas con el Padre

en la unidad del Espíritu Santo

y eres Dios por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Jubilosos de poder celebrar

la festividad de la Madre de tu Hijo,

te presentamos, Señor, estas ofrendas de alabanza,

y te pedimos que por este santo intercambio de dones,

se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santa María Virgen I (en las Misas votivas: ... al venerar a Santa María, siempre Virgen...), o II – III – IV – V.

Antífona de la comunión            Cf. Lc 1, 48

Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos en la humildad de su esclava.

Oración después de la comunión

Habiendo recibido el sacramento celestial, te pedimos, Señor,

que cuantos hemos celebrado con veneración,

la memoria de la santísima Virgen María,

merezcamos participar del banquete eterno.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

4.       En tiempo de Adviento

Antífona de entrada           Is 45, 8

Destilad, cielos, el rocío, y que las nubes lluevan al justo; que la tierra se abra y haga germinar al salvador.

O bien:                         Lc 1, 30-32

Dijo el ángel a María: Has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir y a dar a luz un hijo, y será llamado Hijo del Altísimo.

Oración colecta

Señor Dios nuestro,

que quisiste que tu Verbo se encarnara

en el seno de la Virgen María,

según lo anunciado por el ángel;

escucha nuestras súplicas

y concede a quienes la proclamamos

como verdadera Madre de Dios,

la ayuda de su poderosa intercesión.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, que los dones que hemos depositado sobre tu altar,

sean santificados por aquel mismo Espíritu

que fecundó con su gracia el seno de la Virgen María.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santa María Virgen I. Se puede también decir el prefacio II o IV de Adviento.

Antífona de la comunión                 Is 7, 14

He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que quiere decir: Dios-con-nosotros.

Oración después de la comunión

Señor, Dios nuestro, que el sacramento que hemos recibido

atraiga continuamente sobre nosotros tu misericordia,

para que seamos salvos,

en virtud de la encarnación de tu Hijo,

todos los que celebramos con fe el recuerdo de su santísima Madre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

5. En tiempo de Navidad

Antífona de entrada

La Virgen María dio a luz al Rey eterno, y aúna al gozo de ser madre el honor de la virginidad: No se vio antes de ella algo semejante, ni se verá después.

O bien:

Virgen Madre de Dios, el que no cabe en todo el universo, quiso encerrarse en tus entrañas, hecho hombre.

Oración colecta

Señor Dios, que por la fecunda virginidad de María

diste al género humano el don de la salvación eterna,

concédenos sentir la intercesión de aquélla

por quien recibimos al autor de la vida,

Jesucristo, Señor nuestro,

que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, nuestras ofrendas

y concédenos que,

iluminados por el Espíritu Santo

y a ejemplo de la Virgen,

busquemos siempre tu gracia

y podamos conservarla.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santa María Virgen I (en las Misas votivas: ... al venerar a Santa María, siempre Virgen...), o II – III – IV – V.

Antífona de la comunión                Jn 1, 14

El Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad.

Oración después de la comunión

Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

te pedimos, Señor, que este divino sacramento

que hemos recibido llenos de gozo

en la festividad de la Virgen María,

nos haga partícipes de la divinidad de tu Hijo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

6.      En tiempo de pascual

Antífona de entrada       Cf. Hech 1 14

Los discípulos perseveraban en la oración con un mismo espíritu en compañía de María, la Madre de Jesús. Aleluya.

Oración colecta

Dios nuestro, que con la resurrección de tu Hijo

nuestro Señor Jesucristo, has alegrado al mundo,

concédenos, por la intercesión de su Madre, la Virgen María,

obtener los gozos de la vida eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O         bien: (después de la Ascensión):

Dios nuestro,

que diste el Espíritu Santo a tus apóstoles

cuando oraban juntamente con María, la Madre de Jesús,

concédenos, por intercesión de ella,

servirte con toda fidelidad

y difundir, con la palabra y el ejemplo,

la gloria de tu nombre.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

A celebrar esta festividad de la santísima Virgen María,

te presentamos, Señor, nuestras ofrendas

y te pedimos que tu Hijo, Jesucristo,

que se ofreció a ti en la cruz

como ofrenda inmaculada, venga siempre en nuestra ayuda.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santa María Virgen I (en las Misas votivas: ... al venerar a Santa María, siempre Virgen...), o II – III – IV – V.

Antífona de la comunión

Alégrate, Virgen Madre, porque Cristo ha resucitado del sepulcro. Aleluya.   

Oración después de la comunión

Confírmanos, Señor,

en la fe de estos misterios que hemos celebrado,

para que quienes confesamos

como verdadero Dios y verdadero hombre

al Hijo de la Virgen María,

merezcamos llegar a las alegrías eternas

en virtud de su resurrección salvadora.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

 

 

 

Otras oraciones para las misas de santa María Virgen

7

Oración colecta

Dios todopoderoso, concede a tus fieles,

que se alegran bajo el patrocinio

de la santísima Virgen María,

verse libres, por su intercesión,

de todos los males aquí en la tierra,

y llegar felizmente a disfrutar del gozo eterno en el cielo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, las plegarias y ofrendas

que tus fieles te presentan en esta festividad

de la santísima Virgen María, Madre de Dios;

que ellas sean agradables a tus ojos

y atraigan sobre nosotros el auxilio de tu misericordia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Alimentados con este sacramento de salvación,

te pedimos, Señor,

que cuantos hemos celebrado con veneración esta festividad

de la santísima Virgen María, Madre de Dios,

merezcamos obtener el fruto de tu redención eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

COMÚN DE MÁRTIRES

 

De varios mártires fuera del tiempo pascual: 1 – 2 – 3 – 4 – 5

De un mártir fuera del tiempo pascual: 6 – 7

De varios mártires en tiempo pascual: 8 – 9

De un mártir en tiempo pascual: 10

Otras oraciones de mártires:

            Misioneros mártires

            Virgen mártir

            Santa mujer mártir

 

De varios mártires fuera del tiempo pascual

1

Antífona de entrada

Aquellos que siguieron en la tierra las huellas de Cristo, se alegran ahora en el cielo; y porque lo amaron hasta morir por él, con él se gozan eternamente.

Oración colecta

Te pedimos, Señor, que nos concedas

imitar la constancia en la fe de tus santos N. y N.,

cuyo martirio recordamos cada año llenos de veneración.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Padre santo,

las ofrendas que te presentamos

en honor de tus santos mártires N. y N.,

y concédenos permanecer firmes

en la confesión de tu nombre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires

TESTIMONIO Y EJEMPLO DE LOS MÁRTIRES

Este prefacio se dice en las solemnidades y fiestas de los santos mártires. Se puede decir también en las memorias de los mismos.

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno,

por Cristo nuestro Señor.

 

Porque la sangre del glorioso mártir san N.,

derramada como la de Cristo

para proclamar su fidelidad a ti,

manifiesta tu admirable poder,

que convierte la fragilidad en fortaleza

y al hombre débil robustece

para que sea testigo tuyo.

 

Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo,

así nosotros en la tierra

te aclamamos, diciendo sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo ...

Antífona de la comunión                Lc 22, 28-30

Vosotros sois los que habéis perseverado conmigo en mis pruebas, y yo os preparo un Reino, dice el Señor, para que en él comáis y bebáis en mi mesa.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro,

que admirablemente ilustraste el misterio de la cruz

con el ejemplo de tus santos mártires,

concédenos la gracia,

ya que hemos sido alimentados con el Cuerpo de Cristo,

de seguirlo con fidelidad en la Iglesia

para la salvación de todos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

2

Antífona de entrada       Sal 33, 20-21

Muchas tribulaciones le sobrevienen al justo, pero de todas lo librará el Señor. El es el que cuida de todos los huesos del justo y no dejará que ninguno se le quiebre.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno,

que concediste la gracia de morir por Cristo

a tus santos mártires N. y N.,

ven en ayuda de nuestra debilidad,

para que podamos dar con nuestra vida,

el mismo testimonio de ti que ellos

no dudaron en dar con su muerte.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecerte,

para celebrar el glorioso martirio de tus santos,

sea agradable a tus ojos

para que nos purifiques de nuestros pecados

y escuches nuestras súplicas.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires

Antífona de la comunión          Jn 15, 13

 

Nadie ama más a sus amigos que el que da la vida por ellos.

 

Oración después de la comunión

Te rogamos, Señor,

que nada pueda separar del amor de Cristo

a quienes hemos sido alimentados con su Cuerpo

y hechos miembros suyos

y que, a ejemplo de tus mártires N. y N.,

suframos valerosamente todas las adversidades

por tu Hijo que nos ama

y que vive y reina por los siglos de los siglos.

3

Antífona de entrada          Sal 36, 39

El Señor es quien salva a los Justos, él es su alcázar en el peligro.

Oración colecta

Señor, que el triunfo de estos mártires

nos llene de alegría,

aumente el vigor de nuestra fe

y nos consuele en la certeza

de que todos ellos interceden por nosotros.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Que la oración de tus mártires N. y N.

nos valga, Señor, en tu presencia,

y nos dé la fortaleza necesaria

para confesar con firmeza tu verdad.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, esta ofrenda de tu pueblo

en honor del martirio de tus santos,

y ya que en la persecución dio fortaleza

a los gloriosos N. y N.,

nos dé a nosotros constancia

para resistir la adversidad.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires

Antífona de comunión              Mc 8, 35

El que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará –dice el Señor.

Oración después de la comunión

Señor, guarda intacto tu don en nuestros corazones,

y lo que de tu mano hemos recibido

en la festividad de tus santos N. y N.

sea para nosotros prenda de salvación y de paz.

Por Jesucristo nuestro Señor.

4

Antífona de entrada            Sal 33, 18

Cuando uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias.

Oración colecta

Oh Dios, que todos los años nos alegras

con la fiesta de los santos N. y N.;

ahora que celebramos su entrada en la gloria,

concédenos la gracia

de imitar su fortaleza en el martirio.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Señor Dios, que has dado abundancia de gracia

a tus santos N. y N.

para hacerles llegar a la gloria del martirio,

concédenos, por intercesión de sus méritos,

el perdón de nuestros pecados

y tu ayuda en todas las adversidades.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Te rogamos, Señor,

al presentarte estas ofrendas

en la fiesta de tus mártires N. y N.,

que así como les diste la claridad de la fe,

nos otorgues a nosotros tu paz y tu perdón.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires

Antífona de comunión                2 Co 4, 11

Nos entregan a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.

Oración después de la comunión

Por estos sacramentos que hemos celebrado

en la fiesta de tus mártires N. y N.

danos gracia abundante, Señor,

para que, a la vista de su duro combate,

aprendamos a ser fuertes en la paciencia

y a alegrarnos con la esperanza de la victoria.

Por Jesucristo nuestro Señor.

5

Antífona de entrada

En la tierra los santos mártires han derramado su sangre por Cristo; por eso han alcanzado el premio eterno.

Oración colecta

Aumenta, Señor, en nosotros aquella fe

que tus santos mártires N. y N.

conservaron hasta la muerte,

y haz que nos justifique

por haberla guardado con fidelidad.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, este sacrificio,

para que cuanto celebramos

en el memorial de la pasión de tu Hijo,

por intercesión y a ejemplo de tus santos N. y N.,

se haga vida en nosotros.

Por Jesucristo nuestro Señor.

O bien:

Que esta ofrenda que te presentamos, Señor,

en el día del triunfo de tus mártires N. y N.,

encienda en nuestros corazones

la llama perenne de tu amor,

y nos disponga a recibir el premio

prometido a los que perseveran en la fe.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires

Antífona de comunión            Cf. Rom 8, 38-39

Ni muerte, ni vida, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Cristo.

Oración después de la comunión

Alimentados, Señor,

con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

concédenos en la fiesta de tus mártires,

san N. y san N.,

permanecer siempre en ti,

perseverar en tu amor,

vivir de tu vida

y ser conducidos por tu mano.

Por Jesucristo nuestro Señor.

De un mártir, fuera del tiempo pascual

6

Antífona de entrada

Este santo luchó hasta la muerte en defensa de la ley de Dios, y no temió las palabras de los malvados; estaba afianzado sobre roca firme.

Oración colecta

Dios de todo poder y misericordia,

que infundiste tu fuerza a san N.

para que pudiera soportar el dolor del martirio,

concede a los que hoy celebramos su victoria

vivir defendidos de los engaños del enemigo

bajo tu protección amorosa.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, santifica con tu bendición

estas ofrendas que te presentamos,

y concédenos la gracia

de vivir encendidos en el fuego de tu amor

que dio fuerza al mártir san N.

para soportar los tormentos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

O bien:

Acepta, Señor, los dones que te presentamos

en honor del mártir san N.

y sean a tus ojos ofrenda tan preciosa

como el derramamiento de su sangre.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires

Antífona de comunión               Mt 16, 24

El que quiera venirse conmigo que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga –dice el Señor.

Oración después de la comunión

Señor, que el sacramento que hemos recibido

nos dé la fortaleza con que el mártir san N.

se mostró siempre fiel a tu servicio

y vencedor en el tormento.

Por Jesucristo nuestro Señor.

7

Antífona de entrada

Este santo mártir derramó su sangre por el nombre de Cristo, no temió las amenazas de los jueces, y así alcanzó el reino de los cielos.

Oración colecta

Padre todopoderoso,

que concediste al mártir san N.

pelear el combate de la fe

hasta derramar su sangre,

te rogamos que su intercesión nos ayude

a soportar por tu amor la adversidad,

y a caminar con valentía hacia ti,

fuente de toda vida.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios de misericordia,

derrama tu bendición sobre estos dones

y guárdanos en la fe

que tu mártir san N.

confesó con su sangre.

Por Jesucristo nuestro Señor.

O bien:

Te ofrecemos, Señor, estas ofrendas

en la festividad de tu mártir san N.

a quien ninguna tentación ha podido

separar de la unidad de tu Iglesia.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires

Antífona de comunión               Jn 15, 1. 5

Yo soy la verdadera vid, vosotros los sarmientos –dice  el Señor–; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.

Oración después de la comunión

Reanimados por estos sacramentos

te rogamos, Señor,

que imitando la constancia de tu mártir san N.

merezcamos recibir de tus manos

el premio prometido a la paciencia.

Por Jesucristo nuestro Señor.

De varios mártires, en tiempo pascual

8

Antífona de entrada        Mt 25, 34

Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Aleluya.

Oración colecta

Dios todopoderoso,

tú que has dado a tus mártires N. y N.

la gracia de entregarse hasta la muerte

por confesar tu palabra y dar testimonio de Jesús,

concédenos a nosotros la fuerza del Espíritu Santo,

para permanecer fieles en la fe

y fuertes en la confesión de tu nombre.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Señor y Dios nuestro,

que nos das constancia en la fe

y fortaleza en la debilidad,

concédenos, por el ejemplo y los méritos

de los santos N. y N.,

participar en la muerte y resurrección de tu Hijo

para que también gocemos contigo,

en compañía de tus mártires,

de la plena alegría de tu reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Al celebrar la muerte preciosa de los santos

te ofrecemos, Señor, el sacrificio

que da al martirio todo su valor y fundamento.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires

Antífona de comunión                      Ap 2, 7

Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida que está en el paraíso de Dios. Aleluya.

Oración después de la comunión

Señor, hemos celebrado con banquete divino

la victoria de tus mártires

san N. y san N.,

te rogamos ahora

que a quienes hemos comido el pan de vida

nos ayudes a vencer en la lucha,

y, como a vencedores,

nos permitas comer del árbol de la vida en el paraíso.

Por Jesucristo nuestro Señor.

9

Antífona de entrada          Cf. Ap 12, 11

Éstos son los santos que vencieron con la sangre del Cordero y no amaron tanto su vida como para rechazar la muerte; por eso reinan con Cristo para siempre. Aleluya.

Oración colecta

Concédenos, Señor, llenarnos de alegría,

al celebrar la fiesta de tus mártires N. y N.,

que murieron con muerte gloriosa

y derramaron su sangre con valentía

por confesar la muerte y resurrección de tu Hijo.

Él, que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, mira con bondad esta ofrenda;

que el Espíritu Santo derrame sobre ella

su bendición fecunda

y haga brotar en nuestros corazones

aquel amor fuerte

con que los santos mártires N. y N.

lograron superar los tormentos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires

Antífona de comunión             2 Tim 2, 11 - 12

Si morimos con Cristo, viviremos con él; si perseveramos, reinaremos con él. Aleluya.

Oración después de la comunión

Después de comer el mismo pan

en la fiesta de tus mártires N. y N.

te rogamos, Señor, humildemente

que nos mantengas en tu amor

y siempre caminemos

como hombres nuevos en una vida nueva.

Por Jesucristo nuestro Señor.

De un mártir, en tiempo pascual

10

Antífona de entrada           Cf. 4 Esd 2, 35

Una luz perpetua brillará para tus santos, Señor, y vivirán para siempre. Aleluya.

Oración colecta

Señor, tú que has hecho más hermosa a la Iglesia

al glorificar con el triunfo del martirio a san N.,

concédenos, te rogamos,

que así como a él le diste la gracia

de imitar con su muerte la pasión de Cristo,

alcancemos nosotros,

siguiendo las huellas de tu mártir,

los premios eternos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor,

este sacrificio de expiación y alabanza

que te ofrecemos en la fiesta de tu mártir san N.,

para que nos alcance tu perdón

y nos mantenga en continua acción de gracias.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires

Antífona de comunión                  Jn 12, 24 - 25

Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. Aleluya.

Oración después de la comunión

Penetrados del gozo de esta fiesta

hemos recibido, Señor, los dones del cielo;

concédenos, te rogamos,

a quienes anunciamos con este banquete divino

la muerte de Cristo,

participar con tus mártires

en la gloria de su resurrección.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Otras oraciones de mártires

Misioneros mártires

Oración colecta

Dios de poder y misericordia,

te rogamos humildemente

que así como infundiste

el conocimiento de tu Hijo Jesucristo

en el corazón de los pueblos,

por la predicación de tus santos N. y N.,

les concedas también,

por intercesión de estos mártires,

arraigar con firmeza en la fe recibida.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Al recordar el martirio de tus santos N. y N.

concédenos, Señor,

anunciar dignamente la muerte de tu Hijo,

que no sólo exhortó de palabra

a los que iban a ser sus testigos,

sino que les precedió con el ejemplo.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Después de gustar los dones del cielo,

te rogamos, Señor, humildemente,

que, a ejemplo de los santos mártires N. y N.,

grabes en nuestros corazones

los signos del amor y de la pasión de tu Hijo,

y nos permitas gozar continuamente

los frutos de la paz verdadera.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Virgen mártir

Oración colecta

Padre nuestro del cielo, que hoy nos alegras

con la fiesta anual de santa N.,

concédenos la ayuda de sus méritos

a los que hemos sido iluminados

con el ejemplo de su virginidad y de su fortaleza.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, Padre nuestro,

que en la fiesta de tu mártir santa N.

sean aceptables a tus ojos,

como lo fue un día su glorioso martirio,

estos dones que vamos a ofrecerte.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro,

que has querido contar a santa N.

en el número de los santos

con la doble corona de la virginidad y el martirio,

concédenos, te rogamos,

en virtud del sacramento que hemos recibido,

vencer con fortaleza el espíritu del mal

y conseguir de este modo la gloria del cielo.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Santa mujer mártir

Oración colecta

Padre todopoderoso,

por gracia tuya

la fuerza se realiza en la debilidad;

por eso te pedimos

que a cuantos celebramos

el triunfo de tu mártir santa N.,

nos concedas el don de fortaleza

con el que ella salió vencedora en el martirio.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

En el día de hoy

te ofrecemos, Señor, gozosamente

este santo sacrificio,

con el que recordamos la gloriosa victoria

de tu mártir santa N.,

con él proclamamos tu grandeza

y nos llenamos de alegría

porque nos has concedido

tan poderosa intercesora.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Hemos participado, Señor, de los gozos eternos

al recibir este sacramento,

para celebrar la memoria de tu mártir santa N.,

por eso humildemente te rogamos

que lo que por don tuyo hemos celebrado

con diligente actitud de servicio,

lo experimentemos sensiblemente en tu sacramento.

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

COMÚN DE PASTORES

 

Papas u obispos

Obispos

Pastores

Fundadores

Misioneros

 

1. Papas u obispos

Antífona de entrada

El Señor lo eligió sumo sacerdote de su pueblo y derramó sobre él toda clase de bendiciones.

Oración colecta

Para Papas:

Dios todopoderoso y eterno,

que pusiste al frente de tu pueblo

al Papa san N.

para que lo guiara

con su enseñanza y con su ejemplo,

protege, por su intercesión,

a los pastores de tu Iglesia y a la comunidad cristiana

y condúcelos por el camino de la salvación eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien para obispos:

Señor y Dios nuestro, que en tu santo obispo N.

has dado a tu Iglesia un modelo de buen pastor,

concédenos, por su intercesión,

participar algún día de los gozos eternos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Te presentamos, Señor, estas ofrendas

en honor de tus santos,

seguros de que su protección

nos librará de todos los males presentes y futuros.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores:

LA PRESENCIA DE LOS SANTOS PASTORES EN LA IGLESIA

Este prefacio se dice en las solemnidades y fiestas de los santos Pastores. Se puede decir también en las memorias de los mismos.

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno,

por Cristo, Señor nuestro.

 

Porque nos concedes la alegría

de celebrar hoy la fiesta de san N.,

fortaleciendo a tu Iglesia

con el ejemplo de su vida,

instruyéndola con su palabra

y protegiéndola con su intercesión.

 

Por eso,

con los ángeles y los santos,

te cantamos el himno de alabanza

diciendo sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo...

 

Antífona de la comunión             Cf. Jn 10, 11

El Buen Pastor da la vida por sus ovejas.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro,

que la recepción de este sacramento avive en nosotros

el mismo amor que impulsó a san N.

a entregarse por completo al servicio de tu Iglesia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

2

Antífona de entrada        Cf. Sir 45, 30

El Señor hizo con él una alianza de paz, lo puso al frente de su pueblo y lo constituyó sacerdote para siempre.

Oración colecta

Para Papas:

Señor y Dios nuestro,

que hiciste resplandecer a tu santo Papa N.

por su doctrina y santidad,

concede a quienes veneramos sus méritos,

ser luz ante los hombres por nuestras buenas obras

y ser llama ante ti, por el amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien, para Obispos:

Concédenos, Padre todopoderoso,

venerar dignamente la memoria

de tu santo obispo N. y sentir que él,

que tanto ayudó a sus fieles con la palabra y el ejemplo,

también nos ayude a nosotros con su constante intercesión.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que el sacrificio que quita los pecados del mundo

y que hoy vamos a ofrecerte en la fiesta de san N.

nos aproveche, Señor, para salvarnos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión          Jn 21, 17

Señor, tú lo conoces todo; tú sabes que te amo.

Oración después de la comunión

Señor, que la fuerza de este sacramento

produzca en nosotros su fruto,

y nos obtenga hoy que celebramos a san N.,

tu ayuda en esta vida y el gozo eterno en el cielo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

3. Obispos

Antífona de entrada          Ez 34, 11. 23-24

Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que confiaste al obispo san N.

el cuidado pastoral de tu pueblo santo,

concédenos, por su intercesión, tu perdón y tu gracia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, con bondad las ofrendas que te presentamos,

en la fiesta del obispo san N.,

para que nos obtengan tu perdón

y glorifiquen así tu santo nombre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión                 Jn 15, 16

No sois vosotros los que me habéis elegido, dice el Señor, soy yo quien os ha elegido, para que vayáis y deis fruto y ese fruto perdure.

Oración después de la comunión

Reanimados por este sacramento, te pedimos, Señor

que, a ejemplo de san N.,

nos esforcemos en dar testimonio de la fe que él tuvo

y en llevar a la práctica sus enseñanzas.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

4

Antífona de entrada       1 5am 2, 35

Yo elegiré para mi pueblo un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro,

tú que concediste a tu obispo N.,

ser agregado al número de los santos pastores,

por su ardiente caridad y su fe insigne,

concédenos, por su intercesión,

perseverar en el amor y en la fe,

para poder así, participar del premió de tu gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, las ofrendas que te presentamos

en la festividad del obispo san N.

y concédenos obtener por ellas,

como lo esperamos, el auxilio de tu misericordia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión           Jn 10, 10

Yo vine al mundo, para que tengan vida y la tengan en abundancia, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Alimentados con el sacramento del Cuerpo

y de la Sangre dé tu Hijo,

te pedimos, Dios y Padre nuestro,

que el memorial que hemos celebrado con piedad

nos obtenga plenamente tu perdón.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

5. Pastores

Antífona de entrada        Lc 4, 18

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.

Oración colecta

Dios nuestro, luz y pastor de los creyentes,

que confiaste a (al obispo) san N.

la misión de instruir a tus ovejas con la palabra y el ejemplo,

concédenos, por su intercesión,

ser fieles a la fe que enseñó con su palabra

e imitar el ejemplo que nos dio con su vida.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que estos dones, Señor,

que te presentamos en honor de tus santos

y que van a dar testimonio de tu poder y de tu gloria,

nos alcancen de ti la salvación eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión         Mt 28, 20

Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Te rogamos, Señor, que el sacramento que hemos recibido

nos encamine al cielo que ya mereció obtener san N.

sirviéndote con fidelidad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

Fortalecidos con el pan de la vida,

te pedimos, Señor, que a ejemplo de san N.

podamos servirte con entrega absoluta

y amar a nuestros hermanos con amor incansable.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

6

Antífona de entrada       Jer 3, 15

Os daré pastores que sean conformes a mi corazón y que os guíen con sabiduría.

O bien:              Dan 3, 84. 87

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; santos y humildes de corazón, alabad a Dios.

Oración colecta

Dios nuestro,

que infundiste en los santos N. y N.

tu Espíritu de sabiduría y de amor,

para que guiaran a tu pueblo,

concédenos su poderosa ayuda

para avanzar por el camino que lleva a ti.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte

en honor de tus santos N. y N.,

y para gloria tuya nos obtenga, Señor,

la salvación eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión            Mt 20, 28

El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida para redención de todos.

Oración después de la comunión

Te rogamos, Señor, que el sacrificio que hemos celebrado

y el sacramento que hemos recibido

al conmemorar a tus santos N. y N.,

nos ayuden a obtener las alegrías del cielo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

7

Antífona de entrada       Sal 131, 9

Que tus sacerdotes, Señor, se revistan de virtud, y tus fieles se llenen de júbilo.

Oración colecta

Por intercesión de tus santos N. y N.,

te rogamos, Señor, que nos concedas tu gracia en abundancia

y nos permitas disfrutar de una paz verdadera.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, las ofrendas que traemos a tu altar

en recuerdo de tus santos N. y N.,

para que así como a ellos,

por la eficacia de este sacramento les concediste la gloria,

a nosotros nos concedas tu perdón y tu paz.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión              Mt 24, 46-47

Dichoso el siervo a quien su amo, al volver, lo encuentre cumpliendo con su obligación; yo os aseguro, dice el Señor, que le confiará todos sus bienes.

O bien:           Lc 12, 42

Este es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia para darles la ración de trigo a su tiempo.

Oración después de la comunión

Señor, que la comunión que hemos recibido

cuantos celebramos hoy el recuerdo de tus santos N. y N.,

nos fortalezca con tu gracia,

para que podamos conservar íntegra

la fe que nos transmitieron

y seguir el camino de salvación que nos mostraron.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

8. Fundadores de la Iglesia

Antífona de entrada        Is 59, 21; 56, 7

Mis palabras, que yo he puesto en tus labios, no se han de apartar de tu boca, dice el Señor; y yo aceptaré sobre mi altar tus sacrificios.

Oración colecta

Dios de poder y misericordia,

que diste a nuestros padres la luz del Evangelio

por medio de la predicación de san N.,

concede a quienes, gracias a él, nos llamamos cristianos,

poder serlo en verdad por nuestras obras.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Mira, Señor, a esta comunidad cristiana

que san N. (obispo)

engendró con la predicación del Evangelio

y alimentó con el sacramento de la vida,

y ya que por el ministerio de este santo

nos hiciste nacer a la fe, concédenos,

por su intercesión, crecer en la caridad.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, la ofrenda que te presentamos

en la fiesta de san N. y en señal de tu agrado,

derrama sobre nosotros la abundancia de tus dones.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión        Mc 10, 45

El Hijo del hombre ha venido a dar su vida como rescate por la humanidad.

Oración después de la comunión

Que la comunión que hemos recibido en prenda de salvación,

al celebrar la fiesta de san N.,

nos sostenga, Señor, en la vida terrena y nos haga desear la celeste.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

9

Antífona de entrada

Estos son los santos varones a quienes Dios eligió amorosamente y dio una gloria eterna, y por cuya doctrina resplandece la Iglesia.

Oración colecta

Mira, Señor, con bondad a tu Iglesia de…

que hiciste nacer a la fe

gracias al celo apostólico de los santos N. y N.

y concédele, por intercesión de ellos,

permanecer siempre fiel al amor de Cristo,

que vive y reina contigo.

O bien:

Padre Santo,

que por la predicación de san N. (obispo)

iluminaste a nuestros padres con la luz del Evangelio,

concédenos, por su intercesión,

crecer en santidad y en el conocimiento de tu Hijo,

nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, los dones que te presentamos

en la festividad de tus santos N. y N.

y concédenos una gran sinceridad de corazón

para poder agradarte siempre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión         Jn 15, 15

Ya no os llamo siervos, dice el Señor; porque el siervo no sabe lo que hace su señor. A vosotros os llamo amigos porque todo lo que he oído a mi Padre, os lo he dado a conocer.

Oración después de la comunión

Que nos llene, Señor, de tu alegría

el sacramento de salvación que hemos recibido

en esta festividad de tus santos N. y N.,

en quienes veneramos a nuestros padres en la fe

y proclamamos que eres admirable.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

10. Misioneros

Antífona de entrada

Estos son los hombres santos amigos de Dios, insignes predicadores del Evangelio.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro, tú que concediste a los pueblos infieles

salir de las tinieblas a la luz de la verdad

mediante la predicación de san N.,

concédenos, por su intercesión, permanecer firmes en la fe

y constantes en la esperanza evangélica que él anunció.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios todopoderoso y eterno,

que santificaste este día con la fiesta de san N.,

concédenos conservar aquella fe

que él predicó con celo infatigable

y dar testimonio de ella con las obras.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor todopoderoso,

el sacrificio que vamos a ofrecerte en honor de san N.,

y a cuantos celebramos

los misterios de la pasión de tu Hijo,

concédenos imitarlo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión             Ez 34, 15

Yo mismo apacentaré mis ovejas, dice el Señor; yo les buscaré un lugar para su descanso.

Oración después de la comunión

Por la gracia de este sacramento,

confirma, Señor, a tus hijos en la verdad de la fe,

para que den testimonio de ella con las palabras y las obras,

a ejemplo de san N., que consagró su vida a propagarla.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

11

Antífona de entrada       Is 52, 7

Qué hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero, que anuncia la paz, que trae buenas noticias, que anuncia la salvación.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro,

tú que hiciste crecer en número a tu Iglesia,

gracias al celo apostólico de san N.,

concédenos, por su intercesión, crecer también en fe y en santidad.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, con bondad estas ofrendas que te presentamos

y líbranos de todas nuestras culpas,

para que el sacramento que estamos celebrando

nos santifique en tu servicio.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión      Mc 16, 15; Mt 28, 20

Id por todo el mundo a proclamar la Buena Nueva, dice el Señor: yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

O bien:     Jn 15, 4-5

Permaneced en mí y yo permaneceré en vosotros, dice el Señor; el que permanece en mí y en el cual yo permanezco, ése dará fruto abundante.

Oración después de la comunión

Te rogamos, Señor,

que la comunión que hemos recibido,

alimente en nosotros la fe

que predicaron los apóstoles

y que con tanta solicitud cuidó tu santo misionero.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

12

Antífona de entrada        Sal 95, 3-4

Contad a los pueblos su gloria y sus maravillas a todas las naciones; porque grande es el Señor y digno de toda alabanza.

Oración colecta

Dios grande y misericordioso,

que confiaste a san N.,

la misión de anunciar a los hombres

las riquezas del amor de Cristo,

concédenos por intercesión de este santo misionero,

conocerte cada día más

y vivir de acuerdo con tu Evangelio.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien para misioneros mártires:

Concédenos, Dios todopoderoso,

vivir con plena entrega aquella fe

que tus santos N. y N.,

propagaron al precio de su sangre.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Bendice, Señor,

los dones que te presentamos en honor de san N.,

para que quienes vamos a participar

de ellos por la comunión,

alcancemos el perdón de nuestras culpas

y la abundancia de tu gracia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos pastores

Antífona de la comunión          Cf. Lc 10, 1. 9

El Señor envió a sus discípulos a proclamar por las ciudades: El Reino de Dios está cerca de vosotros.

Oración después de la comunión

Que el sacramento que hemos recibido

al celebrar gozosos la fiesta de san N.,

reanime nuestras fuerzas

para que, a ejemplo suyo,

tengamos el valor de ser apóstoles.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

COMÚN DE DOCTORES DE LA IGLESIA

1

Antífona de entrada            Sir 15, 5

El Señor lo ha llenado del espíritu de sabiduría e inteligencia, ha abierto sus labios en medio de la asamblea y lo ha revestido de gloria.

O bien:                      Sal 36, 30-31

La boca del justo dice palabras sensatas y su lengua expresa lo recto, porque lleva grabada en el corazón la ley de su Dios.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que pusiste al servicio de tu Iglesia

como doctor en la fe a san N. (obispo),

concédenos que lo que él enseñó por inspiración del Espíritu Santo,

arraigue con fuerza en nuestros corazones,

y que aquél a quien, por gracia tuya, tenemos como protector,

sea también nuestro abogado.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que te sea grato, Señor,

el sacrificio que vamos a ofrecerte en la fiesta de san N.,

cuyas enseñanzas y ejemplo nos mueven

a alabarte con todo nuestro ser.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

El Prefacio para doctores de la Iglesia se escoge según el santo sea mártir: Prefacio de los santos mártires; pastor: Prefacio de los santos pastores; virgen, Prefacio de vírgenes y religiosos.

Antífona de la comunión              Lc 12, 42

Este es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia, para darles la ración de trigo a su tiempo.

Oración después de la comunión

A quienes nos has alimentado con el Cuerpo de Cristo,

ilumínanos, Señor, con sus enseñanzas,

para que en la festividad de san N.,

aprendamos tu verdad e imitemos tu amor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

2

Antífona de entrada         Dan 12, 3

Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento; y los que enseñaron a muchos la justicia, serán como estrellas eternas.

O bien:         Cfr Sir 44, 15. 14

Los pueblos recuerdan la sabiduría de los santos; la asamblea proclama su alabanza y su fama perdura por generaciones.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro,

que infundiste en san N.

tu admirable doctrina,

concédenos, por su intercesión,

ser fieles a sus enseñanzas

y dar testimonio de ellas con nuestra conducta.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que la participación en esta Eucaristía

nos llene, Señor,

de la luz de tu espíritu que iluminó a san N.,

y lo hizo instrumento de tu gloria,

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

El Prefacio para doctores de la Iglesia se escoge según el santo sea mártir: Prefacio de los santos mártires; pastor: Prefacio de los santos pastores; virgen, Prefacio de vírgenes y religiosos.

Antífona de la comunión             1 Cor 1, 23-24

Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.

Oración después de la comunión

Alimentados con este sacramento,

te pedimos, Señor,

que fieles a las enseñanzas de san N.,

te demos gracias sin cesar por los dones recibidos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

COMÚN DE VÍRGENES

Por una virgen

1

Antífona de entrada

Como las vírgenes prudentes, santa N. conserva su lámpara encendida para salir al encuentro de Cristo.

Oración colecta

Concédenos, Dios, salvador nuestro,

que al conmemorar hoy a santa N., virgen,

aprendamos, a ejemplo suyo,

a servirte con amor y alegría.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, los dones que te presentamos,

en reconocimiento

de las maravillas realizadas por tu amor

en la vida de santa N., virgen,

y haz que nuestro sacrificio de alabanza

sea grato a tus ojos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santas vírgenes.

Antífona de la comunión           Mt 25, 6

Ya viene el esposo; salgamos al encuentro de Cristo, el Señor.

Oración después de la comunión

Señor, que este sacramento

fortalezca en nosotros tu amor,

para que aceptemos los sufrimientos de nuestra vida

como una forma de participar en la pasión de Cristo

y nos esforcemos por vivir unidos a ti,

a ejemplo de santa N., virgen.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

2

Antífona de entrada

Celebremos con alegría la fiesta de santa N., virgen, porque el Señor del universo la ha colmado de su amor.

Oración colecta

Tú que colmaste de dones celestiales a santa N., virgen,

concédenos, Señor, imitar su entrega a ti, aquí en la tierra

y compartir con ella tu gloria en el cielo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien (Por una virgen fundadora):

Que tu fiel esposa, santa N., virgen,

encienda, Señor, en nosotros,

el amor a Cristo que ella fue capaz de encender

en el corazón de sus religiosas,

para gloria tuya y servicio de tu Iglesia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, los dones que te presentamos

y haz que esta Eucaristía

nos ayude a superar nuestra inclinación al pecado

para que, a ejemplo de santa N., virgen,

podamos vivir según el Evangelio.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santas vírgenes.

Antífona de la comunión              Mt 25, 4. 6

Las cinco vírgenes prudentes llevaron frascos de aceite con las lámparas. A medianoche se oyó una voz: Ya viene el esposo; salid al encuentro de Cristo, el Señor.

Oración después de la comunión

Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

que hemos recibido,

nos ayuden a despegar nuestro corazón de las cosas terrenas

para que, a ejemplo de santa N., virgen,

podamos amarte más cada día.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

3

Antífona de entrada

Por su total consagración a Dios, santa N. mereció escuchar estas palabras: Ven, esposa de Cristo, y recibe la corona que el Señor te ha preparado para toda la eternidad.

Oración colecta

Señor nuestro, tú que te complaces en habitar

en quienes te sirven con un corazón puro y sincero,

por intercesión de santa N., virgen,

ayúdanos a vivir según tu voluntad,

para que seamos dignos de que vivas en nosotros.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Escucha, Señor, nuestras oraciones,

para que, cuantos recordamos las virtudes de santa N., virgen,

permanezcamos siempre en tu amor

y crezcamos en él de día en día.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta Señor, los dones que te presentamos

En la festividad de santa N., virgen,

y concédenos que esta Eucaristía haga crecer en nosotros

el amor a Cristo y a nuestros hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santas vírgenes.

Antífona de la comunión       Cf. Lc 10, 42

Santa N., virgen, escogió la mejor parte y no le será quitada.

Oración después de la comunión

Por esta Eucaristía, en la que hemos participado

en memoria de santa N., virgen,

concédenos, Señor, el perdón de nuestros pecados,

la salud del cuerpo, tu amor en esta vida y la gloria en el cielo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Por muchas vírgenes

4

Antífona de entrada          Sal 148, 12-14

Que las vírgenes alaben al Señor, porque sólo el Señor es excelso y su gloria resplandece en el cielo y la tierra.

Oración colecta

A celebrar hoy con alegría

la festividad de tus santas vírgenes N. y N.,

te suplicamos, Señor,

que nos concedas tu gracia y tu perdón

y nos hagas dignos de participar,

junto con ellas,

de la eterna felicidad.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, los dones que te presentamos,

en reconocimiento de las maravillas

realizadas por tu amor en la vida de las santas vírgenes N. y N.,

y haz que nuestro sacrificio de alabanza sea grato a tus ojos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santas vírgenes.

Antífona de la comunión        Mt 25, 10

Cuando el esposo llegó, las vírgenes prudentes, que estaban listas, entraron con él al banquete de bodas.

O bien:            Jn 14, 21. 23

A quien me ama, mi Padre lo amará, dice el Señor, y vendremos a él y haremos en él nuestra morada.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Señor, que el sacramento que hemos recibido

en la festividad de las santas vírgenes N. y N.,

conserve encendida nuestra fe

y nos impulse a vivir esperando la venida de tu Hijo,

para entrar con él al banquete de su Reino.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

COMÚN DE SANTOS Y SANTAS

 

 

 

 

 

 

            De las misas que siguen, las que no tienen ningún título pueden utilizarse para cual­quier clase de santos. Las que llevan algún título, utilícense para aquellos santos a quie­nes corresponda el título.

1

Antífona de entrada            Sal 144, 10-11

Que todas tus creaturas te den gracias, Señor; que te bendigan tus santos, que proclamen la gloria de tu Reino y den testimonio de tu poder.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno,

que nos has dado una prueba de tu amor

al glorificar a tus santos,

haz que su intercesión y ejemplo

nos impulsen a seguir con fidelidad a tu Hijo, Jesucristo,

que vive y reina contigo

en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,

por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, con bondad, nuestras ofrendas

y, por intercesión de los santos que hoy conmemoramos,

consérvanos unidos en tu amor

para que podamos ofrecerte dignamente

este sacrificio de alabanza.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión          Sal 67, 4

Los justos se alegran y gozan en la presencia de Dios, llenos de júbilo.

O bien:               Lc 12, 37

Dichosos aquellos criados a quienes el amo encuentre despiertos a su llegada. Yo os digo que él mismo los atenderá, los hará sentarse a su mesa y les servirá uno por uno.

Oración después de la comunión

Dios nuestro, fuente de consolación y de paz,

que nos has concedido celebrar la Eucaristía

en la fiesta de tus santos, haz que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

que hemos recibido en este sacramento,

sean prendas de nuestra salvación eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

2

Antífona de entrada           Sal 63, 11

El justo encontrará en el Señor su alegría y su esperanza. Todos los hombres de corazón recto serán salvados.

Oración colecta

Te alabamos, Señor, porque sólo tú eres santo

y sin ti nadie puede ser bueno;

y te pedimos, por intercesión de san N.,

que nos ayudes a vivir como verdaderos hijos tuyos,

para ser dignos de obtener la herencia eterna

que nos has prometido.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta Señor, los dones que te presentamos humildemente

en honor de san N.,

y haz que este sacrificio nos obtenga

la salud del cuerpo y del espíritu.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión           Jn 12, 26

El que quiera servirme, que me siga, dice el Señor; y donde yo esté, ahí estará mi servidor.

Oración después de la comunión

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo

que hemos recibido en este sacramento,

al celebrar la festividad de san N., nos ayuden, Señor,

a conseguir los bienes eternos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

3

Antífona de entrada           Sal 20, 2-3

Señor, de tu poder se alegra el justo y se regocija de que lo salvaste. Le concediste lo que su corazón quería.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro,

que para facilitarnos

el camino de la salvación

nos has concedido el ejemplo

y la protección de los santos,

te pedimos, al celebrar hoy la fiesta de san N.

la gracia para imitarlo

y poder alcanzar así el Reino de tu amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta Señor, con bondad, los dones que te presentamos

en memoria de san N.,

y concédenos que esta Eucaristía sea para nosotros,

fuente de unidad y de paz.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión      Mt 16, 24

Si alguno quiere venir en pos de mí, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Te suplicamos, Señor,

que el sacramento que hemos recibido

en la conmemoración de san N.,

renueve nuestro corazón y nuestro espíritu

y nos haga participantes de la vida de Cristo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

4

Antífona de entrada       Mal 2, 6

Doctrina verdadera llevaba en su boca y en sus labios no se hallaba maldad. Con integridad y rectitud andaba conmigo y apartaba a muchos del mal.

Oración colecta

Tú que conoces, Señor,

nuestra debilidad y nuestros pecados,

ten misericordia de nosotros

y, por la intercesión y el ejemplo de los santos,

condúcenos de nuevo a tu amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecerte

en memoria de san N.,

sea para alabanza y gloria tuya

y nos ayude a conseguir la salvación.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión           Mt 5, 8-9

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que sufren persecución por causa de la justicia porque de ellos es el Reino de los cielos.

Oración después de la comunión

Tú que nos has permitido celebrar

el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo,

concédenos, Señor,

experimentar en nuestra vida sus efectos redentores.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

5

Antífona de entrada         Sal 91, 13-14

Los justos crecerán como palmeras, se elevarán tan alto como cedros del Líbano plantados en la casa del Señor, en medio de sus patios darán frutos.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro,

te pedimos que la intercesión de los santos

nos obtenga la ayuda de tu gracia,

a fin de que todos los que celebramos sus méritos,

podamos llegar a participar de su gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, los dones que te presentamos

y concédenos aquel mismo amor

que infundiste en san N.,

a fin de que podamos ofrecerte un sacrificio

agradable a ti y provechoso a nosotros.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión           Mt 11, 28

Venid a mi, todos los que estáis agobiados y oprimidos y yo os auxiliaré, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Que esta sagrada comunión

nos confirme, Señor, en la fe

y nos ayude a alcanzar la salvación.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

6

Antífona de entrada          Jer 17, 7-8

Dichoso el que confía en el Señor y en él pone su esperanza. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende hacia el arroyo sus raíces y no teme la llegada del calor.

Oración colecta

Tú que iluminas a la Iglesia

con las virtudes de tu santos,

haz, Señor, que el ejemplo de san N.,

cuya festividad estamos celebrando,

nos estimule a llevar una vida de mayor generosidad.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta Señor, los dones que te ofrecemos

festividad de san N.

y haz que este sacrificio se eleve a ti

como alabanza perfecta,

y nos obtenga la plenitud de tu amor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión          Jn 15, 9

Así como el Padre me ha amado a mí, así yo os he amado a vosotros, dice el Señor; permaneced, pues, en mi amor.

Oración después de la comunión

Te rogamos, Señor y Dios nuestro,

que la Eucaristía que hemos celebrado

en memoria de san N.,

sea para nosotros fuente de salvación y vida eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Por los religiosos

7

Antífona de entrada          Sal 15, 5-6

El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; la parte que he recibido es la más hermosa. El mismo Señor es mi recompensa.

Oración colecta

Señor, tú que otorgaste a san N.

la gracia de imitar con fidelidad

a Cristo pobre y humilde,

ayúdanos a vivir fielmente nuestra vocación cristiana,

para que reproduzcamos cada día mejor, en nosotros,

la imagen de tu Hijo, que vive y reina contigo

en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,

por los siglos de los siglos.

O bien (para un abad):

Señor, tú que en el santo abad N.

nos has dejado un ejemplo de perfección evangélica,

ayúdanos a buscar siempre,

por encima de los bienes de este mundo,

el Reino de los cielos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios misericordioso,

que transformaste a san N.,

para hacer de él un hombre nuevo a imagen de Cristo,

renuévanos también a nosotros

mediante este sacrificio de reconciliación

que vamos a ofrecerte.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión       Cf. Mt 19, 27-29

Yo os aseguro, dice el Señor, que los que habéis dejado todo para seguirme, recibiréis cien veces más y alcanzaréis la vida eterna.

Oración después de la comunión

Dios omnipotente, que por medio de este sacramento

nos comunicas la fuerza de tu Espíritu,

haz que, a ejemplo de san N.,

te amemos sobre todas las cosas

y vivamos siempre como verdaderos hijos tuyos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

8

Antífona de entrada       Cf. Sal 23, 5-6

San N. ha recibido la bendición del Señor, ha encontrado gracia delante de Dios, su salvador, porque buscó sinceramente al Señor.

Oración colecta

Dios nuestro, que llamaste a san N.

a buscar con todas sus fuerzas

el Reino de los cielos

por el camino de la caridad perfecta,

concédenos también a nosotros,

que contamos con su intercesión,

avanzar con cristiana alegría

por el camino de tu amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, con bondad,

los dones que tu pueblo te presenta

para celebrar la memoria de san N.,

y concédenos,

que libres de las ambiciones y egoísmos de este mundo,

te busquemos a ti, como nuestro único bien verdadero.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión         Sal 33, 9

Probad y ved qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se acoge a él.

Oración después de la comunión

Señor, con la luz y la fuerza de este sacramento

que hemos recibido,

condúcenos siempre por el camino de tu amor,

a fin de que la obra de salvación

que has iniciado en nosotros,

se vea coronada el día de la venida gloriosa de tu Hijo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Por los que hicieron obras de misericordia

9

Antífona de entrada       Mt 25, 34. 36. 40

Venid, benditos de mi Padre, dice el Señor, porque estuve enfermo y me visitasteis. Yo os aseguro que cuanto hicisteis con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo habéis hecho.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro, que en el amor a ti y al prójimo

has querido resumir tus mandamientos,

concédenos que, a ejemplo de san N.,

no neguemos a nadie nuestra ayuda

y merezcamos ser llamados con él a compartir el Reino de tu Hijo,

que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo

y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Acepta Señor, los dones que te presentamos

y que el memorial del amor infinito de tu Hijo,

que estamos celebrando,

aumente en nosotros, a ejemplo de tus santos,

nuestra generosidad contigo y con el prójimo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión           Jn 15, 13

Nadie tiene mayor amor por sus amigos que el que da la vida por ellos.

O bien:               Jn 13, 35

En esto reconocerán todos que sois mis discípulos, dice el Señor: en que os amáis los unos a los otros.

Oración después de la comunión

Señor, que este sacramento de tu amor

que hemos recibido,

nos dé fuerza para imitar el ejemplo de san N.,

que se consagró a ti de todo corazón

y se prodigó sin descanso por el bien de tu pueblo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

Tú que nos has hecho participes de este sacramento,

concédenos, Señor, imitar aquí en la tierra,

el amor servicial de san N.,

para que podamos participar de su gloria en el cielo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Por los educadores

10

Antífona de entrada          Mc 10, 14

Dejad que los niños se acerquen a mí, dice el Señor, y no se lo impidáis, porque de ellos es el Reino de Dios.

O bien:                   Mt 5, 19

El que cumpla mis mandamientos y enseñe a cumplirlos, dice el Señor, será grande en el Reino de los cielos.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro, que quisiste confiar a san N.

la misión de enseñar a los jóvenes,

con la palabra y el ejemplo, el camino de la salvación,

concédenos imitar de tal manera a Cristo Maestro,

que podamos enseñar a nuestros hermanos,

con la forma en que vivimos, el camino del cielo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta Señor, los dones que la Iglesia te ofrece

memoria de tus santos y haz que este sacrificio

impregne de tu amor todas nuestras actividades.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión           Mt 18, 3

A menos que cambiéis y os hagáis tan sencillos como niños, no entraréis al Reino de los cielos, dice el Señor.

O bien:              Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue no camina en tinieblas, porque tiene la luz de la vida.

Oración después de la comunión

Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo

que hemos recibido en este sacramento,

nos den fuerza, Señor, para que, a ejemplo de san N.,

podamos comunicar a los demás

la luz de la verdad y el fuego de tu amor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Por las santas

11

Antífona de entrada      Cf. Prov 31, 30. 28

La mujer que teme al Señor es digna de alabanzas. Sus hijos la llenarán de bendiciones y su marido de elogios.

Oración colecta

Que el ejemplo de santidad de santa N.,

cuya festividad estamos celebrando,

nos impulse, Señor,

a renovar sinceramente nuestra vida.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien (por varias santas):

Te suplicamos, Señor,

que la intercesión de las santas N. y N.,

nos obtenga tu ayuda

para poder cumplir cada día tu santa voluntad.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte

en la festividad de santa N.,

nos sirva, Señor, para obtener

el perdón de nuestros pecados

y la salvación eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión     Mt 13, 45-46

El Reino de los cielos se puede comparar a un comerciante que busca piedras preciosas y, habiendo encontrado una perla de gran valor, vende todos sus haberes y la compra.

Oración después de la comunión

Por medio de este sacramento

que hemos recibido en la festividad de santa N.,

danos, Señor, tu luz y tu amor,

para que seamos mejores cada día

y podamos ayudar a los demás.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

12

Antífona de entrada        Cf. Prov 14, 1-2

Alabemos a esta mujer santa que construyó su casa en el amor, vivió en santo temor de Dios y cumplió siempre su voluntad.

Oración colecta

Dios nuestro, recompensa de los humildes,

que en santa N., has dejado a tu Iglesia

un ejemplo sublime de amor y de paciencia,

concédenos, por su intercesión,

saber llevar serenamente nuestra cruz

y amarte más cada día.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Concédenos, Señor, conocerte y amarte como santa N.

para que, a ejemplo suyo,

podamos servirte con un corazón sincero

y agradarte con nuestras buenas obras.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, con bondad,

los dones que tu pueblo

te presenta en honor de santa N.

y haz que esta Eucaristía nos dé fuerzas

para progresar por el camino de nuestra salvación.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

Antífona de la comunión      Mt 12, 50

Todo el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

recibidos en este sacramento,

nos purifiquen, Señor, de nuestras culpas

y nos ayuden a vivir como hijos tuyos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MISAS RITUALES

 

I. EN LA CELEBRACIÓN DE LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA

1. PARA LA ELECCIÓN O INSCRIPCIÓN DEL NOMBRE

2. EN LOS ESCRUTINIOS

3. EN LA ADMINISTRACIÓN DEL BAUTISMO

4. EN LA ADMINISTRACIÓN DE LA CONFIRMACIÓN

II. EN LA ADMINISTRACIÓN DE LAS SAGRADAS ÓRDENES

III. EN LA ADMINISTRACIÓN DEL VIÁTICO

IV. POR LOS ESPOSOS

1. EN LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO: A-B-C

2. EN LOS ANIVERSARIOS  DEL MATRIMONIO

            a) En el aniversario del matrimonio

            b) En el XXV aniversario (Bodas de plata)

            c) En el L aniversario (Bodas de oro)

V. EN LA BENDICIÓN DE UN ABAD O ABADESA

VI. EN LA CONSAGRACIÓN DE VÍRGENES

VII. EN LA PROFESIÓN RELIGIOSA

1. EN EL DÍA DE LA PRIMERA PROFESIÓN RELIGIOSA

2. EN EL DÍA DE LA PROFESIÓN PERPETUA:

3. EN EL DÍA DE LA RENOVACIÓN DE VOTOS

4. EN EL XXV o L ANIVERSARIO DE LA PROFESIÓN RELIGIOSA

VIII. EN EL DÍA DE LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA O DE UN ALTAR

1. EN LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA

2. EN LA DEDICACIÓN DE UN ALTAR

 

I. EN LA CELEBRACIÓN DE LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA

1. PARA LA ELECCIÓN O INSCRIPCIÓN DEL NOMBRE

Antífona de entrada        Sal 104, 3-4

Alégrese el corazón de los que buscan al Señor. Pensad en el Señor y en su poder, buscad siempre su presencia.

Oración colecta

Dios nuestro, que deseas y procuras sin cesar

la salvación de todos los hombres,

mira con amor a tus hijos

y concede tu especial protección

a quienes se preparan para recibir el bautismo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios todopoderoso,

que por medio del sacramento del bautismo

nos abres las puertas de la vida eterna,

acepta el sacrificio que vamos a ofrecerte

y concede, a quienes en ti tienen puesta su esperanza,

el anhelado perdón de sus pecados.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio del tiempo litúrgico correspondiente.

Antífona de la comunión                   Ef 1,7

En Cristo y por su Sangre, hemos obtenido la redención y el perdón de nuestros pecados, gracias al amor infinito del Padre.

Oración después de la comunión

Por el Cuerpo y la Sangre de Cristo que hemos recibido,

purifica, Señor, nuestro corazón

y concede a nuestros hermanos catecúmenos

el perdón de todos sus pecados

y la alegría de participar en la plenitud de tu vida.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

También puede decirse la misa del viernes de la IV semana de Cuaresma.

2.      EN LOS ESCRUTINIOS DEL CATECUMENADO

            Esta misa se usa cuando se celebran los escrutinios preparatorios para el bautismo de adultos, ya sea en sus días propios, que son los domingos III, IV y V de Cuaresma, o en cualquier otro tiempo del año.

Antífona de entrada        Ez 36, 23-26

Cuando manifieste en vosotros mi santidad, os reuniré de todos los países; derramaré sobre vosotros agua pura, quedaréis purificados de todas vuestras inmundicias y os infundiré un espíritu nuevo, dice el Señor.

Oración colecta

En el primer escrutinio:

Ilumina, Señor, con la luz de tu sabiduría

a estos hermanos nuestros,

para que se preparen dignamente al gran día de su bautismo,

a fin de que,

recuperando la santidad perdida

a causa del pecado original,

sean transformados, por el poder del Espíritu Santo,

a imagen de Jesucristo, tu Hijo,

que vive y reina contigo

en la unidad del Espíritu Santo y es Dios

por los siglos de los siglos.

En el segundo escrutinio:

Señor todopoderoso y eterno,

llena de alegría espiritual a tu Iglesia

ante la proximidad del día en el cual,

con la gracia del bautismo,

harás renacer a una vida nueva

a estos hermanos nuestros

que de ti recibieron el don de la vida terrenal.

Por nuestro Señor Jesucristo.

En el tercer escrutinio:

Concede, Señor, a estos hermanos nuestros

que, una vez instruidos en los misterios de la fe,

sean renovados por el agua bautismal

y puedan contarse entre los miembros de tu Iglesia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

En el primer escrutinio:

Que tu misericordia, Señor,

prepare convenientemente a estos hijos tuyos

y los ayude a llevar una vida santa,

a fin de que lleguen a participar

dignamente en tus misterios.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

En el segundo escrutinio:

Te rogamos, Señor,

que este sacrificio que vamos a ofrecerte,

aumente nuestra fe

y sea para estos candidatos al bautismo,

fuente de salvación eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

En el tercer escrutinio:

Escucha, Señor, nuestras súplicas por estos hijos tuyos

en quienes has sembrado las semillas de la fe cristiana

y, por la virtud de este sacrificio,

concédeles quedar limpios de sus culpas.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se dice el prefacio propio de los respectivos domingos de Cuaresma o, en otros días, del tiempo litúrgico correspondiente.

Cuando se utiliza el Canon Romano, al decir: Acuérdate, Señor, de tus hijos, se hace mención de los padrinos:

Acuérdate, Señor,

de tus hijos N. y N.

(se dicen los nombres de los padrinos y madrinas)

que van a llevar a estos elegidos tuyos

a la fuente de la gracia bautismal,

y de todos los aquí reunidos, cuya fe y entrega bien conoces...

Y se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:

Acepta, Señor, en tu bondad,

esta ofrenda que te presentamos

por estos siervos tuyos, a quienes te has dignado elegir

y llamar a la vida eterna

y al don admirable de tu gracia.

[Por Jesucristo, nuestro Señor].

Antífona de la comunión

Cuando se lee el Evangelio de la samaritana: Jn 4, 13-14

El que beba del agua que yo le daré, dice el Señor, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré, se convertirá dentro de él en una fuente que salta hasta la vida eterna.

Cuando se lee el Evangelio del ciego de nacimiento: Cf. Jn 9, 11

El Señor me puso lodo sobre los ojos; yo fui a lavarme. Ahora veo y creo en Dios.

Cuando se lee el Evangelio de Lázaro: Jn 11, 26

El que está vivo y cree en mi, dice el Señor, no morirá para siempre.

Oración después de la comunión

En el primer escrutinio:

Confirma, Señor, la obra de tu redención

y protege a estos hijos tuyos,

a los que vas a iniciar en los sacramentos

que dan la vida eterna,

a fin de que lleguen a ser dignos de recibirlos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

En el segundo escrutinio:

Aumenta, Señor, tu familia;

guíala por tus caminos

y hazla dócil a tus preceptos,

para que pueda así alcanzar la salvación eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

En el tercer escrutinio:

Señor y Dios nuestro,

mira benignamente a tu pueblo reunido en oración

por estos hijos tuyos que se preparan para el bautismo,

y haz que, en una filial obediencia a tus mandatos,

vivan en tu paz y lleguen a gustar la alegría

de la salvación.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

3. EN LA ADMINISTRACIÓN DEL BAUTISMO

Esta misa se dice de color litúrgico blanco cuando se confiere el bautismo de adultos, sobre todo si en la misma acción litúrgica se administra la confirmación.

También se puede decir, si se cree oportuno, cuando se confiere el bautismo a los niños, cualquier día del año, fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma y de Pas­cua, de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de la Semana Santa.

Antífona de entrada          Ef 4, 24

Revestíos del hombre nuevo, creado a imagen de Dios, en la justicia y en la santidad verdadera.

O bien:                           Tit 3, 5. 7

Dios nos salvó mediante el bautismo de regeneración y la acción renovadora del Espíritu Santo; para que, justificados por su gracia, nos convirtamos en herederos de la vida eterna, conforme a lo que esperamos.

Oración colecta

Dios nuestro,

que nos haces participar

del misterio de la muerte y resurrección de tu Hijo,

concédenos que, animados del espíritu de hijos adoptivos,

progresemos continuamente en esta nueva vida.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Concédenos, Dios nuestro,

recibir con un corazón sencillo y dócil

la palabra de vida

con la que nos has regenerado como hijos tuyos,

para vivir de acuerdo con ella

y demostrar en obras nuestro amor a los demás.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Te rogamos, Señor, que recibas como ofrenda agradable,

junto con el sacrificio de tu Iglesia,

a estos hijos tuyos que,

hechos semejantes a Cristo por el bautismo

(y llevados a la perfección

por la unción del Espíritu Santo

recibida en la confirmación),

has agregado hoy a tu pueblo sacerdotal.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

A quienes te presentamos este pan y este vino, Señor,

permítenos participar de tu mesa,

de modo que, al celebrar con gozo el banquete celestial,

podamos contarnos entre tus santos y amigos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio del Bautismo.

Cuando se utiliza el canon Romano, al decir: Acuérdate, Señor, de tus hijos, se hace mención de los padrinos:

Acuérdate, Señor, de tus hijos N. y N.

(y se dicen los nombres de los padrinos y madrinas),

padrinos de tus elegidos

que se han encargado de guiarlos al bautismo,

y de todos los aquí reunidos, cuya fe y entrega bien conoces...

y se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:

Acepta, Señor, en tu bondad,

esta ofrenda de tus siervos y de toda tu familia santa,

que hoy te ofrecemos especialmente por N. y N. (aquellos)

que has hecho renacer del agua y del Espíritu Santo,

perdonándoles todos sus pecados,

para incorporarlos a Cristo Jesús, Señor nuestro,

e inscribe sus nombres en el libro de la vida.

[Por Cristo, nuestro Señor. Amén].

Cuando se utiliza otra plegaria eucarística, se hace la memoria de los neófitos con los siguientes formularios:

a)         En las intercesiones de la plegaria eucarística II:

En la misa del bautismo de adultos:

...llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate también de nuestros hermanos (N. y N.)

que hoy, por medio del bautismo (y de la confirmación),

han entrado a formar parte de tu familia;

ayúdales a seguir a Cristo, tu Hijo,

con ánimo generoso y ferviente.

Acuérdate también de nuestros hermanos...

En la misa del bautismo de niños:

... llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate también de nuestros hermanos N. y N.

(de aquellos hermanos nuestros)

que hoy has hecho renacer

del agua y del Espíritu Santo,

librándolos del pecado;

tú que los has incorporado,

como miembros vivos,

al Cuerpo de Cristo,

inscribe también sus nombres

en el libro de la vida.

Acuérdate también de nuestros hermanos...

b) En las intercesiones de la plegaria eucarística III:

En la misa del bautismo de adultos:

... y a todo el pueblo redimido por ti.

Confirma en la fidelidad cristiana a tus hijos (N. y N.),

que hoy, por medio del Bautismo (y del don del Espíritu),

has llamado a formar parte de tu pueblo

y concédeles andar siempre en una vida nueva.

Atiende los deseos y súplicas de esta familia...

En la misa del bautismo de niños:

... y a todo el pueblo redimido por ti.

Ayuda a nuestros hermanos (N. y N.),

que hoy has hecho renacer del agua y del Espíritu Santo

librándolos del pecado;

tú que los has incorporado, como miembros vivos,

al cuerpo de Cristo,

inscribe también sus nombres en el libro de la vida.

Atiende los deseos y súplicas de esta familia...

c) En las intercesiones de la plegaria eucarística IV, la mención de los neófitos se intercala de esta manera:

... de los oferentes y de los aquí reunidos,

de nuestros hermanos (N. y N.),

que hoy has hecho renacer del agua y del Espíritu Santo,

de todo tu pueblo santo

y de aquellos que te buscan con sincero corazón.

Antífona de la comunión        1 Jn 3, 1

Mirad hasta qué punto nos ha amado el Padre, que no sólo nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos.

O bien:        1 Jn 3, 2

Hermanos, ya somos hijos de Dios; pero aún no se ha manifestado cómo seremos al fin.

Oración después de la comunión

Concédenos, Señor,

que alimentados con el sacramento

del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

y en comunión con el Espíritu Santo,

crezcamos de tal manera en el amor a nuestros hermanos

que, por la fuerza de esta caridad,

lleguemos a dar plenitud al Cuerpo de Cristo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

Por la fuerza de este sacramento,

concédenos, Señor,

poder dar testimonio con nuestra vida

del misterio de la muerte y resurrección de tu Hijo

que hemos anunciado con esta celebración.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición final

Se pueden usar otras formas de bendición que aparecen en el ritual propio.

El Señor Dios todopoderoso,

que por su Hijo, nacido de la Virgen Madre,

alegra a las madres cristianas

con la esperanza de la vida eterna para sus hijos,

os bendiga a vosotras, madres de estos niños

que os sentís agradecidas por haberlos recibido,

para que permanezcáis siempre con ellos

en continua acción de gracias en Jesucristo, nuestro Señor.

R.Amén.

 

El Señor Dios todopoderoso,

que es quien da la vida terrena y la vida celestial,

os bendiga a vosotros, padres de estos niños,

para que, juntamente con vuestras esposas,

seáis los primeros que, de palabra y obra,

deis testimonio de la fe ante vuestros hijos,

en Jesucristo, nuestro Señor.

R.Amén.

 

El Señor Dios todopoderoso,

que nos ha hecho renacer a la vida eterna

por el agua y el Espíritu Santo,

bendiga abundantemente

a todos estos hijos suyos aquí presentes

para que siempre y en todas partes

sean miembros vivos de su pueblo,

y les conceda la paz en Jesucristo, nuestro Señor.

R.Amén.

 

Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre,

Hijo + y Espíritu Santo,

descienda sobre vosotros.

R.Amén.

4. EN LA ADMINISTRACIÓN DE LA CONFIRMACIÓN

Esta misa se dice, con vestiduras de color rojo o blanco, cuando en la misma celebración eucarística o inmediatamente antes o después de ella, se administra el sacramento de la confirmación.

Puede utilizarse cualquier día del año, fuera de los domingos de Adviento, de Cuares­ma y de Pascua, de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de la Semana Santa.

Antífona de entrada         Ez 36, 25-26

Esto dice el Señor: Derramaré sobre vosotros agua pura; os daré un corazón nuevo y os infundiré un nuevo espíritu.

O bien:          Cfr Rom 5, 5; 8, 11

El amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que habita en nosotros.

Oración colecta

Concédenos, Dios todopoderoso y clemente,

que el Espíritu Santo venga a habitar en nosotros

y nos transforme en templos de su gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Cumple, Señor, tu promesa

y envíanos a tu Espíritu Santo,

para que podamos dar testimonio

ante el mundo con nuestra vida,

del Evangelio de Jesucristo, nuestro Señor,

que vive y reina contigo

en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,

por los siglos de los siglos.

O bien:

Envía, Señor, sobre nosotros a tu Santo Espíritu,

para que caminemos todos

en la unidad de la fe

y, sostenidos por la fuerza de su amor,

podamos llegar a la madurez de la vida en Cristo,

que vive y reina contigo

en la unidad del Espíritu Santo y es Dios

por los siglos de los siglos.

O bien:

Te pedimos, Señor,

que el Espíritu Santo, que procede de ti,

ilumine nuestras mentes y las guíe hacia la verdad completa,

como nos lo prometió tu Hijo Jesucristo,

que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,

por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, las oraciones y ofrendas de tus fieles,

y tú que has perfeccionado

en ellos la semejanza con tu Hijo,

haz que por la participación

en el memorial de su sacrificio,

que nos mereció a tu Espíritu Santo,

puedan dar con su vida testimonio del Señor resucitado,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

O bien:

Acepta, Señor, en unión con el sacrificio de Cristo,

a estos hijos tuyos

que han sido marcados con el signo de la cruz

y con la unción del Espíritu Santo,

para que, ofreciéndose con Cristo,

reciban cada día con mayor abundancia

los dones de tu Espíritu.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

Recibe, Padre santo, la ofrenda de tu pueblo

y haz que tus hijos,

que acaban de recibir el don del Espíritu Santo,

sepan conservarlo fielmente

y lleguen a obtener los premios eternos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Confirmación

MARCADOS CON EL SELLO DEL ESPÍRITU

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo darte gracias,

es bueno cantar tu gloria,

Padre santo,

fuente y origen de todo bien.

 

Tú, en el Bautismo, das nueva vida a los creyentes

y los haces partícipes

del misterio pascual de tu Hijo.

 

Tú los confirmas con el sello de tu Espíritu,

mediante la imposición de manos

y la unción real del crisma.

 

Así, renovados a imagen de Cristo,

el ungido por el Espíritu Santo

y enviado para anunciar la buena nueva de la salvación,

los haces tus comensales en el banquete eucarístico

y testigos de la fe

en la Iglesia y en el mundo.

 

Por eso, nosotros,

reunidos en esta asamblea festiva

para celebrar los prodigios de un renovado Pentecostés,

y unidos a los ángeles y a los santos,

cantamos el himno de tu gloria:

 

Santo, Santo, Santo …

En las plegarias eucarísticas se hace el recuerdo de los recién confirmados.

Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:

Acepta, Señor, en tu bondad,

esta ofrenda de tus siervos

y de toda tu familia santa,

que hoy te ofrecemos especialmente por N. y N. (aquellos)

que, renacidos en el bautismo,

han sido confirmados hoy por el Espíritu Santo;

recíbela en tu bondad

y conserva en tus hijos el don que les has dado.

[Por Cristo, nuestro Señor. Amén].

Cuando se utiliza otra plegaria eucarística, se hace la memoria de los nuevos confirma­dos con los siguientes formularios:

a) En las intercesiones de la plegaria eucarística II:

...llévala a su perfección por la caridad.

 

Acuérdate también de tus hijos (N. y N.)

que, regenerados en el Bautismo,

hoy has confirmado,

marcándolos con el sello del Espíritu Santo;

custodia en ellos el don de tu amor.

Acuérdate también de nuestros hermanos...

b)                 En las intercesiones de la plegaria eucarística III:

...y a todo el pueblo redimido por ti.

 

Ayuda a tus hijos (N. y N.),

que hoy has confirmado

marcándolos con el sello del Espíritu Santo;

custodia en ellos el don de tu amor.

 

Atiende los deseos y súplicas de esta familia...

c) En las intercesiones de la plegaria eucarística IV:

de los oferentes y de los aquí reunidos,

de tus hijos (N. y N.),

que hoy has confirmado

marcándolos con el sello del Espíritu Santo,

de todo tu pueblo santo

y de aquellos que te buscan con sincero corazón.

Antífona de la comunión          Cf. Heb 6, 4

Alegraos en el Señor todos los que habéis sido iluminados, los que habéis gustado del don celestial, los que habéis sido partícipes del Espíritu Santo.

O bien:                        Sal 33, 6, 9

Acudid al Señor y quedaréis tranquilos; probad y ved qué bueno es el Señor.

Oración después de la comunión

Bendice, Señor, sin cesar a estos hijos tuyos,

que has consagrado con la unción del Espíritu Santo

y alimentado con el sacramento de tu Hijo,

para que superen todas las adversidades,

alegren a tu Iglesia con la santidad de su vida,

y con su trabajo y con su amor la extiendan por todo el mundo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

Señor, a estos hijos tuyos recién confirmados,

a quienes has colmado con los dones de tu Espíritu

y alimentado con el Cuerpo de tu Hijo,

concédeles vivir en el amor la plenitud de tu ley,

para que manifiesten al mundo la libertad que les da ser hijos tuyos

y muestren, con la santidad de su vida,

el carisma profético de tu pueblo santo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

Padre santo,

infunde en nuestros corazones tu Espíritu de amor,

para que todos aquellos que hemos sido alimentados

con el cuerpo de tu Hijo, podamos vivir como hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne

Al terminar la misa, en lugar de la bendición habitual, se puede usar la siguiente fórmu­la, o bien la oración sobre el pueblo.

Que Dios Padre todopoderoso,

que os ha adoptado como hijos,

haciéndoos renacer del agua y del Espíritu Santo,

os bendiga y os haga siempre dignos de su amor paternal.

R.      Amén.

 

Que el Hijo unigénito de Dios,

que prometió a su Iglesia

la presencia continua del Espíritu de verdad,

os bendiga y os confirme en la confesión de la fe verdadera.

R.      Amén.

 

Que el Espíritu Santo,

que encendió en el corazón de los discípulos

el fuego del amor,

os bendiga y, congregándoos en la unidad,

os conduzca, a través de las pruebas de la vida,

a los gozos del Reino eterno.

R.      Amén.

 

Y que a todos vosotros, aquí presentes

os bendiga Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo.

R.     Amén.

Oración sobre el pueblo

En lugar de la fórmula anterior de bendición, se puede decir la siguiente oración sobre el pueblo.

El diácono o el ayudante puede invitar al pueblo a recibir la bendición con estas palabras:

Inclinaos para recibir la bendición.

Después el obispo, con las manos extendidas hacia el pueblo, dice:

Confirma, Señor,

lo que has realizado en nosotros

y conserva en el corazón de tus fieles

los dones del Espíritu Santo,

para que nunca se avergüencen

de dar testimonio de Jesucristo

y cumplan siempre con amor tu voluntad.

R.      Amén.

 

Y que a todos vosotros aquí presentes

os bendiga Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo.

R.      Amén.

II. EN LA ADMINISTRACIÓN DE LAS SAGRADAS ÓRDENES

            Fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma y de Pascua; fuera de las solemnida­des y fiestas de los apóstoles, la misa en la que se confieren las sagradas órdenes, se puede ordenar de la manera siguiente:

a) las antífonas de entrada y de la comunión, son las que se indican más abajo;

b) se eligen las oraciones más apropiadas entre las que se proponen para obispos, para presbíteros, o para los demás ministros de la Iglesia;

c) las lecturas se toman de entre las indicadas para esta celebración. Incluso en los días en que no se puede decir la misa ritual, pueden tomarse esas lecturas, aunque sólo sea en parte;

d) se dice el prefacio de las Ordenaciones I o II.

Antífona de entrada        Jn 12, 26

El que quiera servirme, que me siga, dice el Señor; y donde yo esté, ahí estará también mi servidor.

O bien (en la ordenación de presbíteros):      Lc 4, 18

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido

para llevar la Buena Nueva a los pobres

y anunciar su liberación a los cautivos.

Si se usa el Canon romano, se dice el Acepta, Señor en tu bondad propio:

Acepta, Señor, en tu bondad,

esta ofrenda de tus siervos y de toda tu familia santa,

que te presentamos también en favor de estos hijos tuyos,

que te has dignado llamar al orden del diaconado

(o del presbiterado, o del episcopado);

conserva en ellos tus dones para que, con tu ayuda,

ejerciten eficazmente el ministerio que les has confiado.

[Por Cristo, nuestro Señor. Amén].

Antífona de la comunión        Jn 17, 17-18

Padre santo, santifícalos en la verdad, dice el Señor. Cómo tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo.

III. EN LA ADMINISTRACIÓN DEL VIÁTICO

            Fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma y de Pascua; fuera de las solemnida­des, del Miércoles de Ceniza y de la Semana Santa, se puede decir la misa de la Santísi­ma Eucaristía, o la misa de los enfermos. Si se cree oportuno, con las oraciones siguientes:

Oración colecta

Dios nuestro,

que nos diste a tu Hijo

como camino, verdad y vida,

mira con bondad

a nuestro (nuestra) hermano (hermana) N.,

que confía plenamente en tus promesas

y haz que, fortalecido (fortalecida)

con el Cuerpo y la Sangre de Cristo,

llegue en paz a tu Reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Padre santo,

que nuestro sacrificio renueve

el del Cordero Pascual,

que con su pasión nos abrió las puertas del cielo,

e introduzca a nuestro (a) hermano (a) N.

en el gozo eterno.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Eucaristía III.

Oración después de la comunión

Señor nuestro, salvación eterna de los que creen en ti,

concede a nuestro (a) hermano (a) N.

que, alimentado (a)

con el pan y el vino celestiales,

llegue con seguridad al Reino de la luz y de la vida.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

IV. POR LOS ESPOSOS

 

1. EN LA CELEBRACION DEL MATRIMONIO

Esta misa se dice siempre que el matrimonio tenga lugar dentro de la celebración euca­rística. Si el matrimonio se celebra en domingo o en alguna solemnidad, se dice la misa del día, pero sin omitir la bendición sobre la esposa y el esposo, ni la bendición final propia.

La liturgia de la palabra en la celebración del matrimonio tiene un gran valor para la catequesis sobre el sacramento y sobre los deberes de los cónyuges; por tanto, cuando se prohíbe la misa matrimonial, una de las lecturas puede tomarse de los textos previs­tos para la celebración del matrimonio, excepto en el Triduo Pascual, en las solemnida­des de la Navidad, de la Epifanía, de la Ascensión, de Pentecostés, del Santísimo Cuer­po de Cristo y de otras solemnidades de precepto.

En los domingos del tiempo de Navidad y en los del tiempo ordinario, si la comunidad parroquial no participa en la misa, puede emplearse también la misa propia del matri­monio. Si el matrimonio se celebra en el tiempo de Adviento, en el de Cuaresma o en cualquier otro día dedicado a la penitencia, el párroco deberá exhortar a los esposos a que observen el espíritu propio de estos tiempos. Color litúrgico blanco.

A

Antífona de entrada            Sal 19, 3. 5

Que el Señor os envíe su ayuda

desde el Santuario y os proteja desde Sión.

Que os conceda los deseos de vuestro corazón

y bendiga todos vuestros proyectos.

Oración colecta

Señor, tú que con un designio maravilloso

consagraste la unión conyugal

para prefigurar en ella

la unión de Cristo con su Iglesia,

concede a estos hijos tuyos

que realicen en su vida de esposos

este designio que conocen por la fe.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Señor Dios nuestro,

que al crear el género humano

quisiste establecer la unión entre el hombre y la mujer;

une en la fidelidad del amor a estos hijos tuyos

que van a contraer matrimonio,

para que siempre den testimonio

con su vida del amor divino que hoy los trae a tu altar.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Escucha, Señor, nuestras súplicas

y recibe con agrado

estas ofrendas que te presentamos

por estos hijos tuyos, unidos en santo matrimonio,

para que la celebración de estos misterios

los confirme en su amor y en el tuyo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio:

LA DIGNIDAD DE LA ALIANZA NUPCIAL

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Que con el yugo suave del amor

y el vínculo indisoluble de la paz,

hiciste más fuerte la alianza nupcial,

para que aumenten los hijos de tu adopción

por la honesta fecundidad

de los matrimonios cristianos.

 

Tu providencia, Señor, y tu amor,

lo dispusieron de manera tan admirable,

que por medio del nacimiento

de los niños adornas la tierra

y, al hacerlos renacer por el bautismo,

haces crecer tu Iglesia.

Por Cristo nuestro Señor.

 

Por él, con los ángeles y los santos,

cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo...

Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio, del que pueden omitirse las palabras entre paréntesis, si se juzga oportuno.

Acepta, Señor, en tu bondad,

esta ofrenda de tus siervos,

de los nuevos esposos N. y N.,

y de toda tu familia santa,

que hoy intercede por ellos;

y ya que les has concedido

llegar al día de los desposorios,

otórgales también

(el gozo de una ansiada descendencia y de)

una larga vida.

[Por Cristo, nuestro Señor. Amén]

Cuando se utiliza otra plegaria eucarística, se hace la memoria de los nuevos esposos con los siguientes formularios:

a)                 En las intercesiones de la plegaria eucarística II:

...llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate de tus hijos N. y N.,

que en Cristo hoy han fundado una nueva familia,

iglesia doméstica y sacramento de tu amor,

y concédeles que la gracia de este día

se prolongue a lo largo de toda su vida.

 

Acuérdate también de nuestros hermanos...

b)                 En las intercesiones de la plegaria eucarística III:

...y a todo el pueblo redimido por ti.

Ayuda a tus hijos N. y N.,

que en Cristo hoy han fundado una nueva familia,

iglesia doméstica y sacramento de tu amor,

y concédeles que la gracia de este día

se prolongue a lo largo de toda su vida.

 

Atiende los deseos y súplicas de esta familia...

c) En las intercesiones de la plegaria eucarística IV, la mención de los nuevos esposos se intercala de esta manera:

...de los oferentes y de los aquí reunidos,

de tus hijos N. y N.,

que en Cristo hoy han fundado una nueva familia,

de todo tu pueblo santo

y de aquellos que te buscan con sincero corazón.

Oración por la esposa y el esposo

            Después del Padrenuestro se omite elLíbranos, Señor, y el sacerdote, vuelto hacia los contrayentes con las manos juntas, dice la oración por la esposa y el esposo. De este invitatorio pueden omitirse, si alguno de los esposos no va a comulgar, las pala­bras que van entre paréntesis.

            En la oración Oh Dios, que con tu poder, pueden omitirse, si se juzga oportuno, dos de los tres párrafos que empiezan, Oh Dios, que con tu poder...; Oh Dios, que al consagrar la unión...; Oh Dios, que unes la mujer al varón...; conservando el que mejor corres­ponda a las lecturas de la misa. Si se juzga conveniente, por ejemplo, si los esposos son de edad avanzada, pueden omitirse las palabras que van entre paréntesis en el últi­mo párrafo de la oración.

El sacerdote, de pie, con las manos juntas, dice:

Hermanos: Roguemos al Señor que derrame su bendición sobre esta hija suya, en la que el sacramento del matrimonio alcanza particular significación; porque ella es la tierra fecunda, la imagen de la Iglesia unida a Cristo, pidamos que estos dos hermanos nuestros, unidos en santa alianza [por el sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor], perseveren en el amor.

O bien:

Hermanos: imploremos la bendición de Dios Padre

sobre estos esposos N. y N.

para que, unidos en Cristo por el vínculo santo del matrimonio

[y por el sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor],

formen un solo corazón y una sola alma.

Todos oran en silencio durante un breve espacio de tiempo. Luego, el sacerdote, con las manos extendidas, prosigue:

*Señor, tú que con tu poder

lo hiciste todo de la nada

y, desde los principios de la creación,

modelaste al hombre y a la mujer a tu imagen y semejanza,

y constituiste a cada uno como ayuda

y compañía inseparable del otro,

de modo que no fueran dos seres sino uno solo,

enseñándonos que nunca es licito separar

lo que tú quisiste unir;

*Señor, tú que con un designio maravilloso

consagraste la unión conyugal para prefigurar en ella

la unión de Cristo y de la Iglesia;

*Señor, tú que has querido la unión

del hombre y la mujer y has bendecido esta comunidad,

establecida desde el principio

con la única bendición que no fue abolida

ni por la pena del pecado original, ni por el castigo del diluvio;

 

Mira con bondad a esta hija tuya que,

unida en matrimonio, quiere que tu bendición la acompañe.

Concédele el don del amor y de la paz y que siga siempre

el ejemplo de las santas mujeres,

cuya alabanza proclama la Escritura.

 

Que confíe en ella el corazón de su esposo

y que, reconociéndola éste como compañera

de igual dignidad y coheredera de la vida de la gracia,

la respete debidamente y la ame siempre con el amor

con que Cristo amó a su Iglesia.

 

Y ahora, Señor, te suplicamos

que estos hijos tuyos permanezcan ligados a la fe

y a tus mandamientos y que, fieles a un solo amor,

sean ejemplares por la integridad de sus costumbres;

que, fortalecidos con el Evangelio,

sean testigos de Cristo delante de todos;

[sean fecundos en hijos, padres intachables,

vean ambos a los hijos de sus hijos]

y, transcurrida una ancianidad feliz,

alcancen la felicidad de los justos

en el Reino de los cielos.

Por Cristo nuestro Señor.

R.      Amén.

La misa prosigue como de costumbre.

Antífona de la comunión           Cf. Ef 5, 25.27

Cristo amó a la Iglesia

y se entregó por ella,

para hacerla comparecer ante sí mismo

como esposa santa e inmaculada.

Oración después de la comunión

Por este sacrificio de salvación,

protege, Señor, con tu providencia,

a la nueva familia que has instituido

y unifica en un mismo corazón

a los que uniste en una santa alianza

[y has alimentado con un mismo pan y un mismo cáliz]

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición final

 

Que el eterno Padre os conserve unidos en el amor,

para que la paz de Cristo habite en vosotros

y permanezca en vuestro hogar.

R. Amén.

 

Que tengáis en los hijos una bendición,

en los amigos un consuelo

y en el trato con todos, una paz verdadera.

R. Amén.

 

Que seáis testigos del amor de Dios en el mundo,

para que los pobres y afligidos,

habiendo encontrado en vosotros ayuda y consuelo,

os reciban con gratitud algún día en la casa eterna del Padre.

R. Amén.

 

Y que a todos vosotros, aquí presentes,

os bendiga Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo.

R.     Amén.

B

Antífona de entrada            Sal 89, 14.17

Sácianos, Señor, de tu amor cada mañana y así pasaremos alegres y cantando cada día. Brille sobre nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos.

Oración colecta

Escucha, Señor, nuestras súplicas y derrama tu gracia

sobre estos hijos tuyos que hoy se unen ante tu altar,

para que se mantengan firmes en el amor que se profesan.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, el sacrificio que te ofrecemos

por esta unión sagrada; y ya que eres el autor de ella,

sé también su protector y su guía.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

EL GRAN MISTERIO DEL MATRIMONIO

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno,

por Cristo, Señor nuestro.

 

Porque estableciste la nueva alianza con tu pueblo,

para hacer partícipes de la naturaleza divina

y coherederos de su gloria,

a los redimidos por la muerte

y resurrección de Jesucristo.

Toda esta graciosa liberalidad

la has significado en la unión del hombre y la mujer,

para que el sacramento que celebramos

nos recuerde tu amor inefable.

 

Por eso,

con los ángeles y los santos,

cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo...

Intercesiones propias como en la misa A.

Oración por la esposa y el esposo

            Después del Padrenuestro se omite el Líbranos, Señor, y el sacerdote, vuelto hacia los contrayentes con las manos juntas, dice la oración por la esposa y el esposo.

            De este invitatorio pueden omitirse, si alguno de los esposos no va a comulgar, las pala­bras que van entre paréntesis.

            En la oración Padre santo, que has creado puede omitirse, si parece oportuno, el primer párrafo o el segundo: Padre santo, que has creado...; Padre santo, que para revelar tus designios...; conservando sólo el que corresponda a las lecturas de la misa.

El sacerdote, de pie, con las manos juntas, dice:

Pidamos a Dios que estos esposos

que han venido al altar

para unirse en matrimonio,

(por la participación del Cuerpo y la Sangre de Cristo)

vivan siempre unidos por el amor.

Todos oran en silencio durante un breve espacio de tiempo. Luego, el sacerdote, con las manos extendidas, prosigue:

*Padre santo, que hiciste a los hombres a imagen tuya

y los creaste varón y mujer para que,

unidos en la carne y en el espíritu,

fueran colaboradores de tu creación.

 

*Señor, tú que para revelarnos el designio de tu amor,

quisiste dejarnos en el amor de los esposos

un bosquejo de la alianza que hiciste con tu pueblo,

a fin de que, completado con el sacramento,

en la unión conyugal de tus fieles quedara patente

el misterio nupcial de Cristo y de la Iglesia,

extiende sobre estos hijos tuyos N. y N. tu mano amorosa.

Concédeles, Señor,

que en la comunidad sacramental que hoy inician

se comuniquen los dones de tu amor y,

siendo el uno para el otro signo de tu presencia,

sean un solo corazón y un solo espíritu.

 

Concédeles también que sepan

conservar y proteger su nuevo hogar

y formen a sus hijos según el Evangelio,

para que, así, puedan éstos algún día

incorporarse para siempre a tu familia celestial.

 

Colma de bendiciones a tu hija N.,

para que pueda cumplir sus deberes

de esposa y madre,

dé calor a su hogar con un amor puro

y con su afabilidad lo adorne.

 

Bendice también a tu hijo N.,

para que cumpla dignamente su misión

de esposo fiel y padre providente.

 

Concede, Padre santo, a estos hijos tuyos

que han unido sus vidas ante ti,

(y quieren ahora, por primera vez como esposos,

acercarse a tu mesa)

participar algún día, alegremente,

del banquete celestial.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

R.Amén.

La misa prosigue como de costumbre.

Antífona de la comunión      Jn 13, 34

Os doy un mandato nuevo: que os améis los unos a los otros como yo os he amado, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Tú que nos has permitido participar de tu mesa

concede, Señor, a N. y N. que acaban de unir sus vidas

por el sacramento del matrimonio, permanecer siempre fieles a ti

y dar testimonio de tu amor ante los hombres.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición final

Que Dios todopoderoso os conceda participar de su alegría

y os bendiga en vuestros hijos.

R.Amén.

 

Que el Hijo unigénito de Dios esté junto a vosotros

en vuestras penas y en vuestras alegrías.

R.Amén.

 

Que el Espíritu Santo de Dios

habite en vosotros y os llene de su amor.

R.Amén.

 

Y que a todos vosotros, aquí presentes,

os bendiga Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo.

R.Amén.

C

Antífona de entrada       Sal 144, 2.9

Día tras día te bendeciré, Señor, y alabaré tu nombre por siempre y para siempre, pues eres bueno con todos y tu amor se extiende a todas tus creaturas.

Oración colecta

Concede, Dios todopoderoso,

a estos hijos tuyos que hoy van a unirse

por el sacramento del matrimonio,

crecer siempre en la fe que profesan

y enriquecer con sus hijos

la familia fiel de tu Iglesia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe en tu bondad, Señor,

los dones que te presentamos con alegría,

y protege con tu amor paterno

a quienes uniste con el sacramento del matrimonio.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

EL MATRIMONIO, SIGNO DEL AMOR DIVINO

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Porque al hombre, creado por tu bondad,

lo dignificaste tanto,

que has dejado la imagen de tu propio amor

en la unión del varón y de la mujer.

Y al que por amor creaste,

no cesas de llamarlo a la vida del amor,

a fin de hacerlo participe de la eternidad del tuyo.

Y así, el misterio del santo matrimonio,

al mismo tiempo que significa tu amor divino,

consagra el amor humano,

por Cristo nuestro Señor.

 

Por eso,

con los ángeles y los santos,

cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

 

Santo, Santo, Santo...

Intercesiones propias como en la misa A.

Oración por la esposa y el esposo

            Después del Padrenuestro se omite el Líbranos, Señor y el sacerdote, vuelto hacia los contrayentes con las manos juntas, dice la oración por la esposa y el esposo.

            Si se juzga conveniente, por ejemplo, silos esposos son de edad avanzada, pueden omi­tirse las palabras que van entre paréntesis.

El sacerdote, de pie, con las manos juntas, dice:

Hermanos, pidámosle a Dios

que bendiga y proteja a estos esposos

a quienes ha enriquecido

con el sacramento del matrimonio.

Todos oran en silencio durante un breve espacio de tiempo. Luego el sacerdote, con las manos extendidas, prosigue:

Padre santo, autor de todo el universo,

que creaste a tu imagen al hombre y a la mujer

y colmaste de bendiciones su unión conyugal;

te pedimos por esta esposa

que hoy se une a su marido

por el sacramento del matrimonio.

 

Descienda, Señor, sobre ella

y el compañero de su vida

la abundancia de tu bendición,

para que al gozo de su vida matrimonial

añadan el encanto de los hijos

y enriquezcan con ellos a tu Iglesia.

 

Que te alaben, Señor, en sus alegrías;

que te busquen en sus tristezas;

que en sus trabajos

encuentren el gozo de tu ayuda

y, en la necesidad,

sientan cercano tu consuelo;

que te invoquen en las reuniones sagradas:

que den testimonio de ti entre los hombres

y, después de una ancianidad feliz,

lleguen al Reino de los cielos,

acompañados de quienes

hoy comparten su alegría.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

R.Amén.

La misa prosigue como de costumbre.

Antífona de la comunión       Sal 33, 1. 9

Bendeciré al Señor continuamente; siempre estará en mi boca su alabanza. Probad y ved qué bueno es el Señor. ¡Dichoso el hombre que se acoge a él!

Oración después de la comunión

Concédenos, Dios todopoderoso,

que la gracia del sacramento del matrimonio

actúe de día en día en la vida de estos esposos,

y que la Eucaristía que hemos ofrecido y recibido,

nos haga vivir a todos como hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición final

Que nuestro Señor Jesucristo,

que quiso estar presente en las bodas de Caná,

os bendiga a vosotros, a vuestros familiares y amigos.

R.Amén.

 

Que nuestro Señor Jesucristo,

que amó a su Iglesia

hasta el extremo de morir por ella,

os infunda constantemente su amor.

R.Amén.

 

Que nuestro Señor Jesucristo

os conceda superar las dificultades de esta vida,

con el gozo de saber ciertamente

que algún día resucitaréis con él.

R.Amén.

 

Y que a todos vosotros aquí presentes,

os bendiga Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo.

R.Amén.

2. EN LOS ANIVERSARIOS DEL MATRIMONIO

            En el aniversario del matrimonio, sobre todo en las Bodas de Plata (25 años) y en las Bodas de Oro (50 años), se puede decir, cuando las rúbricas lo permitan, la "Misa para dar gracias a Dios", con las oraciones que se ponen a continuación. Estas mismas oraciones se pueden utilizar, si se juzga oportuno, en la celebración de las misas feriales del tiempo ordinario.

A

En el aniversario del matrimonio

Antífona de entrada           Ef 5, 19-20

Cantad y alabad al Señor con todo vuestro corazón, dándole gracias siempre y por todas las cosas a Dios Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Oración colecta

Dios todopoderoso, creador del universo,

que quisiste que el hombre y la mujer

se complementaran en la unión conyugal,

bendice a estos hijos tuyos N. y N.

y confírmalos en su amor, para que su matrimonio

sea una imagen cada vez más auténtica

de la unión de Cristo con su Iglesia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor y Dios nuestro,

que hiciste brotar sangre y agua

del costado de Cristo

para significar el misterio de nuestra redención,

recibe estas ofrendas que te presentamos

en acción de gracias

por tus hijos N. y N. y colma su hogar

con la abundancia de tus dones.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión       Sal 137, 1

Te damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos escuchaste.

O bien:        Sal 115, 12-13

¿Cómo podremos pagar al Señor todo el bien que nos ha hecho? Participaremos del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, invocando su nombre.

Oración después de la comunión

Llena, Señor, de amor y de alegría

los corazones de estos hijos tuyos,

a quienes has alimentado con este sacramento,

para que en su hogar reinen siempre la virtud y la paz

y en él encuentren todos comprensión amorosa.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

En los veinticinco años de matrimonio

               Antífona de entrada            Ef 5, 19-20

Cantad y alabad al Señor con todo vuestro corazón, dándole gracias siempre y por todas las cosas a Dios Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno,

que hace veinticinco años uniste

con el vínculo indisoluble del matrimonio

a tus hijos N, y N. y los has conservado unidos

por el amor en sus penas y alegrías,

aumenta y purifica ese amor para que,

amándose más cada día, se santifiquen mutuamente.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecerte

para darte gracias por los dones recibidos por N. y N.

durante los veinticinco años de su matrimonio,

te agrade a ti y sea para ellos fuente inagotable

de alegría y de paz.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Sal 137, 1

Te damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos escuchaste.

O bien:          Sal 115, 12-13

¿Cómo podremos pagar al Señor todo el bien que nos ha hecho? Participaremos del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, invocando su nombre.

Oración después de la comunión

Dios nuestro, tú que has invitado a tu mesa

a estos esposos N. y N.

(en compañía de sus hijos y amigos),

concédeles comprenderse mejor y amarse más cada día,

de modo que puedan participar también juntos

del banquete eterno.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

C

En los cincuenta años de matrimonio

Antífona de entrada        Ef 5, 19-20

Cantad y alabad al Señor con todo vuestro corazón, dándole gracias siempre y por todas las cosas a Dios Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Oración colecta

Dios Padre, todopoderoso,

mira con bondad a estos esposos N. y N.

que (rodeados de los hijos que engendraron para la vida y la fe)

recuerdan con gratitud el día que bendijiste su amor,

y concédeles, por las buenas obras de su larga vida en común,

vivir llenos de tu amor y de tu paz el resto de sus días.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte,

para darte gracias por estos cincuenta años

de mutua fidelidad conyugal de N. y N.,

y pedirte que les concedas vivir cada vez más unidos

y gozar de tu paz.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión       Sal 137, 1

Te damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos escuchaste.

O bien:       Sal 115, 12-13

¿Cómo podremos pagar al Señor todo el bien que nos ha hecho? Participaremos del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, invocando su nombre.

Oración después de la comunión

Tú que nos has permitido participar

del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

guarda, Señor, a estos esposos N. y N.

en tu santa amistad a fin de que,

llenos de días y de buenas obras,

sean admitidos por ti al banquete del cielo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

V. PARA LA BENDICION DE UN ABAD O DE UNA ABADESA

            Esta misa puede decirse fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma y de Pascua, y fuera de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de la Semana Santa.

Color litúrgico blanco.

Antífona de entrada        Jn 15, 16

No sois vosotros los que me habéis elegido, dice el Señor; soy yo quien os ha elegido para que vayáis y deis fruto y ese fruto perdure.

O bien:             Col 3, 14-15

Sobre todas las virtudes poned la caridad, que es el vínculo de perfecta unión; y que en vuestros corazones reine la paz de Cristo

Oración colecta

Tú que has querido elegir como abad (abadesa)

de esta comunidad de N. a tu hijo (hija) N.

concédele, Señor,

la gracia de saber conducir

a sus hermanos (hermanas),

mediante la palabra y el ejemplo,

por el camino de tu santa voluntad,

a fin de que, junto con ellos (ellas),

pueda recibir de ti el premio de la vida eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, con bondad,

los dones que esta comunidad te presenta,

y haz que el sacrificio que vamos a ofrecerte,

impregne de paz la vida de tus siervos

y los ayude a servirte con humildad y obediencia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión                Mt 20, 28

El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida para redención de todos.

O bien:

Donde hay amor verdadero, ahí está Dios. El amor de Cristo ha hecho de nosotros una sola familia.

Oración después de la comunión

Mira, Señor, con bondad, a esta familia tuya

que ha celebrado el memorial de tu amor,

y ayúdala a seguir fielmente el ejemplo de Cristo

en el cumplimiento perfecto de tu voluntad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

VI. PARA LA CONSAGRACIÓN DE LAS VÍRGENES

            Esta misa puede decirse fuera de los domingos de Adviento, de Cuaresma, de Pascua y fuera de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de la Semana Santa.

Color litúrgico blanco.

Antífona de entrada       Sal 104, 4-5

Buscad al Señor y encontraréis su ayuda; buscad continuamente su rostro. Recordad las maravillas que ha hecho.

Oración colecta

A estas hijas tuyas,

que quieren consagrarte su virginidad,

concédeles, Señor, perseverar en su propósito hasta el fin,

para que puedan obtener

la recompensa de su plena consagración.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Por el sacrificio que vamos a ofrecerte,

concede, Señor, a estas hijas tuyas

perseverar en tu santo servicio

para que Cristo, tu Hijo,

cuando venga de nuevo lleno de majestad,

les abra las puertas de su Reino y las reciba en la gloria.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

            En las plegarias eucarísticas se hace la conmemoración de la consagración de las vírge­nes, si se juzga oportuno, con los siguientes formularios:

a) Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:

Acepta, Señor, en tu bondad,

esta ofrenda de tus siervos y de estas hijas tuyas,

la cual te ofrecemos en el día de su consagración;

concédeles a ellas,

que hoy se han unido más estrechamente a tu Hijo

por inspiración tuya, salir jubilosamente a su encuentro

cuando venga, al fin de los tiempos, revestido de gloria.

[Por Cristo, nuestro Señor. Amén].

b) En las intercesiones de la plegaria eucarística II:

... llévala a su perfección por la caridad.

 

Acuérdate también, Señor,

de estas hermanas nuestras

que has unido a ti por medio de la consagración virginal,

a fin de que, conservando encendida

su lámpara de caridad y de fe,

te sirvan constantemente a ti y a tu pueblo,

mientras esperan la llegada de su esposo Jesucristo.

 

Acuérdate también de nuestros hermanos...

c) En las intercesiones de la plegaria eucarística III:

...y a todo el pueblo redimido por ti.

Confirma también en su santo propósito

a estas hijas tuyas que, por medio de su generosa entrega,

se esfuerzan por seguir a Cristo

dando testimonio de vida evangélica y de amor fraternal.

Atiende los deseos y súplicas de esta familia...

d) En las intercesiones de la plegaria eucarística IV, la mención de las vírgenes consa­gradas puede intercalarse de esta manera:

... de los presbíteros y diáconos,

 

y de estas hermanas nuestras

a quienes hoy has consagrado para el culto divino

y para el servicio de la humanidad,

de los oferentes y de los aquí reunidos...

Antífona de  la comunión       Sal 41, 2

Como la cierva busca el agua de los ríos así, sedienta, mi alma, te busca a ti, Dios mío.

Oración después de la comunión

Tú, que nos has hecho participar de tus santos dones,

escucha, Señor, nuestra plegaria

y concede a estas hijas tuyas N. y N.

colaborar constantemente con su vida santa

a la edificación de la Iglesia y al bien de la humanidad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne

Que Dios Padre todopoderoso

os ayude con su gracia

a manteneros firmes en el santo propósito

de permanecer vírgenes, que él os inspiró.

R.Amén.

 

Que el Señor Jesús,

a quien agradan tanto los corazones puros,

haga fecunda vuestra vida

con la fuerza de su palabra.

R.Amén.

 

Que el Espíritu Santo,

que descendió sobre la santísima Virgen

y ha consagrado hoy vuestro corazón,

os inflame con el deseo ardiente

de servir a Dios y a la Iglesia.

R. Amén.

 

Y que a todos vosotros, aquí presentes,

os bendiga Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo.

R.Amén.

VII. EN LA PROFESION RELIGIOSA

 

Estas misas pueden decirse fuera de 1os domingos de Adviento, de Cuaresma y de Pas­cua; fuera de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de la Semana Santa.

Color litúrgico blanco.

1.      EN EL DÍA DE LA PRIMERA PROFESIÓN RELIGIOSA

Antífona de entrada         Sal 39, 8-9

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Tengo clavada tu ley en medio de mi corazón.

Oración colecta

Concede, Señor, a estos (estas)

hermanos (hermanas) nuestros (nuestras),

a quienes inspiraste el propósito de seguir a Cristo más de cerca,

llegar felizmente al término del camino que hoy inician,

para que su vida se transforme en un don perfecto

a mayor gloria tuya.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, las ofrendas y las súplicas que te presentamos

al celebrar la profesión religiosa

de estos (estas) hermanos (hermanas) nuestros (nuestras)

y haz que las primicias de su consagración,

con la ayuda de tu gracia, se conviertan en frutos abundantes.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio e intercesiones propios, como en la misa siguiente.

Antífona de la comunión            Mc 3, 35

El que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

Oración después de la comunión

Que el sacramento que hemos recibido nos llene,

Señor, de tu alegría

y ayude a estos (estas) hermanos (hermanas) nuestros (nuestras)

a cumplir las obligaciones de la vida religiosa que hoy inician

y a servirte con libertad de hijos (hijas).

Por Jesucristo, nuestro Señor.

2. EN EL DÍA DE LA PROFESIÓN PERPETUA

Antífona de entrada         Sal 121, 1-2

¡Qué alegría cuando me dijeron: vamos a la casa del Señor! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén.

O bien:                  Sal 65,13-14

Entraré en tu casa con holocaustos, te cumpliré mis votos, los que han pronunciado mis labios.

Oración colecta

Dios nuestro, que quisiste que la gracia del bautismo

diera como fruto en estos (estas) hijos (hijas) tuyos (tuyas)

su propósito de seguir más de cerca las huellas de tu Hijo,

concédeles que, tendiendo constantemente

a la perfección evangélica,

aumenten la santidad de tu Iglesia

y confirmen su vigor apostólico.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Señor, Padre santo,

confirma el propósito de tus hijos (hijas) N. y N.

y haz que la gracia del bautismo,

que quieren fortalecer con el nuevo vínculo

de la profesión perpetua,

crezca y dé en ellos la plenitud de sus frutos

en una vida consagrada a tu alabanza

y a la edificación de tu Reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, las ofrendas y los votos

de estos (estas) hijos (hijas) tuyos (tuyas),

que hoy se han comprometido para siempre

a vivir los consejos evangélicos,

y confírmalos con tu amor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

O         bien:

Acepta, Señor, la ofrenda que te presentamos

para que la conviertas

en el sacramento de nuestra redención

y llena con los dones del Espíritu Santo

a estos (estas) hermanos (hermanas) nuestros (nuestras),

que has llamado a seguir más de cerca a tu Hijo Jesucristo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio:

LA VIDA RELIGIOSA COMO SERVICIO A DIOS A IMITACIÓN DE CRISTO.

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno,

por Cristo nuestro Señor.

 

El cual brotó como una flor sin mancha

del seno de la Virgen,

proclamó bienaventurados a los limpios de corazón

y nos mostró con su vida el valor de la castidad.

 

Eligió siempre hacer tu voluntad

y, haciéndose obediente por nosotros hasta la muerte,

quiso ofrecerse a ti

como una víctima totalmente aceptable.

 

Y prometió que encontrarían un tesoro en el cielo

quienes, dejándolo todo por tu amor en este mundo,

se dedicaran con celo a tu servicio.

Por eso, con los ángeles y los santos

te cantamos sin cesar un himno de alabanza:

Santo, Santo, Santo...

En las distintas plegarias eucarísticas puede conmemorarse la ofrenda de los profesos según los siguientes formularios, si se cree oportuno.

I. Por los religiosos

a)         Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad, propio:

Acepta, Señor, en tu bondad,

esta ofrenda de tus siervos y de estos hijos tuyos

que te ofrecemos en el día de su profesión perpetua

y concede a quienes ahora

has permitido consagrarte su vida,

ser admitidos al gozo de la Pascua eterna

el día de la gloriosa venida de tu Hijo.

[Por Cristo, nuestro Señor. Amén].

b)         En las intercesiones de la plegaria eucarística II:

... llévala a su perfección por la caridad.

 

Acuérdate también, Señor, de estos hermanos

que hoy se han consagrado para siempre a tu servicio,

y concédeles elevar siempre a ti su mente y su corazón

y dar gloria a tu nombre.

 

Acuérdate también de nuestros hemanos...

c)         En las intercesiones de la plegaria eucarística III:

... y a todo el pueblo redimido por ti.

 

Confirma también en su santo propósito

a estos hijos tuyos que hoy se han ligado a ti para siempre

con los sagrados vínculos de los votos religiosos,

y haz que manifiesten en tu Iglesia

la vida nueva y eterna adquirida por la redención de Cristo.

 

Atiende los deseos y súplicas de esta familia...

d) En las intercesiones de la plegaria eucarística IV, la mención de los profesos puede in­tercalarse de esta manera:

... de los presbíteros y diáconos

y de estos hermanos

que hoy se consagran más estrechamente a ti

por la profesión religiosa,

de los oferentes y de los aquí reunidos...

II. Por las religiosas

a)         Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad, propio:

Acepta, Señor, en tu bondad,

esta ofrenda de tus siervos y de estas hijas tuyas,

la cual te ofrecemos en el día de su consagración;

concédeles a ellas, que hoy se han unido

más estrechamente a tu Hijo por inspiración. tuya,

salir jubilosamente a su encuentro,

cuando venga, al fin de los tiempos,

revestido de gloria.

[Por Cristo, nuestro Señor. Amén].

b)         En las intercesiones de la plegaria eucarística II:

... llévala a su perfección por la caridad.

 

Acuérdate, también, Señor, de estas hermanas

que han dejado por ti todas las cosas

para encontrarte a ti en todo y, olvidándose de si mismas,

atender a las necesidades de todos sus hermanos.

Acuérdate también de nuestros hermanos...

c)         En las intercesiones de la plegaria eucarística III:

... y a todo el pueblo redimido por ti.

Confirma también en su santo propósito

a estas hijas tuyas que, por medio de su generosa entrega,

se esfuerzan por seguir a Cristo,

dando testimonio de vida evangélica y de caridad fraterna.

 

Atiende los deseos y súplicas de esta familia...

d) En las intercesiones de la plegaria eucarística IV, la mención de los profesas puede in­tercalarse de esta manera:

... de los presbíteros y diáconos,

y de estas hermanas nuestras

que hoy se han consagrado a ti para siempre,

por medio de la profesión religiosa;

de los oferentes y de los aquí reunidos...

Antífona de la comunión          Ga 2, 19-20

Estoy crucificado con Cristo. Y ya no vivo yo; es Cristo el que vive en mí.

O bien:          Sal 33, 9

Probad y ved qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se acoge a él.

Oración después de la comunión

Tú que nos has hecho partícipes de tus sacramentos,

inflama, Señor, con el fuego del Espíritu Santo

a estos hermanos nuestros (estas hermanas nuestras)

consagrados (consagradas) para siempre a tu servicio,

y hazlos (hazlas) perseverar en el amor de tu Hijo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

O bien:

Que la recepción del Cuerpo y Sangre de tu Hijo

y este solemne rito de la profesión religiosa,

alegren, Señor, nuestro corazón

e impulsen a estos hermanos nuestros (estas hermanas nuestras)

a entregarse con amorosa generosidad

al servicio de tu Iglesia y de los hombres.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición final

Primera forma:

Que Dios todopoderoso,

inspirador de los humanos propósitos,

os dé ánimo y fortaleza

para cumplir fielmente lo que le habéis prometido.

R. Amén.

 

Que él os conceda recorrer, alegres en Cristo,

el camino estrecho que habéis elegido

sirviendo con alegría a vuestros hermanos.

R. Amén.

 

Que Dios Padre haga de vosotros

una verdadera familia,

reunida en el nombre del Señor,

que sea imagen del amor de Cristo.

R. Amén.

 

Y que a todos vosotros, aquí presentes,

os bendiga Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo.

R. Amén.

 

Segunda forma:

Que Dios,

que inspira y lleva a término todo santo propósito,

proteja con su gracia,

para que podáis cumplir con fidelidad

las responsabilidades de vuestra vocación.

R. Amén.

 

Que él os conceda ser entre los hombres,

signo y testimonio del amor de Dios.

R. Amén.

 

Que él perpetúe en el cielo los vínculos de caridad

que os unen con Cristo aquí en la tierra.

R. Amén.

 

Y que a todos vosotros, aquí presentes,

os bendiga Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo.

R. Amén.

3. EN EL DÍA DE LA RENOVACIÓN DE LOS VOTOS

            Las antífonas de entrada y de la comunión se toman, de acuerdo con la ocasión, de alguna de las misas precedentes: 1 ?; 2 ?.

Oración colecta

Dios nuestro,

que dispones y guías la vida de los hombres,

mira a estos hijos tuyos (estas hijas tuyas)

que quieren renovar su entrega a ti,

y concédeles unirse cada vez más íntimamente

al misterio de tu Iglesia

y dedicarse con toda generosidad

al bien de la familia humana.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, con bondad, los dones de tu pueblo

junto con la renovación de los votos

de pobreza, castidad y obediencia

de estos hermanos nuestros

(estas hermanas nuestras);

transforma los dones temporales

en el sacramento de vida eterna,

y renuévanos a todos a imagen de tu Hijo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio propio.

Oración después de la comunión

Tú que nos has concedido participar de esta Eucaristía,

fortalece, Señor,

con la gracia de Cristo y el poder del Espíritu Santo

a estos hermanos nuestros (estas hermanas nuestras)

que, confiando sólo en tu amor,

han renovado hoy sus compromisos religiosos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

4. EN LOS XXV O L ANIVERSARIO DE LA PROFESIÓN RELIGIOSA

            Las antífonas de entrada y de la comunión se toman, de acuerdo con la ocasión, de alguna de las misas precedentes: 1 ?; 2 ?.

Oración colecta

Te damos gracias,

Dios de fidelidad y Señor nuestro,

porque con inmensa bondad

has concedido a nuestro hermano N.

celebrar este aniversario de su total entrega a ti,

y te pedimos que lo llenes cada día más de tu amor,

a fin de que siga colaborando con entusiasmo

en la salvación de las almas,

para gloria tuya.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor,

junto con las ofrendas que te presentamos,

la oblación de si mismo

que nuestro hermano N. desea reiterarte

y, por medio de la gracia del Espíritu Santo,

dígnate hacerlo cada día más semejante

a tu Hijo Jesucristo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio propio.

Oración después de la comunión

Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

con que nos has alimentado

al celebrar este aniversario profesión religiosa

de la de nuestro hermano N.,

lo llenen de fortaleza

para que progrese continuamente

por el camino que conduce a ti.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIII. EN EL DÍA DE LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA O DE UN ALTAR

 

1. EN LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA

Antífona de entrada           Sal 67, 6. 7. 36

Adoremos a Dios en su santo templo. El nos hace habitar juntos en su casa. El es la fuerza y el poder de su pueblo.

O bien:                                                                                                                                                         Sal 121, 1

Iremos llenos de júbilo a la casa del Señor. Aleluya.

Oración colecta

Dios de poder y de misericordia,

llena de bendiciones este templo tuyo

y concede tu ayuda a cuantos en él te invoquen;

haz que el poder de tu palabra y de tus sacramentos

fortalezca el corazón de todos tus hijos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que te sean gratos, Señor,

los dones que tu Iglesia te presenta llena de alegría

y, por medio del sacrificio eucarístico que vamos a ofrecerte,

reunidos en tu templo santo,

ayuda a tu pueblo a conseguir la salvación eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se dice la plegaria eucarística I o III con el siguiente prefacio, propio del rito de la dedi­cación de una iglesia:

Prefacio

EL SIGNIFICADO DEL TEMPLO DE DIOS

V.  El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V.  Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo.

 

Porque, aunque has hecho del universo

un templo resplandeciente de tu poder y de tu gloria,

para que todos los hombres te alabaran,

has querido que dediquemos un lugar especial

para celebrar los misterios

de tu amor y tu misericordia.

 

Por eso, Señor, llenos de júbilo,

consagramos hoy a tu servicio

esta casa de oración,

construida con el esfuerzo humano.

 

En este templo se vislumbra ya el misterio de Cristo

y la imagen de la Iglesia triunfante,

porque del Cuerpo de tu Hijo,

nacido de una Virgen inmaculada,

hiciste un templo consagrado a ti,

en el cual habitara la plenitud de la divinidad,

y, sobre el cimiento de los apóstoles,

fundaste tu Iglesia como ciudad santa,

que tiene a Cristo como piedra angular,

y la has ido edificando con piedras elegidas,

vivificadas por tu Espíritu

y unidas por la caridad,

donde tú serás siempre todo para todos,

y brillará eternamente la luz de Cristo.

 

Por él,

junto con todos los ángeles y santos,

te alabamos llenos de alegría, diciendo:

 

Santo, Santo, Santo...

 

Cuando ya se tengan habitualmente en el templo celebraciones litúrgicas, si en la misa se utiliza la plegaria eucarística I, II o III, se dice el siguiente prefacio:

EL MISTERIO DEL TEMPLO DE DIOS QUE ES LA IGLESIA

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno,

por Cristo nuestro Señor.

 

Porque en esta casa que nos has permitido edificar

y en la que no cesas de favorecer

a esta familia tuya que peregrina hacia ti,

simbolizas el misterio de tu comunión con nosotros

y admirablemente lo realizas.

 

Aquí, en efecto, tú mismo te construyes

ese templo que somos nosotros

y así haces que tu Iglesia, Cuerpo de Cristo,

crezca unida, hasta que la lleves a su plenitud

en la Jerusalén celestial, verdadera visión de paz.

 

Por eso, Señor, te celebramos en el templo de tu gloria

y con todos los ángeles

te bendecimos y te glorificamos, diciendo:

 

Santo, Santo, Santo...

 

 

 

 

 

 

En las plegarias eucarísticas la dedicación de la iglesia se conmemora conforme a las fórmulas siguientes:

a)         Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio:

Acepta, Señor, en tu bondad,

esta ofrenda de tus siervos

y de toda tu familia santa

que, con sus esfuerzos y su trabajo,

han colaborado a construir este templo

dedicado a ti (en honor de san N.)

[Por Cristo, nuestro Señor. Amén].

b)         En las intercesiones de la plegaria eucarística III:

... y a todo el pueblo redimido por ti.

 

Atiende los deseos de estos hijos tuyos,

que hoy te dedican este templo,

y haz que este lugar sea para ellos

un recinto de salvación,

en donde se anuncie tu Evangelio de paz,

se celebre el memorial de nuestra redención

y se administren los santos sacramentos,

a fin de que, iluminados con tu palabra

y fortalecidos con tu gracia,

durante su peregrinación por la tierra,

puedan llegar a la patria del cielo,

donde tú, Padre amoroso,

quieres reunir a todos tus hijos,

dispersos hoy por el mundo.

 

A nuestros hermanos difuntos...

Antífona de la comunión       Mt 21, 13; Lc 11, 10

Mi casa es casa de oración, dice el Señor; y todo el que en ella pide, recibe; y todo el que busca, encuentra; y a todo aquel que llama, se le abrirá.

O bien:       Cf. Sal 127, 3

Que los hijos de la Iglesia crezcan como olivos jóvenes en torno a la mesa del Señor. Aleluya.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Señor, que los sacramentos que hemos recibido

nos ayuden a conocerte más,

para que te adoremos sin cesar en este templo

y podamos gozar de tu presencia algún día,

en unión de tus santos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne

Que Dios, Señor del cielo y de la tierra,

que ha querido congregaros hoy

para la dedicación de esta iglesia

os colme de sus bendiciones.

R. Amén.

 

Que él mismo,

que quiso reunir en Cristo a todos los hijos dispersos,

haga de vosotros un templo suyo y una morada del Espíritu Santo.

R. Amén.

 

Que, purificados por su gracia,

podáis gozar de la presencia de Dios en vosotros

y llegar a poseer, en compañía de todos los santos,

la herencia de la felicidad eterna.

R. Amén.

 

Y la bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo,

descienda sobre vosotros.

R. Amén.

Las misas para el aniversario de la dedicación de una iglesia, se encuentran en el Co­mún.

2. EN LA DEDICACIÓN DE UN ALTAR

Antífona de entrada       Sal 83, 10-11

Dios nuestro y protector nuestro: un solo día en tu casa, vale más que mil fuera de ella.

O bien:             Sal 42, 4

Me acercaré al altar de Dios. Aleluya.

Oración colecta

Dios nuestro,

que quisiste que tu Hijo fuera levantado

en el altar de la cruz

para que atrajera a si todas las cosas,

mira con amor a tus fieles,

que hoy te dedican este altar,

y congrégalos siempre en torno a él

para que, alimentados con el Cuerpo de Cristo

y por medio de la gracia del Espíritu Santo,

vivan cada día más intensamente

su vida de cristianos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que tu Espíritu Santo

descienda, Señor, sobre este altar,

a fin de que santifique

los dones que tu pueblo te presenta,

y purifique el corazón

de cuantos vamos a participar del Cuerpo de tu Hijo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

Se dice la plegaria eucarística I o III, con el siguiente Prefacio, propio del rito de la dedicación:

Prefacio

EL ALTAR ES CRISTO

 

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Porque Cristo, nuestro Señor

sacerdote y víctima,

nos mandó celebrar continuamente

el memorial del sacrificio que te ofreció en la cruz.

Por esto, tu pueblo ha construido este altar

que hoy, llenos de júbilo, te dedicamos.

Este es, en verdad, el lugar santo

donde se ofrece, día tras día, el sacrificio eucarístico

que te rinde una alabanza perfecta

y lleva a cabo nuestra redención.

Aquí se prepara el banquete

que alimenta a todos tus hijos con el Cuerpo de Cristo

y los incorpora a la unidad de tu santa Iglesia.

Aquí es donde tus fieles,

al beber del agua que brota del costado de Cristo,

reciben al Espíritu Santo,

que los transforma en altar vivo y en ofrenda santa.

 

Por eso, con todos los ángeles y los santos,

cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

 

Santo, Santo, Santo ...

Antífona de la comunión            Sal 83, 4-5

El ave ha encontrado un refugio y la tórtola un nido donde poner a sus polluelos. Dichosos los que se acercan a tu altar, Señor. Dichosos los que viven en tu casa y pueden alabarte siempre, rey mío y Dios mío.

O bien:           Cf  Sal 127, 3

Que los hijos de la Iglesia crezcan como olivos jóvenes en torno a la mesa del Señor.

Oración después de la comunión

Concédenos, Señor,

hacer siempre del altar donde se celebra la Eucaristía,

el centro de nuestra vida, a fin de que, unidos por la fe y el amor

y alimentados con el Cuerpo y la Sangre de Cristo,

nos transformemos en él,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Bendición solemne

Que Dios, nuestro Señor,

os ayude a cumplir fielmente vuestros deberes,

para que podáis participar así

en el sacrificio redentor de Cristo.

R.Amén.

 

Que el Señor, que os ha reunido en torno a su altar

y os ha alimentado con el mismo pan,

os ayude a vivir como verdaderos hermanos.

R. Amén.

 

Y que Dios os ayude a ganar para Cristo a todos los hombres

con el ejemplo de vuestro amor fraterno.

R. Amén.

 

Y la bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo,

descienda sobre vosotros.

R. Amén.

 

 

 

MISAS Y ORACIONES

POR DIVERSAS NECESIDADES

 

POR LA SANTA IGLESIA

POR LAS NECESIDADES PÚBLICAS

EN DIVERSAS CIRCUNTANCIAS PÚBLICAS

POR ALGUNAS NECESIDADES PARTICULARES

 

 

POR LA SANTA IGLESIA

1. POR LA IGLESIA: A – B – C – D – E

2. POR EL PAPA

3. POR EL OBISPO

4. PARA ELEGIR UN PAPA O UN OBISPO

5. POR EL CONCILIO O SÍNODO

6. POR LOS SACERDOTES

7. POR EL PROPIO SACERDOTE CELEBRANTE: A – B – C

8. POR LOS MINISTROS DE LA IGLESIA

9. POR LAS VOCACIONES A LAS SAGRADAS ÓRDENES

10. POR LOS RELIGIOSOS

11. POR LAS VOCACIONES RELIGIOSAS

12. POR LOS LAICOS

13. POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS: A – B – C

14. POR LA EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS: A – B

15. POR LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS

16. EN UNA REUNIÓN PASTORAL O ESPIRITUAL

POR LAS NECESIDADES PÚBLICAS

1. POR LA PATRIA O POR LA CIUDAD

2. POR LOS QUE GOBIERNAN

3. POR LA REUNIÓN DE LOS GOBERNANTES DE LAS NACIONES

4. POR EL SUPREMO GOBERNANTE DE LA NACIÓN

5. POR EL PROGRESO DE LOS PUEBLOS

6. POR LA PAZ Y LA JUSTICIA

7. PARA LA RECONCILIACIÓN

8. EN TIEMPO DE GUERRA O DESORDEN

EN DIVERSAS CIRCUNTANCIAS PÚBLICAS

1. AL COMIENZO DEL AÑO CIVIL

2. POR LA SANTIFICACIÓN DEL TRABAJO HUMANO: A – B

3. EN TIEMPO DE SIEMBRA: A – B

4. PARA DESPUÉS DE LA COSECHA

5. EN TIEMPO DE HAMBRE O POR LOS QUE PADECEN HAMBRE: A – B

6. POR LOS PRÓFUGOS Y EXILIADOS

7. POR LOS CAUTIVOS

8. POR LOS ENCARCELADOS

9. POR LOS ENFERMOS

10. POR LOS MORIBUNDOS

11. EN TIEMPO DE TERREMOTO

12. PARA PEDIR LA LLUVIA

13. PARA PEDIR EL BUEN TIEMPO

14. PARA ALEJAR LAS TEMPESTADES

15. EN CUALQUIER NECESIDAD: A – B

16. PARA DAR GRACIAS A DIOS: A – B

POR ALGUNAS NECESIDADES PARTICULARES

1. POR EL PERDÓN DE LOS PECADOS

2. PARA PEDIR LA CARIDAD

3. PARA FOMENTAR LA CONCORDIA

4. POR LA FAMILIA

5. POR LOS FAMILIARES Y AMIGOS

6. POR LOS QUE NOS AFLIGEN

7. PARA PEDIR LA GRACIA DE UNA BUENA MUERTE

 

 

 

 

 

I. POR LA SANTA IGLESIA

1. POR LA IGLESIA UNIVERSAL

A

Antífona de entrada          Cf. Ef 1, 9.10

Dios nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, que es recapitular en Cristo todas las cosas, así las del cielo como las de la tierra.

Oración colecta

Dios nuestro, que con admirable providencia

dispusiste que el Reino de Cristo

se extendiera por todo el mundo

y que todos los hombres participaran de la redención,

haz que tu Iglesia, sacramento universal de salvación,

manifieste y realice entre los hombres el misterio de tu amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Padre misericordioso,

las ofrendas de esta comunidad cristiana

y por el poder de este sacrificio que estamos ofreciendo,

haz que la multitud de los creyentes viva cada vez más de acuerdo

con su dignidad de estirpe elegida, de sacerdocio real,

de nación consagrada y de pueblo redimido por ti.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio dominical VIII.

LA IGLESIA ESTÁ UNIFICADA EN EL VÍNCULO DE LA TRINIDAD

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

Pues quisiste reunir de nuevo,

por la sangre de tu Hijo y la acción del Espíritu Santo,

a los hijos dispersos por el pecado;

y de este modo tu Iglesia,

unificada a imagen de tu unidad trinitaria,

aparece ante el mundo

como cuerpo de Cristo y templo del Espíritu,

para alabanza de tu sabiduría infinita.

Por eso, unidos a los coros angélicos,

te aclamamos llenos de alegría:

 

Santo, Santo, Santo ...

Antífona de la comunión         Ap 22, 17. 20

El Espíritu y la esposa dicen: Ven. Amén. Ven, Señor Jesús.

Oración después de la comunión

Dios nuestro, que con tus sacramentos

alimentas y fortaleces a tu Iglesia,

concede a quienes hemos participado

del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, vivir su doctrina de amor

y ser así fermento de vida e instrumento de salvación

en medio de la comunidad humana.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

B

Antífona de entrada          Ap 7, 9

Vi una muchedumbre innumerable de toda nación y raza, pueblo y lengua. Aleluya.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro,

que en la nueva alianza instituida por Cristo

continúas formándote, sin distinción de razas ni fronteras,

un pueblo que tu Espíritu Santo congrega en la unidad,

haz que tu Iglesia, fiel a la misión que le confiaste,

comparta siempre las alegrías y las esperanzas de la humanidad

y sea como su fermento y su alma,

para convertir a todos los hombres a Cristo y hacerlos hijos de Dios.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor,

los dones que te presentamos y concede a tu Iglesia,

nacida del costado de Cristo en la cruz,

encontrar en la participación de este sacrificio

la santidad de vida que la haga más digna de su autor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio dominical VIII.

Antífona de la comunión    Jn 19, 34

Uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza e inmediatamente salió sangre y agua.

O bien:           Ap 7, 12

La alabanza, la gloria, la sabiduría, las gracias, el honor, la potencia y la fuerza se deben a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Oración después de la comunión

Alimentados con el sacramento de tu Hijo,

te pedimos, Señor, que hagas fecunda la actividad de tu Iglesia,

para que no cese de revelar a los pobres

la inagotable riqueza del Evangelio, puesto que tú los has llamado

a formar la parte escogida de tu Reino.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

C

Antífona de entrada       Mt 18, 19-20

En verdad os digo, dice el Señor: Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos.

O bien:                        Rom 12, 5

Todos nosotros, aun siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y todos y cada uno somos miembros los unos de los otros.

Oración colecta

Padre, concede a tu Iglesia,

ser siempre fiel a su vocación de pueblo santo

y que sus miembros sean uno,

como tú, Padre, con tu Hijo y el Espíritu Santo son uno,

para que se manifieste al mundo

como sacramento de santidad y de unidad

y lo conduzca a la plenitud de tu amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Por el memorial del amor infinito de tu Hijo

que estamos celebrando,

te pedimos, Señor, que tu Iglesia haga llegar a todos los hombres

los frutos de la redención.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la unidad de la Iglesia.

Antífona de la comunión   Cf. 1 Cor 10, 17

Todos nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos del mismo pan y participamos del mismo cáliz.

Oración después de la comunión

Por medio de este admirable sacramento,

con el que fortaleces y alegras a tu Iglesia,

concédenos, Señor, unirnos más íntimamente a Cristo,

para edificar con nuestro trabajo cotidiano tu Reino eterno.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

D

Antífona de entrada       Cf. Jn 17, 20-21

Padre, te pido por los que van a creer en mí, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno,

que en Cristo revelaste tu gloria a todas las naciones,

continúa tu acción misericordiosa

y haz que tu Iglesia, extendida por toda la tierra,

persevere firme en la fe proclamando tu nombre.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro, que con un mismo sacrificio

purificaste en la cruz a tu Iglesia

y ahora la santificas sin cesar,

haz que, unida a Cristo, su cabeza,

se ofrezca a ti juntamente con él

y sea siempre dócil instrumento de tu voluntad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio dominical VIII.

Antífona de la comunión     Jn 15, 5

El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada podéis hacer, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Mira, Señor, con bondad a tu Iglesia,

que has alimentado con este sacramento

y guíala con tu mano poderosa,

para que crezca en perfecta libertad

y conserve la pureza de la fe.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

E

Por la Iglesia local

Antífona de entrada            Cf. Ap 1, 5-6

Gloria y poder por los siglos de los siglos a Jesucristo, que nos amó y nos purificó de nuestros pecados por su sangre y ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes para su Dios y Padre. Amén.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro,

que en cada una de las Iglesias dispersas por el mundo

pones de manifiesto que la Iglesia universal

es una, santa, católica y apostólica;

haz que tu familia, reunida en torno a su pastor,

crezca por la predicación del Evangelio y por la Eucaristía,

en la unidad del Espíritu Santo,

para que manifieste dignamente la universalidad de tu pueblo

y sea signo e instrumento de la presencia de Cristo en el mundo,

que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas

Por el memorial del amor infinito de tu Hijo

que estamos celebrando, te pedimos, Señor,

que tu Iglesia haga llegar a todos los hombres

los frutos de la redención.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio dominical VIII.

Antífona de la comunión        Ap 3, 20

Mira que estoy a la puerta tocando; si uno me oye y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos.

Oración después de la comunión

Señor, que en la comunidad cristiana de este lugar,

se mantenga siempre la integridad de la fe,

la santidad de vida, el amor fraternal y la religión auténtica

y, ya que continuamente la alimentas

con tu palabra y con el Cuerpo de tu Hijo,

no dejes de guiarla y de protegerla.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Pueden también utilizarse las oraciones sobre las ofrendas y después de la comunión de los formularios anteriores.

2. POR EL PAPA

especialmente en el aniversario de su elección

Esta misa se dice en el aniversario de la elección del Papa, donde se hagan especiales celebraciones, siempre que no coincida con un domingo de Adviento, de Cuaresma o de Pascua; con alguna solemnidad, con el Miércoles de Ceniza o con alguna feria de la Semana Santa.

Color litúrgico blanco.

Antífona de entrada         Mt 16, 18-19

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del Reino de los cielos.

Oración colecta

Dios nuestro,

que en tu providencia quisiste fundar tu Iglesia

sobre la roca de Pedro, el jefe de los apóstoles,

mira con bondad a nuestro Santo Padre, el Papa N.,

y ya que lo has constituido sucesor de Pedro,

concédele que sea para tu pueblo

principio y fundamento visible

de la unidad en la fe y de la comunión en el amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios nuestro, pastor y guía de todos los fieles,

mira con bondad a tu hijo N.,

a quien constituiste pastor de tu Iglesia,

y sostenlo con tu amor,

para que con su palabra y su ejemplo

conduzca al pueblo que le has confiado

y llegue, juntamente con él, a la vida eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios nuestro,

que en la serie de sucesores de Pedro

elegiste a tu siervo N.,

como vicario de Cristo y pastor de tu pueblo,

escucha nuestras súplicas

y concédenos que confirme en la fe a sus hermanos

y que toda la Iglesia viva en comunión con él,

unida por el vínculo del amor y de la paz,

para que todos los hombres encuentren en ti,

Pastor eterno, la verdad y la vida.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos

para el sacrificio eucarístico;

protege y dirige a tu santa Iglesia

en unión con nuestro Papa N.,

a quien constituiste su pastor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión             Jn 21, 15. 17

Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?, le dijo el Señor a Pedro. Este le respondió: Señor, tú lo conoces todo, tú sabes que te amo.

Oración después de la comunión

Por esta Eucaristía,

en la que nos has permitido participar,

confirma, Señor, en la unidad y en el amor

a la santa Iglesia y a tu siervo, el Papa N.,

para que juntos, rebaño y pastor,

recorran con seguridad el camino de la salvación.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

3. POR EL OBISPO

especialmente en el aniversario de su ordenación

Esta misa se dice en el aniversario de la elección del obispo, donde se hagan celebracio­nes especiales, siempre que no coincida con un domingo de Adviento, de Cuaresma o de Pascua; con alguna solemnidad, con el Miércoles de Ceniza o con alguna feria de la Semana Santa.

Color litúrgico blanco.

Antífona de entrada          Ez 34, 11.23.24

Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente; y yo, el Señor, seré su Dios.

Oración colecta

Dios nuestro,

pastor eterno de los fieles,

que gobiernas a tu Iglesia con solicitud y amor,

concede a tu siervo N.,

a quien pusiste al frente de esta porción de tu pueblo,

presidiría en nombre de Cristo,

como maestro, sacerdote y pastor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios nuestro,

pastor y guía de todos los fieles,

mira con bondad a tu hijo N.,

a quien constituiste pastor de la Iglesia de N.,

y sostenlo con tu amor, para que,

con su palabra y su ejemplo,

conduzca al pueblo que le has confiado,

y llegue juntamente con él a la vida eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Concede, Señor, a tu siervo N.,

a quien constituiste sucesor de los Apóstoles

para apacentar a los fieles de esta diócesis,

tu espíritu de consejo y fortaleza,

de sabiduría y de piedad,

para que, fiel a su misión pastoral, edifique tu Iglesia,

signo e instrumento de salvación en el mundo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, con agrado,

la ofrenda que te presentamos por tu siervo N.,

a quien has puesto como obispo

de la comunidad cristiana de N.

y otórgale la sabiduría y la caridad de los Apóstoles,

para que la guíe por el camino de la salvación.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión             Mt 20, 28

El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida para redención de todos, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Multiplica, Señor,

en nuestro obispo N. los dones de tu gracia,

que brotan de este sacrificio eucarístico,

para que cumpla santamente su ministerio pastoral

y reciba el premio reservado a los operarios del Evangelio.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

4. PARA LA ELECCIÓN DEL PAPA O DEL OBISPO

Antífona de entrada        1 Sam 2, 35

Yo haré surgir para mi pueblo un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos;

le edificaré una casa permanente y caminará siempre en mi presencia.

Oración colecta

Dios nuestro, tú que como pastor eterno

conduces a tu grey con solicitud constante,

concede a tu Iglesia un pontífice (obispo)

que te agrade con su santidad de vida

y se consagre enteramente al servicio de tu pueblo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Abre, Señor, los tesoros de tu misericordia

y por estas ofrendas que te presentamos,

alegra a tu Iglesia

con el don de un Papa (obispo) según tu corazón.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión            Jn 15, 16

No sois vosotros los que me habéis elegido, dice el Señor; soy yo quien os ha elegido,

para que vayáis y deis fruto y ese fruto perdure.

Oración después de la comunión

Tú que nos has renovado

con el sacramento

del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

concédenos, Señor, un pastor santo

que ilumine a tu pueblo con la verdad del Evangelio

y le sirva de ejemplo con su vida.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

5. POR EL CONCILIO O EL SÍNODO

Antífona de entrada          Col 3, 14-15

Sobre todas las virtudes poned la caridad, que es el vínculo de perfecta unión; y que en vuestros corazones reine la paz de Cristo.

Oración colecta

Señor, que guías y proteges a tu Iglesia,

concede a tus hijos reunidos en el Concilio (Sínodo),

el espíritu de sabiduría, de verdad y de paz,

para que se esfuercen por conocer tu voluntad

y te sirvan con todo empeño.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios nuestro, que gobiernas a tu pueblo con la suavidad

y la fuerza del amor, concede el don de la sabiduría

a quienes has constituido como maestros y guías,

para que tu Iglesia crezca en el conocimiento de la verdad

y en santidad de vida.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira con bondad, Padre misericordioso,

las ofrendas que te presentamos

e ilumina con tu Espíritu a los pastores de tu pueblo,

a fin de que conozcan realmente tu voluntad

y la lleven a cabo con firmeza.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio del Espíritu Santo II.

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Porque nos concedes en cada momento lo que más conviene

y diriges sabiamente la nave de tu Iglesia,

asistiéndola siempre con la fuerza del Espíritu Santo,

para que, a impulso de su amor confiado,

no abandone la plegaria en la tribulación,

ni la acción de gracias en el gozo,

por Cristo, Señor nuestro.

 

A quien alaban los cielos y la tierra,

los ángeles y los arcángeles,

proclamando sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión

Donde hay caridad y amor ahí está Dios. El amor de Cristo es el que nos ha congregado aquí.

Oración después de la comunión

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que acabamos de recibir,

confirmen, Señor, en la verdad, a los ministros de tu Iglesia

y los impulsen a buscar en todo la gloria de tu nombre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

En una reunión espiritual o pastoral, misa n. 16.

6. POR LOS SACERDOTES

Antífona de entrada         Lc 4, 18. 19

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido, para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos, dice el Señor.

Oración colecta

Dios nuestro, que constituiste a tu Hijo

como Sumo y Eterno Sacerdote, concede a cuantos él eligió

como ministros y dispensadores de tus sacramentos,

permanecer fieles en el cumplimiento de su ministerio.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Señor, Dios nuestro, que para guiar y gobernar a tu pueblo,

has querido servirte del ministerio de los sacerdotes,

concédeles cumplir incansablemente tu voluntad,

para que, con su trabajo y su vida, busquen sólo tu gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Tú que has querido que los sacerdotes

estén al servicio del altar y de tu pueblo,

concédeles, Señor, por la fuerza de este sacrificio,

que su ministerio te sea siempre grato

y rinda frutos permanentes para tu Iglesia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión         Jn 17, 17-18

Padre santo, santifícalos en la verdad. Cómo tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Que este sacrificio eucarístico que te hemos ofrecido

y del cual hemos participado, santifique, Señor,

a tus sacerdotes y a todos tus fieles,

para que, en plena comunión contigo,

colaboren con todas sus fuerzas

a la edificación de tu Reino.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

7. POR EL SACERDOTE CELEBRANTE

A

sobre todo por el sacerdote con cura de almas

Antífona de entrada       Cf. Col 1, 25. 28

He sido constituido ministro de la Iglesia por disposición de Dios. Predicamos a Cristo a fin de que todos sean perfectos en Cristo Jesús.

Oración colecta

Tú, que no por mis méritos

sino por la generosidad de tu gracia,

quisiste ponerme al frente de esta familia tuya,

concédeme, Señor, desempeñar un ministerio digno de ti

y guiar, con tu auxilio, a la comunidad que me has confiado.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro, que dispones con fuerza y suavidad

el destino de los hombres,

acepta los dones que tu bondad ha puesto en mis manos

y, por el poder de este sacrificio,

únenos, a pueblo y sacerdote, en un solo corazón,

para que no le falte al pastor la docilidad de los fieles,

ni a los fieles la solicitud del pastor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión             Jn 15, 9

Como el Padre me ama, así os amo yo. Permaneced en mi amor, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Padre todopoderoso y eterno,

origen y plenitud de todas las virtudes,

concédeme buscar siempre la justicia y la verdad

para que, con la palabra y el ejemplo,

lleve a los fieles al conocimiento de tu gracia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

Antífona de entrada          Sal 15, 2. 5

Yo le digo a Dios: Tú eres mi Señor, fuera de ti no hay ningún bien. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus manos.

Oración colecta

Dios misericordioso,

escucha mi oración

e ilumíname con la gracia del Espíritu Santo,

para que pueda celebrar dignamente tus misterios,

servir con fidelidad a tu Iglesia

y gozar de tu amor eternamente.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, estos dones que te presentamos

y, mirando a tu Cristo, sacerdote y víctima,

concédeme a mí, que participo de su sacerdocio,

ofrecerme siempre como oblación espiritual

agradable a tus ojos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Cf. Lc 22, 28-30

Yo os voy a dar el Reino para que comáis y bebáis a mi mesa, dijo Jesús a los que habían perseverado con él en sus pruebas.

Oración después de la comunión

Padre santo,

que me has fortalecido con el pan del cielo

y me has dado a gustar el cáliz de la nueva alianza,

concédeme servirte con dedicación constante

y gastar mi vida en la salvación de mis hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

C

en el aniversario de la propia ordenación

Antífona de entrada         Jn 15, 16

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os elegí a vosotros y os he destinado para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto permanezca, dice el Señor.

Oración colecta

Padre santo, tú que me has llamado,

no por méritos míos sino por gracia tuya,

a participar del eterno sacerdocio de Cristo

en el servicio de tu Iglesia,

concédeme anunciar tu Evangelio con bondad y valentía

y administrar con fidelidad tus sacramentos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Por el sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte,

concédeme, Señor,

desempeñar mejor el ministerio sacerdotal,

que sin mérito alguno mío tú me has confiado.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión              Cf. 1 Cor 10, 16

El cáliz de bendición que bendecimos es la comunión con la sangre de Cristo, y el pan que partimos es la comunión con el cuerpo de Cristo.

Oración después de la comunión

Recordando, Señor, lleno de gratitud hacia ti,

el día de mi ordenación sacerdotal,

he celebrado con gozo esta Eucaristía;

concédeme por ella ser en mi vida

el Cristo que ofrecí y recibí en este sacrificio.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

8. POR LOS MINISTROS DE LA IGLESIA

Antífona de entrada       Cor 12, 4-6

Los carismas son diferentes, pero el Espíritu es el mismo. Son diferentes los ministerios, pero el Señor es el mismo. Las actividades son diferentes, pero el Dios que obra todo en todos es el mismo.

Oración colecta

Dios nuestro,

que enseñaste a los ministros de tu Iglesia,

a no buscar que alguien los sirva, sino a servir a todos,

concédeles ser infatigables en el don de sí mismos,

constantes en la oración, alegres y bondadosos

en el ejercicio de su ministerio.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Padre santo, nuestros dones

y concédenos seguir

el ejemplo de humildad y servicio a los demás

que nos dejó tu Hijo Jesucristo

al lavar los pies de los Apóstoles.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión          Lc 12, 37

Dichosos aquellos criados a quienes el Señor, al llegar, encuentre en vela. Los hará sentar a la mesa y él mismo les servirá.

Oración después de la comunión

Concede, Señor,

a tus hijos alimentados con esta Eucaristía,

ser fieles ministros del Evangelio,

de los sacramentos y de la caridad,

para bien de tu pueblo y gloria de tu nombre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

9. POR LAS VOCACIONES SACERDOTALES

Antífona de entrada           Mt 9, 38

Rogad al dueño de la mies que mande operarios a sus campos, dice el Señor a sus discípulos.

Oración colecta

Señor, tú que eres quien provee

de pastores a la comunidad cristiana,

haz que tu Espíritu suscite en ella

sacerdotes dignos del altar

y los llene de piedad y fortaleza

para anunciar tu Evangelio.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor,

con bondad, los dones y oraciones de tu pueblo;

multiplica en él las vocaciones sacerdotales

y hacías perseverar en tu amor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión            1 Jn 3, 16

En esto hemos conocido lo que es el amor de Dios: en que dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.

Oración después de la comunión

Con la fuerza de este sacramento de amor

que hoy hemos celebrado,

haz, Señor, madurar las vocaciones

que a manos llenas sembraste en el campo de la Iglesia,

a fin de que sean muchos los que elijan

servirte en sus hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

10. POR LOS RELIGIOSOS

Antífona de entrada          Sal 36, 3-4

Pon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas.

Oración colecta

Dios nuestro,

que inspiras y llevas a término todo santo propósito.

conduce a tu pueblo por el camino de la salvación

y haz que, cuantos lo dejaron todo para consagrarse a ti

y seguir a Cristo casto, pobre y obediente,

sean fieles en tu servicio y en el de sus hermanos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Por medio de este sacrificio que te ofrecemos,

santifica, Señor,

a los que has congregado en tu nombre

a fin de que, cumpliendo con fidelidad sus votos,

te sirvan con absoluta entrega.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión                1 Re 19, 7

El ángel del Señor le dijo a Elías: Levántate y come, porque aún te queda un largo camino.

O bien:                      Ap 22, 17. 20

El Espíritu y la esposa dicen: Ven. Amén. Ven, Señor Jesús.

Oración después de la comunión

A quienes tu amor ha congregado

y hecho partícipes de un mismo pan,

concédeles, Señor, ayudarse y estimularse mutuamente

en la práctica de la caridad y de las buenas obras,

para que, con una vida santa, den testimonio eficaz de Jesucristo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

11. POR LAS VOCACIONES RELIGIOSAS

Antífona de entrada           Mt 19, 21

Si quieres ser perfecto, anda y vende todo lo que tienes, reparte el dinero entre los pobres y después ven y sígueme, dice el Señor.

Oración colecta

Padre santo,

que llamas a todos tus hijos

a la perfección de la caridad

e invitas a algunos a seguir más de cerca

los ejemplos de Cristo, concede a quienes has elegido

para esta vocación especial

vivir de tal manera, que sean

para la Iglesia y para el mundo,

un signo elocuente de tu Reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien para decirla los mismos religiosos:

Bendice, Señor, a esta familia religiosa

con nuevas vocaciones y mírala con amor,

para que pueda alcanzar la caridad perfecta

y colaborar eficazmente a la salvación de los hombres.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Padre santo,

los dones que te presentamos

y concede a cuantos se han propuesto

seguir con entusiasmo a tu Hijo

por el camino estrecho de la perfección evangélica,

servirle con libertad de espíritu

y en fraternidad verdadera.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión                          Cf. Mt 19, 27.28.29

En verdad os digo que vosotros, los que habéis abandonado todo por seguirme, recibiréis cien veces más y obtendréis la vida eterna, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Fortalece, Señor, con este sacramento,

a las comunidades religiosas a fin de que,

permaneciendo fieles a su vocación,

muestren al mundo una imagen viva de tu Hijo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

O bien para decirla los mismos religiosos:

Por esta participación en tu Eucaristía,

concédenos, Señor, apegamos siempre a tu voluntad

para buscar sólo el Reino de Dios y su justicia,

y dar al mundo un testimonio de tu amor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

12. POR LOS LAICOS

Antífona de entrada       Mt 13, 33

El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la mezcló

con un costal de harina, y toda la masa acabó por fermentar.

Oración colecta

Señor, tú que has querido

que la fuerza del Evangelio transforme al mundo,

concede a cuantos has llamado a vivir

en medio de los deberes y ocupaciones temporales,

desempeñar su propio trabajo con espíritu evangélico,

para contribuir así a la santificación del mundo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro,

que en tu designio de salvar a todos los hombres

por el sacrificio de Cristo,

llamas también a los laicos al trabajo apostólico,

concédeles, por ese mismo sacrificio

que hoy vamos a ofrecerte,

impregnar el mundo de espíritu evangélico

y ser fermento de su santificación.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión               Sal 99, 2

Alabemos a Dios, todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y entremos con júbilo en su templo. Aleluya.

O bien:         Jn 15, 8

La gloria de mi Padre consiste en que deis mucho fruto y os manifestéis así como discípulos míos, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Con la fuerza de esta Eucaristía,

mediante la cual nos haces participar de tu gracia,

fortalece, Señor, a tus hijos, a fin de que,

en cualquier trabajo que desempeñen en el mundo,

vivan los principios evangélicos

y hagan así que tu Iglesia esté presente y activa

en los problemas actuales.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

13. POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

Esta misa puede decirse aun los domingos ordinarios, en que se efectúan celebraciones especiales por la unidad de los cristianos.

A

Antífona de entrada      Jn 10, 14-15

Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, de la misma manera que el Padre me conoce a mí y yo al Padre; y doy la vida por ellas.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno,

tú que reúnes a los que están dispersos

y los mantienes en la unidad,

mira con amor a todos los cristianos,

a fin de que, cuantos están consagrados por un solo bautismo

formen una sola familia,

unida por el amor y la integridad de la fe.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Señor, tú que nos amas tanto,

envía sobre nosotros la gracia abundante de tu espíritu,

para que, viviendo con verdad nuestro cristianismo,

demos al mundo testimonio de la verdad

y busquemos confiados la unidad de todos los creyentes

en la paz verdadera.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, tú que con un solo y único sacrificio, el de tu Hijo,

redimiste a tu pueblo y lo adoptaste para siempre,

concédele, los dones de la unidad y de la paz.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

LA UNIDAD DE LA IGLESIA, CUERPO DE CRISTO.

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

Por Cristo, nuestro Señor.

 

Por él nos has conducido

al conocimiento de la verdad,

para hacernos miembros de su Cuerpo

mediante el vínculo de una misma fe

y un mismo bautismo;

por él has enviado sobre todas las gentes

a tu Espíritu Santo,

admirable constructor de la unidad

por la abundancia de sus dones,

que habita en tus hijos de adopción,

santifica a toda la Iglesia

y la dirige con sabiduría.

 

Por eso,

unidos al coro angélicos,

te alabamos con alegría, diciendo:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión                Cf. 1 Cor 10, 17

Todos los que participamos de un mismo pan y de un mismo cáliz, no obstante ser muchos, somos un solo cuerpo como uno solo es el pan.

Oración después de la comunión

Señor, que esta santa comunión que hemos recibido,

signo de nuestra fraternidad en Cristo,

realice la unidad en tu Iglesia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

Antífona de entrada          Sal 105, 47

Sálvanos, Señor Dios nuestro y reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.

Oración colecta

Dios nuestro, que has unido a gente de todas las naciones

en la alabanza de tu nombre,

concédenos amar y practicar cuanto nos mandas,

para que el pueblo cristiano,

el que tú has llamado a tu Reino,

viva unido por la fe y el amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Escucha, Señor, con bondad,

las plegarias de tu pueblo

y haz que los corazones de tus fieles

se unan en tu alabanza

y en un común arrepentimiento a fin de que,

superada toda división entre los cristianos

y en perfecta comunión,

tu Iglesia se encamine gozosa

hacia el Reino eterno.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Al celebrar el memorial de nuestra salvación,

imploramos, Señor, de tu bondad,

que este sacramento de amor

sea para todos nosotros signo de unidad

y vínculo de caridad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la unidad de la Iglesia.

Antífona de la comunión           Col 3, 14-15

Sobre todas las virtudes poned el amor, que es el vinculo de la perfecta unión; y que en vuestros corazones reine la paz de Cristo a la que habéis sido llamados en un solo cuerpo.

Oración después de la comunión

Señor, infunde en nosotros el espíritu de tu caridad

y, con la fuerza de este sacrificio eucarístico,

haz que cuantos creemos en ti

vivamos unidos en un mismo amor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

C

Antífona de entrada        Ef 4, 4-6

Un solo cuerpo y un solo espíritu, como también es una la esperanza de la vocación con la que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todo, lo penetra todo y está en todo.

Oración colecta

Señor, mira con bondad a tu pueblo y,

con los dones de tu Espíritu,

aumenta en todos los que creen en ti

el amor por la verdad, a fin de que busquemos

la perfecta unidad de tu familia y trabajemos por obtenerla.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Muéstranos, Señor, la abundancia de tu misericordia

y, por la acción del Espíritu Santo,

acaba con toda división entre los cristianos,

para que tu Iglesia se manifieste con mayor claridad

como signo de salvación

y el mundo crea en tu enviado Jesucristo,

que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas

Que a todos los que estamos unidos por el mismo bautismo,

nos purifique, Señor,

el sacrificio que vamos a ofrecerte

y nos haga participar algún día

de los mismos sacramentos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la unidad de la Iglesia.

Antífona de la comunión        Jn 17, 21.23

Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, dice el Señor. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en la unidad.

Oración después de la comunión

Al participar del sacramento de tu Hijo,

te pedimos, Señor,

que santifiques y renueves a tu Iglesia,

a fin de que todos los que nos gloriamos del nombre de cristianos

podamos servirte en la unidad de la fe.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

14. POR LA EVANGELIZACION DE LOS PUEBLOS

Esta misa puede decirse aun los domingos ordinarios dedicados a las obras misionales, cuando éstos no caigan en algún domingo de Adviento, de Cuaresma o de Pascua, o en alguna solemnidad.

A

Antífona de entrada          Sal 66, 2-3

Que el Señor se apiade dé nosotros y nos bendiga; que haga brillar su rostro sobre nosotros,

para que se conozca en la tierra su camino y entre todos los pueblos, su salvación.

Oración colecta

Dios nuestro, que quieres que todos los hombres se salven

y lleguen al conocimiento de la verdad,

mira la abundancia de tu mies y envíale operarios

para que se anuncie el Evangelio a toda creatura;

y tu pueblo, congregado por la palabra que da vida

y sostenido con la fuerza de los sacramentos,

avance por el camino de la salvación y del amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios nuestro, que enviaste a tu Hijo al mundo

como luz verdadera, concédenos el Espíritu

que nos prometiste, para que difunda la verdad y suscite la fe

en los corazones de los hombres, a fin de que todos,

renacidos a una vida nueva por el bautismo,

lleguemos a pertenecer a tu pueblo santo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, el rostro de tu ungido,

que se entregó a la muerte

para salvación de todos

y haz que, por mediación suya,

tu nombre sea glorificado

entre los hombres

y en todas las partes de la tierra

te sea ofrecido el único y perfecto sacrificio.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión          Mt 28, 20

Enseñad a todos los pueblos a observar lo que yo os he mandado, dice el Señor. Y sabed que yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Oración después de la comunión

Con el auxilio de este sacramento

de salvación eterna,

del que acabamos de participar,

haz, Señor, que la verdadera fe

se extienda por todo el mundo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

Antífona de entrada        Sal 95, 3-4

Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones, porque grande es el Señor y digno de toda alabanza.

Oración colecta

Señor y Dios nuestro,

que has querido que tu Iglesia

sea sacramento de salvación para todos los hombres,

a fin de que la obra redentora de tu Hijo

perdure hasta el fin de los tiempos,

haz que tus fieles caigan en la cuenta

de que están llamados a trabajar

por la salvación de los demás,

para que todos los pueblos de la tierra

formen una sola familia

y surja una humanidad nueva en Cristo nuestro Señor,

que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, como aceptaste la gloriosa pasión de tu Hijo,

dígnate aceptar también por la salvación del mundo

los dones y plegarias de tu Iglesia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Sal 116, 1-2

Alabad al Señor todas las naciones, aclamadlo todos los pueblos, porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre.

O bien:                      Mc 16, 15

Id por todo el mundo a proclamar la Buena Nueva a todas las naciones, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Señor,

que la participación en tu mesa nos santifique

y que la redención que tu Hijo consumó en la cruz,

sea recibida con gozo en todo el mundo

por medio del sacramento de tu Iglesia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

15. POR LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS

Antífona de entrada       Cf. Sal 73, 19-22

Acuérdate, Señor, de tu alianza y no abandones a quienes son perseguidos por alabar tu nombre. Levántate, Señor, sal por tu causa y no eches al olvido los ruegos de los que te imploran.

O bien:                          Hch 12, 5

Mientras custodiaban a Pedro en la cárcel, la comunidad oraba a Dios por él insistentemente.

Oración colecta

Dios nuestro, que en tu misteriosa providencia

has querido asociar tu Iglesia

a los sufrimientos de tu Hijo,

concede a los fieles que sufren persecución

a causa de tu nombre

el don de la paciencia y de la caridad,

para que puedan dar testimonio fiel y creíble de tus promesas.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, nuestras humildes ofrendas y oraciones

y concede, a cuantos padecen persecución

por servirte con fidelidad, el gozo de verse asociados

al sacrificio de tu Hijo Jesucristo y la íntima certeza

de que se hayan escritos sus nombres

en el libro de los elegidos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión         Mt 5, 11-12

Bienaventurados vosotros cuando os injurien y os persigan por mi causa, dice el Señor; alegraos y saltad de contento porque vuestra recompensa será grande en los cielos.

O bien:                      Mt 10, 32

A quien me reconozca delante de los hombres yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Con la fuerza de este sacramento,

confírmanos, Señor, en la verdad

y concede a nuestros hermanos perseguidos

la fuerza y la alegría que da al cristiano

el ir con su cruz detrás de Cristo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

16. EN UNA REUNIÓN ESPIRITUAL O PASTORAL

Antífona de entrada         Mt 18, 20

Donde están dos o tres congregados en mi nombre, ahí estoy yo con ellos, dice el Señor.

O bien:                 Col 3, 14-15

Sobre todas las virtudes poned la caridad, que es el vínculo de perfecta unión; y que en vuestros corazones reine la paz de Cristo.

Oración colecta

Infúndenos, Señor,

el espíritu de inteligencia,

de verdad y de paz,

para que nos esforcemos en conocer lo que te agrada

y lo pongamos en práctica de común acuerdo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Concédenos, Señor,

sentir en medio de nosotros la presencia de tu Hijo,

prometida a cuantos se reunieran en su nombre,

a fin de que,

actuando con espíritu de verdad y de amor,

experimentemos la abundancia de su gracia,

de su misericordia y de su paz.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor,

con bondad las ofrendas que te presentamos

y concédenos comprender con claridad y proclamar con valor,

lo que es justo y grato a tus ojos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio del Espíritu Santo II.

Antífona de la comunión

Donde hay caridad y amor, ahí está Dios; y el amor de Cristo es el que nos ha congregado aquí.

Oración después de la comunión

Que esta comunión,

Dios de misericordia,

nos confirme en tu santa voluntad

para que demos testimonio de ti en todas partes.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

II. POR LAS NECESIDADES PÚBLICAS

17. POR LA PATRIA O POR LA SOCIEDAD CIVIL

Oración colecta

Señor, tú que guías al universo con sabiduría y amor,

escucha las oraciones que te dirigimos

por nuestra patria,

a fin de que la prudencia de sus gobernantes

y la honestidad de los ciudadanos

mantengan la concordia y la justicia

y se alcancen el verdadero progreso y la paz.

Por nuestro Señor Jesucristo.

18. POR LA AUTORIDAD CIVIL

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno;

en cuyas manos están las esperanzas de los hombres

y los derechos de los pueblos,

ilumina a quienes nos gobiernan para que, con tu ayuda,

promuevan en todas partes la prosperidad,

la paz y la libertad.

Por nuestro Señor Jesucristo.

19. POR LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES

Oración colecta

Señor y Dios nuestro, que de manera tan admirable

lo dispones todo y todo lo gobiernas,

bendice a los representantes de las naciones,

reunidos en asamblea, e infunde en ellos tu espíritu

de sabiduría para que, de acuerdo con tu voluntad,

tomen decisiones justas para el bien común y por la paz.

Por nuestro Señor Jesucristo.

20. POR EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

Oración colecta

Dios y Señor nuestro,

de quien procede toda autoridad legítima,

concede a nuestro primer mandatario

un atinado ejercicio de su mandato, para que,

respetando siempre tus derechos, busque promover,

como es tu voluntad, la paz y el bienestar de su pueblo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

21. POR EL PROGRESO DE LOS PUEBLOS

Antífona de entrada          1 Jn 3, 17

Si alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad, y sin embargo, no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?

Oración colecta

Dios nuestro, que diste un origen idéntico a todos los pueblos

y quisiste formar con ellos una sola familia,

llena los corazones con el fuego de tu amor

y suscita en todos los hombres

el deseo de un progreso justo y fraternal,

a fin de que, con los bienes que has destinado para todos,

se realice cada uno como persona humana

y, suprimida toda discriminación,

reinen en el mundo la igualdad y la justicia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, los dones y plegarias de tu Iglesia

y haz que todos los hombres se llenen

del espíritu de hijos de Dios, a fin de que,

superadas por amor todas las desigualdades,

lleguen los pueblos a formar en tu paz una sola familia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión                 Cf. Sal 103, 13. 14. 15

La tierra se sacia, Señor, de tu acción fecunda. Así sacas pan de los campos y vino que alegra el corazón del hombre.

O bien:                  Lc 11, 9

Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Que de nuestra participación en este sacramento de unidad,

mediante el cual renuevas

constantemente a la familia humana,

obtengamos, Señor, un amor auténtico y eficaz

que nos impulse a promover el progreso de los pueblos

y a realizar, en la caridad, las exigencias de la justicia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

22. POR LA PAZ Y LA JUSTICIA

Antífona de entrada            Cf. Sir 36, 18-19

Señor, concede la paz a los que en ti esperan; escucha las oraciones de tus hijos y guíanos por el camino de la justicia.

Oración colecta

Dios nuestro, que llamas hijos tuyos a los que promueven la paz,

concédenos trabajar incansablemente por establecer la justicia,

sin la cual es imposible garantizar

una paz auténtica y duradera.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios nuestro,

que cuidas de todos los hombres con amor paternal

y diste a todos un origen idéntico,

concédenos formar una sola familia

en la que reine siempre el amor y la paz.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios nuestro,

tú que creaste el universo y diriges la historia,

escucha nuestras oraciones y concede a nuestro mundo inquieto

la paz verdadera, para que podamos reconocer y alabar,

llenos de gozo, tu misericordia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios no sólo de la paz, sino la paz misma,

quien no puede comprender quien siembra la discordia,

ni aceptar quien ama la violencia,

concede a quienes trabajan por la paz

perseverar en su propósito y a quienes la obstaculizan,

olvidarse del odio.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien: Para fomentar la concordia: misa n. 42.

Oración sobre las ofrendas

Te ofrecemos, Señor,

bajo los signos sacramentales del pan y del vino,

el sacrificio de tu Hijo, rey de la paz,

para que este misterio de unidad y de amor,

reafirme la fraternidad entre todos tus hijos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión               Mt 5, 9

Bienaventurados los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios.

O bien:          Jn 14, 27

Mi paz os dejo, mi paz os doy, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Concédenos, Señor, el espíritu de tu amor,

a fin de que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre dé tu Hijo,

fomentemos entre todos los hombres

la paz que él mismo nos dejó.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

22 bis. POR LA RECONCILIACIÓN

Lo que va entre corchetes, se dice con ocasión de algún tiempo especial dedicado a la penitencia.

Antífona de entrada

Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé en cualquier tribulación

en que me llamen, y seré siempre su Dios.

Oración colecta

Dios de clemencia y de reconciliación,

que concedes a los hombres

días especiales de gracia

para que te reconozcan

como creador y Padre de todos,

mira con bondad a tus hijos

[en este tiempo de penitencia]

y ayúdanos a aceptar de corazón

tu mensaje de paz,

para que podamos cumplir tu voluntad

de hacer reinar en todos a tu Hijo Jesucristo,

que vive y reina contigo.

O bien, sobre todo en tiempo pascual:

Dios nuestro,

autor de la verdadera libertad,

que quieres reunir a todos los hombres

en un solo pueblo, libre de la esclavitud del pecado,

[y nos concedes para ello este

tiempo especial de gracia y bendiciones]

ayúdanos a liberarnos de todo lo que nos mantiene divididos

para que tu Iglesia pueda manifestarse ante el mundo

como sacramento universal de salvación

y como signo e instrumento de tu amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, con bondad,

los dones que tu Iglesia te presenta

y, por este memorial de la muerte de tu Hijo,

que con su sangre borró nuestros pecados

y nos reconcilió contigo,

concédenos [al celebrar con alegría este tiempo de gracia]

que podamos hacer partícipes a todos de la paz de Cristo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio dominical I del tiempo ordinario, o común I.

Antífona de la comunión         Mt 11, 28

Venid a mí todos los que estáis agobiados y oprimidos, y yo os auxiliaré, dice el Señor.

O bien:                    Jn 16, 24

Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

que hemos recibido en este sacramento de unidad,

nos llene de tu amor, para que podamos ser en todas partes,

instrumentos de tu paz.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

23. EN TIEMPO DE GUERRA O DE DESORDEN

Antífona de entrada       Jer 29, 11.12. 14

Yo tengo designios de paz y no de aflicción, —dice el Señor—. Me invocaréis y yo os escucharé y os libraré de vuestra esclavitud donde quiera que os encontréis.

O bien:                       Sal 17, 5-7

Me rodearon gemidos de muerte, me ahogaban los lazos mortales; pero en mi tribulación invoqué al Señor y él escuchó mi súplica desde su santuario.

Oración colecta

Dios de misericordia y fortaleza,

tú que condenas las guerras

y humillas el orgullo de los poderosos,

aparta de nosotros la violencia y la aflicción,

para que así podamos llamarnos en verdad hijos tuyos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios nuestro, que das la paz y te complaces en ella

y a quien conocer es vivir y servir es reinar,

protege de toda agresión a quienes confiamos en ti,

para que podamos dedicarnos sin temor a tu servicio.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recuerda, Señor, que tu Hijo es nuestra paz

y que con su sangre destruyó nuestros odios,

míranos con misericordia en esta aflicción

y concédenos que este memorial de su sacrificio

devuelva a la humanidad que tú amas,

la tranquilidad y la paz.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión             Jn 14, 27

Mi paz os dejo, mi paz os doy, dice el Señor; pero no os la doy como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde.

Oración después de la comunión

Tú que nos has alimentado con el único pan

que conforta el corazón del hombre,

concédenos, Señor,

superar felizmente los horrores de la guerra,

para vivir según tu ley, en la justicia y en la fraternidad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

III. EN DIVERSAS CIRCUNTANCIAS PÚBLICAS

25. AL COMIENZO DEL AÑO CIVIL

Esta misa puede decirse en los primeros días del año, con excepción del 1 de enero, solemnidad de Santa María, Madre de Dios.

Antífona de entrada           Sal 64, 12

Bendice, Señor, con tu bondad este nuevo año y tus campos se llenarán de frutos.

O bien:                          Mt 28, 30

Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor. Aleluya.

Oración colecta

Dios eterno, principio de toda creatura,

concédenos durante este año,

que desde hoy te dedicamos,

no carecer de lo necesario para la vida

y dar testimonio de ti

con nuestras buenas obras.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que te sean gratas, Señor,

las ofrendas que te presentamos,

para que todos los que celebramos con alegría

el principio de este nuevo año,

podamos vivirlo día a día en tu amistad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión            Heb 13, 8

Cristo es siempre el mismo, ayer, hoy y por todos los siglos.

Oración después de la comunión

Permanece, Señor, en medio del pueblo

que ha participado en esta Eucaristía

y se confía siempre a tu protección,

a fin de que, a lo largo del año que se inicia,

se vea libre de todo peligro.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

25. POR LA SANTIFICACION DEL TRABAJO

A

Antífona de entrada        Gn 1, 1.27.31

En el principio creó Dios el cielo y la tierra. Creó Dios al hombre a su imagen. Y vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno.

O bien:                  Sal 89, 17

Señor, muéstrate bondadoso con nosotros y haz fecundo el trabajo de nuestras manos.

Oración colecta

Dios nuestro, creador de todas las cosas,

que impusiste a los hombres el deber del trabajo,

bendice las obras que iniciamos

para que contribuyan al bienestar de la sociedad

y a la difusión de tu Reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios nuestro, que por medio del trabajo del hombre

diriges y perfeccionas constantemente

la obra inmensa de tu creación,

haz que todos los hombres encuentren trabajo digno

en el que se realicen a sí mismos y, en un esfuerzo común,

contribuyan al progreso de todos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Tú que con este pan y este vino que te presentamos

das al hombre el alimento que lo sostiene

y el sacramento que lo renueva, concédenos, Señor,

no carecer nunca de esta ayuda del cuerpo y del espíritu.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio dominical V del tiempo ordinario.

Antífona de la comunión                Col 3, 17

Todo lo que hagáis de palabra o de obra, hacedlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre.

Oración después de la comunión

Señor, tú que nos has alimentado

con el sacramento de la unidad y del amor,

concédenos desempeñar con fe el trabajo que nos has encomendado

para obtener nuestro diario sustento

y cooperar a la edificación de tu Reino.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

Oración colecta

Señor, tú que has querido que por medio de su trabajo

el hombre llegue a dominar las fuerzas de la naturaleza,

concédenos desempeñar nuestras labores

con verdadero espíritu cristiano;

así seremos colaboradores tuyos

en el perfeccionamiento de la creación

y proclamaremos, con nuestros hermanos,

una caridad realmente eficaz.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, los dones de tu Iglesia

y concédenos que, por medio de nuestro trabajo,

simbolizado en este pan y este vino que te presentamos,

cooperemos a la obra redentora de Cristo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración después de la comunión

Tú que nos has alimentado con el pan eterno,

concédenos también, Señor,

lo necesario para la vida temporal.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

26. EN EL TIEMPO DE LA SIEMBRA

A

Antífona de entrada          Sal 89, 17

Señor, muéstrate bondadoso con nosotros y haz fecundo el trabajo de nuestras manos.

Oración colecta

Señor, confiados en tu ayuda

hemos echado al surco las semillas,

haz fecundo nuestro trabajo a fin de que,

el humilde esfuerzo de tus hijos,

sea recompensado con una abundante cosecha.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro,

tú que eres el verdadero autor de los frutos de la tierra

y de los frutos del espíritu,

haz rendir nuestro trabajo

para que podamos recoger cosechas abundantes

y sirva para tu gloria lo que sólo debemos a tu providencia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio dominical V del tiempo ordinario.

Antífona de la comunión             Sal 84, 13

El Señor nos dará su lluvia y nuestra tierra producirá su fruto.

Oración después de la comunión

Señor, tú que nos alimentas con tus sacramentos

y eres en quien vivimos, nos movemos y somos,

bendice el trabajo de nuestras manos,

para que podamos obtener de esta semilla

nuestro diario sustento.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

Oración colecta

Bendice, Señor, a tu pueblo a fin de que,

por tu misericordia, nuestra tierra produzca sus frutos

y podamos gozar de ellos con gratitud, alabando tu santo nombre.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, nuestros dones,

a fin de que, quienes te presentamos

este pan hecho con granos de trigo, que va a ser convertido

en el Cuerpo de tu Hijo, podamos alegrarnos

de ver nuestras semillas convertidas en cosechas abundantes,

gracias a tu bendición.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Concédenos, Padre todopoderoso, cosechas abundantes

a fin de que, menos preocupados ya

por el sustento del cuerpo, podamos buscar el bien de nuestra alma

y conseguir algún día la felicidad eterna,

de la que nos has dado una prenda en este sacramento.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

27. PARA DESPUES DE LA COSECHA

Antífona de entrada        Sal 66, 7-8

La tierra produjo su fruto. ¡Que el Señor, nuestro Dios, sea alabado!

Oración colecta

Señor y Padre bueno,

que confiaste al hombre los recursos de la tierra,

haz que esta nueva cosecha,

fruto de tu amor y del trabajo humano,

lleve tranquilidad a nuestro hogar,

coopere al bien común

y a glorificar tu nombre.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Te damos gracias, Señor,

por los frutos que la tierra

ha producido para sustento de los hombres

y te pedimos, que tú que haces fecunda la semilla

y la multiplicas con generosidad,

hagas que en igual medida madure en todos nosotros

el germen de la justicia

y el fruto de la caridad.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Santifica, Señor,

estos frutos de la tierra

que te presentamos como acción de gracias

y tú, que has hecho fecundo

el trabajo de los campos,

haz que tu palabra crezca en nosotros

y dé frutos de vida eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio dominical V del tiempo ordinario.

Antífona de la comunión        Sal 103, 13. 14. 15

Con los frutos de tu lluvia, llenas, Señor, la tierra, para que el hombre pueda sacar de ella pan y el vino que regocija su corazón.

Oración después de la comunión

Señor,

concédenos que este sacrificio de salvación

que te ofrecemos en acción de gracias

por nuestra cosecha,

produzca en nosotros frutos celestiales.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

28. EN TIEMPO DE HAMBRE O POR LOS QUE PADECEN HAMBRE

A

Antífona de entrada       Sal 73, 20.19

Acuérdate, Señor, de tu alianza y no olvides para siempre la vida de tus pobres.

Oración colecta

Señor, tú que cuidas de todas tus creaturas,

porque eres bueno y todopoderoso,

concédenos demostrar prácticamente nuestro amor

a los hermanos que padecen hambre,

para que, libres de esa aflicción

puedan servirte con libertad y alegría.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que el sacrificio eucarístico que vamos a ofrecerte,

signo de la abundancia de la vida divina

y de la unidad en la caridad,

nos impulse, Señor,

a cumplir la obligación fraterna de compartir el pan.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión                Mt 11, 28

Venid a mí todos los que estáis hambrientos y agobiados, que yo os alimentaré, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Que el pan de vida que descendió del cielo,

nos impulse, Señor,

a socorrer a nuestros hermanos menesterosos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

Otras oraciones que se pueden decir en regiones afectadas por el hambre

Oración colecta

Señor, tú que no quieres la muerte sino la vida

y proporcionas alimento a todas las creaturas,

ten misericordia de tus hijos

y líbranos del hambre,

para que podamos servirte con diligencia y alegría.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor,

estos humildes dones que te ofrecemos

en este tiempo de pobreza y de hambre,

para que nos los conviertas en signo y primicia

de tu generosidad paterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Que el pan del cielo que acabamos de recibir,

nos llene, Señor, de fuerza y de esperanza,

para poder superar estos momentos difíciles

y proveer a nuestras necesidades

y a las de nuestros hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

29. POR LOS PRÓFUGOS Y EXILIADOS

Antífona de entrada           Sal 90, 11

El Señor ha mandado a sus ángeles que te cuiden donde quiera que vayas.

O bien:           Jer 29, 11. 12. 14

Yo tengo designios de paz y no de aflicción, dice el Señor. Me invocaréis y yo os escucharé

y os libraré de vuestra esclavitud donde quiera que os encontréis.

Oración colecta

Señor, tú que a nadie ves como a un extraño

y a nadie dejas sin tu protección,

apiádate de los prófugos y de los exiliados

y de cuantos se encuentran lejos del hogar;

concédeles a ellos volver a la patria y al calor familiar

y danos a nosotros un amor como el tuyo

para con los necesitados y los forasteros.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, tú que quisiste que tu Hijo muriera

para reunir en una sola familia

a todos los hombres dispersos por el mundo,

concédenos que este sacrificio eucarístico, signo de unidad y de paz,

haga que todos nos reconozcamos como hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión                Sal 90, 2

Dios mío, tú eres mi refugio y mi fortaleza, en ti he puesto mi esperanza.

Oración después de la comunión

Tú, Señor, que nos has alimentado

con un mismo pan y un mismo cáliz,

suscita en nosotros un espíritu nuevo

de comprensión humana

y de hospitalidad evangélica

para cuantos se encuentran lejos

de su familia y su patria,

a fin de que algún día,

tú nos reúnas a todos en tu casa para siempre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

30. POR LOS CAUTIVOS

Antífona de entrada       Sal 87, 2-3

Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia. Que llegue hasta ti mi súplica, presta oído a mi clamor.

Oración colecta

Señor, tú que quisiste que tu Hijo tomara la condición de siervo,

para redimir al hombre de la esclavitud del pecado,

concede a nuestros hermanos cautivos

volver a disfrutar de la libertad que otorgaste

a todos los hombres por ser hijos tuyos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Por este sacramento de la redención humana

que vamos a ofrecerte, concede, Señor,

a nuestros hermanos cautivos retornar pronto al hogar

y disfrutar siempre de libertad verdadera.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión                Sal 68, 31, 34

En mi cantar exaltaré tu nombre, proclamaré tu gloria agradecido. Porque el Señor jamás desoye al pobre ni desprecia al que se halla encadenado.

Oración después de la comunión

Por el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

que fueron el precio de nuestra libertad,

te rogamos, Señor, que libres a nuestros hermanos

de sus cadenas y les concedas servirte con fidelidad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

31. POR LOS ENCARCELADOS

Oración colecta

Padre santo y misericordioso,

ya que sólo tú conoces los secretos de la conciencia

y quién es inocente o quién necesita tu perdón,

escucha nuestras súplicas por quienes están encarcelados,

para que sobrelleven su pena con paciencia y esperanza

y puedan retornar cuanto antes a los suyos,

y sean recibidos sin resentimientos en la comunidad.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien: por los encarcelados a causa del Evangelio, Cf. oraciones como en la misa n. 15.

32. POR LOS ENFERMOS

Antífona de entrada           Sal 6, 3-4

Ten piedad de mí, Señor, porque me encuentro sin fuerzas. Cúrame, Señor, porque la enfermedad me aflige.

O bien:                      Cf. Is 53, 4

El Señor ha cargado con nuestros sufrimientos, ha soportado nuestros dolores.

Oración colecta

Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo unigénito

soportara nuestros sufrimientos,

para enseñarnos el valor de la enfermedad y la paciencia;

escucha nuestras súplicas por nuestros hermanos enfermos

y concede a cuantos están afligidos por el dolor,

las penas y la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos

entre aquellos que el Señor ha llamado bienaventurados,

y de saberse unidos para salvación del mundo,

a la pasión de Cristo, que vive y reina contigo

en la unidad del Espíritu Santo y es Dios

por los siglos de los siglos.

O bien:

Omnipotente y eterno Dios,

salvación eterna de los que creen en ti,

escucha las súplicas que te dirigimos por tus hijos enfermos,

para que, recuperada la salud, puedan darte gracias

entre tu pueblo santo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro,

cuya providencia dirige cada momento de nuestra vida,

recibe las súplicas y las ofrendas con que imploramos tu misericordia

por nuestros hermanos enfermos, para que la preocupación de ahora

por su enfermedad, se nos convierta pronto en gozo por su salud.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión                Col 1, 24

Así completo en mi carne los dolores de Cristo, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.

Oración después de la comunión

Dios nuestro, auxilio inefable en la enfermedad,

ayuda con tu poder a estos hijos tuyos enfermos,

para que, aliviados por tu misericordia,

vuelvan a ocupar su lugar en la asamblea de tus fieles.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

33. POR LOS MORIBUNDOS

Antífona de entrada        Rm 14, 7-8

Ninguno de nosotros vive para sí mismo ni muere para si mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor. Así que, tanto en la vida como en la muerte, somos del Señor.

O bien:                      Cf. Is 53, 4

El Señor soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores.

Oración colecta

Dios omnipotente y misericordioso,

que con la muerte de Cristo abriste a los hombres

las puertas de la vida eterna,

ten compasión de nuestro hermano (hermana) N. que agoniza,

a fin de que, asociado (asociada) a la pasión de tu Hijo

y sellado (sellada) con su sangre,

pueda llegar purificado (purificada) a tu presencia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Señor omnipotente y misericordioso,

que continuamente demuestras tu amor a tus hijos,

escucha nuestras oraciones por los que hoy van a morir,

a fin de que la sangre preciosa de tu Hijo, nuestro redentor,

los purifique de todo pecado

y los haga descansar para siempre en tus brazos,

llenos de misericordia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte

por nuestro hermano (hermana) N.,

que se extingue a la vida terrena,

lo (la) purifique, Señor, de toda culpa,

a fin de que, después de haber soportado aquí

los sufrimientos que tu voluntad dispuso,

entre en el descanso eterno que tú le has preparado.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión                Col 1, 24

Completo en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.

O bien:         Jn 6,54

El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, dice el Señor, y yo lo resucitaré el último día.

Oración después de la comunión

Por esta Eucaristía, conforta, Señor, con tu gracia

a nuestro hermano (nuestra hermana) N.

para que en la hora de su muerte

no sea vencido (a) por el enemigo

y merezca llegar a la vida eterna

en compañía de tus ángeles.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

34. EN TIEMPO DE TERREMOTO

Oración colecta

Dios nuestro,

que diste a la tierra su propia estabilidad,

calma nuestros temores

y atiende nuestras súplicas

para que nos veamos libres de los peligros de este sismo,

experimentemos sin cesar tu misericordia

y, seguros de tu protección,

te sirvamos con alegría.

Por nuestro Señor Jesucristo.

35. PARA PEDIR LA LLUVIA

Oración colecta

Dios todopoderoso,

de quien depende todo nuestro ser,

actividad y vida

concede a nuestros campos la lluvia necesaria

a fin de que, asegurado nuestro sustento diario,

podamos, con tranquilidad,

buscar los bienes eternos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

36. PARA PEDIR BUEN TIEMPO

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno,

que en cada uno de los acontecimientos

pones a prueba nuestra fe

y nos invitas a la esperanza,

concédenos gozar de un tiempo bonancible

y saberlo utilizar, como todos tus dones,

para gloria tuya y salvación nuestra.

Por nuestro Señor Jesucristo.

37. PARA ALEJAR LA TEMPESTAD

Oración colecta

Señor, tú que dominas los cielos y la tierra,

escucha nuestra súplica

y aleja de nosotros la furia de la tempestad,

para que nuestro temor presente

se convierta en jubilosa acción de gracias.

Por nuestro Señor Jesucristo.

38. EN CUALQUIER NECESIDAD

A

Antífona de entrada

Yo soy la salvación de mi pueblo, —dice el Señor—. En cualquier tribulación en que me invoquen, los escucharé y siempre seré su Dios.

Oración colecta

Padre todopoderoso,

auxilio en nuestras necesidades,

fortaleza en nuestros sufrimientos

y consuelo en nuestra aflicción,

ten compasión de tu pueblo

y purifícalo en esta adversidad,

para que pueda luego disfrutar

del alivio de tu misericordia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, nuestras oraciones y ofrendas,

a fin de que, por tu misericordia,

nos veamos libres de los males que nos afligen

y que hemos merecido por nuestros pecados.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión          Mt 11, 28

Venid a mí todos los que estáis agobiados y oprimidos y yo os auxiliaré, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Apiádate, Señor, de nosotros

y, por los méritos de la pasión de tu Hijo,

líbranos de esta tribulación

que nuestros pecados justamente se merecen.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

Antífona de entrada        Sal 43, 24-27

Despiértate, Señor, ¿por qué sigues durmiendo? Despiértate y no nos abandones para siempre. ¿Por qué nos escondes tu rostro y te olvidas de nuestra desgracia? Estamos postrados ante ti. Ven, Señor, en nuestra ayuda y sálvanos.

Oración colecta

Padre omnipotente y misericordioso,

alivia nuestra angustiosa situación

y abre nuestro corazón a la esperanza,

para que confiemos siempre y sin vacilaciones

en tu paternal providencia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, los dones que te presentamos

y une nuestros sufrimientos de este día

al sacrificio de Jesucristo, tu Hijo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de la comunión         Jn 16, 23-24

Lo que pidáis al Padre en mi nombre, él os lo concederá, dice el Señor. Pedid, pues, y recibiréis y vuestro gozo se verá colmado.

Oración después de la comunión

Reanímanos, Señor, y fortalécenos,

con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

para que podamos hacer frente

a las dificultades que nos esperan,

y sepamos reconfortar a nuestros hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

39. PARA DAR GRACIAS A DIOS

A

Antífona de entrada         Ef 5, 19-20

Cantad y alabad al Señor con todo vuestro corazón, dándole gracias siempre y por todas las cosas a Dios Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Oración colecta

A ti, Padre santo,

que siempre escuchas con bondad

a tus hijos atribulados,

te damos gracias por tu misericordia

y te pedimos que, libres de todo mal,

podamos servirte continuamente con alegría.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, tú que nos diste a tu Hijo

para que nos librara de la muerte y de todo mal,

acepta este sacrificio que te ofrecemos

en acción de gracias

por habernos librado de nuestras tribulaciones.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio común IV.

Antífona de la comunión             Sal 137, 1

Te damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos escuchaste.

O bien:                Sal 115, 12-13

¿Cómo podremos pagar al Señor todo el bien que nos ha hecho? Participaremos del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, invocando su nombre.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso,

que por medio de este pan eucarístico

nos libras del pecado

y nos das nueva fuerza,

haz crecer en nosotros, día a día,

el amor a los demás

y la esperanza de tu Reino.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

Oración colecta

Dios y Padre generoso,

de quien procede todo cuanto somos y tenemos,

enséñanos a reconocer los beneficios de tu paterno amor,

para que te amemos con todo el corazón

y todas nuestras fuerzas.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, este sacrificio de alabanza

en acción de gracias por todos tus beneficios

y concédenos utilizar para tu gloria

lo que, sólo de tu bondad, hemos recibido.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Al devolvernos, Señor, en alimento espiritual

el Cuerpo y la Sangre de Cristo

que te ofrecimos en acción de gracias,

llénanos, de fortaleza y alegría,

para poder servirte con renovado entusiasmo

y disfrutar continuamente de tus beneficios.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

IV. POR ALGUNAS NECESIDADES PARTICULARES

40. POR LA REMISIÓN DE LOS PECADOS

Antífona de entrada        Cf. Sab 11, 24.25.27

Señor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.

Oración colecta

Escucha, Señor,

nuestra oración

y perdona nuestros pecados,

para que recibamos, juntamente,

tu perdón y tu paz.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Señor, ten misericordia de tu pueblo,

perdona todos nuestros pecados

y aleja de nosotros los castigos

que han merecido nuestras culpas.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza,

para que perdones nuestros pecados

y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio dominical IV del tiempo ordinario.

Antífona de la comunión            Lc 15, 10

Por un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles del cielo.

Oración después de la comunión

Por nuestra participación

en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

nos has perdonado, Señor, nuestros pecados,

concédenos tu gracia para evitarlos de ahora en adelante

y servirte con sincero corazón.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

41. PARA PEDIR CARIDAD

Antífona de entrada       Ez 36, 26.27.28

Arrancaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne, dice el Señor. Os infundiré mi espíritu. Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios.

Oración colecta

Inflama, Señor, nuestros corazones

con el Espíritu de tu amor,

para que pensemos y actuemos según tu voluntad

y te amemos sinceramente en nuestro prójimo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Santifica, Señor, nuestras ofrendas

y, por este sacrificio eucarístico,

concédenos hacer llegar tu amor a todos los hombres.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión            1 Cor 13, 13

Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad; pero la caridad es la mayor de las tres.

Oración después de la comunión

Infunde, Señor, tu Espíritu Santo,

en quienes hemos participado del mismo pan celestial

y reanímanos con la alegría del amor perfecto.

Por Jesucristo, nuestro Señor

42. PARA FOMENTAR LA CONCORDIA

Antífona de entrada          Hch 4, 32. 33

La multitud de los que habían creído tenía un solo corazón y una sola alma. Los apóstoles, con grandes muestras de poder, daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús y todos gozaban de gran estimación entre el pueblo. Aleluya.

Oración colecta

Dios, que eres la unidad perfecta y el verdadero amor,

concede a tus hijos un solo corazón y un solo espíritu,

para que reine entre ellos la concordia,

y tu Iglesia, cimentada en la verdad,

se consolide en la unidad y en la paz.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor Dios nuestro,

que por medio de tus sacramentos y enseñanzas

nos vas haciendo semejantes a ti,

guíanos por tus caminos

y concédenos,

por este sacrificio que vamos a ofrecerte,

a obtener el don de la caridad

que tú nos prometiste.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio por la unidad de la Iglesia.

Antífona de la comunión        Jn 17, 20.21

Padre, te pido por los que van a creer en mí, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Por este sacramento de unidad,

en el que acabamos de tomar parte,

concede, Señor, a quienes hemos convivido hoy en tu casa,

disfrutar siempre de la paz que hemos dado y recibido.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

43. POR LA FAMILIA

Antífona de entrada        Ef 6, 2-3

Honrarás a tu padre y madre es un mandamiento muy importante, que lleva consigo esta promesa: Te irá bien y vivirás largo tiempo en la tierra.

Oración colecta

Dios trino y uno,

en quien encuentra origen y fundamento

toda relación familiar,

escucha nuestras súplicas y concédenos imitar

las mismas virtudes y el amor

de la santa familia de tu Hijo,

a fin de que, reunidos todos en tu casa,

podamos algún día gozar de la felicidad eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación

que vamos a ofrecerte por nuestras familias,

para que las conserves en tu gracia y en tu paz.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión             Is 49, 15

¿Puede acaso una madre olvidarse de su creatura? Aunque hubiera una madre que se olvidara, yo nunca me olvidaré de ti, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Haz, Señor, que tus hijos,

alimentados con este sacramento,

podamos imitar siempre los ejemplos

de la Sagrada Familia,

a fin de que, después de las penalidades de esta vida,

gocemos de su compañía eternamente.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

44. POR LOS FAMILIARES Y AMIGOS

Antífona de entrada          Cf. Sal 121, 6. 8

De todo corazón decid: Jerusalén, que haya paz entre aquellos que te aman. Por el amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: La paz sea contigo.

Oración colecta

Dios nuestro, que por la gracia del Espíritu Santo

infundes en los fieles los dones de tu amor,

concede a nuestros familiares y amigos

la salud del cuerpo y del alma,

para que te amen con todas sus fuerzas

y lleven a cabo, con generosidad, lo que te agrada.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Por este sacrificio de alabanza

que vamos a ofrecerte por nuestros familiares y amigos,

apiádate de ellos, Señor,

y cólmalos de tus bendiciones,

para que puedan llegar a la felicidad eterna de tu Reino.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión               Mt 12, 50

Todo el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Oración después de la comunión

Tú que nos has alimentado con este sacramento,

concede, Señor, a nuestros familiares y amigos

el perdón de sus pecados,

tu consuelo y tu constante protección,

para que, conviviendo unidos en tu servicio,

merezcamos ir a gozar en tu compañía.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

45. POR LOS QUE NOS AFLIGEN

Antífona de entrada       Lc 6, 27. 28

Amad a vuestros enemigos, dice el Señor; haced el bien a los que os aborrecen, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os difaman.

Oración colecta

Padre santo, que en tu mandamiento de amor

nos ordenas amar sinceramente

a cuantos nos afligen,

concédenos practicar de tal manera la ley de Cristo

que devolvamos bien por mal

y nos esforcemos por llevar las cargas ajenas.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Por quienes están en contra nuestra

y con el deseo de convivir en paz con todos,

te ofrecemos, Señor, este sacrificio,

que es el memorial de la pasión de tu Hijo,

que nos reconcilió contigo y nos devolvió tu amistad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión            Mt 5, 9-10

Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los cielos.

Oración después de la comunión

Por este sacramento de reconciliación,

concédenos, Señor,

convivir en paz con todos

y obtener que cuantos nos han causado daño,

vuelvan a ti y se reconcilien con nosotros.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

46. PARA PEDIR LA GRACIA DE UNA BUENA MUERTE

Antífona de entrada         Sal 22, 4

Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo, Señor y Dios mío, tu vara y tu cayado me dan seguridad.

Oración colecta

Dios nuestro, que nos creaste a tu imagen

y quisiste que tu Hijo muriera por nosotros,

concédenos vivir

siempre vigilantes en oración,

a fin de que, libres de pecado,

cuando tú nos llames,

podamos ir a reposar gozosos

en brazos de tu misericordia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Tú que con la muerte de tu Hijo venciste nuestra muerte,

concédenos, Señor,

por los méritos de este sacramento,

ser obedientes a tu voluntad hasta el fin,

para que, llenos de confianza y de paz,

salgamos de este mundo

y podamos participar de la gloria de la resurrección.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio común V.

PROCLAMACIÓN DEL MISTERIO DE CRISTO

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno,

por Cristo, Señor nuestro.

 

Porque, unidos en la caridad,

celebramos la muerte de tu Hijo,

con fe viva proclamamos su resurrección,

y con esperanza firme anhelamos su venida gloriosa.

 

Por eso,

con todos los ángeles y santos,

te alabamos, proclamando sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión           Rom 14, 7-8

Nadie vive para sí mismo, como nadie muere para sí mismo; ya sea que vivamos o que hayamos muerto, somos siempre del Señor.

O bien:                           Lc 21, 36

Vigilad y orad en todo momento, dice el Señor, para que seáis dignos de comparecer ante el Hijo del hombre.

Oración después de la comunión

Tú, Señor, que en este sacramento

nos has dado la prenda de la vida inmortal,

ayúdanos a vencer en la hora de la muerte

las insidias del enemigo y recíbenos en la gloria eterna de tu Reino.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MISAS VOTIVAS

 

De la Santísima Trinidad

Del Misterio de la Cruz

De la Santísima Eucaristía: A    B

Del Santísimo Nombre de Jesús

De la preciosa sangre de Jesucristo

Del Sagrado Corazón de Jesús: A    B

De Jesucristo, Sumo y eterno Sacerdote

Del Espíritu Santo: A    B    C

De la Santísima Virgen María: A   B   C

De los santos ángeles

De San José

De todos los Santos Apóstoles

De San Pedro y San Pablo, Apóstoles

De San Pedro, Apóstol

De San Pablo, Apóstol

De un santo Apóstol

De todos los santos

1. LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Se dice con vestiduras de color blanco, la misa de la solemnidad que es la que sigue:

Antífona de entrada

Bendito sea Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque nos ha mostrado un amor inmenso.

Oración colecta

Dios Padre, que al enviar al mundo

al Verbo de verdad y al Espíritu de santidad,

revelaste a los hombres tu misterio admirable,

concédenos que al profesar la fe verdadera,

reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad

y adoremos la unidad de su majestad omnipotente.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Por la invocación de tu nombre,

santifica, Señor, estos dones que te presentamos

y transfórmanos por ellos en una continua oblación a ti.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

EL MISTERIO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V.Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

Que con tu único Hijo y el Espíritu Santo,

eres un solo Dios, un solo Señor,

no en la singularidad de una sola persona,

sino en la trinidad de una sola substancia.

 

Y lo que creemos de tu gloria, porque tú lo revelaste,

eso mismo lo afirmamos de tu Hijo

y también del Espíritu Santo,

sin diferencia ni distinción.

 

De modo que al proclamar nuestra fe

en la verdadera y eterna divinidad,

adoramos a tres personas distintas,

en la unidad de un solo ser

e iguales en su majestad.

 

A quien alaban los ángeles y los arcángeles,

y todos los coros celestiales,

que no cesan de aclamarte con una sola voz:

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión              Ga 4, 6

Porque sois hijos de Dios, Dios infundió en vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Padre.

Oración después de la comunión

Que la recepción de este sacramento

y nuestra profesión de fe

en la Trinidad santa y eterna,

y en su unidad indivisible,

nos aprovechen, Señor, Dios nuestro,

para la salvación del cuerpo y el alma.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

2. DEL MISTERIO DE LA SANTA CRUZ

Se dice con vestiduras de color rojo, la misa de la fiesta del 3 de mayo, cuya versión latinoamericana es la que sigue:

Antífona de entrada          Cf. Ga 6, 14

Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados. Aleluya.

Oración colecta

Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo

muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres,

concédenos aceptar por su amor

la cruz del sufrimiento aquí en la tierra,

para poder gozar en el cielo los frutos de su redención.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, que este sacrificio

que Cristo te ofreció sobre la Cruz

para borrar los pecados del mundo,

nos purifique ahora de todas nuestras culpas.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Se puede decir el prefacio de la Pasión del Señor I, o bien:

Prefacio

LA GLORIOSA VICTORIA DE LA CRUZ

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Porque has puesto la salvación del género humano

en el árbol de la Cruz,

para que, de donde tuvo origen la muerte,

de allí surgiera la vida;

y el que en un árbol venció, fuera en un árbol vencido,

por Cristo nuestro Señor.

 

Por él, los ángeles y los arcángeles

y todos los coros celestiales,

celebran tu gloria, unidos en común alegría.

Permítenos asociarnos a sus voces

cantando humildemente tu alabanza:

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión            Jn 12, 32

Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor. Aleluya.

Oración después de la comunión

Señor nuestro Jesucristo,

tú que nos has redimido por medio de tu Cruz

y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre,

concédenos participar también de la gloria de tu resurrección.

Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

3. DE LA SAGRADA EUCARISTÍA

Se dice con vestiduras de color blanco, la misa de la solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo:

Antífona de entrada        Sal 80, 17

Alimentó a su pueblo con lo mejor del trigo y lo sació con miel sacada de la roca.

Oración colecta

Señor nuestro Jesucristo, que en este sacramento admirable

nos dejaste el memorial de tu pasión,

concédenos venerar de tal modo

los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre,

que experimentemos constantemente en nosotros

el fruto de tu redención.

Tú que vives y reinas con el Padre

en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios

por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Señor, concede a tu Iglesia

los dones de la unidad y de la paz,

simbolizados en las ofrendas sacramentales

que te presentamos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Eucaristía I o II.

Antífona de la comunión                Jn 6, 56

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Concédenos, Señor, disfrutar eternamente

del gozo de tu divinidad que ahora pregustamos,

en la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre.

Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

O bien alguna de las siguientes:

 

A

 

Antífona de entrada            Sa1 77, 23-25

Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.

Oración colecta

Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana

por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que,

al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales,

su muerte y resurrección, recibamos cada vez

con mayor abundancia los frutos de la salvación.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación,

te pedimos humildemente nos concedas

que este sacramento de amor sea siempre para nosotros

un signo de unidad y un vínculo de amor.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Eucaristía I o II.

Antífona de la comunión                        Jn 6, 51-52

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor.

El que coma de este pan, vivirá eternamente;

pues el pan que voy a dar,

es mi carne, y lo doy para vida del mundo.

Oración después de la comunión

Señor, que la participación en este banquete celestial

nos santifique, de modo que,

por la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo,

se estreche entre nosotros la unión fraterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

B

 

Esta misa puede decirse como misa votiva de Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote.

Color litúrgico blanco.

Antífona de entrada           Sal 109, 4

El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.

Oración colecta

Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra

constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote,

concede al pueblo redimido con su sangre

obtener, por la participación en este memorial,

los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo,

que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas

Concédenos, Señor,

participar dignamente en esta Eucaristía,

porque cada vez que celebramos

el memorial del sacrificio de tu Hijo,

se lleva a cabo la obra de nuestra redención.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Eucaristía I o II.

Antífona de la comunión             1 Cor 11, 24-25

Este es mi Cuerpo, que se da por vosotros. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo bebiereis, hacedlo en memoria mía, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Señor, tú que nos has concedido el gozo

de participar en esta Eucaristía,

memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo,

haz que, unidos siempre a él,

vivamos como verdaderos hijos tuyos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

4.      DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS

Esta misa se dice con vestiduras de color blanco.

Antífona de entrada       Flp 2, 10-11

Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra, en los abismos; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Oración colecta

Al venerar el santísimo nombre de Jesús,

te rogamos, Señor, que,

después de gustar su dulzura en esta vida,

nos concedas gozar plenamente

de la eterna alegría en el cielo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Padre todopoderoso, acepta complacido

las ofrendas que te presentamos

en nombre de Cristo,

pues sabemos, por su promesa,

que cuanto pidamos en su nombre,

nos será concedido.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de la comunión           Hech 4, 12

Ningún otro nombre ha sido dado a los hombres bajo el cielo, que pueda salvarnos.

Oración después de la comunión

Concédenos, Señor,

venerar dignamente en estos sacramentos a Jesús,

a cuyo nombre quisiste que toda rodilla se doblegara,

y que por él obtuviera todo el género humano

la salvación eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

5. DE LA PRECIOSA SANGRE DE N. S. JESUCRISTO

Esta misa se dice con vestiduras de color rojo.

Antífona de entrada          Ap 5, 9-10

Sin distinción de raza, lengua, pueblo o nación, nos compraste, Señor, con tu Sangre e hiciste de nosotros un Reino para Dios.

Oración colecta

Dios nuestro, que has redimido a todos los hombres

con la preciosa Sangre de tu Hijo,

protege en nosotros la obra de tu misericordia,

para que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación

merezcamos alcanzar sus frutos eternos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Al presentarte nuestras ofrendas, te suplicamos, Señor,

que por medio de estos misterios, nos acerquemos a Jesús,

y renovemos la acción salvadora de su Sangre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Pasión del Señor I.

Antífona de la comunión               Cf. 1 Cor 10, 16

El cáliz de nuestra acción de gracias, nos une a todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos, nos une a todos en el Cuerpo del Señor.

Oración después de la comunión

Habiendo sido reconfortados con el alimento

y la bebida de salvación, te pedimos, Señor,

que nos purifiques siempre con la Sangre de nuestro Salvador,

y que la conviertas en fuente de agua

que brote para darnos vida eterna.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

Dios todopoderoso,

habiendo sido confortados con el alimento y bebida celestiales,

te pedimos que defiendas del temor del enemigo

a quienes has redimido con la preciosa Sangre de tu Hijo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

6.      DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Se dice con vestiduras de color blanco, la misa de la solemnidad.

Antífona de entrada       Sal 32, 11. 19

Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles y reanimarlos en tiempo de hambre.

Oración colecta

Al  celebrarse hoy la solemnidad del Corazón de Jesús,

en la que recordamos el inmenso amor

de tu Hijo hacia nosotros, te suplicamos, Padre todopoderoso,

que nos concedas alcanzar de esa fuente inagotable

la abundancia de tu gracia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios nuestro, que has depositado

infinitos tesoros de misericordia

en el corazón de tu amado Hijo, herido por nuestros pecados,

concédenos que, al rendirle nuestro homenaje de amor,

logremos también tributarle una debida reparación.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Ten en cuenta, Señor,

el inefable amor del corazón de tu Hijo,

para que este don que te ofrecemos, sea agradable a tus ojos

y sirva como expiación de nuestros pecados.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

INMENSO AMOR DE CRISTO

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno,

por Cristo nuestro Señor.

 

El cual, con inmenso amor,

se entregó por nosotros en la cruz

e hizo salir sangre y agua de su costado herido,

de donde habrían de brotar

los sacramentos de la Iglesia,

para que todos,

atraídos hacia el corazón abierto del salvador,

pudieran beber siempre, con gozo,

de la fuente de la salvación.

 

 Por eso, con los ángeles y con todos lo santos

 te alabamos, diciendo sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión              Jn 7,37-38

Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí, brotarán ríos de agua viva.

O bien:                            Jn 19, 34

Uno de los soldados le abrió el costado con su lanza,  y al punto salió sangre y agua.

Oración después de la comunión

Señor, que este sacramento de caridad

nos haga arder en un santo amor

que, atrayéndonos siempre hacia tu Hijo,

nos enseñe a reconocerlo en cada uno de nuestros hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien la siguiente:

Antífona de entrada        Sal 32, 11. 19

Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles, y reanimarlos en tiempo de hambre.

Oración colecta

Haz, Señor, que nos revistamos con las virtudes

del corazón de tu Hijo,

y nos encendamos con el amor que lo inflama,

para que, asemejándonos a él,

merezcamos participar de la eterna redención.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro, Padre misericordioso,

que por el inmenso amor con que nos has amado,

nos diste con inefable bondad a tu Hijo único,

concédenos que, identificados con él en una perfecta unidad,

te ofrezcamos una digna oblación.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio del Sagrado Corazón de Jesús

Antífona de la comunión               Jn 7, 37-38

Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí, brotarán ríos de agua viva.

O bien:       Jn 19, 34

Uno de los soldados le abrió el costado con su lanza, y al punto salió sangre y agua.

Oración después de la comunión

Habiendo participado de tu sacramento de amor,

te pedimos, Señor, la gracia de parecernos a Cristo

aquí en la tierra, para merecer compartir su gloria allá en el cielo,

con él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

6 bis. De JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE

Esta misa se dice con vestiduras de color blanco.

Antífona de entrada           Heb 7, 24

Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.

Oración colecta

Dios nuestro, que para gloria tuya

y salvación de todos los hombres

constituiste Sumo y Eterno Sacerdote

a tu Hijo, Jesucristo,

concede a quienes él ha elegido

como ministros suyos

y administradores

de sus sacramentos y de su Evangelio,

la gracia de ser fieles

en el cumplimiento de su ministerio.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que Jesucristo, nuestro Mediador,

haga que te sean aceptables, Señor,

nuestras ofrendas

y que su sacrificio redentor

nos haga vivir cada día más unidos a él,

para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

EL SACERDOCIO DE CRISTO Y EL MINISTERIO DE LOS SACERDOTES

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

 

Ya que, por la unción del Espíritu Santo,

constituiste a tu Hijo unigénito

Pontífice de la alianza nueva y eterna,

y has querido que su sacerdocio único

se perpetuara en la Iglesia.

 

Porque Cristo no sólo comunica

la dignidad del sacerdocio real

a todo el pueblo redimido,

sino que, con especial predilección

y mediante la imposición de las manos,

elige a algunos de entre los hermanos,

y los hace partícipes de su ministerio de salvación,

a fin de que renueven, en su nombre,

el sacrificio redentor,

preparen para tus hijos el banquete pascual,

fomenten la caridad en tu pueblo santo,

lo alimenten con la palabra,

lo fortifiquen con los sacramentos

y, consagrando su vida a ti

y a la salvación de sus hermanos,

se esfuercen por reproducir en sí la imagen de Cristo

y te den un constante testimonio de fidelidad y de amor.

 

Por eso,

con todos los ángeles y santos,

te alabamos, cantando llenos de alegría:

 

Santo, Santo, Santo, ...

Antífona de la comunión          Mt 28, 20

Sabed que yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Oración después de la comunión

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

que hemos ofrecido en el sacrificio

y recibido en la comunión,

sean para nosotros, Señor,

el principio de una vida nueva,

a fin de que, unidos a ti por el amor,

demos frutos que permanezcan para siempre.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

7. DEL ESPIRITU SANTO

Estas misas se dicen con vestiduras de color rojo.

A

Antífona de entrada        Rom 5, 5

El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por su Espíritu, que habita en nosotros.

Oración colecta

Señor Dios,

que has iluminado

los corazones de tus hijos

con la luz del Espíritu Santo,

concédenos que,

guiados por este mismo Espíritu,

saboreemos el bien

y gocemos siempre de sus consuelos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Santifica, Señor,

nuestras ofrendas

y con la luz del Espíritu Santo

purifica nuestros corazones.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I del Espíritu Santo

LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO SOBRE LA IGLESIA

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno,

por Cristo, Señor nuestro.

 

Porque él,

después de subir al cielo,

donde está sentado a tu derecha,

ha derramado sobre tus hijos de adopción

el Espíritu Santo que había prometido.

 

Por eso, Señor,

con todos los ángeles

te aclamamos ahora y por siempre,

diciendo:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión            Sal 67, 29

Despliega, Señor, tu poder; el poder que por nosotros desplegaste desde tu templo, en lo alto de Jerusalén.

Oración después de la comunión

Que tu Espíritu Santo, Señor,

descienda sobre nosotros,

purifique nuestros corazones y los fecunde,

penetrándolos con su divino rocío.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

B

Antífona de entrada            Cfr Jn 14, 26; 15, 26

Cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará hasta la verdad plena, dice el Señor.

Oración colecta

Te pedimos, Señor,

que el Espíritu Santo, que procede de ti,

ilumine nuestras mentes

y las guíe hacia la verdad plena,

como nos lo prometió tu Hijo Jesucristo,

que vive y reina contigo

en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,

por los siglos de los siglos.

O         bien:

Dios nuestro, que penetras el corazón

y el pensamiento de los hombres

y para quien ningún secreto permanece oculto,

purifica los impulsos de nuestro corazón

para que merezcamos amarte

y alabarte perfectamente.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, con agrado,

la ofrenda espiritual que traemos a tu altar,

en nuestro deseo filial de servirte,

y concédenos vivir conforme a tu espíritu

para que la fe y la humildad de tus hijos

te hagan aceptables estos dones.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II del Espíritu Santo

LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO EN LA IGLESIA

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Porque nos concedes en cada momento lo que más conviene

y diriges sabiamente la nave de tu Iglesia,

asistiéndola siempre con la fuerza del Espíritu Santo,

para que, a impulso de su amor confiado,

no abandone la plegaria en la tribulación,

ni la acción de gracias en el gozo,

por Cristo, Señor nuestro.

 

A quien alaban los cielos y la tierra,

los ángeles y los arcángeles,

proclamando sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión             Jn 15, 26; 16, 14

El Espíritu que procede del Padre, me glorificará, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Señor, Dios nuestro,

que te has dignado alimentarnos

con este pan celestial,

infunde tu Espíritu

en lo más intimo de nuestros corazones,

para que se nos convierta en don eterno

lo que hemos recibido en el altar.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

C

Antífona de entrada          Lc 4, 18

El Espíritu del Señor está sobre mí; él me ha enviado a anunciar la Buena Nueva a los pobres, dice el Señor.

Oración colecta

Dios nuestro, que santificas a tu Iglesia universal

en medio de todas las naciones, derrama tu Espíritu

por toda la redondez de la tierra, para que cuanto hiciste

por medio de sus dones,

en los comienzos de la predicación evangélica,

lo renueves ahora por la acción de los fieles.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O         bien:

Dios nuestro, cuyo Espíritu nos guía y nos protege,

escucha misericordioso nuestras súplicas

para que la fe de los que creemos en ti,

se acreciente con tus constantes beneficios.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, que el fuego del Espíritu que encendió los corazones

de los discípulos de tu Hijo Jesucristo,

santifique este sacrificio que vamos a ofrecerte.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio del Espíritu Santo I o II.

 

Antífona de la comunión                Sal 103, 30

Señor, envías tu Espíritu y creas la vida, y así renuevas la faz de la tierra.

Oración después de la comunión

Señor, que los dones que hemos recibido

enciendan en nosotros el fuego del Espíritu Santo,

que de manera tan inefable infundiste en tus apóstoles.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

8. DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARIA

A

Se toma la misa del común de santa María Virgen, según los diversos tiempos del año. Color blanco.

B

De santa María Virgen, Madre de la Iglesia

Antífona de entrada       Cf.  Hch 1, 14

Con un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración junto con María, la Madre de Jesús.

Oración colecta

Dios misericordioso,

que quisiste que tu Hijo unigénito

proclamara desde la cruz como Madre nuestra

a su propia Madre,

haz que tu Iglesia,

por la mediación

y cooperación maternal de la Virgen María,

crezca cada día en santidad

y atraiga a su seno a todas las naciones.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Convierte, Señor,

en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

estos dones que te presentamos,

y haz que este memorial de nuestra redención,

nos inflame en el amor a la Virgen María,

Madre de la Iglesia,

y nos asocie íntimamente a ella

en la obra de la salvación de los hombres.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

MARÍA, MODELO Y MADRE DE LA IGLESIA

 

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,

y alabarte en esta festividad de la Virgen María.

 

Porque al aceptar ella a tu Unigénito

en su corazón inmaculado,

mereció concebirlo en su seno virginal

y, al dar a luz a Cristo,

preparó el nacimiento de la Iglesia.

 

Porque al aceptar, junto a la cruz,

el encargo de tu amor,

recibió como hijos

a todos los hombres,

redimidos por la Sangre de Cristo.

 

Porque al unirse a las oraciones

de los Apóstoles y de los discípulos,

que esperaban la venida del Espíritu Consolador,

se convirtió en el modelo de la Iglesia suplicante

y, desde su asunción gloriosa a los cielos,

sigue mostrando su amor y protección

a la Iglesia que peregrina hacia la vida eterna,

hasta que venga el Señor, lleno de gloria.

 

Por eso,

con todos los ángeles y santos,

te alabamos sin cesar, diciendo:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión         Cfr Jn 2, 1. 11

Hubo unas bodas en Caná de Galilea a las que asistió María, la Madre de Jesús. En esa ocasión, Jesús dio principio a sus milagros, manifestó su poder y sus discípulos creyeron en él.

O bien:                                                                                                                     Cfr Jn 19, 26-27

Desde la cruz, Cristo dijo al discípulo amado: "He ahí a tu Madre".

Oración después de la comunión

Tú que nos has concedido en este sacramento

la prenda de nuestra vida eterna,

haz, Señor, que tu Iglesia,

por la intercesión maternal de la Virgen María,

ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio

y las santifique con los dones de tu Espíritu.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

C

El santísimo nombre de María

La misa se toma del común de santa María Virgen, según los diversos tiempos litúrgicos del año, con la siguiente oración colecta:

Oración colecta

Tú que quisiste que tu Hijo,

a punto de expirar en la cruz,

nos entregara como Madre nuestra

a su santísima Madre, la Virgen María,

concédenos, Señor,

experimentar su protección maternal

cuando invoquemos confiadamente su nombre.

Por nuestro Señor Jesucristo.

9.      DE LOS SANTOS ÁNGELES

Esta misa se dice con vestiduras de color blanco, y se puede tomar el formulario de la misa de los Santos Ángeles Custodios, tal como sigue.

Antífona de entrada           Sal 102, 20

Ángeles del Señor, bendecidlo; vosotros, los poderosos ejecutores de sus órdenes, los que estáis prontos a obedecer su palabra, bendecid al Señor.

Oración colecta

Dios todopoderoso, que con providencia admirable

has confiado a los ángeles y a los hombres

su misión particular, haz que quienes te sirven

constantemente en el cielo

nos protejan siempre en la tierra.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Haz, Señor, que tus ángeles lleven ante ti

los dones que te presentamos

y que este sacrificio sea para todos los hombres

fuente de vida y salvación.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos Ángeles:

 

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

LA GLORIA DE DIOS MANIFESTADA EN LOS ÁNGELES

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Y alabarte,

celebrando a tus ángeles y arcángeles,

ya que el honor que tributamos

a los que te fueron fieles,

redunda en tu gloria

y proclama tu grandeza;

pues, si es digna de admiración

la creatura angélica,

lo es inmensamente más

aquel que la creó.

Por Cristo nuestro Señor.

 

Por él, adoran tu majestad todos los ángeles,

y nosotros, a una con ellos,

te adoramos llenos de júbilo, diciendo:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión               Sal 137, 1

En presencia de los ángeles cantaremos, Dios nuestro, tus alabanzas.

Oración después de la comunión

Que nos fortalezca, Señor, el pan celestial

con que nos has alimentado,

para que caminemos seguros por la senda de la salvación

bajo la fiel custodia de los ángeles.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

10. DE SAN JOSÉ

            Esta misa dice con vestiduras de color blanco, y puede tomarse el formulario de la solemnidad, 19 de marzo, o la de san José Obrero, . de mayo.

Antífona de entrada         Lc 12, 42

Este es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.

Oración colecta

Dios nuestro,

que en tu inefable providencia elegiste a san José

por esposo de la santísima Madre de tu Hijo,

concédenos tener como intercesor en el cielo

a quien veneramos como protector en la tierra.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Por intercesión de san José,

a quien confiaste la misión

de cuidar de tu Unigénito como padre,

te pedimos, Señor, que nos concedas

poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de san José:

 

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V.Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V.Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria

en la en la veneración de san José,

el hombre justo que diste por esposo

a la Virgen Madre de Dios,

el fiel y prudente servidor a quien constituiste

jefe de tu familia

para que, haciendo las veces de padre,

cuidara a tu Hijo unigénito,

concebido por obra del Espíritu Santo,

Jesucristo nuestro Señor.

 

Por él,

los ángeles y los arcángeles,

y todos los coros celestiales

celebran tu gloria, unidos en común alegría.

Permítenos asociarnos a sus voces

cantando humildemente tu alabanza:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión                Mt 25,21

Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.

Oración después de la comunión

Renovados con este sacramento que da vida,

te rogamos, Señor, que nos concedas

vivir para ti en justicia y santidad,

a ejemplo y por intercesión de san José,

el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios

a la realización de tus grandes misterios.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

11. DE TODOS LOS SANTOS APÓSTOLES

Esta misa se dice con vestiduras de color rojo.

Antífona de entrada           Jn 15, 16

No sois vosotros los que me habéis elegido; soy yo quien os ha elegido para que vayáis y deis fruto, y ese fruto perdure, dice el Señor.

Oración colecta

Que tu Iglesia, Señor, se alegre siempre

de celebrar a los santos Apóstoles,

para que goce de su guía y su patrocinio,

como disfruta ya de su doctrina y de sus méritos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Infúndenos, Señor, el Santo Espíritu

que con tanta abundancia infundiste en tus Apóstoles,

para que conozcamos lo que por ellos nos enseñaste

y te ofrezcamos dignamente este sacrificio de alabanza.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los apóstoles I o II.

 

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V.Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias

siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso,

Pastor eterno.

 

Porque no abandonas a tu rebaño,

sino que lo cuidas continuamente

por medio de los santos Apóstoles,

para que sea gobernado

por aquellos mismos pastores

que le diste como vicarios de tu Hijo.

 

Por eso,

con los ángeles y los arcángeles

y con todos los coros celestiales,

cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión              Mt 19, 28

Vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Concédenos, Señor,

perseverar en la doctrina de los Apóstoles

con alegría y sencillez de corazón,

participando en la fracción del pan y en la plegaria.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

12. DE SAN PEDRO Y SAN PABLO, APÓSTOLES

Se dice con vestiduras de color rojo, la misa de la vigilia de la solemnidad de los mismos Apóstoles, tal como sigue:

Antífona de entrada

Celebremos con alegría la fiesta de san Pedro, el príncipe de los Apóstoles y de san Pablo, el Apóstol de los gentiles, porque ellos nos trasmitieron el Evangelio de Cristo.

Oración colecta

Dios nuestro,

que quisiste confiar a tus santos Apóstoles,

Pedro y Pablo,

la misión de guiar y proteger los primeros pasos de tu Iglesia,

concédenos, por su poderosa intercesión,

la ayuda necesaria para alcanzar la salvación eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que este santo sacrificio que vamos a ofrecerte

en la solemnidad de los Apóstoles Pedro y Pablo,

nos llene, Señor, de alegría,

al comprender la infinita misericordia

con que has querido perdonar nuestros pecados.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Prefacio

LA DOBLE MISIÓN DE SAN PEDRO Y SAN PABLO EN LA IGLESIA

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar,

Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Porque la fiesta de tus santos Apóstoles nos llena de júbilo.

Pedro es nuestro guía en la fe que profesamos;

Pablo, expositor preclaro de tus misterios.

Pedro consolidó la Iglesia primitiva

con los israelitas que creyeron;

Pablo fue preceptor y maestro de los paganos,

que Dios quería llamar a su Iglesia.

 

Así, después de haber congregado por caminos diversos

a la familia de Cristo,

esa misma familia los asocia ahora en su veneración

con una sola corona.

 

Por eso,

con todos los ángeles y santos,

te alabamos, proclamando sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión             Jn 21, 15. 17

Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Señor, tú lo conoces todo; tú sabes que te amo.

Oración después de la comunión

Fortalece, Señor, a tus fieles, por medio de este sacramento

y confírmanos en la verdad

que nos ha trasmitido la predicación de los Apóstoles.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

 

 

13. DE SAN PEDRO, APÓSTOL

Esta misa se dice con vestiduras de color rojo.

Antífona de entrada            Lc 22, 32

Dijo el Señor a Simón Pedro: Yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca. Y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos.

Oración colecta

Dios nuestro, que al entregar al apóstol san Pedro

las llaves del Reino de los cielos,

le entregaste el poder de atar y desatar,

concédenos, por su intercesión, vernos libres de las ataduras

de nuestros pecados.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, la ofrenda que tu pueblo te ofrece

para conmemorar a san Pedro Apóstol,

al cual revelaste tu misterio, para que te reconociera a ti,

Dios vivo, y a tu Hijo;

y le concediste dar, con su martirio glorioso,

testimonio de Cristo, su maestro,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio de los apóstoles I.

Antífona de la comunión        Mt 16, 16. 18

Dijo Pedro a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.

Oración después de la comunión

Tú, que nos has admitido al banquete de la salvación

en esta festividad del apóstol san Pedro,

concédenos, Señor, unirnos íntimamente a tu Hijo,

el único que tiene palabras de vida eterna,

a fin de que, como fieles ovejas de tu rebaño,

seamos llevados por él a los pastos de la eterna felicidad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

14. DE SAN PABLO, APÓSTOL

Esta misa se dice con vestiduras de color rojo.

Antífona de entrada        2 Tim 1, 12; 4, 8

Yo sé bien en quién tengo puesta mi confianza y estoy seguro del poder que tiene el justo juez para guardar hasta aquel día, el depósito de la fe que me ha confiado.

Oración colecta

Señor Dios, que tan admirablemente

designaste al apóstol san Pablo

para predicar el Evangelio, haz que todo el mundo

se penetre de la fe que él difundió entre las naciones,

para que tu Iglesia aumente sin cesar.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Te pedimos, Señor, que al celebrar este sacrificio,

el Espíritu Santo nos ilumine con aquella luz de la fe,

con la que iluminó al apóstol san Pablo

para que propagase tu gloria.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los apóstoles I.

Antífona de la comunión               Ga 2, 20

Vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.

Oración después de la comunión

Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

te pedimos, Señor, que el mismo Cristo sea nuestra vida,

que nada sea capaz de separarnos de su amor

y que, fieles al consejo de san Pablo,

vivamos siempre en caridad con los hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

15. DE UN SANTO APÓSTOL

Se dice con vestiduras de color rojo, la misa de su festividad. Si en ésta se celebra también a otro Apóstol y los textos de la misma no se adaptan para el Apóstol que se desea conmemorar por separado, se puede decir la siguiente misa:

               Antífona de entrada          Sal 95, 2-3

Anunciad, día tras día, la salvación que viene del Señor; proclamad su gloria entre todas las naciones.

Oración colecta

Concédenos, Señor, esa fe

con la que tu santo Apóstol N. se entregó a tu Hijo

y, por su intercesión, haz que tu Iglesia

sea signo de salvación para todos los hombres.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Al presentarte nuestra ofrenda

en esta conmemoración del Apóstol san N.,

te rogamos, Señor, que nos concedas vivir,

a ejemplo suyo, de acuerdo con el Evangelio

y colaborar así a la difusión de la Buena Nueva de Jesucristo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio de los apóstoles I.

Antífona de la comunión          Lc 22, 29-30

Así como mi Padre preparó un Reino para mí, dice el Señor, yo también lo preparo para vosotros, a fin de que en mi Reino comáis y bebáis a mi mesa.

Oración después de la comunión

Que este sacramento que hemos recibido

como prenda de salvación eterna

al conmemorar hoy a tu Apóstol san N.,

nos ayude, Señor, a superar las luchas de la vida presente

y a llegar con felicidad a la futura.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

16. DE TODOS LOS SANTOS

Esta misa se dice con vestiduras de color blanco.

Antífona de entrada

Aquellos que siguieron las huellas de Cristo se alegran en el cielo, por eso, los santos se gozan con él eternamente.

Oración colecta

Por intercesión de tus santos,

a quienes diste diversas vocaciones en la tierra,

pero una misma recompensa en el cielo,

concédenos, Señor, tú que eres la fuente de toda santidad,

que nos santifiquemos en nuestra propia vocación.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dígnate, Señor, aceptar las ofrendas

que te presentamos en honor de todos tus santos

y concédenos sentir que interceden por nuestra salvación,

cuantos, sin duda alguna, ya gozan de tu gloria.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos I-II.

 

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo darte gracias

y deber nuestro glorificarte,

Padre santo.

Porque tu gloria resplandece en cada uno de los santos,

ya que, al coronar sus méritos,

coronas tus propios dones.

 

Con su vida, nos proporcionas ejemplo;

ayuda, con su intercesión,

y por la comunión con ellos,

nos haces participar de sus bienes,

para que, alentados por testigos tan insignes,

lleguemos victoriosos al fin de la carrera

y alcancemos con ellos la corona inmortal de la gloria.

Por Cristo nuestro Señor.

 

Por eso, con los ángeles y arcángeles,

y con la multitud de los santos,

te cantamos un himno de alabanza,

diciendo sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión                Mt 5, 8-10

Bienaventurados los limpios de corazón porque verán a Dios. Bienaventurados los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los cielos.

Oración después de la comunión

Dios nuestro, que con un mismo pan nos alimentas

y con una misma esperanza nos sostienes,

fortalécenos con tu gracia, para que todos,

formando con tus santos un mismo cuerpo

y un mismo espíritu en Cristo, con él resucitemos a la gloria.

El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

MISAS DE DIFUNTOS

 

EN LAS EXEQUIAS

1. Fuera del tiempo pascual: A – B

2. En tiempo pascual: C

3. Otras oraciones: D

EN EL ANIVERSARIO

1. Fuera del tiempo pascual: A – B

2. En tiempo pascual: C

3. Otras oraciones: D – E

CONMEMORACIONES

1. Por un difunto: A – B

2. Por varios difuntos: C – D – E

ORACIONES

1. Por el Papa: A – B – C

2. Por un obispo: A – B

3. Por un sacerdote: A – B

4. Por un diácono

5. Por un religioso

6. Por un difunto: A – B – C

7. Por un joven difunto

8. Por un difunto al servicio del Evangelio

9. Difunto tras larga enfermedad

10. Difunto repentinamente

11. Varios difuntos: A – B – C

12. Por cónyuges difuntos

13. Por los padres

14. Por los hermanos y bienhechores

EN LAS EXEQUIAS DE LOS NIÑOS

1. De un niño bautizado

2. Otras oraciones

3. De un niño no bautizado

 

1. Aunque por comodidad del celebrante, se proponen aquí diversos formularios de misas, con sus antífonas y oraciones, sin embargo, todos los textos pueden intercambiarse con otros, principalmente las oraciones, cambiando el género o el número, según la oportunidad de cada circunstancia.

En las oraciones propuestas para las exequias o el aniversario, si se utilizan en otras circunstancias, se omiten las palabras que parezcan menos aptas.

2. En el tiempo pascual puede omitirse, si se juzga oportuno, el Aleluya al final de las antífonas.

I. EN LAS EXEQUIAS

A) Fuera del tiempo pascual

Antífona de entrada           Cf. 4 Esd 2, 34. 35

Señor, dales el descanso eterno y brille sobre ellos la luz eterna.

Oración colecta

Dios Padre omnipotente,

nuestra fe confiesa que tu Hijo

ha muerto y ha resucitado;

concede a tu siervo N.,

que ha participado ya en la muerte de Cristo,

participar también en su resurrección.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Oh Dios, siempre dispuesto a la misericordia y al perdón,

escucha nuestras súplicas por tu siervo N.,

que acabas de llamar a tu presencia,

y porque creyó y esperó en ti,

condúcelo a la patria verdadera

para que goce contigo de la alegría eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Te presentamos, Señor, estas ofrendas

implorando de tu bondad la salvación

de nuestro hermano N.;

concédele que tu Hijo Jesucristo,

en quien siempre creyó como su Salvador,

sea para él Juez misericordioso.

Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión                                                                          Cf. 4 Esd 2, 35. 34

Brille, Señor, sobre ellos la luz eterna; vivan con tus santos por siempre, porque tú eres compasivo. Señor, dales el descanso eterno y brille sobre ellos la luz eterna; vivan con tus santos por siempre, porque tú eres compasivo.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro,

por el sacramento del Cuerpo de tu Hijo

que nos dejó como viático

para la vida eterna,

te pedimos que nuestro hermano N.

sea conducido al banquete de tu reino.

Por Jesucristo nuestro Señor.

B) Fuera del tiempo pascual

Antífona de entrada

El Señor le abra las puertas del paraíso para que pueda volver a aquella patria donde ya no hay muerte, sino paz y alegría sin fin.

Oración colecta

Señor Dios, perdón de los pecadores

y felicidad de los justos,

al cumplir con dolor el deber

de dar sepultura al cuerpo de nuestro hermano N.,

te pedimos le des parte

en el gozo de tus elegidos;

que en el día de la resurrección universal,

libre ya de la corrupción de la muerte,

disfrute de la claridad de tu presencia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Muéstrate propicio, Señor, con tu siervo N.

por quien te ofrecemos este sacrificio de reconciliación

en el día de su entierro,

y, si en algo quedó manchado por el pecado

o por debilidad de su condición humana,

que tu misericordia le perdone y le purifique.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión                                                                                    Flp 3, 20-21

Aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestra condición humilde, según el modelo de su condición gloriosa.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, te pedimos que por este sacrificio

purifiques de todo pecado a tu siervo N.,

­a quien has llamado [hoy] de este mundo,

y lo admitas a las alegrías de la resurrección.

Por Jesucristo nuestro Señor.

C) En tiempo pascual

Antífona de entrada        1 Ts 4, 14; 1 Co 15, 22

Del mismo modo que Jesús ha muerto y resucitado, a los que han muerto en Jesús Dios los llevará con él. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida. Aleluya.

Oración colecta

Escucha, Señor, nuestras súplicas

para que, al confesar la resurrección de Jesucristo, tu Hijo,

se afiance también la esperanza

de que nuestro hermano N. resucitará.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, con bondad

las ofrendas que te presentamos por tu siervo N.,

y recíbelo en la gloria con tu Hijo Jesucristo,

al que nos unimos

por la celebración del memorial de su amor.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión                                                                                       Jn 11, 25-26

Yo soy la resurrección y la vida —dice el Señor—: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. Aleluya.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Dios todopoderoso,

que nuestro hermano N.,

por cuya salvación hemos celebrado el misterio pascual,

pueda llegar a la mansión de la luz y de la paz.

Por Jesucristo nuestro Señor.

D) Otras oraciones para la misa exequial

Oración colecta

Señor Dios, el único que puede dar la vida

después de la muerte,

perdona los pecados de nuestro hermano N.­

y por su fe en la resurrección de Jesucristo

concédele participar un día de la gloria de tu Hijo.

Él, que vive y reina contigo.

Oración sobre las ofrendas

Dios de justicia y misericordia,

limpia en la sangre de Cristo,

por medio de este sacrificio,

los pecados de tu siervo N.,

y al que ya habías lavado con el agua del bautismo,

purifícale ahora con el mismo amor indulgente.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de Cristo,

que murió y resucitó por nosotros,

te pedimos, Señor, por tu siervo N.,

para que, purificado por el misterio pascual,

goce ya de la resurrección eterna.

Por Jesucristo nuestro Señor.

II. EN EL ANIVERSARIO

A) Fuera del tiempo pascual

Antífona de entrada           Ap 21, 4

Dios enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado.

Oración colecta

Oh Dios, gloria de los fieles y vida de los justos,

nosotros, los redimidos por la muerte y resurrección de tu Hijo,

te pedimos que acojas con bondad a tu siervo N.,

y pues creyó en la resurrección futura,

merezca alcanzar los gozos de la eterna bienaventuranza.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos

por tu siervo N.;

haz que, purificado por este sacramento,

viva por siempre feliz en tu reino.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión                                                                       Jn 11, 25; 3, 36; 5, 24

Yo soy la resurrección y la vida -dice el Señor-: el que cree en mí posee la vida eterna y no será condenado, porque ha pasado ya de la muerte a la vida.

Oración después de la comunión

Confortados con los sacramentos que dan la vida,

te pedimos, Señor, por nuestro hermano N.,

que participó de tu alianza en la tierra;

purifícalo por esta celebración

para que pueda gozar eternamente de la paz de Cristo.

Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

B) Fuera del tiempo pascual

Antífona de entrada

Señor Jesús, concede el descanso eterno a quienes has salvado con tu sangre preciosa.

Oración colecta

Al conmemorar el aniversario

de la muerte de tu siervo N.,

te pedimos, Señor,

que derrames sobre él tu misericordia

y le hagas partícipe de la suerte de los santos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Escucha, Señor, las súplicas que te dirigimos

en favor de nuestro hermano N.,

cuyo aniversario conmemoramos hoy,

y por este sacrificio de reconciliación y alabanza,

dígnate darle parte en la suerte de los santos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión

Tú, Señor, que eres el descanso después del trabajo, tú que eres la vida después de la muerte, concédeles el descanso eterno.

Oración después de la comunión

Tú, Señor, que has querido aceptar

nuestras oraciones y ofrendas

en favor de nuestro hermano N.,

haz que por la generosidad de tu perdón

se vea limpio de las manchas

con que hayan podido marcarle sus pecados.

Por Jesucristo nuestro Señor.

C) En tiempo pascual

Antífona de entrada          Cf. Rm 8, 11

Dios, que resucitó de entre los muertos a Jesús, vivificará también nues­tros cuerpos mortales, por su Espíritu que habita en nosotros. Aleluya.

Oración colecta

Dios de poder y misericordia,

cuyo Hijo se entregó voluntariamente a la muerte

por todos nosotros, concede a tu siervo N.

participar con él en la admirable victoria

de su resurrección.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios de justicia y misericordia,

limpia en la sangre de Cristo,

por medio de este sacrificio,

los pecados de tu siervo N..

y al que ya habías lavado con el agua del bautismo,

purifícale ahora con el mismo amor indulgente.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo —dice el Señor—; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo. Aleluya.

Oración después de la comunión

Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de Cristo,

que murió y resucitó por nosotros,

te pedimos, Señor, por tu siervo N.,

para que, purificado por el misterio pascual,

goce ya de la resurrección eterna.

Por Jesucristo nuestro Señor.

D) Otras oraciones en el aniversario

Oración colecta

Te pedimos, Señor,

que por la gloriosa pasión de tu Hijo

concedas a nuestro hermano N.

el perdón, tan deseado, de sus pecados,

para que conociéndote a ti, tal como eres,

merezca gozar de tu visión eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Te presentamos humildemente, Señor, este sacrificio

por tu siervo N.,

para que pueda vivir en eterna unión contigo

el que en la tierra ya te conoció por la fe

y fue tuyo por el bautismo.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Habiendo recibido el pan de vida y de salvación,

te pedimos, Señor,

que por este alimento nuestro hermano N.,

limpio de todo pecado,

sea admitido en la asamblea de tus santos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

E) Otras oraciones en el aniversario

Oración colecta

Dios de todo perdón,

te pedimos que tu siervo N.,

cuyo aniversario conmemoramos hoy,

encuentre la claridad de tu luz,

el lugar de la paz

y la felicidad de tu descanso.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Que te sean gratas, Señor,

nuestra oración y nuestra ofrenda,

para que nuestro hermano N.,

por cuya salvación las hemos ofrecido,

alcance la plenitud de tu redención.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso,

te pedimos que, por la eficacia de este sacrificio,

ofrecido en tu honor

y en favor de nuestro hermano N.,

le libres de todo pecado

y le concedas misericordiosamente la felicidad eterna.

Por Jesucristo nuestro Señor.

III. EN DIVERSAS CONMEMORACIONES

A) Por un difunto

Antífona de entrada

El Señor le abra las puertas del paraíso para que pueda volver a aquella patria donde ya no hay muerte, sino paz y alegría sin fin.

Oración colecta

Dios, Padre todopoderoso,

que por el bautismo nos has configurado

con la muerte y resurrección de tu Hijo,

concede a tu siervo N.

que, libre de los lazos de la muerte,

pueda gozar de la compañía de tus elegidos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Presta oídos, Señor, a las oraciones

con que imploramos tu misericordia

en favor de nuestro hermano N.,

tú que le hiciste miembro de la Iglesia

durante su vida mortal,

llévalo contigo a la patria de la luz,

para que ahora participe también

de la ciudadanía de los santos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Ten misericordia, Señor, de tu siervo N.,

por quien te ofrecemos este sacrificio de alabanza,

para que, en virtud de estos misterios de reconciliación,

merezca resucitar a la vida verdadera.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión            Jn 6, 37

Todo lo que me da el Padre vendrá a mí —dice el Señor—, y al que venga a mí, no lo echaré afuera.

Oración después de la comunión

Confortados con los sacramentos que dan la vida

te pedimos, Señor, por nuestro hermano N.,

que participó de tu alianza en la tierra;

purifícalo por esta celebración

para que pueda gozar eternamente de la paz de Cristo.

Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

B) Por un difunto

Antífona de entrada       Jb 19, 25. 26

Sé que mi Redentor vive y que al final de los tiempos he de resucitar del polvo y en esta carne mía contemplaré a mi Dios.

Oración colecta

Libra, Señor, a tu siervo N.

de toda atadura de pecado,

y tú que en esta vida le hiciste imagen de tu Hijo

por medio del bautismo,

concédele en el día de la resurrección

vivir en compañía de tus santos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Te pedimos, Señor,

que esta ofrenda sirva de ayuda a nuestro hermano N.,

ya que tú has querido

que en este sacrificio

se perdonen los pecados del mundo entero.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión                 Cf. Jn 6, 50

Éste es el pan que baja del cielo —dice el Señor—, para que el hombre coma de Él y no muera para siempre.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Señor,

que el sacrificio de tu Iglesia

sirva de ayuda a nuestro hermano N.,

para que, junto con los santos,

goce de la compañía de Cristo,

cuya misericordia recibió en los sacramentos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

C) Por varios o por todos los difuntos

Antífona de entrada

Señor, dales el descanso eterno y alegra su alma con el esplendor de la gloria.

Oración colecta

Oh Dios, que resucitaste a tu Hijo

para que, venciendo la muerte, entrara en tu reino,

concede a tus hijos [N. y N.] difuntos

que, superada su condición mortal,

puedan contemplarte para siempre

como su Creador y Salvador.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Oh Dios, Creador y Redentor de todos los hombres,

concede a tus siervos el perdón de sus pecados,

para que consigan, por medio de nuestras súplicas,

la misericordia que siempre desearon.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, los dones

que te ofrecemos en favor de tus siervos,

y a quienes honraste en la tierra

con la dignidad de cristianos,

concédeles ahora la recompensa de su fe.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión            1 Jn 4, 9

Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él.

Oración después de la comunión

Por este sacrificio que hemos celebrado

derrama, Señor, con largueza tu misericordia

sobre nuestros hermanos difuntos;

tú que les concediste la gracia del bautismo,

concédeles también la plenitud de los gozos eternos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

O bien:

Señor, que nuestras súplicas

ayuden a tus siervos,

para que les purifiques de toda culpa

por este sacrificio,

y les hagas partícipes de la salvación eterna.

Por Jesucristo nuestro Señor.

D) Por varios o por todos los difuntos

Antífona de entrada         Jn 3, 16

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno,

vida de los mortales y gozo de los santos,

escucha nuestra oración en favor de tus hijos [N. y N.];

líbralos de las cadenas de la muerte

y admítelos en las alegrías eternas de tu reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Dios todopoderoso y eterno,

Señor de vivos y muertos,

que derramas sobre todos tu misericordia,

humildemente acudimos a ti,

suplicando para nuestros hermanos difuntos

el perdón de todas sus culpas,

para que, felices, te alaben sin cesar.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, en tu bondad,

las ofrendas que te presentamos

por tus siervos N. y N.

y por todos los que descansan en Cristo,

para que, rotos los lazos de la muerte,

por la eficacia de este sacrificio,

merezcan alcanzar la vida eterna.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión              Flp 3, 20-21

Aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestra condición humilde, según el modelo de su condición gloriosa.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Dios todopoderoso,

que la celebración de esta eucaristía

nos sirva a nosotros de salvación,

y a los difuntos, que hoy hemos recordado,

les alcance la abundancia de tu misericordia.

Por Jesucristo nuestro Señor.

E) Por varios o por todos los difuntos

Antífona de entrada           Ap 14, 13

Dichosos ya los muertos que mueren en el Señor. Que descansen de sus fatigas, porque sus obras los acompañan.

Oración colecta

Dios misericordioso,

que das el eterno descanso a tus fieles,

concede a tus siervos N. y N.,

y a todos los que murieron en Cristo,

el perdón de sus pecados

para que, libres de toda culpa,

tengan parte en la resurrección de tu Hijo.

Él, que vive y reina contigo.

O bien:

Te pedimos, Señor,

que tengas misericordia con tus siervos difuntos

para que puedan alegrarse eternamente

de haber creído y esperado en ti.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, con bondad

los dones que te ofrecemos

por el eterno descanso de nuestros hermanos;

concédeles por este sacramento de salvación,

alcanzar un lugar en la asamblea de los santos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión

Concede, Señor, el descanso eterno a nuestros hermanos, en cuya memo­ria nos reunimos, para participar de tu Cuerpo y de tu Sangre.

Oración después de la comunión

Señor misericordioso,

imploramos de tu clemencia,

que los sacramentos de salvación

que hemos recibido,

sirvan de ayuda a quienes aún vivimos en el mundo,

y de perdón a los difuntos que hemos recordado.

Por Jesucristo nuestro Señor.

O bien:

Te pedimos, Señor, que tus siervos

y cuantos descansan en Cristo

sean admitidos en el reino de tu luz,

ya que mientras vivieron en este mundo

participaron en los misterios de tu amor.

Por Jesucristo nuestro Señor.

IV. ORACIONES POR LOS DIFUNTOS

1. POR EL PAPA

A

Oración colecta

Oh Dios, que recompensas con justicia a todos los hombres,

concede a tu siervo, nuestro papa N.,

a quien constituiste

sucesor de Pedro, y pastor de toda la Iglesia,

que pueda gozar eternamente en el cielo

de la gracia y del perdón,

que él administró fielmente en la tierra

por estos sacramentos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Te pedirnos, Señor,

que por este sacrificio de reconciliación

tu siervo, el papa N.,

reciba de tu bondad el premio eterno

y nosotros alcancemos de tu misericordia

los dones de tu perdón y de tu amor.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Alimentados con este sacramento,

signo de nuestra comunión contigo,

te pedimos, Señor, que tu siervo, nuestro papa N.,

fundamento visible

de la unidad de tu Iglesia en la tierra,

se una también a la felicidad eterna

de tu Iglesia gloriosa en el cielo.

Por Jesucristo nuestro Señor.

B

Oración colecta

Señor Dios,

que en tu providencia amorosa

quisiste que tu siervo, nuestro papa N.,

fuera el pastor universal de la Iglesia,

te pedimos humildemente

que ahora sea recibido en la gloria por tu Hijo

el que ha sido su vicario en la tierra.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, con bondad

las ofrendas de tu Iglesia en oración,

y por la eficacia de este sacrificio

concede a tu siervo, nuestro papa N.,

pastor supremo de tu grey en la tierra,

ser contado en el número de tus elegidos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Después de recibir este sacramento,

prenda de tu amor,

te pedimos, Dios todopoderoso,

que tu siervo, nuestro papa N.,

fiel dispensador de tus misterios en la tierra,

pueda cantar eternamente tus misericordias

en la asamblea de los santos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

C

Oración colecta

Oh Dios, Pastor inmortal de los hombres,

mira con bondad al pueblo que te implora

y concede a tu siervo, nuestro papa N.,

que presidió en caridad tu Iglesia santa,

alcanzar el premio del siervo bueno y fiel

junto al pueblo que le fue confiado.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Mira con bondad, Señor, esta oblación

que expresa la comunión de la Iglesia contigo

y por la que encomendamos a tu misericordia

a N., nuestro papa difunto;

tú que le hiciste instrumento de unidad y de paz

en el seno de la familia humana,

concédele gozar de los frutos de su ministerio

en compañía de tus santos en el cielo.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Al acercarnos a la mesa del banquete eterno

imploramos, Señor, tu misericordia

para con tu siervo, el papa N.;

concédele alegrarse eternamente

con la plena posesión de la verdad,

en la que durante su vida

confirmó con fidelidad a tu pueblo.

Por Jesucristo nuestro Señor.

2. POR UN OBISPO

A) Por el obispo de la diócesis

Oración colecta

Te pedimos, Dios todopoderoso,

por tu siervo N., nuestro obispo,

a quien encomendaste el cuidado de tu familia;

tú que conoces los frutos de su trabajo pastoral,

admítele al banquete de tu reino eterno.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, acepta propiciamente este sacrificio

que nuestro obispo N., tu siervo,

te ofreció durante su vida

por la salvación de los fieles;

ahora que te lo ofrecemos en favor suyo,

otórgale la abundancia de tu perdón.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Señor, Dios de misericordia,

lleguen hasta ti las súplicas

que te hemos presentado en esta celebración

en favor de tu siervo N., nuestro obispo;

que Jesucristo, tu Hijo,

en quien puso su esperanza

y cuyo Evangelio anunció,

le reciba eternamente en su compañía.

Por Jesucristo nuestro Señor.

B) Por otro obispo

Oración colecta

Oh Dios, que al conceder a tu siervo N.

el ministerio episcopal (o la dignidad cardenalicia)

quisiste contarlo entre los sucesores de los apóstoles,

con humildad te pedimos

que ahora se alegre con ellos eternamente en la gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, las ofrendas

que te presentamos por tu siervo, el obispo N. (o el cardenal N.),

y concede a quien encomendaste en la tierra

el servicio episcopal

gozar de la compañía de tus santos en el cielo.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Dios de poder y misericordia,te pedimos

que, por la acción purificadora de este sacrificio,

tu siervo, el obispo N. (o el cardenal N.),

que en la tierra participó de la misión de Cristo,

pueda sentarse con él a la mesa de tu reino.

Por Jesucristo nuestro Señor.

3. POR UN SACERDOTE

A

Oración colecta

Te pedimos, Señor,

que tu siervo N., sacerdote,

a quien encomendaste durante su vida

el ministerio sagrado,

llegue a participar eternamente

en la gran asamblea de tu reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Te suplicamos, Dios todopoderoso,

que por este sacrificio

tu siervo N., sacerdote,

llegue a disfrutar a plena luz

los misterios que administró en la fe mientras vivía.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Después de recibir los sacramentos de la salvación,

te pedimos humildemente, Señor,

que tu siervo N., sacerdote,

a quien hiciste en este mundo

administrador de tus misterios,

pueda gozarlos en su plenitud

en la realidad de la gloria.

Por Jesucristo nuestro Señor.

B

Oración colecta

Escucha, Señor, con piedad

las plegarias que te dirigimos

por tu siervo N., sacerdote,

que en tu nombre desempeñó con fidelidad el ministerio;

recíbelo en la asamblea jubilosa de los santos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, en tu bondad, este sacrificio

que nosotros, tus siervos, te presentamos

por nuestro hermano N., sacerdote;

y este sacrificio que él te ofreció con amor

en sus días de servicio a la Iglesia,

te pedimos que ahora le alcance tu misericordia.

Por Jesucristo. nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Alimentados con el pan del cielo,

te pedimos, Señor,

que, en virtud de este sacrificio,

tu siervo N., sacerdote,

que consagró su vida al servicio de la Iglesia,

viva ahora feliz en tu presencia.

Por Jesucristo nuestro Señor.

4. POR UN DIÁCONO

Oración colecta

Te pedimos, Dios misericordioso,

por tu siervo el diácono N­.,

a quien confiaste en la tierra

el servicio de tu Iglesia;

concédele ahora

participar también de la felicidad de tu reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Muéstrate propicio, Señor,

con tu siervo el diácono N.,

por quien te ofrecemos este sacrificio;

admite en la gloria eterna,

entre tus servidores buenos y fieles,

a quien durante su vida

 se dedicó al servicio de Cristo.

Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración después de la comunión

Alimentados, Señor, con tus dones santos,

por la virtud de este sacrificio,

te pedimos humildemente por tu siervo N.,

a quien, en este mundo,

elegiste diácono de tu Iglesia;

llámalo ahora, libre ya del poder de la muerte,

a disfrutar con los servidores buenos y fieles

de la alegría de tu banquete.

Por Jesucristo nuestro Señor.

5. POR UN RELIGIOSO

Oración colecta

Te pedimos, Dios todopoderoso,

por tu hijo N.,

que en su entrega total a Jesucristo

siguió la senda del amor perfecto;

haz que pueda un día contemplar, lleno de gozo,

la manifestación de tu gloria

y disfrutar con sus hermanos

de la eterna felicidad de tu reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

6. POR UN DIFUNTO

A

Oración colecta

Oh Dios, en quien todos los muertos viven

y los santos encuentran la felicidad eterna,

escucha nuestras súplicas por nuestro hermano N.,

que ya no contempla la luz de este mundo,

y concédele, en cambio,

gozar eternamente de la claridad de tu presencia.

Por nuestro Señor Jesucristo,

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, con agrado

la ofrenda de esta eucaristía;

que por ella obtenga nuestro hermano N.

el deseado perdón de sus pecados,

y pueda así cantar eternamente tu gloria

en la alegre compañía de los santos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Señor, al recibir estos dones,

que son nuestra acción de gracias,

te pedimos humildemente por tu siervo N.;

líbralo por la sangre de tu Hijo

de las ataduras del pecado

y haz que pueda llegar felizmente

a la alegría de tu presencia.

Por Jesucristo nuestro Señor.

B

Oración colecta

Suba nuestra oración a tu presencia, Señor,

y que las alegrías eternas acojan

a nuestro hermano N.;

tú que lo creaste a tu imagen

y lo hiciste tu hijo de adopción en el bautismo,

concédele ahora entrar en posesión

de la herencia prometida.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor, esta oblación, que nosotros te presentamos confiados,

recíbela tú complacido,

y por este sacrificio,

que quisiste fuera el mejor remedio

para todos los hombres,

concede a nuestro hermano N. la salvación eterna.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Renovados por este alimento sagrado,

te pedimos, Señor, que nuestro hermano N.,

libre de las ataduras de la muerte,

viva ya la alegría de participar

en la resurrección de Cristo.

Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

C

Oración colecta

Dios de misericordia,

escucha propiciamente nuestras súplicas

y concede a tu siervo N.

el perdón de sus pecados,

para que, en el día de la resurrección universal,

alcance la vida verdadera

y goce en la paz de tu reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dios todopoderoso y eterno,

que quisiste que tu Hijo

se entregara a los hombres como pan de vida

y derramase su sangre como bebida de salvación,

ten piedad de nuestro hermano N.,

y que estos dones que te presentamos

le alcancen la salvación.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Al recibir este sacramento, prenda de vida eterna,

te encomendamos humildemente, Señor,

a nuestro hermano N.;

concédele que, libre del poder de la muerte,

llegue a tener parte en la asamblea de los redimidos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

7. POR UN JOVEN DIFUNTO

Oración colecta

Oh Dios, que riges el curso de la vida humana,

te encomendamos a tu siervo N.,

cuya muerte prematura lloramos,

para que le concedas vivir la perenne juventud

de tu bienaventuranza.

Por nuestro Señor Jesucristo.

8. POR UN DIFUNTO QUE HA TRABAJADO EN EL SERVICIO DEL EVANGELIO

Oración colecta

Imploramos humildemente tu misericordia, Señor,

para que nuestro hermano N.,

que entregó su vida al servicio del Evangelio,

alcance el premio de tu reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

9. POR UN DIFUNTO QUE HA PADECIDO LARGA ENFERMEDAD

Oración colecta

Oh Dios, que quisiste que nuestro hermano N.

te sirviera en la prueba de su larga enfermedad,

te pedimos

que, quien fue paciente a ejemplo de tu Hijo,

alcance el premio de su misma gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo.

10. POR UNO QUE HA MUERTO REPENTINAMENTE

Oración colecta

Que tu infinita bondad, Señor,

nos consuele en el dolor de esta muerte inesperada,

y mitigue nuestra tristeza

con la esperanza de que tu hijo N.

vive ya en tu compañía.

Por nuestro Señor Jesucristo.

11. POR VARIOS DIFUNTOS

A

Oración colecta

Muéstrate propicio, Señor, con tus siervos N. y N.,

y tú que les purificaste con el agua del bautismo,

concédeles alcanzar la felicidad de tu reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Al ofrecerte este sacrificio

por tus siervos N. y N.,

te pedimos, Señor,

que hagas eficaces nuestras oraciones

para que concedas a tus siervos la salvación eterna.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Después de recibir tus sacramentos, Señor,

te pedimos humildemente

que, como fruto de esta celebración,

concedas a tus siervos el perdón de sus culpas,

para que alcancen así la felicidad de tu reino

y canten eternamente tu alabanza.

Por Jesucristo nuestro Señor.

B

Oración colecta

Te pedimos, Señor, que tus siervos N. y N.,

muertos ya para este mundo,

vivan para ti,

y que tu amor misericordioso perdone los pecados

que cometieron, por fragilidad humana,

en su peregrinar sobre la tierra.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Ten misericordia, Señor, de tus siervos N. y N.,

por quienes te ofrecemos este sacrificio de reconciliación;

recuerda que en esta vida

perseveraron fieles en tu servicio,

y dales por ello tu piadosa recompensa en el cielo.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Dios todopoderoso,

que, por la eficacia de este sacramento,

concedas a nuestros hermanos difuntos

participar en la eterna alegría

de la Iglesia de los santos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

C

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno,

a quien suplicamos siempre

con esperanza de alcanzar misericordia,

muéstrate compasivo con nuestros hermanos N. y N.,

­que dejaron este mundo confesando tu nombre,

y admítelos en la asamblea de tus santos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor Dios, cuyo Hijo se te ofreció

como sacrificio perfecto,

acepta ahora el sacrificio de tu Iglesia,

memorial del de Cristo,

para que tus siervos N. y N.,

purificados de toda culpa,

alcancen el premio de la inmortalidad.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Purifíquennos, Señor,

los sacramentos que hemos recibido,

y que este sacrificio

sea fuente de perdón para nosotros,

fortaleza para los débiles,

apoyo en toda circunstancia;

y, para los vivos y difuntos,

remisión de toda culpa

y prenda de salvación eterna.

Por Jesucristo nuestro Señor.

12. POR LOS CÓNYUGES DIFUNTOS

Oración colecta

Ten misericordia, Señor, de tus hijos N. y N.,

que vivieron unidos en el matrimonio;

el amor conyugal los unió en esta vida,

que la plenitud de tu amor los reúna en la eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien, por un solo cónyuge difunto:

Señor, absuelve misericordiosamente de sus culpas a N.,

y toma bajo la protección de tu amor

a su esposa N. (a su esposo N.);

que los que vivieron unidos en esta vida

por el amor conyugal

lleguen a reunirse eternamente

en la plenitud de tu amor en la gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo.

13. POR LOS PADRES

Oración colecta

Oh Dios, que nos has mandado honrar padre y madre,

ten misericordia de mi padre y de mi madre

(de nuestros padres),

perdona sus pecados

y haz que me reúna (nos reunamos) un día con ellos

en la claridad de tu gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, el sacrificio que te ofrecemos

por mi padre y mi madre (por nuestros padres);

concédeles el gozo eterno en el reino de la vida

y asóciame (asócianos) con ellos

a la felicidad de los santos.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Que nuestra participación en este sacramento

alcance, Señor, a mis (nuestros) padres

el descanso y la luz eterna

y me (nos) consiga también a mí (nosotros)

disfrutar con ellos de tu gloria para siempre.

Por Jesucristo nuestro Señor.

14. POR LOS HERMANOS, PARIENTES Y BIENHECHORES DIFUNTOS

Oración colecta

Oh Dios, que concedes el perdón de los pecados

y quieres la salvación de los hombres,

por intercesión de santa María, la Virgen,

y de todos los santos

concede a nuestros hermanos, parientes y bienhechores

que han salido ya de este mundo,

alcanzar la eterna bienaventuranza.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Señor Dios, cuya misericordia no tiene límites,

oye propicio nuestras oraciones

y, por esta eucaristía que estamos celebrando,

concede a nuestros hermanos, parientes y bienhechores

el perdón de todos sus pecados.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Dios de poder y misericordia,

haz que, por la eficacia de este sacrificio de alabanza

que te hemos ofrecido,

las almas de nuestros hermanos, parientes y bienhechores,

purificadas de todo pecado,

alcancen la felicidad eterna.

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

V. EN LAS EXEQUIAS DE LOS NIÑOS

A) En las exequias de un niño bautizado

Antífona de entrada           Mt 25, 34

Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. (T. P. Aleluya.)

Oración colecta

Dios de amor y de clemencia,

que en los planes de tu sabiduría

has querido llamar a ti,

desde el mismo umbral de la vida,

a este niño, a quien hiciste

hijo tuyo de adopción en el bautismo,

escucha con bondad nuestra plegaria

y reúnenos un día con él en tu gloria

donde creemos que vive ya contigo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Santifica, Señor, nuestras ofrendas

y concede a estos padres,

que con dolor te devuelven

el hijo que de ti habían recibido,

el gozo, de abrazarlo nuevamente,

llenos de alegría, en tu reino.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión       Cf. Rm 6, 4. 8

Sepultados por el bautismo con Cristo en la muerte, creemos que también viviremos con él. (T. P. Aleluya.)

Oración después de la comunión

Por la comunión del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

muerto en la cruz y resucitado a nueva vida,

has alimentado, Señor, en nosotros

la esperanza de la vida eterna;

concede, pues, a los que han participado

en estos santos misterios,

ayuda en las dificultades

y consuelo en las lágrimas de esta vida.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Otras oraciones

Oración colecta

Señor, tú que conoces nuestra profunda tristeza

por la muerte de este niño,

concede a quienes acatamos con dolor

tu voluntad de llevártelo

el consuelo de creer

que vive eternamente contigo en la gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dígnate, Señor, recibir esta ofrenda

como signo de nuestro total abandono en tus manos,

y a los que nos sometemos con paz y confianza

a los designios de tu providencia,

ayúdanos con el consuelo de saber

que cuidas amorosamente de nosotros.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la comunión

Señor, tú que has llamado a este niño

y le has dado ya parte en tu reino,

admite también a tu mesa celestial

a los que acabas de alimentar en la mesa de la eucaristía.

Por Jesucristo nuestro Señor.

B) En las exequias de un niño aún no bautizado

Si algún niño, a quien los padres querían bautizar, muere antes del bautismo, el Ordinario del lugar, considerando las circunstancias pastorales, puede permitir que se celebren las exequias en la misma casa del difunto, o también según el tipo de exequias que se emplea para los demás en la región.

En esta clase de exequias se hará normalmente una celebración de la liturgia de la palabra, como se especifica en el Ritual. Si alguna vez se considera conveniente la celebración de la misa, utilícese los textos que siguen.

En la catequesis se ha de tener muy en cuenta no oscurecer ante los fieles la doctrina de la necesidad del bautismo.

Antífona de entrada         Ap 21, 14

Dios enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado.

Oración colecta

Recibe las súplicas de tus fieles, Señor,

y conforta con la esperanza de tu misericordia

a quienes se sienten abatidos por la pérdida de un hijo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Oh Dios, conocedor de los corazones y consuelo del espíritu,

tú conoces la fe de estos padres;

dales el consuelo de creer

que el hijo, cuya muerte lloran,

está en manos de tu misericordia.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Dígnate, Señor, recibir esta ofrenda

como signo de nuestro total abandono en tus manos,

y a los que nos sometemos con paz y confianza

a los designios de tu providencia,

ayúdanos con el consuelo de saber

que cuidas amorosamente de nosotros.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de difuntos: I – II – III – IV – V.

Antífona de comunión       Is 25, 8

El Señor aniquilará la muerte para siempre y Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros.

Oración después de la comunión

Por la comunión del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,

muerto en la cruz y resucitado a nueva vida,

has alimentado, Señor, en nosotros

la esperanza de la vida eterna;

concede, pues, a los que han participado

en estos santos misterios,

ayuda en las dificultades

y consuelo en las lágrimas de esta vida.

Por Jesucristo nuestro Señor.